{"id":57084,"date":"2025-07-08T07:00:00","date_gmt":"2025-07-08T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56644"},"modified":"2026-09-28T10:07:04","modified_gmt":"2026-09-28T16:07:04","slug":"estampas-de-la-tramitologia-contemporanea-i-goteras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57084","title":{"rendered":"Meditaciones sobre las goteras"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellos que vivan en el \u00faltimo piso de cualquier edificio, posiblemente se reconozcan en alguna de las siguientes situaciones: en agradecer la ausencia de pisadas provenientes de un nivel m\u00e1s arriba, aunque ocasionalmente se escuchen pasos de quienes suben a tender la ropa o, en mi caso, golpes del vecino que instal\u00f3 un saco de boxeo en su cuarto de servicio; en salir hacia la azotea en caso de sismo, si el departamento en cuesti\u00f3n supera la cuarta planta; y, casi con toda seguridad, en tener problemas de humedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los \u00faltimos meses he o\u00eddo, como una especie de letan\u00eda frente a la adversidad, que a todo el mundo le pasa y, tambi\u00e9n, que todos sufren igual o m\u00e1s que uno: \u201ctu t\u00eda Lucero tuvo que pagar ella sola la impermeabilizaci\u00f3n porque la administraci\u00f3n no hizo nada\u201d, \u201ca la vecina se le pudri\u00f3 el techo de barro y no sabes lo caro que le sali\u00f3 cambiarlo\u201d, \u201cse me met\u00eda el agua y tuve que demandar para que el del 501 arreglara el piso de su jaula de tendido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer signo de humedad fue visible en la pared: una franja de pintura desconchada que revelaba un tono gris oscuro. Como h\u00e9roe tr\u00e1gico y, debo se\u00f1alar tambi\u00e9n, como inquilina confiada de una impermeabilizaci\u00f3n mal hecha (aunque en ese momento no lo sab\u00eda), ignor\u00e9 esa ave de mal ag\u00fcero y le achaqu\u00e9 la ca\u00edda del revestimiento a una pobre calidad de la pintura. Para finales de mayo, cuando comenz\u00f3 la temporada de lluvias, apareci\u00f3 una burbuja en el techo del cuarto que usamos como estudio, cuarto de visitas, almac\u00e9n y gimnasio improvisado. Del tama\u00f1o de una naranja, primero, y de un bal\u00f3n de futbol al cabo de unos minutos, se revent\u00f3 dando paso a varias filtraciones m\u00e1s, que ocasionaron un monz\u00f3n interior a mitad de la madrugada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alguna vez, con mi reci\u00e9n adquirida independencia, escrib\u00ed <a href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/cementerio-de-elefantes\/\">una cosa muy cursi<\/a> sobre las casas que funcionan como organismos vivos y autosuficientes. La idea proven\u00eda de un arquitecto suizo, a quien imagino capaz de captar la humedad del techo para convertirla en una cascada hacia el jard\u00edn, entre otras posibles soluciones para sus desperfectos dom\u00e9sticos. Yo, que no soy ni arquitecta, ni suiza y, para este momento de mi vida, llevo viviendo sola varios a\u00f1os, he aprendido un par de valiosas lecciones. Una de ellas es que, en efecto, las casas funcionan como organismos vivos, pero lejos de ser autosuficientes, sufren, se deterioran y demandan considerables inversiones de tiempo y dinero. Otra fue integrar a mi vocabulario t\u00e9rminos provenientes del \u00e1mbito de la construcci\u00f3n, como \u201cplaf\u00f3n\u201d y \u201ccielorraso\u201d, despu\u00e9s de que se desprendieron del techo mojado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde o hasta que se ve obligado a trasladarlo con prisa. Aplica para las mudanzas, para las huidas despu\u00e9s de un robo y, en mi historia, para el acarreo de cosas hacia las zonas m\u00e1s secas de la casa. Toallas, jergas y cubetas fueron mis aliados frente a la adversidad clim\u00e1tica y, cuando la humedad se extendi\u00f3 hasta el cuarto principal, trasladamos el colch\u00f3n a la sala, donde las gatas disfrutaron de un campamento improvisado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1o con a\u00f1o, esta ciudad nos recuerda a sus habitantes que est\u00e1 cimentada sobre un terreno lacustre. La inundaci\u00f3n m\u00e1s abundante que se tiene registrada en la Ciudad de M\u00e9xico ocurri\u00f3 en 1629. Una serie de malas decisiones y un sistema de drenaje superado por la potencia pluvial causaron que ese a\u00f1o las aguas alcanzaran hasta los dos metros de altura. La lluvia dur\u00f3 aproximadamente dos d\u00edas y buena parte de la ciudad permaneci\u00f3 inundada cinco a\u00f1os. La cabeza