{"id":55600,"date":"2024-11-18T07:00:00","date_gmt":"2024-11-18T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55600"},"modified":"2026-09-30T10:52:32","modified_gmt":"2026-09-30T16:52:32","slug":"paul-auster-la-soledad-y-la-ausencia-de-la-paternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55600","title":{"rendered":"Paul Auster: la soledad y la ausencia de la paternidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se trata de la paternidad en la literatura, ya sea de ficci\u00f3n o no ficci\u00f3n, el padre violento suele ser un protagonista recurrente. Uno de los ejemplos m\u00e1s conocidos que puedo evocar es Jack Torrance, quien sirvi\u00f3 al escritor estadounidense Stephen King para explorar sus propios miedos de ser un hombre de familia, fragmentado entre el amor y la frustraci\u00f3n de ser incapaz de mantener a sus hijos y esposa. La obra, \u00edntima y titulada<em> El resplandor<\/em> (1977), es un afamado <em>best seller<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso en M\u00e9xico, hay un caso emblem\u00e1tico de la b\u00fasqueda de la paternidad ausente en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> (1955). El viaje que su hijo Juan Preciado emprende a un pueblo fantasma termina con su propia vida mientras revela una historia repleta de dolor infligido a Comala por parte de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura de no ficci\u00f3n, la paternidad aparece con una naturaleza menos violenta, pero con dimensiones igualmente complejas. En <em>Examen de mi padre<\/em> (2016), del autor mexicano Jorge Volpi, se utiliza el luto por haber perdido a su padre para explorar el complejo entramado social de estos d\u00edas mexicanos repletos de cad\u00e1veres, desapariciones y crueldad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambos casos, a pesar de sus diferentes nacionalidades, dibujan una paternidad casi inaccesible. Fue un proceso dif\u00edcil describirlas, que requiri\u00f3 una introspecci\u00f3n capaz de examinar a sus padres como individuos influenciados por sus propias historias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribir perfiles desencarnados tambi\u00e9n exigi\u00f3 enfrentar los pesares de la infancia, originados por un v\u00ednculo distante con sus padres. Frente a la frialdad en las din\u00e1micas, solo queda una sensaci\u00f3n entre las palabras con las que se trazan los esbozos de estos hombres: la ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El escritor Paul Auster, nacido el 3 de febrero de 1947 en Newark, Nueva Jersey, se une a las filas de hijos con intentos de aproximarse a sus padres mediante un ejercicio de escritura \u00edntima. A diferencia de los primeros autores mencionados, \u00e9l se sabe incapaz de lograrlo mediante vivencias compartidas. En su lugar, eligi\u00f3 la ausencia para explorar las razones detr\u00e1s de la enigm\u00e1tica personalidad de su padre en el ensayo &#8220;Retrato de un hombre invisible&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los territorios de la paternidad ausente<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paul Auster explora el abanico de posibilidades que surge desde la ausencia para delinear un retrato de su padre. En este sinf\u00edn de matices, hay puntos de encuentro entre la personalidad de este hombre, su estilo de crianza y los casos en M\u00e9xico, como el que he observado con mi propio padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un sello caracter\u00edstico de Auster, quien ha publicado novelas, ensayos, traducciones, guiones y poemas, es el misterio con el que desarrolla los perfiles de sus personajes. Esta herramienta tambi\u00e9n sirve para allanar el camino hacia la intimidad de distintas personas en sus obras, como lo hace con su padre en el &#8220;Retrato de un hombre invisible&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este ensayo autobiogr\u00e1fico, parte de <em>La invenci\u00f3n de la soledad<\/em> (1982), reflexiona sobre la muerte de su padre, Samuel Auster, y el acto de escribir. El autor acepta que el proceso del duelo es algo familiar para \u00e9l, pues a lo largo de su vida tuvo pocas interacciones emotivas con el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La huella imborrable de la lejan\u00eda de Samuel Auster fue uno de los principales motores que pusieron en marcha las exploraciones respecto a c\u00f3mo entend\u00eda el amor y las din\u00e1micas que sol\u00eda fomentar en su familia para demostrarlo. Uno de estos episodios fue la forma en que este hombre encontr\u00f3 al joven autor al borde de la indigencia cuando comenzaba a vivir solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 una persona m\u00e1s c\u00e1lida habr\u00eda abrazado a su muchacho en el camino a casa para ayudarlo. La soluci\u00f3n de Samuel Auster fue llevar al joven escritor a comer y ense\u00f1arle algunas formas de valerse por s\u00ed mismo sin intervenir m\u00e1s en