{"id":55323,"date":"2024-09-04T07:00:00","date_gmt":"2024-09-04T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55323"},"modified":"2026-10-02T12:47:19","modified_gmt":"2026-10-02T18:47:19","slug":"el-compositor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55323","title":{"rendered":"El compositor de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El te\u00f3logo alem\u00e1n Hans K\u00fcng defini\u00f3 las sinfon\u00edas de Anton Bruckner como el resultado de una ascesis musical: \u201cPara \u00e9l, la m\u00fasica es el lenguaje del coraz\u00f3n, y su coraz\u00f3n ten\u00eda una fe profund\u00edsima; con frecuencia oraba a su \u2018amado Dios\u2019 mientras compon\u00eda\u201d.<span id='easy-footnote-1-55323' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55323#easy-footnote-bottom-1-55323' title='Hans K\u00fcng, &lt;em&gt;M\u00fasica y religi\u00f3n&lt;\/em&gt;, Madrid, Trotta, 2006, p. 126.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> Nacido el 4 de septiembre de 1824 en Viena, la personalidad musical de Bruckner se desarroll\u00f3 muy lentamente \u2014estren\u00f3 su primera sinfon\u00eda a los 44 a\u00f1os\u2014 en el contexto de la Europa posrevolucionaria y, por ende, obsesionada con restaurar el antiguo orden social. El siglo XIX vio nacer el neog\u00f3tico, la neoescol\u00e1stica y el neogregoriano, que perfilaron en alguna medida la primera mitad del siglo XX. La batalla cultural de los papas de la \u00e9poca se libr\u00f3 tambi\u00e9n en el campo de las artes: san P\u00edo X contribuy\u00f3 como ning\u00fan otro a propagar el mito fundador de que el canto gregoriano deb\u00eda imponerse en la liturgia de toda la Iglesia por ser ese el <em>modus orandi<\/em> de los antiguos cristianos romanos. Lo haya hecho consciente o no, hoy sabemos que el gregoriano es un estilo que no surgi\u00f3 en los siglos VI y VII, concretamente bajo el pontificado de san Gregorio Magno \u2014a quien debe su nombre\u2014, sino en los siglos VIII y IX, en el contexto pol\u00edtico del emperador Carlomagno. Fue \u00e9l quien, en un af\u00e1n de consolidar la cultura del imperio, orden\u00f3 la unificaci\u00f3n del culto cristiano por medio de una liturgia mon\u00f3dica que pronto se arraig\u00f3 en las abad\u00edas francas y germanas, el canto gregoriano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es, pues, la batalla cultural sobre la \u201caut\u00e9ntica\u201d m\u00fasica sacra el escenario donde Anton Bruckner madura su talento como compositor y organista, y logra, aun trat\u00e1ndose de un hombre de fe profunda pero infantil, componer al margen de la ortodoxia musical de su siglo. Entendi\u00f3 como pocos que el lenguaje de la fe es inefable y que la m\u00fasica era uno de los tantos medios como el misterio de Dios puede percibirse sin necesidad de entenderse. Y es que la experiencia religiosa comparte con la experiencia est\u00e9tica la caracter\u00edstica de no dirigirse a un objeto ni a un hecho, sino a una totalidad impregnada de sentido a la que solo puede accederse mediante una disposici\u00f3n afectiva. Uno no percibe la belleza como cualidad espec\u00edfica de un objeto, sino en la situaci\u00f3n concreta en la que tal objeto acontece. As\u00ed, tanto la experiencia de lo bello como la de lo sacro devienen conocimientos que afectan a quienes han desarrollado una cierta sensibilidad existencial. Hay saberes que se aprenden no tanto con los sentidos sino con la vida toda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes estudian las composiciones brucknerianas desde la musicolog\u00eda a menudo se\u00f1alan que sus sinfon\u00edas conforman una sola obra desarrollada en nueve momentos, cada uno pensado como la mejora del anterior. Esto obedece a dos rasgos obsesivos de la personalidad del autor: una suerte de trastorno compulsivo que lo obligaba a revisar y modificar constantemente su m\u00fasica, y su incapacidad para construir y mantener relaciones socioafectivas sanas. Bruckner fue una persona solitaria