{"id":56616,"date":"2025-07-02T07:00:00","date_gmt":"2025-07-02T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56616"},"modified":"2026-09-28T10:11:19","modified_gmt":"2026-09-28T16:11:19","slug":"notas-sobre-la-masacre-bosnia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56616","title":{"rendered":"Notas sobre la masacre bosnia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde Am\u00e9rica Latina, Bosnia parece un pa\u00eds lejano. Al sur de Croacia y al norte de Montenegro, la regi\u00f3n en la que se ubica este pa\u00eds (los Balcanes) estuvo delimitada alguna vez por lo que se conoci\u00f3 como Rep\u00fablica Federativa Socialista de Yugoslavia, o simplemente Yugoslavia. Igual que sucedi\u00f3 con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Yugoslavia \u2014que ten\u00eda para entonces una larga historia de invasiones y periodos que derivaron en una naci\u00f3n donde convivieron musulmanes, cat\u00f3licos y cristianos ortodoxos\u2014 pas\u00f3 por un proceso de desintegraci\u00f3n a principios de los a\u00f1os noventa. Una d\u00e9cada antes, al llegarle la muerte al dictador Josip Broz Tito, el futuro de Yugoslavia comenz\u00f3 a ser incierto: problemas econ\u00f3micos, divisiones sociales y crisis de seguridad resultaron en la disoluci\u00f3n de la Rep\u00fablica y abrieron paso, primero, a la subida al poder de l\u00edderes ultranacionalistas, como Slobodan Milo\u0161evi\u0107 (presidente de Serbia de 1989 a 1997 y de la Rep\u00fablica Federal de Yugoslavia, que no debe confundirse con la rep\u00fablica reci\u00e9n mencionada, entre 1997 y 2000), y m\u00e1s tarde, a una fragmentaci\u00f3n territorial, identitaria, social y pol\u00edtica que se ver\u00eda reflejada en una serie de guerras conocidas como <em>las guerras yugoslavas<\/em>, acontecidas entre 1991 y 2001.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien resulta dif\u00edcil hacer una cronolog\u00eda y un panorama espec\u00edficos sobre esta serie de conflictos \u2014que involucraron, como casi siempre ocurre, m\u00e1s de un punto de vista y m\u00e1s de una forma de pensar sus or\u00edgenes y su desenvolvimiento, m\u00e1s de una forma de deshacerse de las culpas\u2014, es factible decir que una de sus consecuencias fue el surgimiento de una serie de rep\u00fablicas nuevas e independientes, como Croacia, Eslovenia y Macedonia, cuyas nomenclaturas, fusiones y separaciones han permanecido inestables desde el final de los conflictos. Las guerras yugoslavas causaron gran indignaci\u00f3n en su momento. Hoy se estima que hubo m\u00e1s de ciento cuarenta mil muertos \u2014aunque puede que est\u00e9 yo errado en la cifra\u2014 y cuatro millones de personas desplazadas. Primero fueron las guerras de Eslovenia y Croacia, despu\u00e9s la Guerra de Bosnia. O, mejor dicho, acontecieron paralelamente. Los serbios, impulsados por el nacionalismo que Milo\u0161evi\u0107 hab\u00eda propagado desde el discurso oficialista y por el deseo de anexar territorios para crear una \u201cGran Serbia\u201d, estaban aventajados militarmente y ejerc\u00edan presi\u00f3n contra poblaciones minoritarias, particularmente los bosnios. En 1992, doce mil pacificadores de las Naciones Unidas llegaron a Croacia con el objetivo de poner un alto al fuego. En Bosnia, por su parte, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente una limpieza \u00e9tnica en contra de los bosnios musulmanes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Sarajevo, la capital, los edificios exhiben todav\u00eda los agujeros dejados entonces por las balas, el recuerdo sombr\u00edo de un tiempo donde los disparos pod\u00edan venir de cualquier parte y a cualquier hora. Un clima de terror comenz\u00f3 a instalarse entre los habitantes. Los francotiradores serbios, situados en puntos estrat\u00e9gicos de la ciudad, dispararon durante lo que se conoce como <em>el asedio de Sarajevo<\/em> contra la poblaci\u00f3n civil. Muchas veces disparaban desde las monta\u00f1as que rodean la urbe. Los videos desconciertan y estremecen. Uno del archivo de la Associated Press (AP), del 11 de mayo de 1995, muestra a una mujer en ropa de oficina y su hija peque\u00f1a correr a toda prisa para refugiarse. Despu\u00e9s, un veh\u00edculo blindado de las Naciones Unidas \u2014a los que la poblaci\u00f3n de la ciudad sol\u00eda acudir en caso de un tiroteo\u2014 circula con velocidad frente a la c\u00e1mara. Siete d\u00edas m\u00e1s tarde, otro video de la AP muestra la dram\u00e1tica escena de un hombre herido y echado en la calle junto a su malet\u00edn, auxiliado por tres o cuatro personas