{"id":55142,"date":"2024-07-15T07:00:00","date_gmt":"2024-07-15T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55142"},"modified":"2026-09-10T11:25:01","modified_gmt":"2026-09-10T17:25:01","slug":"solo-cuando-los-golpea-la-desgracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55142","title":{"rendered":"Solo cuando los golpea la desgracia"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Ch\u00e9jov vivir\u00e1 mientras existan los bosques de abedules, las puestas de sol y la necesidad de escribir. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Vladimir Nabokov, Curso de literatura rusa <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de las veces no entendemos la raz\u00f3n por la que una obra nos impacta, ese entendimiento generalmente se da <em>a posteriori<\/em> del primer encuentro con ella. Encontrarme con la cuent\u00edstica de Ant\u00f3n Ch\u00e9jov tuvo para m\u00ed mucho de revelaci\u00f3n, un descubrimiento que me permiti\u00f3 entender mucho de la condici\u00f3n humana y c\u00f3mo se puede hablar de ella al escribir cuentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ch\u00e9jov ahonda en las pasiones, los pesares y las alegr\u00edas humanas, pero lo hace de una forma sutil. Mientras se leen sus cuentos se tiene la impresi\u00f3n de solo contemplar el pedazo de vida de los personajes \u2014ah\u00ed ya se muestra una de las cualidades de su obra, conseguir la apariencia de vida, son ficciones, s\u00ed, pero Ch\u00e9jov consigue dotarlas de tal fuerza que consideramos vivos a esos personajes\u2014, pero esa contemplaci\u00f3n nos revela a los seres humanos que habitan en ellos, hombres, mujeres, ni\u00f1os, ancianos, locos, enfermos, que podr\u00edan ser nosotros, que si no son como nosotros se nos asemejan mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sus cuentos, Ch\u00e9jov nos abre una ventana a las vidas ajenas, a esas existencias que no vemos, que nos quedan demasiado lejanas, e incluso, nos hace preguntarnos si no est\u00e1n as\u00ed de lejanas tambi\u00e9n las vidas de las personas que creemos allegadas. En su prosa es posible encontrarse con el duelo de un cochero; la infidelidad de una joven esposa; un m\u00e9dico que se enfrenta a la muerte de su hijo; el periodista que por fin logra conciliar el sue\u00f1o; el joven novio que logra escapar, por un dislate de los padres, del compromiso con su novia; el joven oficial que en una fiesta recibe el beso de una desconocida; los pacientes del pabell\u00f3n psiqui\u00e1trico de un hospital; los conflictos entre campesinos, solo por mencionar unos cuantos \u2014se me ir\u00eda la vida si hiciera el recuento de sus m\u00e1s de seiscientas narraciones\u2014.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque sus cuentos no solo son una ventana a esas otras existencias, sino tambi\u00e9n una exploraci\u00f3n de la vida interior de esos personajes. Ant\u00f3n Ch\u00e9jov revela lo intrincado de la condici\u00f3n humana, sus contradicciones, limitaciones y alcances, muchas veces, la mayor\u00eda, sin que esos personajes se den cuenta. Apenas con unas cuantas frases, construye al personaje y sus tribulaciones; Ch\u00e9jov sabe encontrar la forma de describir un estado de \u00e1nimo, as\u00ed como el ambiente y la manera en la que impacta en sus personajes. Y es que no le es necesario un gran espacio para ahondar en las vidas que despliega ante quien lo lee, en unas cuantas p\u00e1ginas logra condensar sus existencias, \u00bfqu\u00e9 es lo que las mueve, lo que las paraliza?, \u00bfc\u00f3mo es la soledad que habitan y c\u00f3mo se dan sus intentos por romperla o abrazarla?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la biograf\u00eda que escribi\u00f3 sobre \u00e9l, Natalia Ginzburg se\u00f1ala que esa capacidad es visible ya desde sus primeras publicaciones, aquellas que escribi\u00f3 mientras estudiaba medicina y que no firm\u00f3 con su nombre.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chejov ya ten\u00eda [en sus primeros cuentos] una forma extraordinaria de introducirse en una historia, una forma brusca y ligera, fulminante e imperiosa, como si de pronto alguien abriera de par en par una puerta o una ventana para ofrecer al lector los rasgos de una figura humana o de un grupo de figuras humanas, permitirle escuchar el sonido de las voces, intuir sus estados de \u00e1nimo, el servilismo o la afectaci\u00f3n, la paciencia o la prepotencia, y a continuaci\u00f3n, cerrara esa puerta o esa ventana ante el lector absorto, divertido y estupefacto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una amplitud de mirada que pocos