{"id":54979,"date":"2024-06-06T07:00:00","date_gmt":"2024-06-06T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979"},"modified":"2026-10-06T10:15:45","modified_gmt":"2026-10-06T16:15:45","slug":"los-archivos-desobedientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979","title":{"rendered":"Los archivos desobedientes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2022 recib\u00ed la invitaci\u00f3n para colaborar en la realizaci\u00f3n de los textos de sala de <em>Fuimos, Somos y Seremos: Identidades y disidencias sexuales en Quer\u00e9taro<\/em>, la primera exposici\u00f3n sobre la historia del colectivo LGBTI+, en mi ciudad natal. Yo me integr\u00e9 tard\u00edamente a las sesiones de trabajo con el grupo de curadores y organizadores, quienes me mostraron, de entrada, las obras a exponer. En ese momento pude percatarme de dos cosas; la primera, de que hab\u00eda sido invitade para cubrir una cuota, ya que me asumo como persona no binarie y quer\u00edan integrar a otras identidades al equipo. Segunda, de que la colecci\u00f3n hasta entonces conformada daba cuenta en su mayor\u00eda de las experiencias de hombres homosexuales cisg\u00e9neros. Los materiales eran principalmente fotograf\u00edas, notas en peri\u00f3dicos y atuendos de algunos personajes emblem\u00e1ticos del mundo del espect\u00e1culo y del arte gay locales. La pregunta que rondaba en la mesa era si dichos objetos ten\u00edan la calidad de \u201cobras de arte\u201d para ser expuestos en el Museo Regional, administrado por el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH). El cuestionable estatus art\u00edstico y est\u00e9tico del peque\u00f1o acervo dio lugar a la decisi\u00f3n de traer obra de arte pl\u00e1stica, cuya t\u00e9cnica art\u00edstica y originalidad no fueran discutibles y, con ello, otorgarle prestigio a la exposici\u00f3n para que representara dignamente la historia de la diversidad sexual queretana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esta situaci\u00f3n me llev\u00f3 a reflexionar sobre la noci\u00f3n de <em>archivo<\/em>, puesto que el conjunto de obras curadas para una exposici\u00f3n muse\u00edstica configura un repositorio que contiene lo que se considera importante para una comunidad. Entonces, algunas preguntas se abrieron: \u00bfqu\u00e9 cosas tienen la calidad para ser archivadas?, \u00bfqui\u00e9nes suelen ser las personas con el privilegio de archivar? \u00bfqu\u00e9 tecnolog\u00edas se emplean como soportes para ese material?, \u00bfen qu\u00e9 lugares se resguarda?, \u00bfde qu\u00e9 maneras los archivos benefician a las comunidades?, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Con temor a ser desinvitade, expuse mi punto de vista: necesitamos abrir las categor\u00edas de <em>obra de arte <\/em>y de <em>archivo<\/em> con el prop\u00f3sito de hacerlas democr\u00e1ticas, incluyentes y preservadoras de las huellas de las experiencias de quienes solemos estar excluides de los archivos que configuran la historia legitimada. En otras palabras, descolonizar sus significados y las pr\u00e1cticas que conllevan. Hallar los rastros de las vidas LGBTI+ en piezas consideradas de alta cultura requiere de un trabajo de arqueolog\u00eda del arte <em>queer\/cuir<\/em> y, hasta cierto punto, resultar\u00eda anacr\u00f3nico dado los tiempos que corren de fuertes cr\u00edticas a la distribuci\u00f3n desigual de los privilegios y del poder. Es decir, hoy en d\u00eda hablar de alta cultura en grupos de la disidencia sexual es sin\u00f3nimo de occidentocentrismo, de la hegemon\u00eda de la blanquitud o de la colonialidad est\u00e9tica del arte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Los archivos que dan cuenta de las experiencias de vida de las personas lesbianas, trans*, no binaries, homosexuales, intersexuales, bisexuales y otras, no han solido estar en lienzos pintados al \u00f3leo, ni en fotograf\u00edas de gran formato con marcos fastuosos, tampoco expuestas en recintos culturales de prestigio o incluidas en acervos de instituciones reputadas. Por el contrario, se encuentran en soportes ordinarios y convencionales donde la misma forma se entreteje