{"id":57053,"date":"2025-05-05T07:00:00","date_gmt":"2025-05-05T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56378"},"modified":"2026-09-29T10:39:20","modified_gmt":"2026-09-29T16:39:20","slug":"el-enigma-fonseca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57053","title":{"rendered":"El enigma Fonseca"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">En la vida real lo que hay son detectives imperfectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Rubem Fonseca<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Detective Privado en Black Mask<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde sus or\u00edgenes, el g\u00e9nero negro ha tenido que lidiar no solo contra acad\u00e9micos sino tambi\u00e9n contra el gremio cultural para que se le reconozca como tal, al ser considerado una literatura de masas con nula calidad literaria e impresa en papel barato, compuesto por madera triturada en lugar de virutas de madera, as\u00ed como de una fibra muy corta, ocasionando que el papel sea muy fr\u00e1gil y dif\u00edcil de conservar. Sin embargo, como menciona el escritor argentino Mempo Giardinelli en su libro <em>El g\u00e9nero negro<\/em> (1984): \u201cla novela negra moderna, en sus mejores expresiones, es una radiograf\u00eda de la llamada civilizaci\u00f3n tan eficaz y seria, tan aguda y sofisticada, como en cualquiera de las mejores p\u00e1ginas de la literatura universal contempor\u00e1nea\u201d. (Giardinelli, Mempo, 1984, p 26)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ser\u00eda hasta noviembre de 1926 cuando la m\u00edtica revista <em>The<\/em> <em>Black Mask<\/em> cambi\u00f3 de editor, nombre y de rumbo. Es as\u00ed que tomar\u00eda las riendas Joseph \u201cCap\u201d Shaw, un escritor de Nueva Inglaterra, quien pronto se fijar\u00eda en la originalidad y autenticidad de los relatos de un autor al que Andr\u00e9 Gide consideraba como el mejor escritor estadounidense del siglo XX, a la par del mismo William Faulkner: Dashiell Hammett. En las p\u00e1ginas de esta revista, ahora nombrada <em>Black Mask<\/em>, (1920-1951), deambularon los mejores autores del g\u00e9nero duro, el llamado <em>hard-boiled<\/em>, el cual gest\u00f3 y configur\u00f3 un modelo de relatos policiacos que pronto habr\u00eda de conmover y entusiasmar al p\u00fablico de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los escritores que mejor supo leer y desarrollar este g\u00e9nero fue el brasile\u00f1o Rubem Fonseca (1925-2020), quien desde sus primeros relatos har\u00eda suya la estructura del g\u00e9nero negro estadounidense para narrar una realidad cruda, violenta y corrompida. En la mayor\u00eda de sus obras, sobre todo en las m\u00e1s conocidas, existe una investigaci\u00f3n de por medio, ya sea de un crimen o un hecho delictivo que transgrede el <em>status quo<\/em> de la sociedad moderna, lo cual sirve como pretexto para desarrollar sus propias inquietudes y (de)mostrar a un escritor consciente y comprometido con su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer cuento con el que incursiona en el g\u00e9nero y lo hace de manera admirable es \u201cEl collar del perro\u201d (<em>El collar del perro<\/em>, 1965), protagonizado por el comisario Vilela, en el que reproduce el ambiente polic\u00edaco que se vive dentro de una comisar\u00eda, similar al de la serie de novelas polic\u00edacas del escritor Salvatore Lombino, mejor conocido como Ed McBain, y adelant\u00e1ndose a lo que a\u00f1os m\u00e1s tarde desarrollar\u00eda el siciliano Leonardo Sciascia en varias de sus obras, en especial en<em> El d\u00eda de la lechuza<\/em> (1965), novela en la que se plantea la idea de poder hacer justicia en una sociedad corrupta abordando aspectos tanto pol\u00edticos como sociales, as\u00ed como sus consecuencias \u00e9ticas y jur\u00eddicas, y el escritor suizo Friedrich D\u00fcrrenmatt con su novela <em>Justicia<\/em> (1985). A\u00f1os m\u00e1s tarde aparecer\u00edan textos memorables que utilizan este mismo registro, pero desde el punto de vista del criminal: \u201cFeliz a\u00f1o nuevo\u201d (1975), \u201cPaseo nocturno\u201d (1975) o \u201cEl cobrador\u201d (1979), en los que es f\u00e1cil reconocer elementos primordiales del g\u00e9nero negro, donde el crimen y la violencia extrema de las favelas irrumpen el fr\u00e1gil orden de las clases acomodadas, adem\u00e1s de estar protagonizadas por personajes que caminan al borde de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo interesante en la mayor\u00eda de las novelas fonsequianas es que parten de esa apropiaci\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n del g\u00e9nero negro, como<em> El caso morel<\/em> (1973), obra en la que se advierten los temas e inquietudes que ser\u00e1n recurrentes en las obras posteriores: mujeres, crimen y la reflexi\u00f3n en torno a la escritura, o la famosa <em>Agosto <\/em>(1990)<em>,<\/em> la cual puede leerse como una novela hist\u00f3rica o como un <em>thriller<\/em> polic\u00edaco, al contar con ciertos elementos fundamentales del g\u00e9nero, como son; el detective, la v\u00edctima, el crimen y los diversos culpables. De esta manera, Fonseca recrea en tan solo 24 cap\u00edtulos el intento de asesinato del periodista opositor Carlos Lacerda, el homicidio del empresario Paulo Gomez Aguiar y las \u00faltimas horas antes del suicidio del presidente Getulio Vargas. El protagonista es el comisario Alberto Mattos, un personaje bastante complejo y con un rasgo peculiar: sufre de una terrible acidez estomacal, misma que se va acentuando a lo largo de la historia, a tal grado que la \u00fanica manera posible para hacer que el sufrimiento termine ser\u00e1 atrapando a los posibles culpables y resolviendo al menos uno de los tres casos; sin embargo, la obsesi\u00f3n por buscar y administrar una justicia casi perversa termina por llevarlo a un destino fatal e inevitable. No por nada <em>Agosto<\/em> es considerada su mejor novela, al amalgamar de manera magistral lo hist\u00f3rico a trav\u00e9s de una estructura completamente policiaca.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El misterio Moli\u00e8re<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de las influencias m\u00e1s destacables, o al menos de las m\u00e1s reconocibles expl\u00edcita e impl\u00edcitamente, en la obra de Fonseca se halla la del dramaturgo franc\u00e9s Jean-Baptiste Poquelin, alias Moli\u00e8re, lo cual puede verse en obras <em>Bufo &amp; Spallanzani<\/em> (2009) en donde recrea y adapta una escena de la obra <em>El Burgu\u00e9s gentilhombre<\/em>, pero ser\u00e1 en <em>El enfermo Moli\u00e8re <\/em>(2000) en la que el escritor brasile\u00f1o hace notoria su rotunda admiraci\u00f3n por el dramaturgo franc\u00e9s al escribir una novela polic\u00edaca y de corte cl\u00e1sico, que forma parte de la colecci\u00f3n \u201cLiteratura ou Morte\u201d, creada por la editorial Companhia das Letras, la cual invita a participar a escritores afines al g\u00e9nero negro y de cierto renombre internacional para entregar una obra de corte polic\u00edaca de mediana extensi\u00f3n, con la particularidad de ser protagonizada por escritores famosos ficcionalizados (Borges, Bilac, Camus, Moli\u00e8re, Hemingway).