{"id":54678,"date":"2024-04-22T07:00:00","date_gmt":"2024-04-22T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54678"},"modified":"2025-06-24T20:48:27","modified_gmt":"2025-06-24T20:48:27","slug":"el-matiz-de-las-centurias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54678","title":{"rendered":"El matiz de las centurias"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">A Herlinda Talavera con profundo agradecimiento<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marguerite Yourcenar en <em>Cuaderno de notas a las \u2018Memorias de Adriano\u2019<\/em> se\u00f1ala que toda novela es hist\u00f3rica \u2014<em>el novelista no hace m\u00e1s que interpretar, mediante los procedimientos de su \u00e9poca, cierto n\u00famero de hechos pasados, de recuerdos conscientes o no, personales o no, tramados de la misma manera que la Historia<\/em>\u2014 y, en efecto, visto as\u00ed, aplicar el adjetivo hist\u00f3rico a la novela resulta tautol\u00f3gico \u2014para nosotros, ciertamente, lectores en 2024, es hist\u00f3rico <em>Don Quijote de la Mancha<\/em> y el <em>Genji Monogatari<\/em>, lo son tambi\u00e9n <em>En busca del tiempo perdido<\/em> y <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>, lo son <em>Orlando<\/em>, <em>La m\u00e1s rec\u00f3ndita memoria de los hombres<\/em>, <em>Ellas hablan<\/em>, <em>Paradiso<\/em> y <em>La gente de July<\/em>\u2014, sin embargo, la ficci\u00f3n hist\u00f3rica se refiere a cierta recuperaci\u00f3n del tiempo y del mundo interior de quienes lo vivieron \u2014Yourcenar era muy consciente de ello, en nuestro \u00e1mbito Ver\u00f3nica Murgu\u00eda acaba de lograrlo a trav\u00e9s de <em>El cuarto jinete<\/em>\u2014. Es un g\u00e9nero que ha gozado de popularidad en la escritura en lengua espa\u00f1ola desde mediados del siglo XX \u2014ciertamente bajo el influjo de <em>Memorias de Adriano<\/em> traducida nada menos que por Julio Cort\u00e1zar\u2014, una de sus obras destacas es <em>Bomarzo<\/em>, la recuperaci\u00f3n, en primera persona, de la vida del duque Pier Francesco Orsini escrita por el argentino Manuel Mujica Lainez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto cabe recuperar algunas de las palabras que Roberto Bola\u00f1o escribi\u00f3 all\u00e1 por 2001 en el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n de <em>Bomarzo<\/em> de ese a\u00f1o:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A simple vista <em>Bomarzo<\/em> se asemeja a una novela de resistencia, a una novela de supervivencia, a una novela hist\u00f3rica, a una novela de intriga, a un follet\u00f3n. Puede que sea, efectivamente, todas esas cosas. Pero tambi\u00e9n es muchas cosas m\u00e1s: es una novela sobre el arte y es una novela sobre la decadencia, es una novela sobre el lujo de novelar y es una novela sobre la exquisita inutilidad de la novela. Tambi\u00e9n es, entre l\u00edneas, el comentario o el ep\u00edlogo jocoso que Mujica L\u00e1inez hace de s\u00ed mismo y de su familia. Y tambi\u00e9n es, por supuesto, una novela para leer en voz alta y en familia, aunque esta \u00faltima posibilidad siempre conlleva el riesgo de que los ni\u00f1os huyan en tropel.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es esta novela que se recomienda lean todos, incluso los ni\u00f1os, aunque huyan en tropel? Es la vida de noble de la Italia del renacimiento. En el siglo XVI italiano un duque no llama la atenci\u00f3n entre otros duques emparentados con papas, mecenas de las artes y condotieros, en esa \u00e9poca hubo muchos; la raz\u00f3n por la que Pier Franceso Orsini llama la atenci\u00f3n entre sus contempor\u00e1neos, que a fin de cuentas es la que llev\u00f3 a Mujica Lainez a escribir una novela sobre su vida, es que mand\u00f3 construir un parque de monstruos \u2014su