con la memoria que las personas LGBTI+ consideran importante para contar la trama de sus historias personales. Su exhibici\u00f3n no ha tenido muros, sino paredes; no ha requerido la legitimaci\u00f3n de terceros que avale su valor est\u00e9tico, sino que desborda emociones, luchas o momentos de algarab\u00eda. En muchos casos, su permanencia en el mundo se debe a que son archivos secretos, escurridizos, ef\u00edmeros o furtivos, caracter\u00edsticas que les han posibilitado escapar de la destrucci\u00f3n, el escarnio o la persecuci\u00f3n de sus creadores en contextos de homotransfobia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Siguiendo esta l\u00f3gica, pudimos llevar a cabo tres acciones para sacar adelante la exposici\u00f3n. Primero, abrimos la convocatoria para que personas de distintas identidades dentro del paraguas LGBTI+ prestaran al museo sus objetos valiosos; sus archivos personales de los que se sienten orgulloses. Segundo, reconocer la importancia de las distintas materialidades que conservan la memoria disidente sexual y lo que aportan al imaginario de la comunidad. Tercero, revalorizar el hecho de que la \u201cbaja cultura\u201d ha sido el \u00e1mbito que ha dado espacio a las formas de expresi\u00f3n de la sexualidad no normativa y le ha dado forma y sentido a los distintos grupos que conforman las siglas LGBTI+. Con estas decisiones, hasta cierto punto, logramos descentrar la mirada \u201cGay\u201d, caracterizada por estar despolitizada, homonormada e impregnada de los valores neoliberales de quienes ocupaban los puestos institucionales de poder. De este modo, se dio cabida a otro tipo de archivos cuyos objetos y materiales lograron interpelar a la amplia comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Sin saberlo en su momento, estas pr\u00e1cticas se acercan a lo que el fil\u00f3sofo de la tecnolog\u00eda Andr\u00e9s Maximiliano Tello denomina como <em>pol\u00edticas de anarchivismo. <\/em>Revisando la etimolog\u00eda de las palabras que re\u00fane este neologismo, es revelador que archivo y anarqu\u00eda compartan la ra\u00edz griega <em>arkh\u00ea<\/em> (en griego \u1f00\u03c1\u03c7\u03ae), que significa <em>comienzo, origen, principio, autoridad, mandato<\/em>. Mientras que el archivo conserva y ordena, la anarqu\u00eda implica la ausencia de principio, la ausencia de reglas, la ausencia de jefatura y la ausencia de autoridad. Si pensamos en la memoria de las comunidades LGBTI+ en el contexto mexicano \u2014y m\u00e1s a\u00fan en el interior del pa\u00eds\u2014, el <em>anarchivismo<\/em> es un ejercicio de recuperar materiales que dan cuenta de vidas consideradas hist\u00f3ricamente inadecuadas y de cuerpos menospreciados. Es una pr\u00e1ctica que desestabiliza la legitimada y normalizada violencia archivadora. Es una operaci\u00f3n activa realizada desde los lugares autorizados del Estado, la cual institucionaliza los sistemas de clasificaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n en los registros de la memoria social, puesto que selecciona y excluye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>No recuerdo, por ejemplo, que en la historia oficial de la conquista de Am\u00e9rica haya habido destacadas figuras homosexuales; que en la Independencia haya luchado alguna honorable persona trans; que en los murales sobre la Revoluci\u00f3n mexicana aparezca alguna notable lesbiana, o bien, que en la \u00c9poca de Oro del Cine Mexicano se haya filmado la historia de alguna honrada familia homoparental. M\u00e1s bien, se trata de una larga historia de infrarrepresentaci\u00f3n que se traduce en la normalizaci\u00f3n del menosprecio y del rechazo de quien es diferente a lo heterosexual, cisg\u00e9nero, blanco y de clase burguesa. Por eso, reunir objetos cargados de la memoria disidente sexual es \u201cprofundizar en los movimientos que desestabilizan el sue\u00f1o del ordenamiento org\u00e1nico de los registros y de los reg\u00edmenes sensoriales que delimitan los modos de vida en un espacio-tiempo determinado\u201d <span id='easy-footnote-1-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-1-54979' title='\u00a0Andr\u00e9s