{"id":56246,"date":"2025-04-17T07:00:00","date_gmt":"2025-04-17T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56246"},"modified":"2025-04-22T21:29:07","modified_gmt":"2025-04-22T21:29:07","slug":"chailub-sabor-a-humo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56246","title":{"rendered":"<em>Ch\u2019ailub<\/em>: sabor a humo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Paa tsa\u2019an cafe ra telimu,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>nta\u2019\u00e1 paa uvi ka\u00b4nu&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>yutu k\u00e1ka lasu<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Pap\u00e1 siempre ol\u00eda a caf\u00e9 y t\u00e9 lim\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">sus manos eran como \u00e1rboles.<\/p>\n<cite><strong>Nadia L\u00f3pez Garc\u00eda<\/strong><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Ch\u2019ailub<\/em>: ahumarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Apenas el sol se asoma y una l\u00ednea delgada de humo sale de la casa: es la se\u00f1al de que la lumbre se ha encendido. Se estaciona en los bordes del cielo como una manta que cubre al pueblo. La le\u00f1a quemada es lo primero que se distingue, despu\u00e9s los aromas de los alimentos que se preparan para comenzar la jornada. La ma\u00f1ana inicia siempre as\u00ed, con sabor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Descubrimiento: primero el fuego. Despu\u00e9s el humo. Luego la receta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El humo es uno de los ingredientes gastron\u00f3micos que devienen de tiempos antiguos. La gente encontr\u00f3 en \u00e9l una forma de conservar el estado de ciertos alimentos, adem\u00e1s de notar que serv\u00eda como un condimento especial para darle un sabor distintivo a la comida. En una mayor\u00eda de los pueblos del presente donde se cocina con la fogata, se come con el sabor a humo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfA qu\u00e9 sabe el humo? No es \u00e1cido ni amargo, tampoco dulce, menos umami. Es acaso un sabor inefable al lenguaje del gusto. Es cierto que el humo transmuta de la materia que lo provee. Seg\u00fan el tipo de madera o rama que se utilice, se obtiene una esencia particular: sabor a roble, sabor a pino, sabor a cerezo, sabor a caoba, sabor a una monta\u00f1a entera. Se impregna para darle aroma y paladar a las cosas. Se percibe, entonces, con el olfato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de la cocina de mis t\u00edas hay un fog\u00f3n, en tseltal le llaman <em>sch\u2019amubil k\u2019ajk\u2019<\/em>, es decir, \u201cel lugar del fuego\u201d. Alrededor de \u00e9l se colocan las sillas peque\u00f1as para que la familia pueda calentarse por las ma\u00f1anas y en los d\u00edas g\u00e9lidos. Tambi\u00e9n se colocan las mesas para compartir los alimentos en las horas concertadas. Arriba del fog\u00f3n penden unas varillas donde se colocan los comales y las cubetas que se caracterizan por el tizne de sus lados. All\u00ed mismo se cuelgan los pedazos de carne que se ah\u00faman mientras se cocinan las cosas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el corredor de la cocina se encuentran apilados los pedazos de le\u00f1a que se disponen para encender la lumbre. Prender el fuego es todo un arte. Hay quienes lo logran r\u00e1pido con pocos soplidos. Y otros que tardan de m\u00e1s hasta quedarse sin aliento. La creencia de la prontitud depende de la fuerza interior, del fulgor que emana del coraz\u00f3n de quien sopla. Se dice que la gente que es apasionada y querendona tiene dicha virtud. \u201c<em>K\u2019ax lek ya me\u2019intes te k\u2019ajk\u2019e<\/em>. Qu\u00e9 bien enciendes el fuego\u201d, me dice una t\u00eda para convencerme de que tengo el don, aunque en el fondo yo sepa que fue cuesti\u00f3n de suerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El humo es lo primero que aparece al prender la fogata. Los ojos lo recienten cuando crece la humareda, se enrojecen y eclipsa la vista. Al instante surgen las l\u00e1grimas y no hay nada que pueda contenerlas. El humo es m\u00e1s efectivo que la cebolla, que la dolencia, cuando de llorar se trata.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>sch\u2019amubil k\u2019ajk\u2019<\/em> es el coraz\u00f3n de una casa. Sin \u00e9l la casa se percibe incompleta. All\u00ed se rememoran y se escuchan los recuerdos, se aprende a reconocer a quienes viven con nosotros.