en extremo, que hizo del \u00f3rgano su v\u00eda de contacto con la realidad y, en consecuencia, tambi\u00e9n su modo de oraci\u00f3n predilecto. Para quienes somos creyentes, su figura destaca no solo por su excepcionalidad respecto del gregorianismo t\u00edpico del catolicismo decimon\u00f3nico, sino por constatar en su estilo un ansia de lo sagrado de proporciones grandilocuentes. Una melancol\u00eda est\u00e9tica que contrasta con su generaci\u00f3n: muertos los grandes exponentes de la tradici\u00f3n musical protestante, Bach (1750) y Handel (1759), el romanticismo expuso un proceso de secularizaci\u00f3n que tambi\u00e9n atraves\u00f3 lo est\u00e9tico, abanderado por Schumann y Beethoven. Se compon\u00eda entonces al margen de las propias convicciones religiosas, y muchas veces en abierta confrontaci\u00f3n hacia ellas. El lenguaje musical de Bruckner, en cambio, con todo lo complejo que es, no esconde sus pretensiones de oraci\u00f3n, muestra de lo cual es la firma que suele acompa\u00f1ar sus partituras: O.A.M.D.G (<em>Omnia ad maiorem Dei gloriam<\/em>), \u201ctodo para la mayor gloria de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La espiritualidad de Bruckner no musicaliza cuestiones teol\u00f3gicas como quien reflexiona una doctrina. No es tampoco un apologeta que hace de la batuta un arma. Lo que logra el autor es m\u00e1s bien una expresi\u00f3n de la fe que se mueve lo mismo en el terreno de lo profano como en el de lo sacro, teniendo siempre presente la superioridad de este \u00faltimo. Sirva de ilustraci\u00f3n la famosa an\u00e9cdota de que, sabiendo que se encontraba al final de su vida, y que la conclusi\u00f3n de su <em>Novena sinfon\u00eda<\/em> ser\u00eda imposible, Bruckner rechaz\u00f3 indignado la propuesta de convertir su <em>Tedeum<\/em> en el \u00faltimo movimiento de la obra. Algo dedicado a Dios no pod\u00eda tratarse como suplemento de nada. El <em>Tedeum <\/em>constitu\u00eda un aut\u00e9ntico canto de alabanza \u2014uno que \u201cimitaba las lenguas de los \u00e1ngeles\u201d, en palabras de Gustav Mahler\u2014, que recog\u00eda la antigua tradici\u00f3n de la Iglesia para expresarla en una soberbia orquestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anton Brucker sufri\u00f3 un infarto el 11 de octubre de 1896. De acuerdo con su \u00faltima voluntad, sus restos fueron embalsamados y enterrados bajo el \u00f3rgano de la abad\u00eda de San Flori\u00e1n, al norte de Austria. Fue all\u00ed donde se desarroll\u00f3 profesionalmente como organista y desde donde comenz\u00f3 sus primeras composiciones. Fue tambi\u00e9n all\u00ed donde buscaba el refugio espiritual que lo manten\u00eda con vida luego de recurrentes crisis depresivas. En su sarc\u00f3fago mand\u00f3 labrar el \u00faltimo verso del <em>Tedeum<\/em>, que fue su \u00faltima profesi\u00f3n de fe: <em>Non confundar in aeternum<\/em>, \u201cno me ver\u00e9 defraudado en la eternidad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El te\u00f3logo alem\u00e1n Hans K\u00fcng defini\u00f3 las sinfon\u00edas de Anton Bruckner como el resultado de una ascesis musical: \u201cPara \u00e9l, la m\u00fasica es el lenguaje del coraz\u00f3n, y su coraz\u00f3n ten\u00eda una fe profund\u00edsima; con frecuencia oraba a su \u2018amado Dios\u2019 mientras compon\u00eda\u201d. 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Ha publicado ensayos y rese\u00f1as en Newman Studies Journal, la Revista de la Universidad de M\u00e9xico, T\u00f3picos, Open Insight y Nexos."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=55323"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60399,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/55323\/revisions\/60399"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=55323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=55323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=55323"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=55323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}