Maximiliano Tello, &lt;em&gt;Anarchivismo: tecnolog\u00edas pol\u00edticas del archivo&lt;\/em&gt;, p.10 '><sup>1<\/sup><\/a><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Para Tello, la m\u00e1quina social de archivo es una m\u00e1quina mitol\u00f3gica que reproduce los principales mitos fundadores de una colectividad, es arbitraria e impone una \u00fanica memoria. Sin embargo, considera que es necesario generar cisuras en esa memoria molar y absoluta por medio de \u201cm\u00e1quinas n\u00f3madas\u201d, que eviten o subviertan la instauraci\u00f3n de un poder organizativo. Esto implicar\u00eda un desplazamiento de la forma can\u00f3nica de concebir la memoria y lo perdurable y, parafrase\u00e1ndolo, representar\u00eda una pesadilla para cualquier orden social que se pretenda vigente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Regresando a la exposici\u00f3n, recuerdo lo problem\u00e1tico que fue recabar los objetos para el museo, ya que la mayor\u00eda de las personas de la comunidad dudaban del proyecto. El hecho de que sus piezas de valor personal fueran a ser exhibidas en un recinto del Estado levantaba suspicacias; aunado a esto, algunas otras no deseaban hacerse visibles en la sociedad. Al final, hubo m\u00e1s objetos expuestos pertenecientes a las identidades m\u00e1s aceptadas en la sociedad como son los homosexuales y las lesbianas, y muy pocos representando las vidas trans, no binarias, travestis, intersexuales, asexuales o bisexuales.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin lugar a dudas, el ejercicio de hacer una exposici\u00f3n de la memoria marica es en s\u00ed mismo una pr\u00e1ctica archiv\u00edstica organizativa, que tambi\u00e9n excluye y revela las jerarqu\u00edas existentes entre las diferentes identidades del colectivo LGBTI+, aunque vayan contrapelo de las l\u00f3gicas hegem\u00f3nicas. Est\u00e1 en tensi\u00f3n con la maquinaria institucional del Estado y la maquinaria capitalista. Es decir, sus criterios de selecci\u00f3n no escapan a las pol\u00edticas del museo que determinan lo que en \u00e9l puede mostrarse, tampoco de la valoraci\u00f3n mercantil de los materiales de los soportes de la memoria, sin olvidar el contexto social en el que se lleva a cabo. Sin embargo, siguiendo a Tello, considero que las tecnolog\u00edas de inscripci\u00f3n n\u00f3madas de los objetos que suelen componer los archivos de la memoria marica tienden a no instituir un poder archiv\u00edstico sobre sus registros. Por ejemplo, recuerdo una colecci\u00f3n de mu\u00f1ecos Ken, de Barbie; una colecci\u00f3n de la revista l\u00e9sbica llamada <em>Las amantes de la luna<\/em>; una colecci\u00f3n de Fanzines LGBTI+; bordados en punto de cruz de un chique no binarie; las alhajas de una travesti; una serie de visores de fotograf\u00edas miniatura sobre la infancia lesbiana; una colecci\u00f3n de condones de la d\u00e9cada de 1990; actas de cambio de nombre de personas trans, entre otros objetos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Estos materiales distan de ser obras de arte, su valor no est\u00e1 en la excepcionalidad de la t\u00e9cnica con que est\u00e1n elaboradas, m\u00e1s bien, se trata de soportes que no son simples medios o intermediarios neutrales, puesto que est\u00e1n cargados de afectos. En ellos, \u201coperan ensamblajes de cuerpos, afectos y tecnolog\u00edas que alteran los registros de identidades, posiciones y funciones rotuladas en la m\u00e1quina social que distribuye la producci\u00f3n general del cuerpo (y los <em>corpus<\/em>)\u201d. <span id='easy-footnote-2-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-2-54979' title='\u00a0Iser, Wolfgang. &lt;em&gt;The Act of Reading: A Theory of Aesthetic Response.&lt;\/em&gt; Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1978. '><sup>2<\/sup><\/a><\/span> Mirar una colecci\u00f3n de condones de la d\u00e9cada de 1990 implica pensar en la pandemia del sida, en la sexualidad estigmatizada, en los reducidos espacios p\u00fablicos para los afectos disidentes y \u201cdispara una multiplicidad de afectos y de efectos en los cuerpos en los que resuena\u201d. <span id='easy-footnote-3-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-3-54979' title=' Celina San Mart\u00edn, \u201cRese\u00f1a de Anarchivismo. Tecnolog\u00edas pol\u00edticas del archivo, de Andr\u00e9s Maximiliano Tello. Adrogu\u00e9: La Cebra, 2018. 