{"id":55819,"date":"2025-01-09T07:00:00","date_gmt":"2025-01-09T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55819"},"modified":"2025-04-23T18:18:58","modified_gmt":"2025-04-23T18:18:58","slug":"rastros-del-ultimo-hombre-sobre-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55819","title":{"rendered":"Rastros del \u00faltimo hombre sobre la tierra"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda Jean-Claude Carri\u00e8re, en su libro <em>Pr\u00e1ctica del guion cinematogr\u00e1fico<\/em>, que toda acci\u00f3n, por m\u00ednima que sea, revela algo. \u201cComo los gusanos \u2014afirmaba \u00e9l mismo\u2014 que, seg\u00fan dicen, fecundan, ciegos, la tierra que atraviesan, las historias pasan de boca a o\u00eddo y dicen, desde hace mucho tiempo, aquello que ninguna otra cosa puede decir\u201d. Es decir, en las acciones, pero m\u00e1s que eso en las huellas que dejan estas acciones, podemos intuir una historia porque \u201ctoda acci\u00f3n revela algo\u201d. Esta peque\u00f1a sentencia, que a m\u00ed me parece m\u00e1s bien un apotegma, encierra una verdad apabullante o alumbradora (incluso ambas): todo el tiempo, pase lo que pase, estamos leyendo se\u00f1ales, decodificando mensajes y, m\u00e1s a\u00fan, dejando mensajes para que otros los desentra\u00f1en. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace un par de semanas, al volver de casa de un amigo, tuve que usar el metro para llegar al tren suburbano y regresar al Estado de M\u00e9xico. Era s\u00e1bado y era tarde, por lo que hab\u00eda asientos disponibles; me di cuenta, entonces, que de verdad era tarde (metro vac\u00edo es casi un ox\u00edmoron). En uno de los asientos viajaba un muchacho de pelo largo y chamarra cazadora de color verde militar, le\u00eda un libro que en la portada aparec\u00eda la palabra <em>comunismo<\/em>. La imagen que la acompa\u00f1aba hab\u00eda sido intervenida con pluma de tinta negra, de tal forma que ya no era solo la imagen, sino algo m\u00e1s. Hasta ah\u00ed todo era com\u00fan (com\u00fanmente comunista o com\u00fanmente com\u00fan) pero no solo le\u00eda el libro: lo subrayaba. Pens\u00e9 dos cosas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1)&nbsp;&nbsp; Ese libro, que de por s\u00ed ya era la huella de alguien, la visi\u00f3n de alguien (porque un libro, o cualquier creaci\u00f3n, no es m\u00e1s que la visi\u00f3n respecto a algo que una persona ofreci\u00f3, en este caso el comunismo); ese libro, empero, ya hab\u00eda adquirido otro significado, porque quien lo tomara, posterior al subrayado del muchacho, no podr\u00eda evitar formularse a partir de lo subrayado una segunda lectura, una tercera (una lectura subsecuente, en pocas palabras) del libro que de por s\u00ed ya era una lectura de algo. Estaba, por otra parte, el agregado de la portada: la imagen, una vez alterada, significaba algo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2)&nbsp;&nbsp; Nada es, en realidad, nuevo: todo ha pasado ya por la visi\u00f3n de alguien, por la mano de alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagin\u00e9, entonces, esto: de pronto la luz se va en el metro y al volver a iluminarse el vag\u00f3n estoy yo solo. Nadie por aqu\u00ed, nadie por all\u00e1, de tal manera que como \u00fanica huella de que ah\u00ed estuvo alguien m\u00e1s que yo me queda el libro. Pod\u00eda imaginarme qui\u00e9n hab\u00eda sido ese muchacho y qu\u00e9 pensaba con tan solo echar un vistazo al libro (mejor dicho, a la lectura del libro que \u00e9l hab\u00eda realizado), al subrayado. \u201cEl cine \u2014glosa m\u00e1s adelante el mismo Carri\u00e8re\u2014 es un hombre que llega a caballo a una ciudad del Oeste y nada sabemos de \u00e9l. Va a definirse poco a poco, por sus gestos, por sus miradas\u201d. O podr\u00eda definirse, en todo caso, por sus huellas, mero resultado de sus acciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me gusta esa labor de la