propiedad, posterior a \u00e9l, se identifica con su obra:&nbsp; las esculturas monstruosas que adornan el bosque alrededor del que fuera su castillo\u2014; obra que, probablemente, est\u00e1 relacionada con el hecho de que Orsini tuvo una joroba y problemas de movilidad \u2014es esta la hip\u00f3tesis que la novela sigue\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manuel Mujica Lainez, luego de una visita al Parque de los monstruos, se decidi\u00f3 recuperar la vida de ese hombre de un siglo terrible, hermoso y atroz. Para ello se aboca en una profunda investigaci\u00f3n que le permite devolverle no solo el rostro al duque de Bomarzo \u2014que, a fin de cuentas, se conoce por una pintura\u2014 sino, y sobre todo, su voz. Para ello procede de acuerdo con lo planteado por Marcel Schowb en el prefacio a <em>Vidas imaginarias<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arte del bi\u00f3grafo consiste precisamente en la elecci\u00f3n. No debe preocuparse en ser ver\u00eddico; debe crear en un caos rasgos humanos. Leibniz dice que para hacer el mundo Dios eligi\u00f3 lo mejor entre los posibles. El bi\u00f3grafo, como una divinidad inferior, sabe elegir entre los posibles humanos, el que es \u00fanico. No debe equivocarse ya sobre el arte como Dios no se equivoc\u00f3 sobre la bondad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mujica Lainez crea desde un caos rasgos humanos, elige lo que hizo \u00fanico a Pier Francesco. Utiliza el mismo procedimiento creativo que Marguerite Yourcenar realiz\u00f3 para dotar de cuerpo y voz a su emperador \u2014<em>Con un pie en la erudici\u00f3n, otro en la magia, o m\u00e1s exactamente y sin met\u00e1fora, sobre esa <\/em>magia simp\u00e1tica<em> que consiste en transportarse mentalmente al interior de otro<\/em>\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queda de manifiesto cuando el mismo narrador, expresa lo que su autor est\u00e1 haciendo, en un juego meta-narrativo que es parte del encanto de <em>Bomarzo<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bi\u00f3grafo arma su <em>puzzle <\/em>a conciencia, vali\u00e9ndose de los incoherentes, deshilvanados testimonios escritos que el capricho del azar preserv\u00f3, y el resto, la intimidad del personaje y a menudo sus rasgos y datos esenciales, se le escapan. Cree haber apresado en las redes de la erudici\u00f3n y de la ex\u00e9gesis a alguien con quien lo vincula cierta incalculable afinidad, muerto hace muchos a\u00f1os, y no hace m\u00e1s que recoger los fragmentos heter\u00f3clitos de un naufragio. Si el inspirador de ese estudio pudiese apreciar el fruto de las investigaciones, estupefacto, no se reconocer\u00eda. Yo soy una prueba de ello\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Pier Franceso Orsini que vivi\u00f3 en el siglo XVI es m\u00e1s que probable que no se reconocer\u00eda en el personaje que nos narra su vida, sin embargo, esa especulaci\u00f3n es vacua. Lo importante es esta recreaci\u00f3n que nos ofrece Mujica Lainez, la forma en la que su vida se recrea a trav\u00e9s de un prolijo lenguaje, sin por ello caer en el desparpajo. Mujica Lainez conoce la lengua y la moldea a su gusto mientras construye la voz del duque de Bomarzo, al tiempo que recrea la vida de ese hombre que muri\u00f3 \u2014o no, si aceptamos la premisa de la inmortalidad que desde las primeras p\u00e1ginas nos plantea\u2014 en el mismo sitio donde naci\u00f3; un estilo que le permite dar noticias del tiempo y el mundo desde los que narra, as\u00ed como de la vida y avatares de Orsini:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vine al mundo en tiempos de violencia. Ese a\u00f1o de 1512, el viejo Julio II, el papa terrible, infatigable, que a pesar del mal g\u00e1lico y la gota que lo retorc\u00edan, arrastraba