320 p\u00e1ginas\u201d, en &lt;em&gt;Corpus. Archivos virtuales de la alteridad americana&lt;\/em&gt;, n\u00fam.2, vol. 9.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span> Estos archivos desobedientes se despegan de \u201clo visible de la m\u00e1quina social del archivo\u201d <span id='easy-footnote-4-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-4-54979' title='   A. M. Tello, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> hegem\u00f3nico, son lo invisible, lo que no se ve. As\u00ed, las alhajas travestis, los bordados no binaries o las revistas l\u00e9sbicas, son m\u00e1quinas sociales n\u00f3madas que \u201cno adhieren ni se articulan en torno al origen y el mandato, sino que encarnan un movimiento <em>anarchivista<\/em>, una agitaci\u00f3n de los reg\u00edmenes sensoriales del archivo, de la instituci\u00f3n de los sistemas de clasificaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n en los registros de la producci\u00f3n social\u201d. <span id='easy-footnote-5-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-5-54979' title='   C. San Mart\u00edn, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt; '><sup>5<\/sup><\/a><\/span> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>A este mismo ejercicio, el fil\u00f3sofo argentino Eduardo Mattio lo denomina el archivo marica local, para hacer expl\u00edcitas, por una parte, las maneras en que funcionan las econom\u00edas afectivas disidentes y, por otra, para \u201cexhibir los t\u00e9rminos en que disputan las gram\u00e1ticas emocionales hegem\u00f3nicas&#8221;. <span id='easy-footnote-6-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-6-54979' title='   Mattio, Eduardo, \u201cSentimientos maricas. Notas para una gram\u00e1tica emocional disidente\u201d, en &lt;em&gt;Tramas y Redes&lt;\/em&gt;, n\u00fam. 5, p. 4. '><sup>6<\/sup><\/a><\/span> Mattio se\u00f1ala que, incluso, los archivos maricas re\u00fanen emociones cifradas en c\u00f3digos no convencionales, que escapan a las formas ya conocidas y legitimadas como posibles para expresarse. Por ejemplo, un(a) visitante del museo, hombre o mujer heterosexuales y cisg\u00e9nero, probablemente tenga problemas para hallar los c\u00f3digos de lectura que le informe sobre la densidad emocional y afectiva adherida a la colecci\u00f3n de mu\u00f1ecos Ken, de un maric\u00f3n cualquiera. Mientras tanto, para alguna persona disidente sexual, dicha pieza puede desprender una prolija trama de emociones que conectan con sus experiencias de desacato, ocultamiento, goce o sensualidad. Se trata de una suerte de gram\u00e1ticas emocionales pegadas en lo peque\u00f1o y moment\u00e1neo que, por su condici\u00f3n de ef\u00edmeras, tienden a escapar al r\u00e9gimen emocional que impone la esfera social normativa.<br>Por su parte, les soci\u00f3logues <em>queer<\/em> espa\u00f1oles Fefa Vila y Javier S\u00e1ez se refieren a esta pr\u00e1ctica como hacer <em>contraarchivo<\/em>, porque implica desafiar el ordenamiento de la memoria, impuesto por el poder dominante heteropatriarcal. \u201cSupone cuestionar los or\u00edgenes blancos, heteros y cisexuales para permitir abrir otros futuros con esas im\u00e1genes, recuerdos, libros, obras de arte, poemas, panfletos, casetes, revistas que nunca se archivan, porque son abyectos\u201d <span id='easy-footnote-7-54979' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54979#easy-footnote-bottom-7-54979' title='   Fefa Vila y Javier S\u00e1ez eds., El libro de buen amor. Sexualidades raras y pol\u00edticas extra\u00f1as, p. 13.