{"id":56260,"date":"2025-04-18T07:00:00","date_gmt":"2025-04-18T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56260"},"modified":"2025-04-22T21:27:00","modified_gmt":"2025-04-22T21:27:00","slug":"chaplin-eisenstein-y-la-critica-al-ethos-capitalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56260","title":{"rendered":"Chaplin, Eisenstein y\u00a0la cr\u00edtica al\u00a0ethos capitalista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o de 1925 se estrenaron dos filmes que son fuentes primarias para la historia del nacimiento de la tensi\u00f3n ideol\u00f3gica que defini\u00f3 al siglo XX: la existencia del mundo capitalista y el surgimiento de su ant\u00edpoda socialista. Ambas pel\u00edculas son emblemas hist\u00f3ricos, obra de iconicos creadores de inicios del siglo XX: <em>El Acorazado Potemkin <\/em>de Sergei Eisenstein y <em>The Gold Rush <\/em>de Charlie Chaplin. Estas piezas son representantes de sus respectivos contextos econ\u00f3micos, sociales, pol\u00edticos y culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquellos tiempos, la joven Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, creada despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917, estaba desplegando el primer gran experimento de un Estado socialista. El gran proyecto de la revoluci\u00f3n era transformar el orden imperial del zarismo, en un Estado socialista manejado por la clase obrera. Adem\u00e1s de herramientas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, las formas ideol\u00f3gicas de construcci\u00f3n de una narrativa com\u00fan a las rep\u00fablicas de la URSS fueron fundamentales. El arte en sus diferentes manifestaciones era visto como un medio de reproducci\u00f3n de valores e ideas socialistas que crearan una identidad revolucionaria en la poblaci\u00f3n sovi\u00e9tica. En espec\u00edfico, el cine tuvo un lugar importante pues el mismo Lenin lo consideraba como \u201cla m\u00e1s importante de las artes\u201d y cre\u00eda que deb\u00eda ser la m\u00e1s importante arma cultural del proletariado. El cine sovi\u00e9tico de los inicios del siglo XX, con autores como Kuleshov, Eisenstein y Vertov, no solamente contribuy\u00f3 al cine de carga pol\u00edtica (o burdamente llamado \u201cpropagandista\u201d), sino que tambi\u00e9n aport\u00f3 a la construcci\u00f3n del lenguaje cinematogr\u00e1fico y a su consolidaci\u00f3n teor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, <em>El acorazado Potemkin <\/em>es uno de los ejemplos m\u00e1s luminosos, poderosos y trascendentales del cine sovi\u00e9tico. La pel\u00edcula se desarrolla a\u00fan en la \u00e9poca del Zar&nbsp; Nicol\u00e1s II, espec\u00edficamente durante la Revoluci\u00f3n de 1905, un primer ejercicio revolucionario contra el r\u00e9gimen imperial y su ac\u00e9rrima forma de subyugar al pueblo ruso. La tripulaci\u00f3n de un buque de guerra llamado \u201cPotemkin\u201d, parte de la Armada Imperial Rusa, est\u00e1n hartos de las precarisa condiciones a las que est\u00e1n sometidos: por ejemplo, -y esa es una de las im\u00e1genes emblem\u00e1ticas de este filme- se les obliga a comer carne podrida infestada de gusanos. Cuando los trabajadores deciden alzar la voz y buscar mejorar su condici\u00f3n, los oficiales no ceden y violentamente amenazan con fusilar a los rebeldes. Un marinero de nombre Vakulinchuk convence a la tripulaci\u00f3n a rebelarse, y explota un mot\u00edn. Los marineros toman el control del barco, sin embarbgo, Vakulinchuk es asesinado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Vintage_Potemkin-425x600.jpg\" alt=\"Cartel de la pel\u00edcula &quot;El acorazado Potemkin&quot;, 1925. Dir. Sergei Eisenstein\" class=\"wp-image-56261\" style=\"width:425px;height:600px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cartel de la pel\u00edcula &#8220;El acorazado Potemkin&#8221;, 1925. Dir. \tSergei Eisenstein<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus restos son llevados al puerto de Odesa, donde la poblaci\u00f3n local -comerciantes, gente trabajadora- le rinden homenaje, convirti\u00e9ndolo en un m\u00e1rtir. Centenares de ciudadanos se re\u00fanen para despedirlo y mostrar su solidaridad revolucionaria con los rebeldes del acorazado Potemkin. Marineros y trabajadores, rebeldes y ciudadanos se abrazan simb\u00f3licamente en un pacto de unidad y hermandad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese momento, aparece una de las escenas emblem\u00e1ticas no solo del cine sovi\u00e9tico, sino del cine del siglo XX. Las tropas zaristas avanzan en formaci\u00f3n por la escalinata de Odesa y en un \u00e1nimo de represi\u00f3n brutal, disparan contra civiles desarmados.