a cardenales, a pr\u00edncipes y a jefes en cabalgatas furiosas, y que viv\u00eda entre soldados, mugrienta de sangre y lodo la piel de carnero que llevaba sobre la coraza, cambi\u00f3 las armas de la guerra por las de la astucia y fingi\u00f3 estar muerto, con un ardid de zorro que pasa de la rigidez al mordisco, para atraer a la trampa de Roma a los prelados hostiles que, obedeciendo a la pol\u00edtica extranjera, se hab\u00edan reunido en concilio, en Pisa. Cuando los tuvo en su poder, los aterroriz\u00f3 y los redujo a obediencia. Ese a\u00f1o falleci\u00f3 Pandolfo Petrucci, d\u00e9spota de Siena, sin que nadie lo llorara, porque su vida estaba atestada de cr\u00edmenes. Despu\u00e9s de un largo interregno republicano, los M\u00e9dicis volvieron a Florencia, tambi\u00e9n ese a\u00f1o, con sus dos futuros papas y sus dos duques anodinos y apuestos, el <em>Pensieroso <\/em>y su t\u00edo, que se contemplan eternamente en los sepulcros de Miguel \u00c1ngel, y Maquiavelo, a rega\u00f1adientes, se retir\u00f3 a meditar sobre las d\u00e9cadas de Tito Livio y a planear su retrato del Pr\u00edncipe, breviario de sabia perfidia. Ese a\u00f1o ascendi\u00f3 al trono el sult\u00e1n Selim I, el poeta parricida que asesin\u00f3 a su familia entera y vivi\u00f3 para guerrear. Y Europa se eriz\u00f3 de p\u00e1nico. El m\u00e1s insigne de los antepasados del pobre Toulouse-Lautrec (quien hered\u00f3, si no su porte, su despectiva audacia se\u00f1oril), Odet de Foix, vizconde de Lautrec, en cuyas filas se bati\u00f3 mi padre, fue herido peligrosamente en R\u00e1vena, ese a\u00f1o. Ese a\u00f1o muri\u00f3 Gast\u00f3n de Foix, un muchacho sobrino de Luis XII, con quince tajos en el rostro, y el rey perdi\u00f3 Italia. Toda Italia resonaba y chisporroteaba con el fragor de las chocadas armaduras.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas estas noticias en un primer momento banales, as\u00ed lo pueden parecer al lector, son consignadas porque cobran significaci\u00f3n a lo largo de la novela, no solo la presencia del padre, sino la menci\u00f3n de Toulouse-Letrec, con quien el narrador compara; los conflictos en Italia y el desarrollo de ellos; los dos papas Medici a quienes el narrador-protagonista llegar\u00e1 a conocer cuando lo env\u00edan a formarse en la corte florentina; el mal g\u00e1lico; la amenaza turca, Orsini participa en la batalla de Lepanto, incluso Mujica Lainez hace que tenga una conversaci\u00f3n con el joven Miguel de Cervantes. Todo narrado con pericia, con el embrujo de un contador de historias que sabe que, ante todo, hay que mantener a los escuchas atentos a lo que se va contando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de la narraci\u00f3n como un embrujo no es casual, el narrador de Bomarzo conoce de artes oscuras \u2014por algo labra monstruos en las pe\u00f1as de su bosque\u2014 y si en un punto inicia la encantaci\u00f3n es, justamente, a trav\u00e9s de la palabra. Mujica Lainez, a trav\u00e9s de la voz inmortal \u2014\u00bfde ultratumba?\u2014 de Pier Franceso, nos lleva al siglo XVI italiano, ese siglo y esa pen\u00ednsula colmados de prodigios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Baste para demostrarle la llegada del joven Pier Francesco a la ciudad del Arno, que no es ya la de Lorenzo el Magn\u00edfico, pero todav\u00eda sigue siendo uno de los centros culturales de Italia y Europa \u2014su decadencia ha empezado, pero todav\u00eda en ese momento hay un papa Medici, el primero, en Roma\u2014:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sent\u00eda en Florencia, m\u00e1s que en ninguna otra parte, la fuerza de la vida. Se sent\u00eda latir y vibrar y estremecerse a la ciudad de puerta en puerta. Y se sent\u00eda al arte tambi\u00e9n, la presencia permanente, vital, del arte.