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span> , porque pertenecen a las personas de cuerpos que no importamos: a las lenchas pobres, las jotas torcidas, las trans, las personas migrantes, las personas con sida, las personas <em>queer<\/em> provenientes de los pueblos, etc\u00e9tera. No obstante, estas personas producen materiales est\u00e9ticos y pol\u00edticos que deben ser recordados y cuidados, ya que dan cuenta de vidas cuyas estrategias para construir la trama de sus historias han implicado formas de lucha y resistencia con una dimensi\u00f3n est\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Estos <em>contraarchivos<\/em> fluyen en otra l\u00f3gica porque no son ingenuos; su prop\u00f3sito no es perdurar, sino emerger, conectar y desaparecer. La exposici\u00f3n en el museo fue temporal y esa cualidad de \u201cobjetos de museo\u201d de dichos materiales ah\u00ed mismo termin\u00f3. Tal vez los objetos ya no sean considerados museificables porque, desde su origen y desde los significados que se le dieron, no fueron concebidos para eso. Puede ser que ahora est\u00e9n en alg\u00fan rinc\u00f3n perdido de una casa, o simplemente ya no existan. Lo importante es que pudieron salir a conectar con otros cuerpos y permitir la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica de un grupo de personas disidentes sexuales, para experimentar emociones de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>De este modo, tanto los <em>anarchivos<\/em>, el <em>archivo marica<\/em>, como los <em>contraarchivos<\/em> son materiales desobedientes que generan otros corpus, cuya caracter\u00edstica principal es estar inacabados, ser arbitrarios e inusuales, estar abiertos y muchas veces ser incoherentes. Presentan otra temporalidad capaz de interpelar de maneras extra\u00f1as a personas consideradas tambi\u00e9n extra\u00f1as y desviadas. Son conjuntos de datos donde la frontera entre la forma y el fondo se difumina para generar significados en conjunto. En el contacto con ellos tienen la capacidad de desprender emociones que son comunes en un colectivo. Son corpus tambi\u00e9n distintos entre s\u00ed, dis\u00edmiles, contradictorios, heterodoxos, incompatibles e imposibles, porque vienen de identidades construidas con estas mismas caracter\u00edsticas. Su cualidad de estar siempre en fuga, de ser vol\u00e1tiles, es concomitante con las experiencias que agrupan; escabullirse ha sido una de las estratagemas que las personas del espectro LGBTI+ hemos logrado sofisticar a golpe de repetici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurre con los archivos desobedientes que tienen como soporte lo digital? \u00bfQu\u00e9 actores entran en la escena? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas tienen? Son algunas otras preguntas que se abren al pensar en las distintas materialidades que pueden tener actualmente los archivos. Siguiendo a la f\u00edsica estadounidense Karen Barad, la materia no se limita a entidades f\u00edsicas concretas, sino que incluye relaciones espaciotemporales que constituyen los fen\u00f3menos observados. En este sentido, la materia no se define simplemente por sus propiedades f\u00edsicas, sino que se entiende como una red de relaciones y agencias que se despliegan en el mundo. As\u00ed, la memoria humana, el recuerdo, la oralidad, son materialidades que han funcionado milenariamente como soportes de las tradiciones de muchas culturas. Ocupan un lugar en el mundo y tienen agencia porque transforman tanto la realidad de las personas como sus relaciones, adem\u00e1s, poseen un peso y un valor. Lo mismo ocurre con los datos que se coproducen entre les usuaries, las plataformas y los algoritmos, si nos trasladamos ahora al campo de la cultura digital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En estos t\u00e9rminos, un archivo que me parece interesante porque da cuenta de la producci\u00f3n cultural de colectivos y proyectos de la escena no oficial, <em>underground<\/em> e independiente en M\u00e9xico, es <em>Desobediente. Archivo digital del Museo Universitario del Chopo<\/em>, al que se puede tener libre acceso desde la p\u00e1gina del museo. En \u00e9l hay una secci\u00f3n dedicada a las experiencias de las vidas LGBTI+ en la ciudad. Se trata de un repositorio que, como acervo, da cuenta de los intereses, luchas y memoria que han dado sentido a la comunidad a trav\u00e9s del tiempo. En cuanto a su materialidad, son fotograf\u00edas, ilustraciones, flyers e im\u00e1genes que aluden a eventos