&nbsp; Esa es la causa de que al sentir el humo se reaviven ciertas memorias, memorias que encienden el alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cocinar con le\u00f1a es distinto a cocinar con carb\u00f3n o con estufa. Y no me refiero \u00fanicamente al procedimiento, sino a la saz\u00f3n, pues la madera resalta el sabor de los platillos. Puedo reconocer la textura de ciertas comidas que he probado como el <em>pats\u2019<\/em> (tamal) y sus formas, es decir, el c<em>henk\u2019ul waj<\/em> (tamal de frijol), el <em>petul<\/em> (tamal de frijol entero), el <em>bak\u2019sit<\/em> (tamal de frijoles enteros), el <em>nup\u2019il waj<\/em>\/ <em>nolbil waj <\/em>(tamal con frijoles), el <em>noroch\u2019 <\/em>(tamal de frijol molido) y el <em>tonkos\/ xojbil waj<\/em> (tamal de elote). Tambi\u00e9n el sabor ahumado del <em>ya\u2019lelal chichil<\/em> (caldo de tomatillo), el <em>jsamet tomut<\/em> (huevo en comal), la <em>takin sit waj<\/em> (tostada hecha a la brasa), la <em>juybil mats\u2019<\/em> (masa con chile), la <em>ch\u2019uybil waj<\/em> (memela) y la <em>ch\u2019ilbil bak\u2019 sakil<\/em> (pepita dorada de calabaza). Cuando los pruebo me trasladan siempre a un recuerdo donde el humo aparece, acaso como presencia de lo que alguna vez existi\u00f3. El humo, para m\u00ed, ha adquirido un tono nost\u00e1lgico, pues me hace vulnerable ante el deseo de querer volver al tiempo en que estuve con aquellas personas que se aparecen en las bocanadas perpetuas en mi lengua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde peque\u00f1o he comido entre el humo. Estoy habituado a \u00e9l. Reconozco las formas que toma cuando la luz del sol se filtra en las rendijas de la cocina; se mece, ondula y serpentea. Cuando se suspende, se convierte en una estela traslucida que opaca la visi\u00f3n. Quiz\u00e1, as\u00ed, aprend\u00ed a comer llorando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi abuela lloraba cada que encend\u00eda la lumbre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un soplo, un leve quejido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella dec\u00eda que el fuego ahumaba sus ojos&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y despertaba sus nostalgias pret\u00e9ritas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El humo era un esp\u00edritu,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">una visi\u00f3n de las cosas perdidas,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">que humedec\u00eda sus p\u00e1rpados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con los dedos recog\u00eda sus l\u00e1grimas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;las tiraba en la ceniza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed evaporaba su llanto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora que enciendo la lumbre,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">mi abuela renace en mis ojos,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">mis l\u00e1grimas saben a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un remedio para fortalecer al <em>ch\u2019ulel <\/em>y bendecir las cosas que se estiman es soplando el humo del incienso en todo el cuerpo de la persona, los espacios y objetos. La gente cuenta que el humo es el aliento de los <em>ajawetik,<\/em> y es a trav\u00e9s de la exhalaci\u00f3n e inhalaci\u00f3n de este que se deposita en aquello que se protege.&nbsp; Sahumar es la acci\u00f3n de proteger a nuestras entidades an\u00edmicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El humo es la met\u00e1fora de todo lo que desvanece: el tiempo, las cosas, las personas, los recuerdos. Es sin\u00f3nimo de lo fantasmal. La metonimia de lo ef\u00edmero.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paa tsa\u2019an cafe ra telimu, nta\u2019\u00e1 paa uvi ka\u00b4nu&nbsp; yutu k\u00e1ka lasu. Pap\u00e1 siempre ol\u00eda a caf\u00e9 y t\u00e9 lim\u00f3n, sus manos eran como \u00e1rboles. 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Ensayista, documentalista y acad\u00e9mico tseltal. Doctorando en Ciencias Antropol\u00f3gicas (UAM-I). Becario del programa J\u00f3venes Creadores del FONCA en dos periodos (2018 y 2021); y del PECDA-Chiapas (2019). Varios de sus ensayos han sido publicados en las revistas Sinf\u00edn, Sapiens, C\u00edrculo de poes\u00eda y Tierra Adentro. Es autor de los libros de ensayos <em>Te sututet ixtabil \/ El giro de la pelota<\/em> (Coneculta, 2020) y <em>Ch'ayet K'inal \/ Las formas de la ausencia<\/em> (FCE, 2024)."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=56246"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56475,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56246\/revisions\/56475"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=56246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=56246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=56246"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=56246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}