{"id":57067,"date":"2025-06-03T07:00:00","date_gmt":"2025-06-03T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56468"},"modified":"2026-09-29T10:18:16","modified_gmt":"2026-09-29T16:18:16","slug":"bailando-la-danza-de-todos-los-siglos-xx-poemas-de-salvador-novo-100-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57067","title":{"rendered":"\u201cBailando la danza de todos los siglos\u201d: <em>XX poemas<\/em>, de Salvador Novo, 100 a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este a\u00f1o se cumple un siglo de la publicaci\u00f3n del primer poemario de Salvador Novo, <em>XX poemas<\/em>. Vio la luz en 1925, cuando el autor ten\u00eda apenas veinti\u00fan a\u00f1os y el siglo XX, su primer cuarto cumplido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volver a Novo, al primer Novo, cien a\u00f1os despu\u00e9s, es una especie de homenaje, pero tambi\u00e9n una forma de hablar con nuestros muertos admirados, pues el tiempo de la lectura es un acto propiciatorio para el encuentro, como lo es la mesa de una m\u00e9dium o el tablero de una <em>ouija<\/em>. Justo el a\u00f1o pasado se conmemoraron los 50 a\u00f1os de su fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bien sabido que Novo, nacido bajo el signo de leo en la Ciudad de M\u00e9xico el 30 de julio de 1904, fue un escritor abiertamente <em>queer <\/em>y <em>dandy<\/em>, controversial, pol\u00e9mico, cuya ponzo\u00f1osa pluma (\u201cburlesca, festiva y erudita\u201d, en palabras de H\u00e9ctor Dom\u00ednguez Ruvalcaba) estuvo en boca de todos. Si la mayor\u00eda de sus textos destaca por su car\u00e1cter incendiario o hace gala de su talento para la provocaci\u00f3n, no as\u00ed ocurre con sus primeros versos, que han sido poco revisitados en los \u00faltimos a\u00f1os y se han perdido en el fondo del escenario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera hacer una revisi\u00f3n de lo ya dicho sobre <em>XX poemas<\/em>, pero tambi\u00e9n deseo avivar un acto de invocaci\u00f3n a la lectura de Salvador Novo desde el 2025. A trav\u00e9s de este ensayo, ser\u00e1 posible recordar que el escritor, pasado un cuarto de SU siglo, dedic\u00f3 versos al paso vertiginoso del tiempo, y m\u00e1s espec\u00edficamente al tiempo de lectura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Editado por Talleres Gr\u00e1ficos de la Naci\u00f3n, y con un tiraje \u00fanico de quinientos ejemplares numerados, <em>XX poemas <\/em>se incluye entre las ciento nueve p\u00e1ginas del volumen <em>Ensayos, opera prima <\/em>del autor. Se trata de un poemario <em>travestido<\/em>, pues la primera parte del libro re\u00fane dieciocho textos breves, de naturaleza proteica como los de Montaigne, antes compartidos en otros medios: la mayor parte en prosa, de corte digresivo y diletante, aunque tambi\u00e9n se incluyen algunas piezas de dramaturgia donde se inclina por la s\u00e1tira. La segunda parte, subtitulada \u201cEnsayos de poemas\u201d, recoge algunos de los m\u00e1s conocidos del autor, por ejemplo, \u201cViaje\u201d o \u201cPrimera cana\u201d (\u00fanicos que fueron seleccionados por Monsiv\u00e1is para conformar la edici\u00f3n del \u201cMaterial de Lectura\u201d de la UNAM de 2009).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El car\u00e1cter travestido del libro se antoja tambi\u00e9n desde la ilustraci\u00f3n de su portada: un dibujo firmado por R. M., iniciales de Roberto Montenegro. Presenta la imagen de una Medusa enmascarada, que responde a las pautas de la iconograf\u00eda modernista y decadentista, como tambi\u00e9n se puede observar en no pocos grabados de Julio Ruelas y su reinterpretaci\u00f3n de figuras mitol\u00f3gicas cl\u00e1sicas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/portada_ensayos_salvadornovo-396x600.