{"id":57054,"date":"2025-05-06T07:00:00","date_gmt":"2025-05-06T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56383"},"modified":"2026-09-29T10:35:55","modified_gmt":"2026-09-29T16:35:55","slug":"el-caso-mandrake","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054","title":{"rendered":"El caso Mandrake"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Para un abogado a veces es mejor que el cliente comience por el final.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Rubem Fonseca<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del g\u00e9nero negro latinoamericano existen varios personajes que han podido sustituir con gran acierto la imagen t\u00edpica del detective gringo, desde el periodista que se obsesiona con saber los m\u00e1s \u00edntimos detalles del caso hasta las madres buscadoras quienes, a su modo, son un tipo de \u201cdetective aficionado\u201d, ya que deben de ingeni\u00e1rselas y hacer uso de cualquier recurso con el fin de encontrar a sus familiares. Por otro lado, tambi\u00e9n est\u00e1 Mandrake, un abogado criminalista, amante tanto del ajedrez como de las mujeres, quien fuma diversos puros (Partag\u00e1s, Panetela, Pimentel) ya sea el caso o cliente en turno, conoce las leyes y las calles de R\u00edo de Janeiro, fue due\u00f1o de una gatita siamesa y bizca de nombre Elizabeth Feij\u00e3o, y es el principal protagonista de varios cuentos y novelas del escritor brasile\u00f1o Rubem Fonseca.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En<em> Calibre 22, <\/em>reaparece con una nueva aventura para cerrar el libro publicado en el 2017 en Brasil, pero traducido y publicado en espa\u00f1ol hasta el 2022 por la editorial TusQuets.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este cuento, el protagonista es de nuevo ese abogado c\u00ednico y amoral que ahora se autodenomina Jos\u00e9 Mandrake: \u201cYo pod\u00eda llamarme Jos\u00e9 Mandr\u00e1gora, pero me llamo Jos\u00e9 Mandrake\u201d.<span id='easy-footnote-1-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-1-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Calibre 22&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2022, P. 174'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> Este dato parecer\u00eda contradecir totalmente la historia del personaje, ya que en su primer relato \u201cEl caso F. A.\u201d, da su nombre verdadero: \u201cSoy Paulo Mendes\u201d<span id='easy-footnote-2-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-2-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Cuentos completos 1&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2018, P. 270'><sup>2<\/sup><\/a><\/span>, as\u00ed como en el cuento \u201cEl d\u00eda de los enamorados\u201d declara: \u201cCuando nac\u00ed me nombraron Paulo, que es nombre de papa, pero me convert\u00ed en Mandrake, una persona que no reza, y habla poco, pero hace gestos indispensables&#8221;.<span id='easy-footnote-3-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-3-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Cuentos completos 1&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2018, P. 396'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> De igual forma al inicio del relato \u201cMandrake\u201d hace alusi\u00f3n al nombre: \u201cEsta es la oficina de don Paulo Mendez, dijo mi voz en la contestadora\u201d.<span id='easy-footnote-4-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-4-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Cuentos completos 1&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2018, P. 508'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> Sin embargo, en \u201cCalibre 22\u201d es ese mismo narrador-personaje quien menciona: \u201cNo s\u00e9 si todo lo que estoy contando sobre m\u00ed es verdad. Hay personas que mienten y saben que mienten y otras que mienten sin saber que est\u00e1n mintiendo. Creo que estoy en la segunda categor\u00eda. \u00bfQu\u00e9 puedo hacer?\u201d.<span id='easy-footnote-5-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-5-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Calibre 22&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2022, P. 174'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> Y es que quiz\u00e1 Fonseca juega con nuestra memoria como un buen narrador, al hacernos dudar de lo que nos dice cuestionando nuestra propia forma de leer o de recordar. O tal vez como explica en su autobiograf\u00eda: \u201cJos\u00e9 tiene que recurrir a su memoria y sabe que \u00e9sta lo traiciona, pues recuerda muchas cosas de manera inexacta y otras ya las olvid\u00f3\u201d.