{"id":55155,"date":"2024-07-18T07:00:00","date_gmt":"2024-07-18T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55155"},"modified":"2026-10-05T10:26:55","modified_gmt":"2026-10-05T16:26:55","slug":"el-ser-desbordado-por-fantasmas-a-69-anos-de-pedro-paramo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55155","title":{"rendered":"El ser desbordado por fantasmas: a 69 a\u00f1os de Pedro P\u00e1ramo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\"><em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> (1955), la ic\u00f3nica obra de Juan Rulfo, ha capturado a lectores de generaciones pasadas y lo har\u00e1 durante las \u00e9pocas venideras. Su estructura narrativa innov\u00f3 la literatura mexicana del siglo XX y represent\u00f3 a un pa\u00eds con profundas heridas tras la Revoluci\u00f3n. No obstante, se mantiene vigente a trav\u00e9s de las m\u00faltiples formas con las que evoca los fantasmas de la memoria colectiva y las penas que atormentan un coraz\u00f3n arrepentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Con los escenarios desolados, el silencio en la obra y la l\u00ednea cada vez m\u00e1s difuminada que presenta a personajes vivos y muertos, logra dar voz al di\u00e1logo cercano entre la vida y la muerte que caracteriza a la cultura mexicana. Un aporte inmortal de la novela es la descripci\u00f3n de las m\u00faltiples dimensiones con las que los fantasmas habitan a una persona, la embrujan como lo har\u00edan en una casa o en un pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una casa llena de fantasmas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Comala, donde transcurren los hechos, los residentes se sumieron en la resignaci\u00f3n frente al yugo impuesto por Pedro P\u00e1ramo, personaje central descrito por su propio hijo ileg\u00edtimo, Abundio, como \u201cese rencor vivo\u201d, despu\u00e9s de ser rechazado por Susana San Juan, a quien \u00e9l amaba. La figura de P\u00e1ramo, convertida en un cacique opresor, ha marcado la vida de aquellos que habitaron el pueblo, y los conden\u00f3 a una existencia de silencio y dolor incluso en la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las pocas personas que logr\u00f3 escapar fue Dolores, quien tuvo un hijo con Pedro P\u00e1ramo. Aunque estuvo alejada del pueblo, la mujer viv\u00eda de recuerdos que la consum\u00edan. Sus a\u00f1os posteriores hasta su muerte fueron de evocaci\u00f3n y luto a ra\u00edz del rechazo que sufri\u00f3 por parte del cacique, pues fue indiferente tras la partida de su familia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ni\u00f1o producto de este desamor, Juan Preciado, creci\u00f3 lejos del rencor de su padre hasta que, en un \u00faltimo deseo, su madre lo envi\u00f3 a Comala a cobrarle caro el olvido a aquel hombre que los dej\u00f3 durante una vida. En cuanto lleg\u00f3 al pueblo, Abundio sugiri\u00f3 a Preciado pasar la noche en una casa que en el pasado fue una posada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el hogar de Eduviges hay muebles de quienes se fueron del pueblo. Las pertenencias son una materializaci\u00f3n de las evocaciones que anunciaba Dolores y permitieron traer de vuelta a las \u00e1nimas una noche m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El retorno de los fantasmas a la casa es solo una muestra de c\u00f3mo habitan en Comala y la forma en que embrujan a quienes lograron salir del pueblo. Son rastros de una humanidad a\u00fan arraigada al sufrimiento que dej\u00f3 la opresi\u00f3n del cacique Pedro P\u00e1ramo. Voces tan dolientes que por momentos parecen vivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Usaron su lengua muerta para hacerse escuchar a trav\u00e9s del tiempo hasta la casa de Eduviges, donde Juan Preciado se hospedaba. Sus historias de melancol\u00eda y sumisi\u00f3n se transformaron en cazadores que persiguieron a Juan Preciado hasta asesinarlo en un callej\u00f3n oscuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dolores hab\u00eda advertido a su hijo, Juan, que en Comala escuchar\u00eda mejor su voz. Las palabras de la mujer son una suerte de presagio que incluso Eduviges ya conoc\u00eda, y resaltan la conexi\u00f3n que ten\u00eda con el pueblo. Para hablar en aquel lugar, habr\u00eda que estar muerto, y para escuchar es necesario hallarse en el l\u00edmite entre la vida y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta frontera surge la cuesti\u00f3n a lo largo de la obra respecto a qu\u00e9 personaje sigue vivo o cu\u00e1l ha fallecido. \u00bfAcaso importa? Quienes se quedaron hab\u00edan perdido su humanidad desde antes de morir. Los que lograron salir jam\u00e1s dejaron de estar habitados por los fantasmas de su pasado, como el caso de Dolores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las \u00e1nimas dentro de las memorias de una persona nunca permanecen ah\u00ed. Su influencia otorga m\u00e1s dimensiones en un individuo, similar a la definici\u00f3n de Jean-Luc Nancy en <em>Corpus <\/em>(2003): \u201cEl ser no habla, el ser no se desahoga en lo incorporal de la significaci\u00f3n. El ser es ah\u00ed el ser-lugar de un \u2018ah\u00ed\u2019, un cuerpo\u201d.