autores han conseguido, quiz\u00e1 Balzac con su Comedia Humana \u2014pero la intenci\u00f3n balzaciana no le interesa a Ch\u00e9jov, no est\u00e1 en \u00e9l la intenci\u00f3n de construir un universo literario, sino de mostrar la condici\u00f3n humana en todo su patetismo\u2014. Muchos han se\u00f1alado la profesi\u00f3n m\u00e9dica como un factor determinante en la construcci\u00f3n de sus cuentos, y no est\u00e1 de m\u00e1s recordarla, pues en sus narraciones lo que hace Ch\u00e9jov es observar a los seres humanos como un m\u00e9dico lo hace con sus pacientes, como un buen m\u00e9dico que no olvida que \u00e9l tambi\u00e9n es humano y es susceptible de padecer lo mismo que la persona que tiene frente a s\u00ed. Es el m\u00e9dico que alivia a sus pacientes, que est\u00e1 acompa\u00f1\u00e1ndolos en sus momentos m\u00e1s dif\u00edciles y que sabe, que tarde o temprano, perecer\u00e1 como ellos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Raymond Carver fue consciente de ese aspecto de la obra y de la persona de Ch\u00e9jov, tanto que en su relato <em>Errand<\/em> \u2014traducido como <em>El encargo<\/em>, por Laura Emilia Pacheco, y como <em>Tres rosas amarillas<\/em>,por Jes\u00fas Zulaika\u2014narra, nada m\u00e1s y nada menos, que la muerte de Ant\u00f3n Ch\u00e9jov. La narraci\u00f3n es muy chejoviana, en un autor que es conocido precisamente por seguir los pasos del cuentista ruso, con un cierre que se enfoca en el joven recadero del hotel que observa el corcho de la botella, sin acabar de entender que ah\u00ed, en ese cuarto, yace, reci\u00e9n fallecido, Ch\u00e9jov.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formaci\u00f3n m\u00e9dica y el ejercicio de la misma ha ofrecido a ciertos autores una mirada particular sobre la condici\u00f3n humana; Mija\u00edl Bulg\u00e1kov, Mariano Azuela, William Carlos Williams o El\u00edas Nandino solo por mencionar a algunos \u2014tambi\u00e9n Lucia Berlin, quien sin haber sido m\u00e9dico s\u00ed tuvo experiencia en la atenci\u00f3n a la salud\u2014. Vladimir Nabokov, en su <em>Curso de literatura rusa <\/em>dedicado a Ch\u00e9jov, se\u00f1al\u00f3 que como m\u00e9dico Ant\u00f3n aprendi\u00f3 mucho de lo que m\u00e1s tarde integr\u00f3 a sus narraciones:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">empez\u00f3 a acumular su caudal de observaciones sutiles de los campesinos que acud\u00edan al hospital en busca de asistencia m\u00e9dica, de los oficiales del Ej\u00e9rcito [&#8230;], y de los innumerables personajes t\u00edpicos de la Rusia provinciana de su tiempo, que despu\u00e9s recrear\u00eda en sus relatos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ch\u00e9jov es un profundo observador y muchas de sus observaciones se dan en la desgracia ajena, pero ello no amarga al narrador, ni vuelve sus narraciones el mero espect\u00e1culo de desdichas. La vida est\u00e1 hecha de esas desgracias, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de momentos alegres y luminosos, ah\u00ed radica una de las claves de lo chejoviano, la forma en la que imbrica la tristeza con la alegr\u00eda.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escritora franco-rusa Ir\u00e9ne N\u00e9mirovsky, en la biograf\u00eda que escribi\u00f3 sobre Ch\u00e9jov, vio clara esa capacidad del escritor y la plante\u00f3 en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">pero un chico desgraciado busca y encuentra en todas partes parcelas de felicidad, del mismo modo que una planta atrae para s\u00ed, del suelo m\u00e1s ingrato, los elementos nutricios que la hacen vivir. Ant\u00f3n se entreten\u00eda mirando a la gente, escuch\u00e1ndola.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Ant\u00f3n no es un mero observador, si as\u00ed fuera lo conocer\u00edamos por haber sido un buen cronista \u2014que lo fue, ah\u00ed est\u00e1 como prueba <em>La isla de Sajal\u00edn<\/em>, que relata su viaje a la estaci\u00f3n penitenciaria en el extremo oriental del Imperio ruso\u2014, m\u00e1s bien, con sus observaciones construye arte, las toma y las contrasta para elaborar sus narraciones, esos cuentos en los que se revela en sus m\u00faltiples dimensiones la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los libros de Ch\u00e9jov son libros tristes para personas con humor; es decir, solo el lector provisto de sentido del humor sabr\u00e1 apreciar verdaderamente la tristeza. [\u2026] Para \u00e9l las cosas eran jocosas y tristes al mismo tiempo, pero no se ve\u00eda su tristeza si no se ve\u00eda su jocosidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta unidad de la que habla Nabokov puede