<span id='easy-footnote-6-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-6-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Jos\u00e9&lt;\/em&gt;, Cal y Arena, M\u00e9xico, 2011, P. 7'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Fonseca le pas\u00f3 lo que a muchos otros grandes autores que, a la hora de retomar un personaje o continuar con la trama, se olvidaban de ciertos detalles irrelevantes. Como en el caso de Cervantes, cuando su Quijote y Sancho Panza llegan a un hostal montados en sus respectivos animales para que cap\u00edtulos despu\u00e9s Sancho emprenda la encomienda de ir a dejar un recado a pie, o en la novela negra <em>Que se mueran los feos<\/em> de Boris Vian, en donde los personajes que viajan en un deportivo rojo hacen una escala en un bar y despu\u00e9s de una pelea improvisada terminan por escapar en un taxi. Aunque ese detalle m\u00ednimo no resta para nada la acci\u00f3n de la historia en la que Mandrake tiene que averiguar qui\u00e9n quiere asesinar al due\u00f1o de una famosa revista de moda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe aclarar que las aventuras de nuestro abogado criminalista se pueden leer de forma independiente y sin llevar un orden cronol\u00f3gico, sin embargo, hay peque\u00f1as alusiones a casos anteriores y a los diferentes amores que terminan por configurar el car\u00e1cter y la personalidad del abogado. Mandrake es el resultado de todas esas mujeres que conoci\u00f3 en su vida; de una aprendi\u00f3 a dominar el ajedrez, de otra, a tomar buenos vinos, y de otra, a apreciar los libros raros o ediciones especiales. Por ende, \u201cCalibre 22\u201d puede leerse como un cuento anterior a los hechos ocurridos en <em>Mandrake. La Biblia y el bast\u00f3n<\/em>, en donde el abogado es condenado a usar un bast\u00f3n Swaine Adene Brigg despu\u00e9s de recibir un disparo y espera por fin sentar cabeza con la bibli\u00f3mana Karin Altolaguirre, rompiendo as\u00ed con la m\u00e1xima de Raymond Chandler en la que un buen detective no se casa nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dividido en nueve cap\u00edtulos \u2014un recurso que el escritor brasile\u00f1o toma de William Faulkner\u2014, en \u201cCalibre 22\u201d aparece una serie de personajes ya cl\u00e1sicos del universo Fonsequiano, como es el viejo abogado jud\u00edo Weksler (antes tuvo otro colega llamado L. Waissman, el tipo m\u00e1s triste del mundo, seg\u00fan Mandrake, pues viv\u00eda recordando los tiempos en que hab\u00eda tranv\u00edas), quien pertenece a la misma generaci\u00f3n que el padre de Mandrake, Ra\u00fal, el \u00fanico polic\u00eda con el que pod\u00eda discutir, que trabaja en el \u00e1rea de Homicidios y hasta cierto punto dupla de Mandrake, as\u00ed como tambi\u00e9n un enano calvo: \u201cEn mis casos siempre hay un enano, puede ser al principio, en medio o al final. Y solo al final del caso s\u00e9 que es el final\u201d.<span id='easy-footnote-7-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-7-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Calibre 22&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2022, P. 193'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La simbolog\u00eda del enano seg\u00fan el <em>Diccionario de s\u00edmbolos<\/em> de Juan Eduardo Cirlot menciona que: \u201cEn el folklore y la mitolog\u00eda, aparecen como seres de inocente car\u00e1cter mal\u00e9fico, con ciertos rasgos infantiles de conformidad con su peque\u00f1o tama\u00f1o, pero tambi\u00e9n como entes protectores o cabiros\u201d.<span id='easy-footnote-8-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-8-57054' title='CIRLOT, Juan Eduardo, &lt;em&gt;Diccionario de los s\u00edmbolos&lt;\/em&gt;, 5 ed., Barcelona, Labor, 1982, P. 145'><sup>8<\/sup><\/a><\/span>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el enano de \u201cCalibre 22\u201d es un personaje incidental, dista mucho del que aparece en <em>Mandrake. La Biblia y el bast\u00f3n<\/em>, un enano cuya cabeza apenas llegaba a la cintura de Mandrake, de ojos azules y cuyo nombre era Carlos Waise. Aqu\u00ed el enano tiene una funci\u00f3n primordial en la trama y comparte ciertas caracter\u00edsticas con otro personaje clave dentro de la literatura negra, el antagonista del cuento largo <em>The Big Knockover<\/em> de Dashiell Hammet,&nbsp; Papadopoulos, quien logra enga\u00f1ar de manera magistral al Agente de la Continental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de Mandrake le sirve a Fonseca para explorar si existe a\u00fan la justicia en una sociedad corrompida, as\u00ed como utiliza a Gustavo Flavio (homenaje a Gustave Flaubert) para reflexionar sobre la lectura y la escritura. Ambos protagonizan la novela <em>Del fondo del mundo prostituto s\u00f3lo amores guard\u00e9 para mi puro<\/em> (el cual es un verso de un poema del poeta brasile\u00f1o Manuel Alvarez de Azevedo), el \u00fanico <em>crossover<\/em> de dos de sus personajes principales, mismos que complementan las obsesiones del propio Fonseca.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rubem Fonseca muri\u00f3 un 15 de abril del 2020, dejando tras de s\u00ed m\u00e1s de una veintena de libros memorables que lo posicionan como uno de los referentes del cuento y la novela negra en este lado del charco. Demostr\u00f3 que el g\u00e9nero iniciado por Poe y su sabueso Dupin hace m\u00e1s de doscientos a\u00f1os sigue m\u00e1s vigente que nunca. No por nada en el cuento &#8220;Novela negra&#8221; menciona: \u201cSomos los continuadores de la tragedia griega&#8221;,<span id='easy-footnote-9-57054' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57054#easy-footnote-bottom-9-57054' title='FONSECA, Rubem, &lt;em&gt;Cuentos completos 2&lt;\/em&gt;, TusQuets, M\u00e9xico, 2018, P. 115'><sup>9<\/sup><\/a><\/span> de esta forma consigue crear personajes s\u00f3lidos que hoy por hoy son parte del imaginario del g\u00e9nero negro. Uno de ellos, sin lugar a dudas, es su abogado con alma de detective, Mandrake, al cual, hasta la fecha, muchos a\u00fan no sabemos c\u00f3mo decirle adi\u00f3s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para un abogado a veces es mejor que el cliente comience por el final. 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