<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> As\u00ed el \u201cser-lugar\u201d es un sitio de existencia, del cual pensamiento y emociones forman parte. Los sujetos transmutan en casas embrujadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los fantasmas interiores definieron a Dolores y guiaron a Juan a la muerte. En consecuencia, vivir con fantasmas \u00edntimos difumina el tiempo al evocar de forma constante aquello que no deber\u00eda pertenecer al presente. En \u00faltima instancia, estas \u00e1nimas tambi\u00e9n habitan a este personaje que vive de recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sentido es el que Mariana Enr\u00edquez recupera en la novela, <em>Nuestra parte de noche<\/em> (2019); cuando Juan, m\u00e9dium de la Orden de la Oscuridad, hace una petici\u00f3n a su esposa Rosario: \u201chaunt me\u201d, una promesa de acompa\u00f1amiento eterno, una declaraci\u00f3n de amor que la autora mantiene en ingl\u00e9s por la connotaci\u00f3n alejada de su traducci\u00f3n literal, \u201cembrujar\u201d, porque \u201chaunt\u201d tambi\u00e9n es <em>habitar<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Habitarse<\/em>, una palabra que la mayor\u00eda del tiempo se desestima de significado y se asume performativa. Es un concepto que adquiere relevancia cuando se mira hacia las obsesiones que embrujan el ser. Una retrospecci\u00f3n a la que se accede con la lectura de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>, cuya visi\u00f3n de Comala muestra un espacio inmersivo donde cohabitan los fantasmas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Comala es un no-lugar habitable<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comala es m\u00e1s que un pueblo en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>. Es tan complejo que ni siquiera las memorias de Dolores logran conformar una cartograf\u00eda capaz de representar sus confines. Las fronteras del lugar escapan de un territorio geogr\u00e1fico y echan ra\u00edces a trav\u00e9s del tiempo, debido a los fantasmas que ah\u00ed habitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La influencia del lugar reclama a los descendientes de quienes asolaron su tierra con desamor y rencor. Juan Preciado es la v\u00edctima indirecta del pueblo que solo pudo conocer cuando falleci\u00f3. La muerte es el \u00fanico camino en que los pobladores habitaron su tierra y es la v\u00eda por la cual el lector accede a ella. Sin tiempo, espacio y vida, Comala se convierte en un no-lugar, donde hay silencio entre el vaiv\u00e9n de los gritos fantasmales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio cero en cuesti\u00f3n tiene dimensiones f\u00edsicas, pero se experimenta con la memoria que se convierte en una extensi\u00f3n del pasado. De esta forma, las percepciones que surgen desde el recuerdo, lleno del dolor que provoc\u00f3 el rencor de Pedro P\u00e1ramo, resultan a\u00fan m\u00e1s v\u00edvidas y llegan al presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comala, el no-lugar, puede ser desde una casa en ruinas hasta un lugar en la memoria de una anciana moribunda como Dolores. El pueblo y las emociones de las cuales sirve de escenario tienen una fuerte carga \u00edntima para las personas que alguna vez vivieron all\u00ed. Sus historias se vuelven una sola hasta llegar a o\u00eddos de Pedro P\u00e1ramo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El no-lugar se mantiene en pie sin cemento ni barrillas; en su lugar, usa las emociones de quien cae en sus garras. Obtiene el mantenimiento de los viejos rencores y anhelos que las personas guardaron durante a\u00f1os. All\u00ed acuden las cosas que alguna vez terminaron y reverberan en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El silencio y las voces de los fantasmas se amplifican en Comala, y se parecen uno despu\u00e9s del