apreciarse en dos relatos con muchas semejanzas: \u201cTristeza\u201d y \u201cEnemigos\u201d. En ambos, el protagonista acaba de perder a su hijo y se enfrenta a la indolencia ajena. En el primero, Yona es un campesino que emigr\u00f3 a la ciudad para trabajar como cochero, su hijo muri\u00f3 la semana anterior y dej\u00f3 una ni\u00f1a; en el segundo, el doctor Kir\u00edlov acaba de perder a su hijo de seis a\u00f1os por difteria, el \u00fanico hijo que \u00e9l y su esposa tuvieron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u201cTristeza\u201d el viejo y su caballo se doblan bajo la nieve mientras esperan pasajeros ante los cuales \u00e9l intenta compartir su dolor, la tristeza por la muerte de su hijo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">un hombre o un caballo, arrancados del trabajo campestre y lanzados al infierno de una gran ciudad, como Yona y su caballo, est\u00e1n siempre entregados a tristes pensamientos. Es demasiado grande la diferencia entre la apacible vida r\u00fastica y la vida agitada, toda ruido y angustia, de las ciudades relumbrantes de luces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yona, confuso, avergonzado, descarga algunos latigazos sobre el lomo del caballo. Parece aturdido, atontado, y mira alrededor como si acabara de despertarse de un sue\u00f1o profundo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed entra en juego el humor chejoviano como lo plantea Nabokov: por m\u00e1s esfuerzos que hace por compartir sus pesares, los pasajeros no est\u00e1n interesados m\u00e1s que en llegar a destino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las interacciones entre Yona y sus pasajeros pone de manifiesto tambi\u00e9n al dramaturgo que tambi\u00e9n fue Ch\u00e9jov, con unas cuantas palabras y unas cuantas acciones cada personaje se revela de cuerpo entero, como el jorobado que va parado detr\u00e1s de \u00e9l y le quita la gorra, y quien lo reprende cuando un transe\u00fante le grita al viejo cochero:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Se dir\u00eda que todo el mundo ha organizado una conspiraci\u00f3n contra ti! \u2014dice con tono ir\u00f3nico el militar\u2014. Todos procuran fastidiarte, meterse entre las patas de tu caballo. \u00a1Una verdadera conspiraci\u00f3n!<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese personaje juega con el viejo Yona y \u00e9l acepta esos juegos porque eso es mejor que la soledad y la tristeza que lo atraviesa.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Bueno; en marcha! \u2014le grita el jorobado a Yona, coloc\u00e1ndose a su espalda\u2014. \u00a1Qu\u00e9 gorro llevas, muchacho! Me apuesto cualquier cosa a que en toda la capital no se puede encontrar un gorro m\u00e1s feo&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1El se\u00f1or est\u00e1 de buen humor! \u2014dice Yona con risa forzada\u2014. Mi gorro\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ch\u00e9jov contrasta el abatido estado del cochero con la algarab\u00eda de sus pasajeros, mientras ellos salen de beber \u2014y regatean el pasaje\u2014, Yona trata de compartir su dolor. Tanto con el grupo como con el pasajero que sube solo, la interacci\u00f3n se da de manera semejante:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yona hace un nuevo esfuerzo y contesta con voz ahogada:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya ve usted, se\u00f1or\u2026 He perdido a mi hijo\u2026 Muri\u00f3 la semana pasada \u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfDe veras? \u2026 \u00bfY de qu\u00e9 muri\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No lo s\u00e9\u2026 De una de tantas enfermedades\u2026 Ha estado tres meses en el hospital y a la postre\u2026 Dios que lo ha querido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1A la derecha! \u2014\u00f3yese de nuevo gritar furiosamente\u2014. \u00a1Parece que est\u00e1s ciego, imb\u00e9cil!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en el dolor que Yona sufre es capaz de sentirse contento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yona agita su l\u00e1tigo, agita las manos, agita todo el cuerpo. A pesar de todo, est\u00e1 contento; no est\u00e1 solo. Le ri\u00f1en, le insultan; pero, al menos, oye voces humanas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ese contacto con otros seres humanos se termina, es espor\u00e1dico y \u00e9l lo acepta, aunque no lo escuchen, aunque nadie quiera compartir su dolor. Tres veces quiso contar su dolor y tres veces no fue escuchado. Pero, apenas bajan de su carro, vuelve a quedarse solo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Torna a quedarse solo con su caballo. La tristeza invade de nuevo, m\u00e1s dura, m\u00e1s cruel, su fatigado coraz\u00f3n. Observa a la multitud que pasa por la calle, buscando entre los miles de transe\u00fantes alguien que quiera escucharlo. Pero la gente parece tener prisa y pasa sin fijarse en \u00e9l.