su vida. El padre del autor pareci\u00f3 mostrar un tono de desaprobaci\u00f3n debido al primer intento fallido de independencia de su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Samuel Auster parece un hombre del siglo pasado, cuya principal, y \u00fanica, funci\u00f3n es alimentar a su familia. \u00c9l planeaba transmitir al escritor la forma correcta de lograrlo cuando se convirtiera en padre, debido a la crianza que recibi\u00f3 desde ni\u00f1o. Un rasgo que los padres alrededor del mundo suelen compartir con una sociedad como la mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro elemento que Samuel Auster comparte con las familias mexicanas del pasado, adem\u00e1s del abandono del padre, es la crianza y manutenci\u00f3n a cargo de la madre. Contrario a lo que se podr\u00eda pensar, esta educaci\u00f3n tiene una naturaleza patriarcal en la cual los miembros varones aspiran a mantener a su familia y a resolver algunos problemas que amenacen a quienes est\u00e9n bajo su cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paul Auster revive estas din\u00e1micas al narrar la historia de su abuela, que permaneci\u00f3 pr\u00f3fuga de la justicia al ser la presunta asesina de su pareja. Samuel Auster era un ni\u00f1o peque\u00f1o cuando su madre tuvo que comparecer ante el juez. Sin embargo, habr\u00eda de permanecer en su memoria c\u00f3mo cada miembro de su familia protegi\u00f3 de forma incondicional a la mujer, sin cuestionar las acusaciones que enfrentaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este hecho hizo que Paul Auster observara con especial atenci\u00f3n la forma en la cual su padre encubr\u00eda y aceptaba los errores malintencionados de sus familiares. El autor cit\u00f3 unas palabras para explicarlo con la voz de su padre: &#8220;Son mis hermanos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distancia emocional tambi\u00e9n es una de las caracter\u00edsticas entre las relaciones fraternales. La primera vez que el autor present\u00f3 a su primer hijo con su padre, protagoniz\u00f3 una de las escenas m\u00e1s anticlim\u00e1ticas del libro: Samuel Auster se limit\u00f3 a decir que ten\u00eda ante sus ojos a un ni\u00f1o lindo. Despu\u00e9s, ignor\u00f3 el asunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las interacciones, cargadas por un matiz de indiferencia, resultan familiares con otros casos en los que las paternidades intervienen de forma breve en los momentos clave de la vida de una persona, como fue en mi caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para muchos estudiantes, terminar la universidad, m\u00e1s que un logro acad\u00e9mico, es una haza\u00f1a personal. El d\u00eda de mi graduaci\u00f3n creci\u00f3 en m\u00ed una expectativa cuando mi padre dijo que me dar\u00eda un consejo. Una vez en el auto, me mir\u00f3 con sus ojos fr\u00edos a trav\u00e9s del retrovisor. En mi pecho aumentaba el entusiasmo, que estall\u00f3 en una sonrisa hasta que escuch\u00e9 las palabras en esa voz grave y pastosa: \u201cHijo, vas a tener un un chingo de pedos\u201d. Dicho esto, solo comenz\u00f3 a conducir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aspecto m\u00e1s impresionante en este tipo de paternidades es el constante estado de ausencia con el que habitan v\u00ednculos familiares y un hogar. Paul Auster vuelve sobre este asunto en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a lo largo de su ensayo. Ya sea por descuido, trabajo, desinter\u00e9s o abandono, los padres suelen tener una barrera que los limita a involucrarse de facto con sus familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ensimismados en sus asuntos, soportan cierto rango de desapego. En este contrato de crianza y funciones patriarcales, aceptan repetir los mismos pasos que sus predecesores en un mundo donde todos los padres son ausentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica forma en la que esto podr\u00eda cambiar, la presenta Paul Auster. Su padre se involucraba para cambiar, con dinero o su autoridad moral, algunas din\u00e1micas que consideraba disfuncionales. Para abordar lo anterior, Auster evoca las innumerables escenas en que su hermana enfrentaba un episodio depresivo mientras su padre intentaba intervenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el hombre interven\u00eda en la vida de la joven, nunca busc\u00f3 fomentar un autocuidado en ella o un v\u00ednculo emocional profundo con su hija; en vez de eso, asumi\u00f3 que la chica nunca podr\u00eda valerse por s\u00ed misma y se convertir\u00eda en otro de sus deberes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado de esta mentalidad construy\u00f3 una muralla alrededor de Samuel Auster, dif\u00edcil de penetrar para sus hijos. Incluso antes de que el hombre se divorciara y viviera alejado de su familia, hab\u00eda silencios prolongados en las conversaciones que iniciaba con su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La