otro. En este ciclo sobrevive una certeza: no hay futuro ni descanso para los habitantes, solo queda una existencia en un perpetuo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfComala consume a quienes la habitan? \u00bfNecesita hacerlo para erigirse en medio del olvido como un monstruo? Se mantiene inmortal porque representa un dolor ancestral que, pese a estar entre los muertos, por momentos parece vivo. El pueblo traga a sus habitantes vivos y muertos para sobrevivir. La obra de Rulfo depreda la memoria y se convierte en un no-lugar habitable para cada lector que acuda a ella, a trav\u00e9s de cualquier \u00e9poca pasada, presente y futura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una piedra que dej\u00f3 de rodar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Susana San Juan abandon\u00f3 a Pedro P\u00e1ramo, se cas\u00f3 con Florencio para nunca volver. El cacique enloqueci\u00f3 de dolor por perder a la \u00fanica mujer que amaba. En consecuencia, desat\u00f3 su rencor hacia el pueblo y sus propios hijos ileg\u00edtimos. La consecuencia de este odio hizo que \u00e9l mismo y los pobladores perdieran su humanidad antes de convertirse en almas en pena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos fantasmas pueden embrujar por las noches con gritos de desesperaci\u00f3n y remordimiento. Otros, se quedan a habitar por siempre los lugares que los cautivan, y quien camina en estos parajes, lo hace acompa\u00f1ado. Los fantasmas de Pedro P\u00e1ramo pertenecen al primer tipo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cacique estableci\u00f3 la forma en que habitar\u00edan Comala: a trav\u00e9s del dolor que a \u00e9l mismo lo consum\u00eda y el silencio que invadi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas al saber que Susana San Juan nunca lo am\u00f3. Cuando muri\u00f3, dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un mont\u00f3n de piedras, como explic\u00f3 Abundio, quien lo mat\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las \u00e1nimas, arraigadas al rencor y el odio, nunca se van. Ambos sentimientos desbordaron a Pedro P\u00e1ramo, lo convirtieron en un ser absoluto que devor\u00f3 el destino de quienes someti\u00f3. Incluso Dolores resinti\u00f3 las consecuencias y se llev\u00f3 consigo cientos de fantasmas que la desbordaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Preciado escuch\u00f3 algunas historias con las que vivi\u00f3 su madre el resto de su vida. Sin una conexi\u00f3n con la muerte en su vida antes de llegar a Comala, fue arrastrado a las sombras por las almas cautivas del pueblo. El horror no mat\u00f3 al hombre, lo hizo la profunda tristeza de las historias condenadas a repetirse por siempre atadas a Pedro P\u00e1ramo. Al morir, se transform\u00f3 en una roca en la que los dem\u00e1s fantasmas fueron uno para nunca rodar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bellini, Giuseppe, \u201cFunci\u00f3n del silencio en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>\u201d, disponible en <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/funcion-del-silencio-en-pedro-paramo--0\/html\/837e8d3f-00cb-4660-aae0-119aecf3a085_6.html\">https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/funcion-del-silencio-en-pedro-paramo&#8211;0\/html\/837e8d3f-00cb-4660-aae0-119aecf3a085_6.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lara Zavala, \u201cLas \u00e1nimas de Rulfo\u201d, disponible en <a href=\"https:\/\/www.uam.mx\/difusion\/casadeltiempo\/82_nov_2005\/casa_del_tiempo_num82_55_58.pdf\">https:\/\/www.uam.mx\/difusion\/casadeltiempo\/82_nov_2005\/casa_del_tiempo_num82_55_58.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nancy, Jean-Luc, <em>Corpus<\/em>, trad. de Patricio Bulnes, Madrid, Arena libros, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rulfo Juan, <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>, Madrid, C\u00e1tedra, 1986.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Nancy, Jean-Luc (2003). <em>Corpus<\/em>. Arena libros. Traducci\u00f3n por Patricio Bulnes. Madrid. P\u00e1gina 78.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro P\u00e1ramo (1955), la ic\u00f3nica obra de Juan Rulfo, ha capturado a lectores de generaciones pasadas y lo har\u00e1 durante las \u00e9pocas venideras. Su estructura narrativa innov\u00f3 la literatura mexicana del siglo XX y represent\u00f3 a un pa\u00eds con profundas heridas tras la Revoluci\u00f3n. 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