pesquisa \u2014tratar de inferir la acci\u00f3n por medio de la lectura de su impronta sobre los objetos o el ambiente\u2014, es por ello, quiz\u00e1, que veinte a\u00f1os despu\u00e9s de su estreno (en 1971) me impact\u00f3 tanto ver <em>El hombre Omega<\/em> (pel\u00edcula basada en <em>Soy leyenda<\/em>, de Richard Matheson): porque ah\u00ed hab\u00eda un hombre solo, y nada sab\u00edamos de \u00e9l m\u00e1s que el hecho de que estaba en un mundo, al parecer, totalmente vac\u00edo. Y yo quer\u00eda saber qu\u00e9 estaba pasando, cu\u00e1les hab\u00edan sido esas acciones que dejaron como huella un mundo vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo a aquel muchacho, \u00bfpor qu\u00e9 subray\u00f3 esas precisas l\u00edneas y no otras? Los libros usados tienen ese a\u00f1adido, cuentan una historia que no est\u00e1 en las letras <em>per se<\/em>: un boleto de autob\u00fas usado como separador, una flor seca, una envoltura de paleta, una huella de algo que puede ser sangre o solo polvo. La huella de la intervenci\u00f3n, como la fotograf\u00eda, congela el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la lectura de los objetos intervenidos, a manera de investigaci\u00f3n, es, desde hace mucho, material para la literatura. Pienso en las historias de Sherlock Holmes, donde un misterio era resuelto a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n de ciertos indicios, ciertas cicatrices sobre los objetos. Se puede reconstruir un evento, una persona, a trav\u00e9s de su incidencia sobre el medio. Si el asesino no dejaba rastros entonces era casi imposible rastrearlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La f\u00f3rmula sigue vigente: programas policiacos de muchos tipos, de muchas \u00e9pocas, se basan en las pesquisas para atrapar al espectador (no solo al asesino): tenemos ganas de saber m\u00e1s, de saber qu\u00e9 provoc\u00f3 aquellas marcas. Existe en nosotros (al menos en m\u00ed) una curiosidad innata por saber qu\u00e9 hay detr\u00e1s de una huella que normalmente no hallamos. Uno no repara en los rostros \u201ccotidianos\u201d, \u201cnormales\u201d, en el metro: saltan a la vista los rostros que por alguna raz\u00f3n son particulares. Como el metro mismo, se perciben en \u00e9l las ausencias; notamos los asientos solo cuando est\u00e1n vac\u00edos. Los dientes de alguien resaltan cuando est\u00e1n demasiado limpios o demasiado sucios, o faltan; una nariz se hace notoria cuando no muy grande o muy peque\u00f1a, o est\u00e1 demasiado ganchuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la pel\u00edcula <em>El hombre omega<\/em>, la ciudad resalta, o la notamos, porque no hay nadie en ella, cuando normalmente la palabra <em>ciudad<\/em> suena a conglomeraci\u00f3n, caos, hacinamiento. A nadie extra\u00f1a una ciudad atestada o un desierto vac\u00edo; pero si invirti\u00e9ramos papeles, es decir, un desierto colmado de gente o una ciudad vac\u00eda, notamos que algo no est\u00e1 en el orden que entendemos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Richard Matheson, en la novela de la que parte aquella pel\u00edcula que tanto disfruto, propone este mismo juego: nos muestra huellas de un mundo particular (esa di\u00e9gesis que \u00e9l se invent\u00f3 para nosotros) y es labor nuestra descifrarlas poco a poco para entender qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo. Apenas empezar, atestiguamos la presencia de tablones rotos, de vidrios hechos pedazos y, sobre todo, de piedras que alguien (todav\u00eda no sabemos qui\u00e9n, pero hemos de descubrirlo) arroj\u00f3. Pero eso queremos averiguar, desentra\u00f1ar, resolver eso que se nos plantea; somos lectores por naturaleza y leemos el medio, el mundo donde nos desenvolvemos: lo decodificamos. Somos, adem\u00e1s, \u00e1vidos lectores de las cicatrices, de las huellas. Somos baquianos en el agreste terreno de la piel: imaginamos a d\u00f3nde se dirige alguien, o