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56470\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para enmarcar esta invocaci\u00f3n a Salvador Novo a cien a\u00f1os de su primer libro y a cincuenta y uno de su muerte, recurro a <em>Escribir despu\u00e9s de morir. El archivo y el m\u00e1s all\u00e1, <\/em>publicado por Javier Guerrero. Aqu\u00ed, el investigador escudri\u00f1a en los archivos del Centro de Estudios de Historia de M\u00e9xico de la Fundaci\u00f3n Carlos Slim, en particular en varias cartas fechadas por nuestro autor invocado desde Hollywood, en 1940, cuando Novo manej\u00f3 desde la capital de M\u00e9xico hasta California con Pancho, un luchador que fue su amante. Asimismo, el libro estudia el repertorio prost\u00e9tico y cosm\u00e9tico del escritor mexicano: pelucas, anillos, chalecos y otras prendas exuberantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es justo Javier Guerrero quien se propone en 2022 lo que antes tambi\u00e9n hab\u00edan intentado Monsiv\u00e1is y Fabre: volver a Novo, traerlo desde el pa\u00eds de los muertos y, en calidad de zombi, hacer que interrogue el presente a trav\u00e9s de su archivo. En palabras del autor: \u201cel archivo excede su condici\u00f3n funeraria y en \u00e9l pueden producirse formas de vida y permutaciones som\u00e1ticas capaces de desafiar la tajante divisi\u00f3n entre vivir y morir, inclinadas a emancipar la coincidencia entre el fin material del autor y el cese de su escritura\u201d (9). En esta publicaci\u00f3n de hace apenas tres a\u00f1os, Guerrero indaga en c\u00f3mo el archivo produce una \u201csobrevida\u201d, un excedente material que resiste a la fijeza de la muerte y regala una nueva piel al autor o autora que se convoca (9-10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no me encuentro observando o tocando los peluquines o las alhajas de Novo, s\u00ed tengo ante mis ojos los veinte poemas publicados en el libro <em>Ensayos. <\/em>Y para hacer todav\u00eda m\u00e1s curiosa la indagaci\u00f3n, al sumergirme en el acervo digital de la Fundaci\u00f3n Carlos Slim, tambi\u00e9n encontr\u00e9 que cuatro de los veinte poemas aparecen en un suplemento de <em>El Universal<\/em>, titulado <em>Adytias, <\/em>a prop\u00f3sito de haber sido le\u00eddos por Novo en el <em>stand<\/em> de dicho peri\u00f3dico en una feria del libro que no he logrado fechar. Sin embargo, a juzgar por el texto que sirve de pr\u00f3logo, ocurri\u00f3 de forma previa a la publicaci\u00f3n de <em>XX poemas.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/adytias_salvadornovo-422x600.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56471\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><br>Fuente: Fundaci\u00f3n Carlos Slim<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la idea del archivo material en mente, es posible afirmar que existe en esta primera l\u00edrica de Novo una atenci\u00f3n hacia los enseres cotidianos que ha sido comentada con escasez pero que bien puede ser mirada desde las teor\u00edas contempor\u00e1neas del materialismo vitalista o la ontolog\u00eda orientada hacia los objetos. En particular, en estos poemas destacan cosas cotidianas como las unidades que usamos para contar el tiempo, al igual que objetos como los relojes y el almanaque \u2014un objeto que hoy, para las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes, puede resultar hasta arqueol\u00f3gico\u2014. En el universo sem\u00e1ntico de estos poemas, tambi\u00e9n se recurre a im\u00e1genes relacionadas con la correspondencia, los buzones y el servicio postal, con los mapas que permiten viajar, con cajones que guardan objetos m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En palabras de Monsiv\u00e1is, para Novo \u201cpoes\u00eda es [\u2026] la metamorfosis de las cosas comunes\u201d (85), hecho que hoy pudi\u00e9ramos poner bajo la lupa de la fenomenolog\u00eda <em>queer <\/em>de Sara Ahmed, pues los poemas enrarecen los objetos, los traen a la vista, los alejan de su condici\u00f3n de mueble que no se mira de tan mirado que est\u00e1. As\u00ed ocurre con el piano del poema \u201cHanon\u201d, en el que el tiempo vital se asocia con un dedo que recorre un viejo teclado:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como un \u00edndice<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">vago por el teclado de los d\u00edas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y cada siete veces una vez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">exclama el coraz\u00f3n un do de pecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema \u201cAlmanaque\u201d, en cuya estrofa final toma prestado un fragmento del verso de Fray Luis de Le\u00f3n, se divide en dos partes y presenta al tiempo a trav\u00e9s de una experiencia arquitect\u00f3nica. Los meses del a\u00f1o son casas, cuyas semanas son pisos, cuyos d\u00edas son habitaciones:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo nos conduce<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">por