de le\u00f3n que actualmente se ubica en la esquina de Madero y Motolinia se\u00f1ala el nivel que alcanz\u00f3 el agua. Se calcula que del total de los habitantes en ese momento, murieron 30000 a causa de la escasez y del ambiente insalubre, mientras que otros 50000 abandonaron la ciudad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La explicaci\u00f3n de mis goteras fue que la violencia inusual de la lluvia aquel d\u00eda junto con una deficiente circulaci\u00f3n en las bajadas de agua provocaron un taponamiento. El agua encontr\u00f3 salida entre el impermeabilizante y el piso de la azotea y, eventualmente, a trav\u00e9s de las grietas del techo de mi departamento. Esto revel\u00f3 no s\u00f3lo la ineficiencia de la administraci\u00f3n vecinal en turno, sino el nulo mantenimiento de un edificio cada d\u00eda m\u00e1s viejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un inconveniente del que poco se habla es que la inundaci\u00f3n de 1629 impidi\u00f3 las fiestas por la canonizaci\u00f3n de San Pedro Nolasco, previstas para celebrarse ese a\u00f1o pero que se retrasaron hasta que la ciudad fue caminable de nuevo. Quiz\u00e1 si Nolasco hubiera recibido su beatificaci\u00f3n a tiempo, hubiera detenido el diluvio, como pensaron muchos habitantes que comenzaron una ronda devocional entre diferentes santos con la esperanza de que alguno desazolvara el terreno. Aunque la lluvia torrencial de 1629 se conoce como el diluvio de San Mateo, la inundaci\u00f3n no foment\u00f3 la devoci\u00f3n al santo evangelista sino que afianz\u00f3 el culto guadalupano, pues fue hasta que la virgen de Guadalupe viaj\u00f3 en canoa desde su santuario en el Tepeyac hasta la Catedral en el centro de la ciudad que el nivel del agua comenz\u00f3 su descenso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No me considero una persona religiosa, pero reconsidero mi postura cada vez que un hilito incesante baja por la pared y empapa las jergas despu\u00e9s de un aguacero o, de manera preocupante, despu\u00e9s de cualquier lluvia anodina. Hasta ahora, divido mis rezos entre diferentes marcas de deshumidificadores que detengan el incipiente moho y, con algo de culpa, imploro secretamente que la temporada de sequ\u00eda se extienda hasta que la administraci\u00f3n condominal solucione el problema. Ahora paso las noches contemplando los pedazos de yeso que siguen pegados al techo, en un test de Rorschach conmigo misma, imaginando \u00e1ridos y mejores tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ana de Anda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquellos que vivan en el \u00faltimo piso de cualquier edificio, posiblemente se reconozcan en alguna de las siguientes situaciones: en agradecer la ausencia de pisadas provenientes de un nivel m\u00e1s arriba, aunque ocasionalmente se escuchen pasos de quienes suben a tender la ropa o, en mi caso, golpes del vecino que instal\u00f3 un saco de &#8230; <a title=\"Meditaciones sobre las goteras\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57084\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Meditaciones sobre las goteras\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60223,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[2118,2119,2120,2121,2122,2123,2124],"ppma_author":[2882],"class_list":["post-57084","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-casas","tag-departamento","tag-deshumificadores","tag-goteras","tag-humedad","tag-lluvias","tag-moho","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2882,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"ana-de-anda","display_name":"Ana de Anda","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Ana de","last_name":"Anda","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1992). Estudi\u00f3 una maestr\u00eda en Letras Mexicanas en la UNAM, fue becaria en la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas y en el programa J\u00f3venes Creadores del SACPC-Fonca. Textos suyos han aparecido en <em>Nexos<\/em>, <em>Revista de la Universidad de M\u00e9xico<\/em>, <em>Tierra Adentro<\/em> y <em>R\u00edo Grande Magazine<\/em>.\n"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57084"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60224,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57084\/revisions\/60224"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/60223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57084"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=57084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}