de d\u00f3nde viene, por las marcas de su piel. Es algo innato, o casi innato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si vemos a una mujer con un ojo morado o a un hombre con la ceja abierta, de inmediato realizamos una lectura y hasta inventamos una historia. \u00bfLa golpean, tuvo un tropiezo? \u00c9l \u00bfes boxeador?, \u00bflo asaltaron?, \u00bfestuvo en una ri\u00f1a? Sabemos de las personas, del mundo, a trav\u00e9s de las huellas que dejan, de sus cicatrices. O al menos lo imaginamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos o nos dibujamos a trav\u00e9s del caos. Las casas limpias son id\u00e9nticas, el cloro y el aromatizante tienden a homogeneizarnos y nadie es distinto de nadie bajo el manto de la asepsia, pero todos los des\u00f3rdenes son distintos: es nuestra huella. Nos citan a una fiesta a las siete de la noche en punto, y de pronto nos damos cuenta que son apenas las 6:20 y ya estamos frente al domicilio en cuesti\u00f3n. Leemos las huellas en la calle y las decodificamos y nos da miedo: hay grafiti, hay suciedad (huellas, al fin y al cabo, cicatrices) y alguien, que firma como Jerry, pint\u00f3 con aerosol rojo que ah\u00ed \u00e9l manda y que todo invasor ser\u00e1 castigado. Entonces, tocamos a la puerta y nos invitan a pasar, un poco de mala gana y un poco sorprendidos y apenados. No alcanzaron a borrar sus huellas sobre la vida y los descubrimos: hay ropa tirada en la sala, unos zapatos maltrechos y un taz\u00f3n de sopa junto a la pantalla que sintoniza cierto canal que no goza de muy buena programaci\u00f3n. Los descubrimos a trav\u00e9s de su caos, de su disposici\u00f3n de los objetos. Sobre los p\u00e1rrafos de la casa de inter\u00e9s social (con salas m\u00e1s o menos parecidas, con muebles de ba\u00f1o m\u00e1s o menos parecidos) ellos subrayaron lo que son, o lo que piensan o sienten, a trav\u00e9s de la disposici\u00f3n de los objetos. La tele tambi\u00e9n es un p\u00e1rrafo: lo que sintonizamos es lo que subrayamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>El hombre omega<\/em> (me gusta demasiado la pel\u00edcula) el protagonista se da cuenta de la presencia de alguien m\u00e1s (alguien \u201chumano\u201d, o humanamente parecido a \u00e9l, al menos) porque deja una huella: algo no est\u00e1 en el lugar de ayer, que tambi\u00e9n era el de antier. Insisto, tenemos presencia en el mundo por la huella que dejamos en \u00e9l. Se habla tambi\u00e9n, entonces, de la huella ecol\u00f3gica, la mancha de carbono y suciedad que dejamos sobre el planeta en nuestro paso por \u00e9l. Como las babosas de los patios, sabemos por d\u00f3nde pasaron (nunca de d\u00f3nde vienen y a d\u00f3nde van, saber eso es casi imposible y pregunt\u00e1rselo puede ser lo suficientemente ocioso o profundo como para resultar peligroso) porque han dejado una huella brillosa, viscosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto: los hombres o mujeres que viven solos y que, adem\u00e1s, han dado una copia de la llave de la entrada a su madre o abuela, y entonces un d\u00eda, al volver del trabajo o de la escuela, encuentran el lugar limpio. Mam\u00e1 (o abuela) han estado aqu\u00ed, se dicen, porque se alter\u00f3 el orden de las cosas: dejaron su huella al pasar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto otro: uno visita a un familiar y encuentra huellas y con base en ellas se da cuenta qui\u00e9n ha estado ah\u00ed. Botellas de cerveza vac\u00edas: tal t\u00edo. Pa\u00f1ales sucios en el bote del ba\u00f1o: los primos que acaban de tener un hijo. Aroma a cierta fragancia y tabaco: el abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto tambi\u00e9n: uno vuelve a casa y encuentra la cerradura forzada y no hay televisi\u00f3n ni computadora. Sabemos que alguien estuvo aqu\u00ed, y a qu\u00e9 vino. Pensamos por un segundo si Jerry nos sigui\u00f3 desde su colonia y que quiz\u00e1 ahora tambi\u00e9n manda aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cosas que se notan, que se aprecian, hasta que faltan: el silencio, la paz, la salud. O el amor. Sobre todo ese. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, dice la madre mientras hace el quehacer en la casa, y luego pide que levantemos los pies para barrer debajo del sill\u00f3n, porque el polvo deja ah\u00ed su huella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo dos pares de tenis, id\u00e9nticos, que compr\u00e9 hace un par de meses en una oferta del 2&#215;1 en una tienda cerca de mi casa. Un par lo uso para hacer ejercicio, el otro para\u2026 para no hacer ejercicio. Distingo un par del otro gracias a las huellas que las actividades dejan en ellos: los que uso para ejercitarme est\u00e1n m\u00e1s maltratados y tienen un tono verduzco debido al pasto, los otros a\u00fan conservan la forma que se les dio en la f\u00e1brica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se pueden leer las prendas, claro. Mi mam\u00e1, cuando a\u00fan lavaba la ropa de todos nosotros, sab\u00eda distinguir a qui\u00e9n pertenec\u00eda cada una: cuellos m\u00e1s negros, manchas de salsa picante o chocolate, agujeros. Ella sab\u00eda, siempre, a d\u00f3nde hab\u00edamos ido o qu\u00e9 hab\u00edamos hecho con tan solo mirar las prendas. Dej\u00e1bamos una huella en la ropa, subray\u00e1bamos, en la oraci\u00f3n blanca de las playeras, nuestras actividades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se puede leer la actividad de alguien en los zapatos: si tiene problemas a la hora de caminar el desgaste de las suelas nos lo dir\u00e1. Tambi\u00e9n nos dejar\u00e1 saber c\u00f3mo pisa alguien, si arrastra los pies o si camina mucho o poco y por d\u00f3nde lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, se puede leer la ropa interior, pero eso es muy peligroso y prefiero no hablar de ello, al menos no ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes, cuando el formato VHS era lo m\u00e1s avanzado en cuanto a tecnolog\u00eda se refer\u00eda (al menos para ver pel\u00edculas) era posible saber hasta d\u00f3nde hab\u00eda llegado alguien en la cinta o cu\u00e1nto la hab\u00eda visto, siempre con base en el desgaste. Lo mismo con los casetes y con los vinilos: donde m\u00e1s desgaste hab\u00eda era donde m\u00e1s hab\u00eda permanecido el espectador. Recuerdo que en mi casa, hace muchos a\u00f1os, hab\u00eda un vinil que conten\u00eda canciones de Pedro Infante: el ray\u00f3n m\u00e1s pronunciado correspond\u00eda a las ma\u00f1anitas, canci\u00f3n que se activaba seis veces al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el VHS de <em>El hombre omega<\/em>, la parte que m\u00e1s se reprodujo en mi casa (lo que seguramente gener\u00f3 una huella sobre la cinta magn\u00e9tica) es justamente donde Neville descubre que no est\u00e1 solo en el mundo; reproducida hasta el cansancio por mi hermano y por m\u00ed, ah\u00ed hab\u00edamos dejado claro un mensaje, hab\u00edamos subrayado y con ello generamos una segunda lectura, una tercera. Nos dibujamos a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n de nuestros objetos cotidianos: la hoja m\u00e1s doblada del libro, la fotograf\u00eda impresa con m\u00e1s dobleces y huellas dactilares marcadas, el libro m\u00e1s maltratado (en mi caso es <em>Dios en la tierra<\/em>, de Jos\u00e9 Revueltas) son rastros que alguien puede leer si un d\u00eda ya no estamos. \u201cMatamos lo que amamos, lo dem\u00e1s nunca ha estado vivo\u201d, dice Rosario Castellanos, y unos zapatos formales bajo mi cama, pr\u00e1cticamente nuevos, lo corroboran.