{"id":55173,"date":"2024-07-24T07:00:00","date_gmt":"2024-07-24T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55173"},"modified":"2026-10-05T10:23:34","modified_gmt":"2026-10-05T16:23:34","slug":"el-beisbol-en-el-pacifico-fiesta-banda-y-bubas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55173","title":{"rendered":"El b\u00e9isbol en el Pacifico: fiesta, banda y bubas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crec\u00ed a pocas cuadras de un estadio de b\u00e9isbol. Era el \u00fanico estadio con capacidad suficiente para albergar torneos internacionales en la ciudad de Mexicali. Junto a mis padres ve\u00eda los partidos por Canal 66 y los batazos de hit o de jonr\u00f3n los escuch\u00e1bamos en la sala unos segundos antes que en la televisi\u00f3n. La colonia Pro-Hogar retumbaba, era el llamado para que los ladrones de bater\u00edas de carro se pusieran a trabajar, mientras todos se preguntaban sobre el acontecer en el diamante. El estruendo de los maderos era as\u00ed de potente. Luego, el sonido local describ\u00eda los turnos al <em>bat<\/em>, nombres de una lista de interminables patrocinadores y colocaba canciones que iban de acuerdo con una serie de juegos de c\u00e1maras que enfocaban a los asistentes para obligarlos a darse un beso, a bailar, o simplemente a aguantar las burlas de alg\u00fan chiste barato. A lo lejos se miraba humo, cuyas cortinas obten\u00edan un efecto m\u00e1s dram\u00e1tico a contraluz de las enormes luminarias del <em>nido<\/em> de las<em> \u00c1guilas<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la cercan\u00eda, visit\u00e9 el estadio menos de diez veces en toda mi vida. La primera vez que lo hice me dio miedo. Los ba\u00f1os ten\u00edan esos urinales en forma de bebedero de ganado en el que perfeccionas el arte de ver la pared o el techo en lugar del pr\u00f3jimo. M\u00e1s de tres bandas le pon\u00edan ambiente sinaloense a la cosa, en diferentes accesos y en compa\u00f1\u00eda de edecanes de la Tecate y Telcel. Pero otra cosa fue la que me enamor\u00f3 por completo de visitar las afueras del estadio durante la temporada regular, incluso sin boleto: las bubas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de las bubas es una de \u00eddolos del b\u00e9isbol y mercadotecnia. A inicios de este siglo, un jugador llamado Charles Smith consigui\u00f3 hacerse de varios t\u00edtulos individuales de bateo en dos equipos de la Liga Mexicana del Pac\u00edfico, <em>Venados<\/em> de Mazatl\u00e1n y <em>\u00c1guilas<\/em> de Mexicali. Pero adem\u00e1s de estos r\u00e9cords, su memoria vive a trav\u00e9s de la oferta gastron\u00f3mica en los estadios de b\u00e9isbol. El apodo del jugador, \u201cBubbba\u201d, comenz\u00f3 a utilizarse para nombrar a las salchichas para asar. Esas salchichas color rojo cuyo contenido en prote\u00edna es un misterio, y donde m\u00e1s que carne hay grasa y un debate eterno sobre si se comen con la membrana que las cubre o no, si se trata de pl\u00e1stico o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La buba se parte a la mitad y se cocina en cualquier plancha, pero en el estadio lo hacen en asadores, al carb\u00f3n, lo que les da un esp\u00edritu muy distinto. Entre el sabor del mezquite, la cerveza, la salsa del Amor y las colitas de cerdo, miles de aficionados se entretienen y se emborrachan cada oto\u00f1o-invierno en los estadios de la LMP. El ambiente es de fiesta, poco importa que alg\u00fan <em>foul<\/em> encuentre en su trayectoria alguna cabeza, y si sucede, es un espect\u00e1culo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conforme avanzaba la campa\u00f1a, y si es que los <em>\u00c1guilas<\/em> entraban en <em>playoffs<\/em>, la cantidad de personas en las gradas incrementaba de forma notoria. Desde la esquina de mi casa hab\u00eda un muy buen term\u00f3metro: los botes de cerveza tirados en la banqueta, la falta de espacios de estacionamiento y el movimientos de los roba pilas. Si el equipo ganaba o perd\u00eda, la