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y Ch\u00e9jov, quien ha construido la narraci\u00f3n como un chiste en el que nadie quiere escuchar al viejo, muestra toda la tristeza que invade a Yona, quien siente que si \u00e9sta se saliera de su pecho, invadir\u00eda todo el mundo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No puedo m\u00e1s \u2014murmura\u2014. Hay que irse a acostar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caballo, como si hubiera entendido las palabras de su viejo amo, emprende un presuroso trote.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta forma muestra que, a pesar de lo que Yona cre\u00eda, ha estado acompa\u00f1ado por ese animal que emprende el trote. En lo peque\u00f1o, en lo cotidiano, como en el simple caballo que ha acompa\u00f1ado a Yona desde el campo, es donde est\u00e1 la revelaci\u00f3n de los cuentos de Ch\u00e9jov, no le es necesario lo grandilocuente. Lo ordinario, a trav\u00e9s de los narradores de Ch\u00e9jov, deja de serlo y se torna arte.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en \u201cTristeza\u201dla condici\u00f3n de cochero, alguien en quien no se pone atenci\u00f3n, es la que hace que el resto de los personajes no observen a Yona, en \u201cEnemigos\u201des la profesi\u00f3n de Kir\u00edlov la que lo obliga a afrontar los acontecimientos del cuento. Su hijo ha muerto, el doctor y la madre est\u00e1n solos, \u00e9l orden\u00f3 a los sirvientes que los dejaran solos para evitar contagios, cuando un joven vecino llega pidiendo auxilio al doctor por su esposa enferma. Kir\u00edlov no quiere dejar ni a su mujer, postrada de dolor junto al lecho donde yace el hijo, ni al cuerpo del difunto. Aboguin insiste, hasta que lo convence no por la compasi\u00f3n, sino por el detalle de la distancia, a no m\u00e1s de una hora le asegura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y al llegar, Aboguin hace esperar al doctor en una salita mientras busca a su esposa, quien lo acaba de abandonar. Kir\u00edlov se siente burlado y ofendido. Dej\u00f3 a su esposa y el cuerpo de su ni\u00f1o reci\u00e9n fallecido, para participar en la fuga de una esposa. Por fin llora.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El doctor se irgui\u00f3. Los ojos se le empezaron a hacer gui\u00f1os, se le llenaron de l\u00e1grimas; la estrecha barba comenz\u00f3 a moverse a derecha e izquierda junto con la mand\u00edbula.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aboguin y el doctor Kir\u00edlov est\u00e1n enfrentando, cada uno, su propio duelo, un duelo al que acaban de entrar, pero ninguno es capaz de entender al otro, se abisma cada uno en su dolor. Al contrario, el doctor siente que a la p\u00e9rdida de su hijo se ten\u00eda que sumar la burla que ese hombre enga\u00f1ado ejerce en su contra.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ambos se dejaba sentir con fuerza el ego\u00edsmo de los desdichados. Los desgraciados son ego\u00edstas, malvados, injustos, crueles y menos capaces de comprenderse entre s\u00ed que los tontos. La desgracia no une, sino que separa a los hombres; e incluso en aquellos casos en que, al parecer, los seres humanos deber\u00edan estar ligados por un dolor an\u00e1logo, se cometen muchas m\u00e1s injusticias y crueldades que entre gentes relativamente satisfechas.\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El narrador ha visto la desgracia y la desdicha demasiadas veces y puede mostrarlas, sabe qu\u00e9 hacen en los seres humanos, c\u00f3mo los afectan.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El doctor, en cambio, de pie, con una mano puesta en el borde de la mesa, contemplaba a Aboguin con el desprecio profundo, algo c\u00ednico y feo, con que saben mirar tan solo el dolor y la penuria cuando ven ante s\u00ed la saciedad y la elegancia.\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solo la reconciliaci\u00f3n es imposible, uno a otro se odian, Aboguin porque el doctor fue testigo del enga\u00f1o de su esposa y el Kir\u00edlov porque el otro lo sac\u00f3 de su casa cuando su hijo acababa de morir.