sus casas de cuatro pisos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">con siete piezas. Sala, dos rec\u00e1maras,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">comedor, patio, cocina<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y cuarto de ba\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada d\u00eda cierra una puerta<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">que no volveremos a ver<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y abre otra sorprendente ventana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aire derrib\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">dos cuartos del \u00faltimo piso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El aire se serena<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y seguimos buscando casa.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para \u00c1ngel L\u00f3pez-Fern\u00e1ndez, en un art\u00edculo fechado en los setenta, \u201cNovo logra [en este poema] una concentraci\u00f3n po\u00e9tica fuertemente expresiva del fluir del tiempo y de su acci\u00f3n corrosiva sobre nosotros\u201d (103). Se trata de una subjetividad que se siente a prisa, ante la velocidad vertiginosa de la tercera d\u00e9cada del siglo pasado. Un yo que merodea y divaga sobre el tiempo transcurrido, y sobre el tiempo como experiencia vivida. Con sutil humor, incluso remite a esos dos d\u00edas de febrero que perdemos cada a\u00f1o y a nuestros cuerpos como mensajes que nunca terminar\u00e1n de llegar a su destino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro poema, titulado \u201cNaufragio\u201d, que apenas descubr\u00ed que se llev\u00f3 a la \u00f3pera gracias a Jos\u00e9 Rol\u00f3n, la voz l\u00edrica de Novo se muestra vulnerable ante dicho paso del tiempo y emplea una imagen poco usual, de vanguardia, para descubrirse bajo la intemperie. Como nos recuerda Monsiv\u00e1is, Novo establece una relaci\u00f3n de burla\/deseo con la posteridad\u201d (85):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Que me impregne<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">el vendaval de las horas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Huyo de los hongos c\u00fapulas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">paraguas, paraca\u00eddas y ca\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Corramos a la lluvia!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca ha estado tan orquestada,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">es el Placer-que-Dura-un-Instante<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y adem\u00e1s ya inventaron los pararrayos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ola de viento<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">sabe a torsos y a hombros desnudos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y a labios y huele a miradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora me quiero detener un momento en dos poemas que, a mi juicio, materializan una escenificaci\u00f3n particular de Novo, mediada por la lectura. En el primero, que lleva por t\u00edtulo \u201cRes\u00famenes\u201d, la voz l\u00edrica habla del libro como objeto que encierra de forma indefectible el lapso en que fue le\u00eddo, tanto su duraci\u00f3n como la ubicaci\u00f3n temporal y espacial del acto en s\u00ed mismo. Esta captura, seg\u00fan el poema, no est\u00e1 exenta de su dimensi\u00f3n corporal: para muestra, la primera de cuatro estrofas, que asocia un poemario de Victor Hugo con la convalecencia del cuerpo lector. Desde esta perspectiva, leer es dejar el cuerpo sobre la p\u00e1gina.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis libros<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">tienen en s\u00ed las \u00e9pocas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">en que los le\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La L\u00e9gende des si\u00e8cles, <\/em>tres semanas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">en cama, sal de frutas y term\u00f3metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema de Novo relaciona las vacaciones en el campo con las aventuras de Sherlock Holmes o los versos de Maurice Rollinat; y sus visitas al m\u00e9dico, con la lectura de Anatole France en las butacas de la sala de espera. No obstante, de acuerdo con el Yo que enuncia el poema, dado que el sujeto