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>El enfermo Moli\u00e8re, <\/em>Fonseca imita el esquema de la novela policiaca cl\u00e1sica \u2014tambi\u00e9n conocida como novela de enigma, novela problema o novela de \u201ccuarto cerrado\u201d\u2014, por lo que la trama gira en torno a descubrir qui\u00e9n fue el presunto asesino de Moli\u00e8re, misterio que debe resolver el protagonista, un Marqu\u00e9s An\u00f3nimo, el cual desarrollar\u00e1 la funci\u00f3n del detective incidental, que busca, al puro estilo de Dupin, entre los parientes, conocidos, m\u00e9dicos, sacerdotes, pr\u00edncipes y arist\u00f3cratas al posible culpable del envenenamiento de su querido amigo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De la Agencia Pinkerton al caso Mandrake&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los primeros casos de autoficci\u00f3n dentro del g\u00e9nero negro se da con el escritor estadounidense Samuel Dashiell Hammett, considerado uno de los pilares fundamentales del <em>hard-boiled<\/em> y quien, antes de volverse el escritor m\u00e1s popular de los que publicaba la revista<em> Black Mask,<\/em> trabaj\u00f3 como investigador privado en la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton, sin embargo, una tuberculosis mal atendida, herencia de la Primera Guerra Mundial, y varias deudas por pagar lo llevar\u00edan a escribir con una intenci\u00f3n clara y concreta: ganar dinero. Hammett utiliz\u00f3 su propia experiencia para escribir sus primeros cuentos y tambi\u00e9n la mayor\u00eda de sus novelas, ya que conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n el mundo de los detectives, del crimen y la corrupci\u00f3n en una sociedad decadente, de tal manera que sac\u00f3 el crimen del jarr\u00f3n veneciano y se lo devolvi\u00f3 a los verdaderos criminales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe mencionar tambi\u00e9n el caso del escritor prol\u00edfico Erle Stanley Gardner, contempor\u00e1neo de Hammett y el favorito de Chandler, quien en un periodo de diez a\u00f1os (1926 a 1936) public\u00f3 un aproximado de un mill\u00f3n de palabras al a\u00f1o. Gardner antes de dedicarse por completo a sacarle lumbre al teclado, ejerci\u00f3 como abogado. Desempe\u00f1\u00e1ndose primero como mecan\u00f3grafo en un bufete de abogados en Oxnard, California, adquiriendo as\u00ed los conocimientos suficientes para aprobar el examen estatal de leyes, sin haber asistido a la universidad o a alguna facultad de leyes, para empezar a ejercer la abogac\u00eda por su cuenta despu\u00e9s labr\u00e1ndose una reputaci\u00f3n entre las comunidades chinas y mexicanas. De esta forma crea al abogado-detective Pete Wennick, precursor de su mundialmente famoso Perry Mason, quien posee una moral m\u00e1s flexible, es impulsivo y ocurrente, ejerce su profesi\u00f3n de abogado entre balas y pu\u00f1os, y tiene una gran afici\u00f3n por las mujeres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo similar sucede con Fonseca, la autoficci\u00f3n existe entre el pasado del escritor mineiro, quien estudi\u00f3 leyes, especializ\u00e1ndose en Derecho Penal, antes de dedicarse por completo a las letras y uno de sus m\u00e1s emblem\u00e1ticos personajes, el abogado criminalista Mandrake, \u2014aqu\u00ed su relaci\u00f3n entre autor y personaje es bastante notoria\u2014. No por nada Mandrake es el personaje que m\u00e1s parentesco comparte con el propio Fonseca, protagonista de cuatro cuentos, dos novelas y dos <em>nouvelles<\/em> publicadas de 1967 a 2017: \u201cEl caso F. A.\u201d (1967), \u201cEl d\u00eda de los enamorados\u201d (1975), \u201cMandrake\u201d (1979), <em>El gran arte<\/em> (1983), <em>Del fondo del mundo prostituto s\u00f3lo amores guard\u00e9 para mi puro <\/em>(1997) \u201cMandrake, la Biblia de Maguncia\u201d y \u201cMandrake y el bast\u00f3n Swaine\u201d (2005) y \u201cCalibre 22\u201d (2017).