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los primeros p\u00e1rrafos de la narraci\u00f3n, Ch\u00e9jov plantea una de las contradicciones del arte \u2014y de su propio arte\u2014, su incapacidad para expresarse frente a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En general una frase, por hermosa y profunda que sea, s\u00f3lo causa efecto en los indiferentes, pero no siempre puede satisfacer a quien es feliz o a quien es desdichado. Por eso casi siempre la m\u00e1xima expresi\u00f3n de felicidad o de la desgracia es el silencio. Cuando mejor se comprenden los enamorados es cuando callan, y un discurso fogoso, apasionado, pronunciado ante una tumba, s\u00f3lo conmueve a los extra\u00f1os, mientras que a la viuda y a los hijos del muerto les parece fr\u00edo e insignificante.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la muerte no queda sino el silencio, pero, al mismo tiempo, es el arte, como en las narraciones de Ch\u00e9jov, una de las formas de enfrentar la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u201cDesgracia\u201dCh\u00e9jov escribi\u00f3: <em>Solo cuando los golpea la desgracia los hombres pueden comprender cu\u00e1n dif\u00edcil es dominar los propios sentimientos<\/em>. Y ah\u00ed radica su arte, en la capacidad de indagar en la desgracia y en el momento en el que no es posible dominar los propios sentimientos. En su capacidad de observaci\u00f3n que le permite hacer cuentos hasta de la vida de una perra \u2014como en \u201cKashtanka\u201d, obra que cuyo foco es la perra que le da t\u00edtulo y se adelanta a lo que m\u00e1s tarde hizo Virginia Woolf en <em>Flush<\/em>, o Paul Aster en <em>Tombuct\u00fa<\/em>\u2014.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ant\u00f3n Ch\u00e9jov en sus narraciones hace propio el <em>dictum<\/em> de Terencio: <em>Nada de lo humano me es ajeno<\/em>, debido a la profunda y amplia mirada con la que construye sus cuentos. Le interesa narrar al pueblo, pero tambi\u00e9n a los intelectuales y burgueses, las tribulaciones de todos ellos sirven para construir sus cuentos y las revelaciones no solo de cada uno de esos grupos, sino de todo el g\u00e9nero humano.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carver, Raymond, <em>Todos los cuentos<\/em>, \u201cTres rosas amarillas\u201d, trad. Jes\u00fas Zulaika, Anagrama, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_____, <em>Material de Lectura No. 89<\/em>, \u201cEl encargo\u201d, trad. Laura Emilia Pacheco. UNAM, 2010.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ch\u00e9jov, Ant\u00f3n, <em>Cuentos imprescindibles<\/em>, ed. Richard Ford, trad. Ricardo San Vicente. Debolsillo, 2011.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">______, <em>Material de Lectura No. 16<\/em>. \u201cTristeza\u201d, prol. Rub\u00e9n Salazar Mall\u00e9n, trad. Nicol\u00e1s Tas\u00edn, UNAM, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ginzburg, Natalia, <em>Ant\u00f3n Ch\u00e9jov<\/em>, trad. Celia Filipetto, Acantilado, 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nabokov, Vladimir, <em>Curso de literatura rusa<\/em>, trad. Mar\u00eda Luisa Balseiro, RBA libros, 2010.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">N\u00e9mirovsky, Ir\u00e8ne <em>La dram\u00e1tica vida de Ant\u00f3n Chejov<\/em>, trad. Susana L\u00f3pez de Gomara, Compa\u00f1\u00eda General Fabril, 1962.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ch\u00e9jov vivir\u00e1 mientras existan los bosques de abedules, las puestas de sol y la necesidad de escribir. Vladimir Nabokov, Curso de literatura rusa La mayor\u00eda de las veces no entendemos la raz\u00f3n por la que una obra nos impacta, ese entendimiento generalmente se da a posteriori del primer encuentro con ella. Encontrarme con la cuent\u00edstica &#8230; <a title=\"Solo cuando los golpea la desgracia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=55142\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Solo cuando los golpea la desgracia\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59168,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[145,1223,1002,449,1224,1225,1226],"ppma_author":[2796],"class_list":["post-55142","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-anton-chejov","tag-burlesco","tag-condicion-humana","tag-cuentos","tag-desgracia-2","tag-literatura-rusa","tag-medico","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2796,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"noel-rene-cisneros","display_name":"Noel Ren\u00e9 Cisneros","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Noel Ren\u00e9","last_name":"Cisneros","user_url":"","job_title":"","description":"(Cuauht\u00e9moc, Chihuahua, 1984) es autor de <em>Gloria mundi. 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