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No por nada la novela est\u00e1 ambientada en pleno Renacimiento. El arte y la observaci\u00f3n juegan un papel fundamental en la construcci\u00f3n de <em>Bomarzo<\/em>, lo contrahecho no ha perdido la capacidad de ser bello, plantea el narrador, que con su joroba crece en desventaja de sus hermosos y atl\u00e9ticos hermanos, y al resto de los j\u00f3venes con los que se relaciona. Aprende a sobreponerse a su condici\u00f3n y observar, a preservar en sus objetivos a pesar de las contrariedades, que constantemente se le presentan \u2014Mujica Lainez logra un entramado que sostiene muy bien la novela, los episodios de tensi\u00f3n y distensi\u00f3n se entretejen de manera que mantienen a su lector deseando saber qu\u00e9 va a ocurrir a continuaci\u00f3n; pero que est\u00e1n tan bien construidos que no resultan aburridos en una segunda lectura\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El narrador es un hombre de acci\u00f3n, como la mayor\u00eda de las personas con las que se relaciona \u2014como la abuela que lo ayuda a sobrevivir a sus hermanos y a convertirse en el heredero de su padre; como los personajes hist\u00f3ricos a los que ve\u2014, pero, debido a su condici\u00f3n, primero que nada, es un observador. Aprendi\u00f3 a aguardar y a calcular, para hacer sus calculaciones le fue indispensable la observaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le ped\u00ed que aclarara su pensamiento, pero lo \u00fanico que obtuve fue que murmurara que dentro de la familia es donde menos se vislumbra la individualidad de quienes la integran, porque los prejuicios y los peque\u00f1os intereses personales (cuando no el ciego amor) nublan la visi\u00f3n profunda.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa visi\u00f3n profunda es la que posee el narrador, es la que le permiti\u00f3 a Mujica Lainez construir este jard\u00edn de monstruos hecho de palabras que es la novela <em>Bomarzo<\/em>. Para lo cual tambi\u00e9n resulta de gran utilidad que el duque hable a trav\u00e9s de los siglos \u2014a diferencia del emperador de Yourcenar, quien justifica su vida a ojos de sus herederos en una carta [resulta interesante que por la misma \u00e9poca en la que Mujica Lainez escrib\u00eda y public\u00f3 <em>Bomarzo<\/em>,&nbsp; Marguerite Yourcenar estaba abocada en la escritura de una novela que abordaba el mismo periodo hist\u00f3rico: <em>Opus nigrum<\/em>, publicada en 1968, aunque su protagonista es originario de Flandes y, a diferencia de Orsini, no es ning\u00fan noble.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa capacidad de observaci\u00f3n se manifiesta a lo largo de toda la novela, el personaje aprende a ver el mundo, primero, porque por su cuerpo se le juzga incapaz de poseerlo, como sus hermanos, como la mayor\u00eda de los hombres que conoce \u2014como Tyron Lannister de la serie de George R. R. Martin <em>Canci\u00f3n de hielo y fuego<\/em> y de la serie de televisi\u00f3n <em>Juego de Tronos<\/em>, pertenece a la \u00e9lite, pero su cuerpo le recuerda constantemente que no pertenece del todo\u2014. Pero Pier Francesco no es un observador pasivo, empieza a tomar las riendas de su vida, y llega a hacerlo demostrando su poder sobre otros, como con los mellizos&nbsp; \u2014<em>Porzia y Juan Bautisma eran muy hermosos, rubios, finos, tan id\u00e9nticos que se los confund\u00eda cuando cambiaban sus trajes por broma.