&nbsp; Son atacados por igual a mujeres, ni\u00f1os y ancianos. En el momento de mayor tensi\u00f3n, una madre es alcanzada mientras lleva a su beb\u00e9 en un cochecito, que rueda escaleras abajo a toda velocidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/SblLw37.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-56267\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nav\u00edo ahora en manos de los rebeldes, se enfrenta a una flota zarista enviada para sofocar el mot\u00edn. Cuando todo parece perdido para los marineros del Potemkin, la tripulaci\u00f3n de los barcos enemigos, en un episodio revelador de conciencia de clase, se niegan a disparar contra sus compa\u00f1eros y los dejan pasar. La solidaridad y el compa\u00f1erismo revolucionario vence y todos vitorean en los barcos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso estadounidense, los \u201cGloriosos a\u00f1os 20\u201d eran la fiesta en la que se festejaba la grandeza de un pa\u00eds que ya era potencia y hab\u00eda salido avante en la Gran Guerra. Dentro del gran desarrollo capitalista basado en el modelo fordista, que estimul\u00f3 el consumo en distintos niveles, la industria cinematogr\u00e1fica tuvo un primer momento de auge. La explosi\u00f3n de Hollywood supuso la popularizaci\u00f3n del cine como uno de los productos de consumo y entretenimiento m\u00e1s grandes en Estados Unidos. Aquellas \u00e9pocas fueron el apogeo del cine mudo y de las cl\u00e1sicas comedias \u201cslapstick\u201d o \u201ccomedias f\u00edsicas\u201d, siendo Buster Keaton y Charlie Chaplin los grandes ap\u00f3steles de estos g\u00e9neros. Si bien, se trataba de un cine eminentemente narrativo, las pel\u00edculas fueron un veh\u00edculo discursivo para cr\u00edticas del sistema social en Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>La fiebre del oro<\/em>, Charles Chaplin pone en escena una reducci\u00f3n casi burda del sue\u00f1o americano. En la pel\u00edcula el mimo encarna una historia de la \u00faltima decada de 1800: alrededor de 1896, en el Yuk\u00f3n, Columbia Brit\u00e1nica se esparci\u00f3 la noticia de unos exploradores que hab\u00edan encontrado cantidades ingentes de oro como por accidente. Decenas de miles de exploradores quisieron probar su suerte. En cuesti\u00f3n de meses Klondike se satur\u00f3 de sedientos de oro. En ese contexto, el famoso Tramp (personaje arquet\u00edpico de Chaplin) viaja a Alaska en busca de riquezas. Desde el camino se notan las complicaciones que su intenci\u00f3n arrastra: de pronto se encuentra con unna caba\u00f1a aparentemente vac\u00eda. Al rededor otros aventureros que cumplen destinos similares. El fr\u00edo los re\u00fane poco a poco en una caba\u00f1a, donde terminan peleando por un cacho de carne. Para saciar su hambre los aventureros cocinan zapatos y rozan el canibalismo alucinando a sus compa\u00f1eros como gallinas. Pelean contra osos, escapan de riscos vertiginosos y siguen buscando el oro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s conocemos un pueblo que tur\u00edstico. La fiebre del oro ha causado sus estragos. Chaplin entra a un sal\u00f3n y se tambalea alrededor de una mujer que baila, quien se quita de encima a un hombre insistente y le toma la mano al personaje de Chaplin para bailar los dos. Dan vueltas hasta que Chaplin da consigo mismo: enreda el lazo de un perro entre sus piernas. El enredo detiene el baile y Chaplin regresa a su choza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por cuesti\u00f3n de azar, la muchacha termina en casa del aventurero mientras pasea con sus amigas. Le