raz\u00f3n detr\u00e1s del mutismo tiene un origen claro: se trata de dos personas diferentes entre s\u00ed en un intento fallido por conocerse. Las palabras huyen de la boca cuando se intenta abrir paso hacia las emociones que habitan en alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo dram\u00e1tico del asunto es que uno de esos desconocidos cri\u00f3 a quien ahora mira como a un extra\u00f1o. \u00bfC\u00f3mo retomar el hilo de una vida despu\u00e9s de tantas digresiones? Una de las posibles respuestas es el silencio, opci\u00f3n por la cual opt\u00e9 hace a\u00f1os cuando paso tiempo junto a mi padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor descubri\u00f3 que la forma m\u00e1s eficaz de retratar las facetas de su padre era a trav\u00e9s de otras personas. Cuando Samuel Auster falleci\u00f3, fue su hijo quien organiz\u00f3 el funeral. Durante el proceso, descubri\u00f3 varios objetos que desvelaron historias. Algunas eran bondadosas, como la vez que ayud\u00f3 a una madre soltera a pagar su alquiler. Otras eran poco gentiles, con personas que tuvieron alg\u00fan altercado con aquel anciano con actitud hostil debido al lamentable estado de salud que termin\u00f3 con sus d\u00edas en la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en la enfermedad y la muerte donde Paul Auster encontr\u00f3 una cartograf\u00eda para escribir su ensayo. Son territorios que tambi\u00e9n ofrecieron un camino a trav\u00e9s del cual acced\u00ed a mi padre m\u00e1s all\u00e1 de un par de ojos expectantes, sin memoria, pues suelen mirar como se observa a un extra\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una paternidad fragmentada entre la enfermedad y el olvido<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi padre vive desde hace 15 a\u00f1os con hipotiroidismo. Las primeras huellas de la enfermedad en \u00e9l fueron f\u00edsicas. Hubo hinchaz\u00f3n en todo el cuerpo, en especial en la pantorrilla izquierda, incapacidad para hablar, permanecer despierto y razonar con lucidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta antes de ese momento, el hombre era corpulento y de espalda ancha. Con porte de luchador, caminaba erguido con el pecho y la barriga proyectados hacia afuera; similar a una br\u00fajula que anticipaba la direcci\u00f3n de sus pasos. Tras meses de notar cierto deterioro, comenz\u00f3 a encorvarse y pas\u00f3 de arrastrar los pies para desplazarse a tumbarse la mayor parte del d\u00eda en el sof\u00e1 o en la cama m\u00e1s cercana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a permanecer recostado, manten\u00eda un semblante tenso y parec\u00eda confundido, como quien despierta de s\u00fabito de una siesta larga. Su expresi\u00f3n dubitativa era evidente cuando observaba el cuerpo abultado en el que deb\u00eda existir. Un c\u00famulo de carne ajeno a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi cualquier rasgo f\u00edsico hab\u00eda cambiado, salvo esa nariz. Las fosas nasales anchas, como las de un gorila, y una punta redonda. En contraste, sus ojos grandes y ovalados adquirieron una coloraci\u00f3n amarillenta y apagada. Hab\u00edan dejado su naturaleza atenta para dar paso a la nada, la misma que se encuentra en las pupilas de una v\u00edctima de sobredosis. La desolaci\u00f3n ten\u00eda una mirada a trav\u00e9s de mi padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viv\u00eda en un sinf\u00edn de dudas. Interactuar con los dem\u00e1s solo acrecentaba la confusi\u00f3n porque casi nunca entend\u00eda las oraciones de los dem\u00e1s; incluso a la fecha, tiene que preguntar si se habla del tema que \u00e9l cree para iniciar una conversaci\u00f3n con fluidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mara\u00f1a de ideas inconexas se tradujo a un mont\u00f3n de frases inconexas o palabras mal pronunciadas. El lenguaje fue la principal v\u00eda de expresi\u00f3n para enunciar lo perdido que estaba. La forma en la cual era tratado en los consultorios acrecentaba esa percepci\u00f3n, donde dej\u00f3 de ser llamado por su nombre para adoptar uno nuevo: &#8220;paciente&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta impersonalidad en el lenguaje deshumaniza. Mi padre se quejaba con frecuencia porque deb\u00eda repetir su nombre al menos en tres ocasiones diferentes cuando los doctores, ya sea por carga de trabajo o por desinter\u00e9s, olvidaban su nombre. Entonces, \u00e9l opt\u00f3 por un remedio c\u00ednico: aprovechar su padecimiento para desesperar a las personas indolentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En varias ocasiones, con familia y m\u00e9dicos, sol\u00eda hacer comentarios parad\u00f3jicos e hilarantes. Cuando un doctor se desesperaba porque \u00e9l no entend\u00eda un proceso burocr\u00e1tico para pedir incapacidad, comentaba: &#8220;Ah, disculpe, \u00bfni que estuviera yo enfermo, verdad?