lector se encarna y se guarda en el libro, su impronta es propensa a liberarse:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y odio abrirlos, porque creo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">en la resurrecci\u00f3n de la carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poeta advierte con iron\u00eda, a trav\u00e9s de esa identidad que tambi\u00e9n se acumula y se camufla entre los versos, sobre el peligro que conlleva la apertura de los ejemplares ya le\u00eddos. Con el humor que lo caracteriza, Novo emerge en el \u00faltimo verso, sale tras bambalinas a trav\u00e9s de un inciso entre guiones parent\u00e9ticos y enuncia su deseo de resucitar, de volver mediante las palabras. Se libera, pues, como lo hacemos hoy cuando leemos sus poemas, y es ah\u00ed, justo en el espacio de la lectura, donde se dilata la experiencia de forma atemporal y se establece un v\u00ednculo inextinguible entre las \u00e9pocas y los lenguajes:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando resurrezcamos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014yo tengo pensado hacerlo\u2014<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">entre nosotros y este siglo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">habr\u00e1 una asociaci\u00f3n de ideas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">a pesar de nuestro formato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al decir de Dom\u00ednguez Ruvalcaba, Novo se revela en su poes\u00eda como un exhibicionista, y lo hace de forma parad\u00f3jica: a trav\u00e9s del verso, el poeta se muestra, pero tambi\u00e9n se fragmenta en disfraces, se cubre y se descubre, hace honor a su \u201cposici\u00f3n como creador mim\u00e9tico y polimorfo\u201d que se resiste a la unidad del sujeto (122).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En calidad de m\u00e9dium, profeta o zombi, Novo fue capaz de ver, desde hace un siglo, lo que ahora admiramos. En la segunda parte del poema, el recurso dram\u00e1tico llamado <em>aparte<\/em> se enfatiza todav\u00eda m\u00e1s, pues la voz l\u00edrica dirige el rostro hacia nuestro presente y reconoce la mirada de tres v\u00e9rtices, para ello, emplea el acertijo de los cuatro gatos en una habitaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde mi rinc\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ahora que he volteado la cara<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">veo tres \u00e1ngulos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Infantil problema<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Divina Providencia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">cada gato ve tres gatos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y no son sino, bien visto,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">cuatro puntos de f\u00f3sforo en resumen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Novo nos mira admir\u00e1ndolo desde el hoy. Nos da el rostro desde un m\u00e1s all\u00e1, a poco m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de su muerte y a cien de su primer libro. Nos ve con sus muchas caras, con todas las que fue, desde un sitio que no alcanzamos a ubicar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema \u201cDiluvio\u201d es otro que destaca por su elogio de la lectura y su especulaci\u00f3n sobre el futuro, donde el hablante l\u00edrico se conmueve al imaginar un sal\u00f3n de baile donde convergen las palabras que ha le\u00eddo, con diversa indumentaria y en lenguas de distinto origen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Danzaban todos en m\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">cogidos de las manos fr\u00edas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">en un antiguo perfume apagado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ten\u00edan todos trajes diversos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y distintas fechas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y hablaban lenguas diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y yo llor\u00e9 inconsolablemente<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">porque en mi gran sala de baile<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">estaban todas las vidas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">de todos los rumbos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">bailando la danza de todos los siglos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n que el siglo como unidad de tiempo sea constantemente invocado por Novo en este poemario del primer cuarto del XX. A prop\u00f3sito de otro poema, \u201cCiudad\u201d, donde tambi\u00e9n se recurre a la imagen de los libros como contenedores de corporalidad, Dom\u00ednguez Ruvalcaba puntualiza: \u201cLos sujetos, cuyas vidas son como hojas de libros en estantes, se hallan esparcidos, ellos mismos fragmentados y existiendo entre otros fragmentos\u201d (133).