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mejor ejemplo de autoficci\u00f3n se encuentra en sus memorias <em>Jos\u00e9<\/em> (2011), en las que Fonseca narra uno de sus primeros casos como abogado penalista: al tener que defender a un empleado de una imprenta, acusado de falsificaci\u00f3n de moneda, en el que participaban otros dos implicados en el delito: el due\u00f1o de la imprenta y un capit\u00e1n del ej\u00e9rcito, sin embargo, el \u00fanico absuelto fue el empleado de la imprenta, gracias al ingenio por parte de su abogado defensor. Este hecho se ver\u00e1 m\u00e1s tarde ficcionalizado en la novela <em>Mandrake, la biblia y el bast\u00f3n<\/em>, (2005) en la que el abogado criminalista, cuyo nombre tiene que ver tambi\u00e9n con la pasi\u00f3n de Rubem por la dendrolatr\u00eda, cuenta un dato anecd\u00f3tico sobre c\u00f3mo fueron sus inicios en el mundo de la abogac\u00eda haciendo alusi\u00f3n a ese mismo caso del tipo acusado de falsificaci\u00f3n de moneda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mandrake, cuyo verdadero nombre es Paulo Mendes, sin embargo, termina por cambi\u00e1rselo porque era nombre de Papa y, seg\u00fan \u00e9l, se considera \u201cuna persona que no reza, y habla poco\u201d. Por ende, siempre se presenta como Mandrake, abogado criminalista, quien conoce las calles de R\u00edo de Janeiro, ama los puros \u2014en especial los Pimentel negro\u2014, fiel asiduo a beber vino tinto portugu\u00e9s y un apasionado de las mujeres, ya que como \u00e9l mismo dice es \u201cun hombre que ha perdido la inocencia\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo interesante es que Mandrake, al igual que sus precursores Philip Marlowe o Perry Mason, despu\u00e9s de una vida de excesos, al final de sus d\u00edas busca sentar cabeza rompiendo una de las m\u00e1ximas que propone Raymond Chandler (1976): \u201cEl amor casi siempre debilita una novela polic\u00edaca, pues introduce una especie de suspenso contrario a la lucha del detective por resolver el problema (&#8230;) Un buen detective no se casa jam\u00e1s\u201d. Dando como resultado que el matrimonio sea el \u00fanico caso en el que todos los sabuesos fracasan.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>R\u00e9quiem por la novela polic\u00edaca<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Heredero del famoso <em>hard-boiled<\/em> norteamericano, Fonseca no solo escribi\u00f3 la mayor\u00eda de sus obras utilizando la estructura de la novela negra\/polic\u00edaca\/criminal, con historias sangrientas, m\u00faltiples cr\u00edmenes, mujeres fatales y reflexiones en torno a la escritura misma. Supo apropiarse de un esquema narrativo como es la ficci\u00f3n policial y trasladarlo hacia su propio contexto, parodi\u00e1ndolo de tal forma que no era de sorprender encontrar a sicarios satirizados que declaman a Pessoa o declaman cl\u00e1usulas en lat\u00edn de S\u00e9neca como en <em>El Seminarista <\/em>(2010). Entre sus p\u00e1ginas deambulan todo tipo de personajes que supieron ser parte del no solo del imaginario colectivo, sino tambi\u00e9n de una realidad latinoamericana que perdura hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque Rubem no se reconoc\u00eda expl\u00edcitamente como un escritor de policiaco, impl\u00edcitamente form\u00f3 parte de una generaci\u00f3n de escritores (Taibo II, Padura, Sasturain, Piglia, Castellanos Moya, D\u00edaz Eterovic, etc\u00e9tera) que se reconocieron como parte de una tradici\u00f3n m\u00e1s cercana a la de Hammett que a la de Poe, de la cual no solo adoptaron estructuras, sino tambi\u00e9n se apropiaron de diversos recursos literarios con tal de poder denunciar la violencia, la corrupci\u00f3n e injusticias de la sociedad en la que les toc\u00f3 vivir. Con su muerte se cierra uno de los m\u00e1s grandes cap\u00edtulos de un referente que supo utilizar los mecanismos del g\u00e9nero policiaco en general y del g\u00e9nero negro en particular. Su obra es un legado que no ha parado de transgredir a las buenas conciencias, as\u00ed como de luchar contra la censura de lo pol\u00edticamente correcto. Nadie puede negar que Fonseca fue, es y seguir\u00e1 siendo un referente de la narrativa iberoamericana, sus historias lo avalan y sus personajes lo comprueban. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la vida real lo que hay son detectives imperfectos. 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