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Jean-Claude Carri\u00e8re, en su libro Pr\u00e1ctica del guion cinematogr\u00e1fico, que toda acci\u00f3n, por m\u00ednima que sea, revela algo. \u201cComo los gusanos \u2014afirmaba \u00e9l mismo\u2014 que, seg\u00fan dicen, fecundan, ciegos, la tierra que atraviesan, las historias pasan de boca a o\u00eddo y dicen, desde hace mucho tiempo, aquello que ninguna otra cosa puede decir\u201d. Es &#8230; <a title=\"Rastros del \u00faltimo hombre sobre la tierra\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55819\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Rastros del \u00faltimo hombre sobre la tierra\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56452,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[80,72,81,78],"ppma_author":[2883],"class_list":["post-55819","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-el-hombre-omega","tag-ensayo","tag-memorias","tag-reflexion","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2883,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"aldo-rosales-velazquez","display_name":"Aldo Rosales Vel\u00e1zquez","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Aldo","last_name":"Rosales Vel\u00e1zquez","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1986). Coordinador del Taller de Creaci\u00f3n Literaria del FARO Indios Verdes. Autor de los libros de cuento Luego, tal vez, seguir andando (R\u00edo arriba, 2012), Entre cuatro esquinas (FETA, 2014), La luz de las tres de la tarde (BUAP, 2015), El filo del cuerpo (Revarena ediciones, 2016), Ciudad nostalgia (Abismos, 2016), Sombra-Reflejo (BUAP, 2017), Los panes y los pescados (Ediciones Perif\u00e9ricas, 2018), Tiempo arrasado (Revarena ediciones, 2019), Mismatch (Cuadrivio, 2020), Foley (Fondo Editorial del Estado de M\u00e9xico, 2020, menci\u00f3n honor\u00edfica en el Certamen Literario Laura M\u00e9ndez de cuenca 2018) y Especies carism\u00e1ticas (Premio Nacional  de Cuento Juan Jos\u00e9 Arreola 2023). Tambi\u00e9n es autor de los libros de cr\u00f3nica Tren suburbano (Malpa\u00eds, 2019) y Linde faz (FETA, 2018) con el que obtuvo el Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay. Obtuvo menci\u00f3n honorifica en el Premio Nacional de Periodismo Gonzo 2018 por la cr\u00f3nica Big Tony Bang. De igual manera, es autor de Nanda (Nitro Press-Ediciones La Rana, XIX Premio Nacional de Novela Jorge Ibarg\u00fcengoitia) y del libro de ensayos <em>Basado en hechos reales<\/em> (Casa Bons\u00e1i, 2025). \n\nBecario del FONCA (en los periodos 2016 y 2021) y del PECDA Estado de M\u00e9xico (2018) en el \u00e1rea de cuento. En su faceta como jurado, cuenta con participaciones en el comit\u00e9 de premiaci\u00f3n del Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay 2020, as\u00ed como en los comit\u00e9s de selecci\u00f3n de est\u00edmulos del PECDA de Jalisco (2017), Chiapas (2019) y Tamaulipas (2024), donde actualmente se desarrolla como tutor.\n\nHa publicado cuento, poes\u00eda, cr\u00f3nica, ensayo, rese\u00f1a y dramaturgia en medios como La Jornada, El Universal, Casa del Tiempo, Tierra adentro, entre otras, as\u00ed como en las antolog\u00edas De narcos a luchadores (Contrabando, Espa\u00f1a, 2019), Cecilia y el Vampiro (Editores Mexicanos Unidos, 2021, compilaci\u00f3n de Bernardo Barrientos Dom\u00ednguez). Ni una sola palabra (UANL, 2021), Covid-19 (FCE, Tierra Adentro, 2021) y Liminales II (Casa Futura ediciones, 2023), por mencionar algunas. Fue seleccionado para el n\u00famero especial Nueve ensayistas (1985-1995) de Punto de partida y  el n\u00famero especial sobre cr\u00f3nica: La cr\u00f3nica, el arte de narrar, de La Jornada.  Es egresado de la Licenciatura en ense\u00f1anza de ingl\u00e9s, de la UNAM."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=55819"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56544,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55819\/revisions\/56544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=55819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=55819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=55819"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=55819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}