<\/em>\u2014 a quienes seduce, en compa\u00f1\u00eda de su amigo y mentor Sylvio, y hace caer en desgracia. Pier Francesco, como buen hijo de su siglo, es capaz de cualquier cosa con tal de satisfacer sus deseos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este personaje se agiganta y no solo para ser una mirada del siglo XVI italiano, sus conjuras en los conflictos europeos en los que Italia no fue sino uno de los galardones de los contendientes \u2014sobre todo de los reyes franceses y de Carlos V, a cuya coronaci\u00f3n asiste Pier Francesco\u2014. Mujica Lainez logra condensar en su personaje los apetitos, las pasiones y el <em>zeitgeist<\/em> de ese siglo \u2014al menos como Mujica Lainez lo entend\u00eda, pero lo logra con tal dominio que quien lee lo acepta como el esp\u00edritu de la \u00e9poca\u2014 en su personaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De lo anterior es que la narraci\u00f3n, con sus largas oraciones llenas de subordinadas no es semejante a la prosa del barroco \u2014movimiento que la novela no toca, puesto que los eventos narrados en ella no alcanzan sino hasta la muerte del duque en 1572\u2014 sino del manierismo. Este movimiento le interesaba profundamente a Mujica Lainez, recu\u00e9rdese que tiene un hermoso relato sobre la vida de Dom\u00e9nikos Theotok\u00f3poulos, <em>La viuda del Greco<\/em>, y Pier Francesco en la novela se hace amigo de Benvenuto Celini. La prosa no aspira al abigarramiento, ni denota el <em>horror vacui<\/em> propios del barroco, lo que hace es estilizar, agrandar, deformar, en un conocimiento muy profundo por parte de Mujica Lainez del mundo que narra y del espacio que est\u00e1 construyendo. Para ello Pier Francesco, en tanto a narrador, le resulta fundamental, sabe que no hay una \u00fanica forma de observar, que puede deformar con la mirada \u2014en una visi\u00f3n propia del tiempo narrado, las verdades comienzan a tambalearse, ni la tierra, ni dios, pueden seguir consider\u00e1ndose los centros, el dogma comienza a ser cuestionado\u2014:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQuer\u00eda decir que, frente a la verdad que creemos poseer como \u00fanica, existen otras verdades; que frente a la imagen que de un ser nos formamos (o de nosotros mismos), se elaboran otras im\u00e1genes, m\u00faltiples, provocadas por el reflejo de cada uno sobre los dem\u00e1s, y que cada persona \u2014como ese pintor, Lorenzo Lotto\u2014 por ejemplo al interpretarnos y juzgarnos nos recrea, pues nos incorpora algo de su propia individualidad, de tal suerte que cuando nos quejamos de que alguien no nos comprende, lo que rechazamos, no reconoci\u00e9ndolo como nuestro, es el caudal de su esencia m\u00e1s sutil, que \u00e9l nos agrega involuntariamente para ponernos a tono con su visi\u00f3n de lo que para \u00e9l representamos de la vida? \u00bfNo existimos como entidades particulares, independientes?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El narrador que es el protagonista es muy consciente del juego de m\u00e1scaras que su autor establece para contar la novela, su voz viene a nosotros desde el pasado, pero est\u00e1 viva, ha perdurado, como en los secretos del bosque que el duque Orsini mand\u00f3 erigir, como con la armadura de Bomarzo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cosas, de las cuales se afirma que carecen de alma, son due\u00f1as de secretos profundos que se imprimen en ellas y les crean un modo almas, especial\u00edsimo. Desbordan de secretos, de mensajes, y, como no pueden comunicarlos sino a los seres escogidos, se vuelven, con el andar de los a\u00f1os, extra\u00f1as, irreales, casi pensativas. Hablamos de p\u00e1tina, de pulimento, del matiz de las centurias, al referirnos a ellas, y no se nos ocurre hablar de alma. La armadura de Bomarzo tiene alma.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ese matiz de las centurias con el que Mujica Lainez construye la novela, logra, con una prosa del siglo XX, que la p\u00e1tina de siglos sea visible. En un territorio espec\u00edfico, el hombre al que dota de voz vivi\u00f3 en un tiempo espec\u00edfico, hijo de un condotiero y nieto de un cardenal que nunca alcanz\u00f3 el solio pontificio, un hombre que muri\u00f3 tras levantar una monumental obra de esculturas monstruosas en medio de sus bosques.