&#8221;. Si uno de sus hermanos o sobrinos dec\u00eda que estaba loco debido a que era complicado para \u00e9l razonar igual de r\u00e1pido que ellos, respond\u00eda: &#8220;Ya quisiera verte a mi edad as\u00ed, pero por como vas, lo dudo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La efectividad de su estrategia pudo haber funcionado con los dem\u00e1s, pero los s\u00edntomas de su enfermedad eran imparables. Aquellos que viven con hipotiroidismo producen cantidades insuficientes de hormonas tiroideas para satisfacer las necesidades del cuerpo. En cuanto al estado de \u00e1nimo, se observa una condici\u00f3n que los convierte en seres ausentes con ra\u00edces profundas: cansancio, intolerancia al fr\u00edo, apat\u00eda e indiferencia, depresi\u00f3n, disminuci\u00f3n de la memoria y de la capacidad de concentraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi madre, sin resignarse, intentaba hacerle preguntas sobre momentos espec\u00edficos del inicio de su matrimonio con \u00e9l y el d\u00eda en que nacieron los hijos que engendraron en su juventud junto a ella. Por supuesto, \u00e9l hab\u00eda confundido las fechas. En ese punto, hab\u00eda olvidado mi edad, la de mi hermana y algunos pasajes de su vida como padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se convirti\u00f3 en una persona mitad aqu\u00ed, en el presente de la vida cotidiana, y mitad all\u00e1: sumergido en s\u00ed mismo para encontrar alguna forma de oponerse ante la enfermedad. Conform\u00f3 un territorio en el que pod\u00eda permanecer de forma genuina, aunque eso conllev\u00f3 ausentarse en los a\u00f1os posteriores de la crianza de sus hijos. En su &#8220;no lugar&#8221;, hab\u00eda olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continu\u00f3 con una vida fantasmag\u00f3rica de lo que fue alg\u00fan d\u00eda, pero con un atisbo de calidez hacia los dem\u00e1s. Se esforzaba en hacer comentarios gentiles de su parte hacia quienes lo acompa\u00f1aban. &#8220;\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?&#8221;, &#8220;\u00bfc\u00f3mo te fue?&#8221;, eran preguntas que poco importaban en comparaci\u00f3n con las motivaciones detr\u00e1s de ellas. Eran una herramienta para retomar los v\u00ednculos inconclusos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez que recurr\u00eda a aquellos intentos, en su mirada aparec\u00eda un \u00e1pice de su personalidad extraviada. Observarlo implica encontrarse con alguien que ha perdido partes de s\u00ed mismo, a trav\u00e9s de los lapsos de su vida como padre en los que estuvo distanciado. Una realidad que puede consumir a cualquiera, incluso a quien la atestigua. Soy los ojos de mi padre porque me muestran una versi\u00f3n fragmentada de m\u00ed, en un lugar donde su ausencia me mira de vuelta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se trata de la paternidad en la literatura, ya sea de ficci\u00f3n o no ficci\u00f3n, el padre violento suele ser un protagonista recurrente. Uno de los ejemplos m\u00e1s conocidos que puedo evocar es Jack Torrance, quien sirvi\u00f3 al escritor estadounidense Stephen King para explorar sus propios miedos de ser un hombre de familia, fragmentado &#8230; <a title=\"Paul Auster: la soledad y la ausencia de la paternidad\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55600\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Paul Auster: la soledad y la ausencia de la paternidad\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56725,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[767,292,1671,405,770,1672,162,1673,1042],"ppma_author":[2787],"class_list":["post-55600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-ausencia","tag-familia","tag-la-invencion-de-la-soledad","tag-literatura","tag-paternidad","tag-paul-auster","tag-pedro-paramo","tag-retrato-de-un-hombre-invisible","tag-soledad","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2787,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"diego-duran","display_name":"Diego Dur\u00e1n","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Diego","last_name":"Dur\u00e1n","user_url":"","job_title":"","description":"Diego Dur\u00e1n naci\u00f3 en la CDMX en 1996. Egresado de la licenciatura en Ciencias de la Comunicaci\u00f3n y Periodismo, en la Facultad de Estudios Superiores Arag\u00f3n (UNAM). Ha colaborado en medios de comunicaci\u00f3n period\u00edsticos y culturales como Chilango, Tierra Adentro, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Grupo Expansi\u00f3n e Infobae."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=55600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60356,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55600\/revisions\/60356"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=55600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=55600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=55600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=55600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}