que, en una dram\u00e1tica carrera contra el tiempo, consiguen llevarlo a una cl\u00ednica local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciudad de Srebrenica, a ciento cincuenta kil\u00f3metros de Sarajevo, se encuentra al este del pa\u00eds. Poco m\u00e1s de quinientos kil\u00f3metros cuadrados rodeados de monta\u00f1as, una ciudad de casas blancas y tejados rojizos, pero tambi\u00e9n de edificios grises construidos para los mineros por el gobierno socialista en el siglo XX. La econom\u00eda de Srebrenica estuvo siempre ligada a la industria minera. Adopta su nombre de la palabra <em>srebro<\/em>, que significa \u201cplata\u201d, y fue conocida como Argentaria por los romanos. La llamada V\u00eda Argentaria, por su parte, fue una ruta comercial que recorri\u00f3 los Alpes din\u00e1ricos y que funcion\u00f3 durante los tiempos del Imperio romano y la Edad Media para transportar la plata que ven\u00eda, justamente, de Srebrenica. Litio, zinc y oro son otros de los metales que se obtienen en sitios cercanos. Las aguas manantiales de Crni Guber, promocionadas como lugar tur\u00edstico durante el r\u00e9gimen de Tito, pueden curar, aseguran los bosnios, todas las enfermedades: la anemia, el reumatismo, la esclerosis m\u00faltiple, la falta de apetito, el cansancio y otros padecimientos de corte cr\u00f3nico.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para 1991, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en Bosnia se identificaba como musulmana. Durante la guerra, Srebrenica se volvi\u00f3 un sitio estrat\u00e9gico y codiciado por Serbia y Milo\u0161evi\u0107. Seg\u00fan datos de David Rohde, 73% de los habitantes de la ciudad se autopercib\u00eda creyente del islam. Perseguidos por los grupos paramilitares serbios, que tomaron el control de la urbe en 1992, los bosnios musulmanes huyeron a los bosques y las monta\u00f1as para refugiarse. Durante un tiempo, liderados por Naser Ori\u0107, un agente de polic\u00eda con formaci\u00f3n militar que tiempo atr\u00e1s hab\u00eda formado (sorprendentemente) parte del cuerpo de seguridad del mismo Milo\u0161evic, los bosnios pudieron recuperar el control de la ciudad tras una serie de estrat\u00e9gicas operaciones. Las masacres, debe mencionarse, ocurrieron en doble direcci\u00f3n: tambi\u00e9n las aldeas serbias fueron masacradas por los bosnios. En principio, las brutalidades cometidas por las \u00f3rdenes de Ori\u0107 contra la poblaci\u00f3n de las aldeas fronterizas fueron la principal causa para que, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia (comandado por la ONU) condenara a Ori\u0107 a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n por no impedir ni la tortura ni el asesinato de prisioneros serbios en el cuartel de polic\u00eda de Srebrenica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la mayor de esas hostilidades, que ha dejado una huella en la memoria de las matanzas y los actos genocidas m\u00e1s recientes, fue la masacre de Srebrenica, que ocurri\u00f3 entre el 13 y el 22 de julio de 1995. Mientras en Sarajevo los civiles hu\u00edan de las balas y se refugiaban tras los autos, en la zona monta\u00f1osa de Srebrenica, que hab\u00eda sido declarada por las Naciones Unidas como \u201czona segura\u201d,<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> fueron exterminadas aproximadamente ocho mil personas, todos hombres, todos bosnios musulmanes, tambi\u00e9n ni\u00f1os, tambi\u00e9n ancianos, padres y hermanos que tomar\u00eda tiempo identificar. Bajo el mando del general Ratko Mladi\u0107, miembros del ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica Sperska (o ej\u00e9rcito de los serbios de Bosnia) se encargaron de atacar la ciudad. El 11 de julio, la ciudad fue tomada por los serbobosnios. Alrededor de veinticinco mil civiles se dirigieron a una f\u00e1brica de bater\u00edas cercana, en Poto\u010dari, donde solicitaron la protecci\u00f3n de los casos azules. Otros quince mil huyeron hacia los bosques. La pel\u00edcula <em>Quo Vadis, Aida?