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me estir\u00e9, gimiendo. Quer\u00eda besar el rosario de Don Juan, el rosario bendito por San P\u00edo V, que colgaba de mi yerta mu\u00f1eca, y mis labios quedaron inm\u00f3viles a mitad de camino, entre la sarta de cuentas negras y el anillo de Benvenuto Cellini, el de acero puro, lo \u00faltimo, en mi me\u00f1ique crispado, que mis ojos vieron, antes de que la noche implacable los cegara y me arrastrase, pobre monstruo de Bomarzo, pobre monstruo peque\u00f1o, ansioso de amor y de gloria, pobre hombre triste, hacia el bosque de los verdaderos monstruos y de la postrera, invencible, apaciguadora luz.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mujica Lainez construye su propio bosque, no con piedra, sino con palabras, con la \u00fanica materia de un hombre que vivi\u00f3 hace siglos y al que hace hablar m\u00e1s all\u00e1 de su muerte, por ello no es casual la repercusi\u00f3n que la novela tuvo en su momento \u2014tanto as\u00ed que se adapt\u00f3 en una \u00f3pera que se estren\u00f3 en Washington, D.C., en 1967, apenas cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la novela\u2014.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Bomarzo_Lainez_NRC-380x600.jpg\" alt=\"Portada de &quot;Bomarzo&quot;, de Manuel Mujica Lainez. Editorial Seix Barral, 2000.\" class=\"wp-image-54712\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Portada de &#8220;Bomarzo&#8221;, de Manuel Mujica Lainez. Editorial Seix Barral, 2000.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuentes<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manuel Mujica Lainez. <em>Bomarzo vol. I y II<\/em>. Prol. Roberto Bola\u00f1o. Biblioteca El Mundo, 2001.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marcel Schowb. <em>Vidas imaginarias\/La cruzada de los ni\u00f1os<\/em>. Trad. y prol. Jos\u00e9 Emilio Pacheco. Editorial Porr\u00faa, 2009.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marguerite Yourcenar. <em>Memorias de Adriano<\/em>. Trad. Julio Cort\u00e1zar. <strong>Cuaderno de notas a \u2018Memorias de Adriano\u2019<\/strong>, trad. Marcelo Zapata. Debolsillo, 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Herlinda Talavera con profundo agradecimiento Marguerite Yourcenar en Cuaderno de notas a las \u2018Memorias de Adriano\u2019 se\u00f1ala que toda novela es hist\u00f3rica \u2014el novelista no hace m\u00e1s que interpretar, mediante los procedimientos de su \u00e9poca, cierto n\u00famero de hechos pasados, de recuerdos conscientes o no, personales o no, tramados de la misma manera que &#8230; <a title=\"El matiz de las centurias\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54678\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El matiz de las centurias\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56677,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[933,934,935,936,937],"ppma_author":[2796],"class_list":["post-54678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-bomarzo","tag-manuel-mujica-lainez","tag-marcel-schowb","tag-marguerite-yourcenar","tag-pier-franceso-orsini","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2796,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"noel-rene-cisneros","display_name":"Noel Ren\u00e9 Cisneros","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Noel Ren\u00e9","last_name":"Cisneros","user_url":"","job_title":"","description":"(Cuauht\u00e9moc, Chihuahua, 1984) es autor de <em>Gloria mundi. 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