gente igual tiraba su basura. La gente igual buscaba espacios para estacionarse afuera del estadio. Los tecolines igual practicaban el oficio. Pero en <em>playoffs <\/em>todo adquiere un valor distinto, incluyendo las entradas al <em>nido<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, en 2024 y con las decepciones de una selecci\u00f3n de futbol varonil que ha dado resultados por lo menos detestables, pareciera que el b\u00e9isbol \u201ccobr\u00f3\u201d importancia en territorio nacional. Sumado a la preferencia del presidente L\u00f3pez Obrador, se habla m\u00e1s de b\u00e9isbol que nunca. Faitelson critica en televisi\u00f3n abierta que la gente va al estadio a emborracharse y a tomar el lugar de los verdaderos aficionados. Las im\u00e1genes comparando las naturalizaciones de Randy Arozarena y Juli\u00e1n Qui\u00f1ones de acuerdo a su <em>performance<\/em> en los seleccionados nacionales de sus respectivos deportes son brutales. El deporte anda en el ambiente. He sido testigo de personas que se lanzan a jugarlo por primera vez, a ver partidos del Cl\u00e1sico Mundial por primera vez. Desde cierto lugar, pareciera ser que el b\u00e9isbol es <em>mainstream<\/em> en M\u00e9xico. Por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, siempre voy a pelear contra la idea de que algo se \u201cpopulariz\u00f3\u201d cuando se le empez\u00f3 a prestar atenci\u00f3n en el centro del pa\u00eds. Los norte\u00f1os defendemos peque\u00f1as islas de honor que existen solo en nuestra imaginaci\u00f3n, pero el peso simb\u00f3lico de lo que representan es tan grande que nunca lo soltamos. El b\u00e9isbol representa casi casi que \u201clo nuestro\u201d. Los sonorenses se inflan el pecho con el n\u00famero de jugadores que han mandado a las Grandes Ligas, los de Sinaloa no desaprovechan ninguna oportunidad para presumir sus estadios, los de Mexicali nos defendemos con que la frontera es una ventaja para traer jugadores y dem\u00e1s. Para ser justos, en este caso, el b\u00e9isbol no es el deporte m\u00e1s popular tan solo en el norte, todo el sur tambi\u00e9n cuenta con equipos importantes que juegan en la liga del verano, la Liga Mexicana de B\u00e9isbol.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHay que\u2026 macanear\u201d, dijo el todav\u00eda presidente, con acento tabasque\u00f1o y ante la mirada burlona de jugadores profesionales de b\u00e9isbol, adultos que tuvieron que aguantar la risa. \u00bfEl pa\u00eds escuch\u00f3? \u00bfEstamos macaneando m\u00e1s que nunca realmente? Lo cierto, es que ese mensaje no lo necesitaban escuchar en los extremos de la geograf\u00eda mexicana. Defiendo que la gente va a un estadio para pasarla bien ignorando el juego, es algo com\u00fan del ambiente beisbolero en M\u00e9xico. Lo musicalizar\u00e1n distinto dependiendo del lugar donde se encuentre un estadio, pero los fan\u00e1ticos del b\u00e9isbol que yo conoc\u00ed de toda la vida se han dedicado a amar el juego, amar la bebida y amar el baile. Si los equipos ganan o pierden, la fiesta est\u00e1 ah\u00ed. La expectativa de un hit puede esperar ante la urgencia del tercer vaso de cerveza, y del cuarto, y del quinto. No va peleado con las personas que se toman el juego en serio. Y de ser as\u00ed, por pura estad\u00edstica y negocio, ya hubieran sacado a los serios, y no a los fiesteros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para terminar, solo dir\u00e9 que la vida me dio la oportunidad de ver un juego de b\u00e9isbol en La Habana. El ambiente de fiesta se sent\u00eda, no era similar ni de cerca, pero se sent\u00eda. Lo verdaderamente electrizante fue que cuando el <em>pitcher<\/em> lanzaba la bola la multitud entraba en un silencio total. Un estado de meditaci\u00f3n colectiva en el que todos los ojos buscaban a la pelota y su destino al final de cada lanzamiento. Se aplaud\u00edan las jugadas interesantes del equipo rival, a la manera del futbol europeo. Nunca vi algo as\u00ed en M\u00e9xico, y de entrada pens\u00e9 que eso