que sucedieron en alg\u00fan momento de la vida f\u00edsica. Le\u00eddos desde la cultura digital, son datos y metadatos que informan sobre un colectivo espec\u00edfico, cuyo contenido no deja de pasar por la curadur\u00eda del museo. Es decir, un tercero ha determinado lo que se publica en la p\u00e1gina de la instituci\u00f3n, tal cual sucede con aquello que se expone en las salas del recinto. Estos registros son hijos de este tiempo, caracterizado por la plataformizacio\u0301n de la sociedad, la datificaci\u00f3n de la cultura y la era del capitalismo de vigilancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Llevamos al menos 20 a\u00f1os en el pa\u00eds realizando <em>anarchivos<\/em> cuya materialidad hemos llamado <em>computacional, electr\u00f3nica, inform\u00e1tica<\/em> o <em>digital<\/em>, dependiendo de la precisi\u00f3n que ha ido alcanzando el lenguaje de las Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n y las Comunicaciones. El acceso a internet y la hiperconectividad han dado paso a que colectivos politizados, comunidades organizadas, grupos de activistas, etc\u00e9tera, puedan construir <em>contraarchivos<\/em> sin la jerarqu\u00eda de la mirada del curador de una instituci\u00f3n, sin la legitimidad institucional y, por lo tanto, sin utilizar sus recursos. Sin embargo, estos archivos digitales est\u00e1n sujetos a las condiciones que las plataformas determinan; por ejemplo, un usuarie de alg\u00fan colectivo <em>queer\/cuir<\/em>, al subir las fotograf\u00edas de su \u00faltimo performance en Instagram, est\u00e1 obligade a hacerlo como imagen vertical de tama\u00f1o 1080 x 1350 p\u00edxeles, con una relaci\u00f3n de aspecto de 4:5. Si es una publicaci\u00f3n horizontal, debe tener 1200 p\u00edxeles por 628, con una relaci\u00f3n de aspecto de 1,91:1. El texto que contextualiza la imagen debe ser corto, entre m\u00e1s corto mejor, y puede llevar etiquetas a trav\u00e9s de <em>hashtags<\/em> y gr\u00e1ficos de emojis. Adem\u00e1s, solo puede colocarlas en los formatos permitidos: en el <em>feed<\/em>, como <em>historia<\/em> o como <em>reel<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esto no es todo, esta imagen, que hipot\u00e9ticamente es parte de un <em>contraarchivo<\/em> LGBTI+, es un dato con sus metadatos (datos que informan sobre los datos, por ejemplo, los comentarios de una publicaci\u00f3n de Instagram o los de un video de YouTube), susceptibles de ser utilizados por terceras empresas para generar predicciones sobre este grupo. Sirven adem\u00e1s para generar productos y dise\u00f1ar nuevas necesidades para dicho colectivo con caracter\u00edsticas en com\u00fan. En otras palabras, estos archivos digitales tienen la cualidad de no pasar por el filtro de un curador, como sucede con aquellos generados desde las instituciones, pero est\u00e1n al acecho de las empresas de las plataformas y de las marcas anunciantes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El soci\u00f3logo de la tecnolog\u00eda Nick Couldry se\u00f1ala que la tecnolog\u00eda digital m\u00e1s que replicar la cultura, la replantea y presenta nuevas formas de lo social. De igual forma, los archivos desobedientes digitales presentan otras posibilidades para los colectivos de la disidencia sexogen\u00e9rica, ya que son \u201cm\u00e1quinas n\u00f3madas\u201d con agencia para emancipar por momentos a las personas de los reg\u00edmenes curatoriales institucionales. Estos archivos representan la oportunidad de abrir el imaginario social, a partir del empleo de otras herramientas y otros materiales, para insertar nuevas maneras de ser <em>queer\/cuir<\/em>. Adem\u00e1s, pueden conectar con un espectro m\u00e1s amplio de personas y, por lo tanto, ser tambi\u00e9n intervenidos y apropiados. Pero, simult\u00e1neamente, corren otros riesgos propios de la arena digital.