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que recordar, para finalizar, que 1925 fue el a\u00f1o de la pol\u00e9mica nacionalista, misma que revel\u00f3 la homofobia de muchos cr\u00edticos de la literatura mexicana. Se viv\u00eda un tiempo de controversia con respecto a lo que deb\u00eda ser publicado, y si reflejaba o no una suerte de proyecto ideol\u00f3gico dominante. En estas breves l\u00edneas, he querido mostrar c\u00f3mo Salvador Novo hizo de su primer poemario un juego de espejos, un espect\u00e1culo del tiempo donde a la vez nos promete (o nos advierte) su resurrecci\u00f3n. Continuaremos regresando a sus libros, que poco a poco ir\u00e1n cumpliendo cien a\u00f1os, bailando la danza de todos los siglos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/SalvadorNovo_FundacionCarlosSlim-798x600.jpg\" alt=\"Imagen elaborada por el autor con fotograf\u00edas de la Fundaci\u00f3n Carlos Slim\" class=\"wp-image-56472\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen elaborada por el autor con fotograf\u00edas de la Fundaci\u00f3n Carlos Slim<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dom\u00ednguez Ruvalcaba, H\u00e9ctor, <em>La modernidad abyecta. Formaci\u00f3n del discurso homosexual en Hispanoam\u00e9rica<\/em>, Xalapa,Universidad Veracruzana, 2001.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fabre, Luis Felipe, <em>Escribir con caca<\/em>,M\u00e9xico, Sexto Piso, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Guerrero, Javier, <em>Escribir despu\u00e9s de morir. El archivo y el m\u00e1s all\u00e1<\/em>, Santiago, Metales Pesados, 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00f3pez-Fern\u00e1ndez, \u00c1ngel, \u201cEn torno a un poema de Salvador Novo\u201d, <em>Reflexi\u00f3n <\/em>(hoy <em>Revista Canadiense de Estudios Hisp\u00e1nicos<\/em>), volumen 3\/4, Universidad de Alberta, 1974-1975, pp. 100-108.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Monsiv\u00e1is, Carlos, <em>Salvador Novo. Lo marginal en el centro, <\/em>M\u00e9xico, Era, 2000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Novo, Salvador, <em>Antolog\u00eda 1925-1965<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2001.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a\u00f1o se cumple un siglo de la publicaci\u00f3n del primer poemario de Salvador Novo, XX poemas. Vio la luz en 1925, cuando el autor ten\u00eda apenas veinti\u00fan a\u00f1os y el siglo XX, su primer cuarto cumplido. Volver a Novo, al primer Novo, cien a\u00f1os despu\u00e9s, es una especie de homenaje, pero tambi\u00e9n una forma &#8230; <a title=\"\u201cBailando la danza de todos los siglos\u201d: XX poemas, de Salvador Novo, 100 a\u00f1os despu\u00e9s\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57067\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u201cBailando la danza de todos los siglos\u201d: XX poemas, de Salvador Novo, 100 a\u00f1os despu\u00e9s\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60270,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[1989,1990,1991,1992,16,1993,1155,1994],"ppma_author":[2930],"class_list":["post-57067","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-dandy","tag-homosexual","tag-javier-guerrero","tag-objetos-cotidianos","tag-poesia-2","tag-queer","tag-salvador-novo","tag-xx-poemas","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2930,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"david-loria-araujo","display_name":"David Lor\u00eda Araujo","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"","last_name":"","user_url":"","job_title":"","description":"Maestro y doctor en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana y licenciado en Literatura Latinoamericana por la Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n (UADY). 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