<\/em>, dirigida por Jasmila \u017dbani\u0107, retrata la crisis humanitaria de los refugiados en Poto\u010dari, que rogaban a los soldados protecci\u00f3n, refugio y alimento. La protagonista, una traductora de la ONU que busca proteger a su familia a toda costa, evidencia el drama de los bosnios y las respuestas tard\u00edas o indiferentes de la comunidad internacional ante la masacre por venir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue Ratko Mladi\u0107 quien visit\u00f3 a los refugiados en Poto\u010dari y orden\u00f3 separar a los hombres. Fueron exterminados en distintas ciudades y localidades cercanas. Paralelamente, las casas de la ciudad fueron quemadas por los soldados. Ejecutados a quemarropa, violentados sexualmente, apilados en camiones, enterrados en fosas comunes&#8230; Muchos otros huyeron a trav\u00e9s de los bosques, entre ellos hombres del campo de refugiados de Poto\u010dari, que emprendieron un largo camino de m\u00e1s de cincuenta kil\u00f3metros a trav\u00e9s de una zona inestable y de la alta monta\u00f1a. Sin comida, sin agua, su objetivo era llegar a la ciudad de Tuzla. Se estima que eran entre diez mil y quince mil. Comenzaron a sufrir alucinaciones y ataques de p\u00e1nico por la falta de agua y alimento, por los aviones serbios en el cielo y por el intenso calor del verano. Algunos fueron interceptados y asesinados por los soldados serbios. Obligados a ponerse las manos en la nuca. Pocos consiguieron llegar a Tuzla y lo hicieron en estado deplorable. Para entonces, los cascos azules holandeses de la ONU se hab\u00edan retirado de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 contar esta historia a treinta a\u00f1os de distancia? En las escenas finales de <em>Quo Vadis, Aida?<\/em>, las hermanas, las madres y las hijas buscan la huella de sus seres queridos entre pilas de zapatos y trozos de tela. Quiz\u00e1 se trate de sus camisas, o el pantal\u00f3n que vest\u00eda aquel d\u00eda el hijo, el esposo o el nieto. Las im\u00e1genes, desde aqu\u00ed, resultan familiares. En marzo de 2024, mientras escribo este texto, se han reavivado las tensiones entre bosnios y serbobosnios y la Uni\u00f3n Europea envi\u00f3 fuerzas de seguridad a Sarajevo para mitigar las tensiones y no reavivar viejas heridas. En M\u00e9xico se descubri\u00f3 un campo de exterminio, donde tambi\u00e9n \u2014como si fuera esa siempre la marca de nuestro paso por el mundo, de que pusimos el pie en alg\u00fan lugar\u2014 se encontraron pilas de zapatos, pantalones y algunas fotograf\u00edas personales. Enterarnos de la existencia de espacios de tortura y aniquilaci\u00f3n nos indigna y nos lastima, pero no puede dejarnos paralizados. Para el caso de los bosnios, la justicia lleg\u00f3 tarde. Ah\u00ed tambi\u00e9n campos de concentraci\u00f3n como el de Omarska, que tardaron tiempo en ser descubiertos, fueron prueba de la brutalidad y el horror. Las im\u00e1genes de las guerras yugoslavas y, sobre todo, las de sus responsables sentados en la corte, afrontando con cobard\u00eda el pasado (como el bosniocroata Slobodan Praljak, que ingiri\u00f3 cianuro en plena audiencia) se sienten necesarias aunque dejen una sensaci\u00f3n de vac\u00edo, algo agridulce, como el orificio de una bala que queda en un muro a pesar de que, hace tiempo, el ruido del disparo no se escucha m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:78px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nota del autor:<\/strong> escrib\u00ed este texto sin ser experto ni en la historia sociopol\u00edtica de los Balcanes, ni en Bosnia, ni en las guerras yugoslavas. Me acerco a este tr\u00e1gico momento hist\u00f3rico con los ojos y los o\u00eddos abiertos, con cautela y respeto. Mi inter\u00e9s por las guerras yugoslavas no es reciente, pero se acentu\u00f3 a partir de la lectura de <em>Los bosnios<\/em>, libro de Velibor Colic publicado por Perif\u00e9rica. Si alguno de los datos del texto es impreciso o err\u00f3neo, si algo m\u00e1s se puede agregar para seguir esta reconstrucci\u00f3n, agradecer\u00eda que me lo hicieran saber.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Informaci\u00f3n obtenida de David Rohde, <em>Endgame. <\/em><em>The Betrayal and Fall of Srebrenica, Europe\u2019s Worst Massacre since World War II<\/em>, Penguin Books, 2012. A su vez, Rohde menciona haber obtenido esta informaci\u00f3n de un folleto tur\u00edstico que promocionaba las visitas a Crni Guber y que obtuvo antes de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> En 1993 Philippe Morillon, comandante de las Fuerzas de Protecci\u00f3n de las Naciones Unidas (UNPROFOR), visit\u00f3 una Srebrenica devastada, sin agua potable ni electricidad. En un discurso p\u00fablico, jur\u00f3 a los pobladores que la ciudad estaba bajo la protecci\u00f3n de la ONU y que no los abandonar\u00edan. Sin embargo, la designaci\u00f3n de \u201c\u00e1rea segura\u201d y libre de hostilidades, aprobada por el Consejo de Seguridad, result\u00f3 ser pasada por alto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde Am\u00e9rica Latina, Bosnia parece un pa\u00eds lejano. 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