<br>De este modo, tanto los <em>anarchivos<\/em> convencionales como aquellos de materialidad digital, son datos que no necesariamente prescriben la vida de las personas disidentes sexuales, pero s\u00ed contribuyen a la construcci\u00f3n de una memoria social y afectiva que reivindica la diferencia y legitima otras maneras de habitar el mundo. Los archivos desobedientes son una suerte de l\u00e1mparas que arrojan luz hacia el futuro, trazan rutas hacia mejores condiciones de vida; son mapas que cartograf\u00edan luchas de las cuales se puede seguir aprendiendo. Son materiales con los que la comunidad LGBTI+ busca contribuir a la transformaci\u00f3n de la realidad precaria y violenta que actualmente experimentamos.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuentes<br>Barad, Karen, <em>Cuesti\u00f3n de materia. Trans\/Materia\/Realidades y performatividad queer de la naturaleza, <\/em>Barcelona, Holobionte Ediciones, 2023.<br><em>_<\/em>, <em>Meeting the Universe Halfway: Quantum Physics and the Entanglement of Matter and Meaning, <\/em>Durham, Duke University Press, 2007.<br>Couldry, Nick y Andreas Hepp, <em>The Mediated Construction of Reality<\/em>, [s. l.], Polity Press, 2016.<br>Mattio, Eduardo, \u201cSentimientos maricas. Notas para una gram\u00e1tica emocional disidente\u201d, en Tramas y Redes, n\u00fam. 5, (Buenos Aires, diciembre de 2023).<br>Rodr\u00edguez Cano, C\u00e9sar Augusto, \u201cMiner\u00eda de datos y an\u00e1lisis de redes sociales: malabarismos de una experiencia de investigaci\u00f3n&#8221;, en <em>La imaginaci\u00f3n metodol\u00f3gica. Coordenadas, rutas y apuestas para el estudio de la cultura digital,<\/em> Dorismilda Flores-M\u00e1rquez y Rodrigo Gonz\u00e1lez Reyes eds., M\u00e9xico, Tintable Editorial, 2021.<br>San Mart\u00edn, Celina, \u201cRese\u00f1a de Anarchivismo. Tecnolog\u00edas pol\u00edticas del archivo, de Andr\u00e9s Maximiliano Tello. Adrogu\u00e9: La Cebra, 2018. 320 p\u00e1ginas\u201d, en <em>Corpus. Archivos virtuales de la alteridad americana, <\/em>n\u00fam.2, vol. 9, ( [s. l.], diciembre de 2019).<br>Tello, Andr\u00e9s Maximiliano, <em>Anarchivismo: tecnolog\u00edas pol\u00edticas del archivo,<\/em> Adogu\u00e9, Ediciones La Cebra, 2018.<br>van Dijck, Jos\u00e9, et. al., <em>Platform Society. Public values in a Connective World<\/em>, Londres Oxford University Press, 2018.<br>Vila, Fefa y Javier S\u00e1ez eds., <em>El libro de buen amor. Sexualidades raras y pol\u00edticas extra\u00f1as,<\/em> Madrid, Ayuntamiento de Madrid, 2019.<br>Zuboff, Shoshana,<em> La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder,<\/em> Barcelona, Paid\u00f3s, 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces, algunas preguntas se abrieron: \u00bfqu\u00e9 cosas tienen la calidad para ser archivadas?, \u00bfqui\u00e9nes suelen ser las personas con el privilegio de archivar? \u00bfqu\u00e9 tecnolog\u00edas se emplean como soportes para ese material?, \u00bfen qu\u00e9 lugares se resguarda?, \u00bfde qu\u00e9 maneras los archivos benefician a las comunidades?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56921,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[1108,53,325,1109,533],"ppma_author":[2848],"class_list":["post-54979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-archivo","tag-arte","tag-critica","tag-disidencias","tag-lgbtttiqa","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2848,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"nivs-trejo-olvera","display_name":"Nivs Trejo Olvera","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6925f52ca8eca721893244e73ab37b18893980f8b67f6563295630bcdc57c240?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Nivs","last_name":"Trejo Olvera","user_url":"","job_title":"","description":"Nivs Trejo-Olvera es investigadore en las \u00e1reas de cultura digital queer\/cuir, literatura al margen del canon, pol\u00edticas de la disidencia sexogen\u00e9rica y cultura visual. Su trabajo abarca pr\u00e1cticas etnogr\u00e1ficas multisituadas, hermen\u00e9utica y m\u00e9todos digitales. Es docente en la Facultad de Lenguas y Letras de la Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro. Estudi\u00f3 el Doctorado en Estudios Cr\u00edticos de G\u00e9nero en la Universidad Iberoamericana, la Maestr\u00eda en Letras Hisp\u00e1nicas en la Western Michigan University, y la Maestr\u00eda en Estudios de G\u00e9nero en la UAQ. 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