deja, en un gesto quiz\u00e1s de ternura o de burla clasista (probablemente ambas), una foto de su cara y su nombre. El vagabundo invita a la muchacha y sus amigas a pasar el a\u00f1o nuevo en una cena en su casa. Ellas aceptan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llega la noche, Chaplin prepara la cena para la muchacha y sus amigas. Despu\u00e9s de esperar con la mesa servida, Chaplin sue\u00f1a con lo que pudo ser, en una secuencia francamente memorable: una coreograf\u00eda con unas patatas sostenidas en unos tenedores que asemejan piernas bailarinas. El ruido despierta al Tramp de su enso\u00f1aci\u00f3n. Cuando sale a escuchar, la muchacha y sus amigas regresan a la casa. La ambici\u00f3n, justificada, del vagabundo de enriquecerse lo lleva literalmente al borde del barranco. Se salvan por un pelo. Justo al caer en piso firme, la pel\u00edcula suelta su comentario m\u00e1s agudo. El vagabundo y su amigo descubren el esperado oro, a punto de caer mortalmente.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/happy-dance.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-56266\" style=\"width:611px;height:422px\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final, Chaplin y su amigo son millonarios. En un barco, a\u00f1os despu\u00e9s, disfrutan de los frutos de su suerte. Un reportero le est\u00e1 haciendo un reportaje. Cuando est\u00e1n a punto de tomarle la foto, el vagabundo cae torpemente de terraza. Abajo, como cuando se encontr\u00f3 con el oro, est\u00e1 la muchacha: un tesoro, codificado en una a\u00f1eja manera de objetivizar a la mujer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambas piezas son fruto de un mundo en el que el capitalismo entraba en una nueva fase. Una de ellas naci\u00f3 en la meca de este sistema econ\u00f3mico. Nacida en el seno de Hollywood, la cr\u00edtica de Chaplin, como siempre se mueve en el plano simb\u00f3lico, aleg\u00f3rico y se conduce con insinuaciones elegantes. Chaplin sali\u00f3 de las calles de Inglaterra actuando en un teatro itinerante. Desde el principio de su vida conoce la misieria y tambi\u00e9n la potencia de la representaci\u00f3n en medio de eso. Su perform\u00e1tica est\u00e1 siempre vinculada a la calle, a encontrar la ternura y el absurdo en medio de lo s\u00f3rdido, sin caer en la romantizaci\u00f3n ni en la justificaci\u00f3n de lo injustificable. La representaci\u00f3n sarc\u00e1stica de la codicia nos recuerda que el ethos del capitalismo consiste precisamente en esa reducci\u00f3n del deseo a la enso\u00f1aci\u00f3n y la aspiraci\u00f3n, que termina afectando a todos los personajes implicados en la cinta de Chaplin.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra pieza, proviene del mundo ant\u00f3nimo. M\u00e1s all\u00e1 de ser una pel\u00edcula cr\u00edtica del capitalismo o del orden mundial que se gest\u00f3 bajo esa forma de vida, <em>El acorazado Potemkin<\/em> m\u00e1s un arma ideol\u00f3gica de muerte versus el capitalismo. Retrata las causas y consecuencias de la lucha socialista. En este filme, los valores revolucionarios sovi\u00e9ticos viajan en un poderoso veh\u00edculo: el montaje sovi\u00e9tico. El efecto en el espectador, de alto choque afectivo y de una genuina conmoci\u00f3n no buscaban m\u00e1s que generar compromisos ideol\u00f3gicos con la lucha socialista, por ejemplo con la destrucci\u00f3n de la tierna vida por parte de las necrof\u00edlicas (en tanto que prefieren la muerte) fuerzas imperiales. La escalinata de Odesa y el risco en el que se tambalea el sue\u00f1o americano, el banquete de zapato y la carne con gusanos; estas imagenes fueron semillas en un universo de s\u00edmbolos nacidos en el capitalismo, pero cr\u00edticos de \u00e9l; pues todo sistema engendra la semilla de su propia destrucci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o de 1925 se estrenaron dos filmes que son fuentes primarias para la historia del nacimiento de la tensi\u00f3n ideol\u00f3gica que defini\u00f3 al siglo XX: la existencia del mundo capitalista y el surgimiento de su ant\u00edpoda socialista. 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