hablaba muy bien del significado del juego en Cuba. Lo que quiero decir, es que pens\u00e9 que ese conjunto de sucesos les daba una especie de superioridad en el entendimiento del juego. Aunque, sin duda alguna el b\u00e9isbol en el Caribe cobra tintes religiosos, he llegado a entender que los deportes se manifiestan como fen\u00f3menos sociales muy diferentes de pa\u00eds a pa\u00eds, de regi\u00f3n a regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi tierra es un lugar donde las bubas del estadio, con secciones achicharradas por el carb\u00f3n, son indispensables. Una banda sinaloense o un norte\u00f1o en diferentes accesos de los estadios es cosa de cada temporada. Apretar los dientes y pedirle a dios que no vaya a aparecer tu cara junto a una caricatura en la pantalla gigante es una rutina cotidiana que no respeta entre gente com\u00fan y famosos.<span id='easy-footnote-1-55173' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55173#easy-footnote-bottom-1-55173' title='V\u00e9ase el caso de Lupillo Rivera, quien apareci\u00f3 junto a una foto de Belinda en la pantalla del estadio de los Tomateros de Culiac\u00e1n a la par de una canci\u00f3n de la cantante. Posteriormente, suena una estrofa de una canci\u00f3n del propio Rivera que dice \u201cDespreciado me voy\u2026\u201d. Todo esto en el contexto de su ruptura como pareja sentimental.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> La tierra en donde nac\u00ed, a final de cuentas, es un lugar c\u00e1lido, donde las fechas en las que comienza la temporada, oto\u00f1o-invierno, ya son motivo suficiente para celebrar, para salir cada noche despu\u00e9s de haber estado encerrado un verano entero para no sufrir el calor. Las botanas bien calientes, y la cerveza bien helada, por costumbre, acompa\u00f1an el apoyo a los equipos locales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una afici\u00f3n divertida que combina las experiencias de concierto de banda, asistencia a evento deportivo, degustaci\u00f3n de carnes fr\u00edas, mariscos y cerveza, es un esc\u00e1ndalo para algunos. Para nosotros, quienes componemos la cultura del Pac\u00edfico Norte, que va desde Mazatl\u00e1n hasta Tijuana,<span id='easy-footnote-2-55173' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55173#easy-footnote-bottom-2-55173' title='Posiblemente esto se extienda hasta San Jos\u00e9, California, y todo el &lt;em&gt;Bay Area&lt;\/em&gt;, circundante a San Francisco y Oakland, con una serie de matices y prenociones que no voy a discutir en este ensayo.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span> tan solo es un d\u00eda m\u00e1s en la temporada regular de la Liga. Dios no quiera que nos civilicemos un d\u00eda y empecemos a comer guisos.<span id='easy-footnote-3-55173' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55173#easy-footnote-bottom-3-55173' title='Las implicaciones de esta declaraci\u00f3n las he tratado en otros textos, pero que se sepa que soy un defensor de la barbarie. A saber: la carne asada y expresiones culturales norte\u00f1as varias.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> Para nosotros, el silencio de la grada solo se presenta entre los segundos que hay despu\u00e9s de un buen <em>hit <\/em>y la llegada de la pelota al guante del rival, al c\u00e9sped o al exterior de la barda. Despu\u00e9s, la fiesta siempre contin\u00faa. Adentro y afuera de los estadios. Siempre. Nadie nos robar\u00e1 la alegr\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crec\u00ed a pocas cuadras de un estadio de b\u00e9isbol. Era el \u00fanico estadio con capacidad suficiente para albergar torneos internacionales en la ciudad de Mexicali. 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Su trabajo aparece en la antolog\u00eda del Primer Certamen de Literatura para Ni\u00f1os \"Escribiendo para el Futuro\" (2018) y en \"Vacunas contra la poes\u00eda: antolog\u00eda de relato corto\" (2020). 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