{"id":54521,"date":"2024-03-25T07:37:32","date_gmt":"2024-03-25T13:37:32","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54521"},"modified":"2025-06-24T20:34:14","modified_gmt":"2025-06-24T20:34:14","slug":"el-quinielista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54521","title":{"rendered":"El quinielista"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Aire suave terciopelo. Aire salpicado de brillantina del roc\u00edo ma\u00f1anero. El aire que respiran los dioses de Olimpia. Aire ligero que llega hasta los o\u00eddos del Dios de los Justos para llevarle las \u00faltimas plegarias de los moribundos. Limpio, fresco, reci\u00e9n nacido y listo para respirarse. As\u00ed es el aire que entra en los pulmones del quinielista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El eco radial opaca el canto de los p\u00e1jaros. Gregorio escucha al cronista que describe la cara de angustia, los ojos llorosos y las manos jal\u00e1ndose el cabello del equipo perdedor. Se acab\u00f3, se\u00f1ores, Atlante le gana a Leones 3-0.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las manos callosas detienen la furia que arremete la lija contra la pared del edificio en construcci\u00f3n. Baja de la escalera, saca un papel de la bolsa trasera del pantal\u00f3n y raya con un l\u00e1piz amarillo. Nueve de diez partidos. El \u00faltimo est\u00e1 empezando. El cl\u00e1sico nacional, no puede fallar su intuici\u00f3n de hombre de apuestas, de se\u00f1or que antes de consultarle la suerte a Dios, le pregunta a Dieguito que est\u00e1 en la fila de las \u00e1nimas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">\u00bfA d\u00f3nde vas? No te hagas wey, que hay trabajo. Ya d\u00e9jate de pendejadas. Agu\u00e1ntame, Ra\u00fal, voy por un chesco, te invito una <em>Pepsi<\/em>, o mejor compro una de a litro pa\u2019 los dos. Ya, c\u00e1lmate. Te juro que no voy a dejar tirada la chamba. No le importa, no escucha la respuesta de Ra\u00fal porque tiene un buen presentimiento. Necesita recorrer bien esa zona de gente fif\u00ed, emperifollada y de alcurnia que camina con ropa blanca y resplandeciente, con tacones de aguja, con zapatos reci\u00e9n boleados, con corbatas de puntos rojos en un fondo ultramarino. Necesita con urgencia un televisor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Dos cuadras adelante hay un restor\u00e1n. Est\u00e1 lleno y hay fila. Se acerca y lo ven mal. Le voltean la cara, se tapan disimuladamente la nariz.&nbsp; Goyo se pega al vidrio. Qu\u00e9 bonitos los colores de los manteles, aunque no est\u00e1n tan bonitos como el que ten\u00eda en la casa cuando Lola viv\u00eda conmigo. A ella le gustaban los manteles color champ\u00e1n, con angelitos y p\u00e1jaros revoloteando en las orillas y con un frutero bordado a mano en el centro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">La gente come, no voltean al vidrio, no les interesa saber qui\u00e9n est\u00e1 del otro lado porque el \u00e1rbitro acaba de pitar el inicio del cl\u00e1sico. Desde el primer minuto se disputan la victoria. No hay espacio para errores ni para azares del destino. No cuando juegas con tu enemigo, a muerte. Un partido es la diferencia entre Goyo y una vida de millonario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Falta para el equipo rival. Tiro libre. La barrera se acomoda. Pitazo, el brinco de los futbolistas nervudos con piernas de caballo de hip\u00f3dromo que se abren en el \u00faltimo segundo y el portero que no alcanza a detener el riflazo. Uno a cero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">No importa. Est\u00e1 bien, apenas es el primer tiempo, no todo est\u00e1 perdido. As\u00ed me pas\u00f3 a m\u00ed con la Lola cuando trabajaba con Melquiades en la pulquer\u00eda. Siempre de blusa de tirantes escotada, brava, sirviendo de mala gana los pulques. Dej\u00e1ndolos en la mesa junto con un plato de cacahuates rancios. Regresando a la barra sin dejar de sonar sus tacones anchos en los azulejos. Mascando chicle, los brazos cruzados debajo de las tetas y dejando al descubierto su tatuaje de rosa con espinas en la chiche izquierda, en el lado del coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Su equipo no se fue para abajo con el marcador. Apretaron el paso, organizaron bien el contraataque. Todos los jugadores en el \u00e1rea enemiga. Un tiro al arco. Poste. Rebote, atajada. Puta madre, ya casi cae.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Dos goles, dos goles es lo que necesita. Todo es posible en el f\u00fatbol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Otras personas se juntaron alrededor de \u00e9l. El cl\u00e1sico deber\u00eda ser visto por cualquiera, hasta por los que ya van tarde al trabajo, qu\u00e9 m\u00e1s da atrasarse cinco minutos o diez. Descuido de los rivales, el juego es delantero contra el portero. Una finta y gol. Goyo salta, grita; otra vez hay un gol de diferencia. No hay lugar para el empate. Quisiera que los partidos no fueran tan largos, que no hubiera pausas entre los primeros cuarenta y cinco minutos, y los siguientes. Quisiera tener un banco d\u00f3nde sentarme, tener a Lola junto a m\u00ed y apretarle la mano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El tiempo de compensaci\u00f3n termina y se van al descanso con el empate. Ra\u00fal debe estar enojado, busc\u00e1ndome. Ment\u00e1ndome la madre y diciendo: este cabr\u00f3n ya me vio la cara de pendejo y todav\u00eda se atreve a jurarme que no me va a dejar la chamba tirada. Ya, ya. A ver qu\u00e9 se me ocurre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Levanta un pie y luego otro, ya se cans\u00f3 de estar parado. Hasta en ese momento le caer\u00eda bien una cubeta de pintura <em>Comex<\/em>. Hace mucho que no se queda a un partido de ganar la quiniela. La \u00faltima vez, Lola todav\u00eda estaba en su casa. C\u00f3mo le hab\u00eda costado convencerla de irse con \u00e9l, de dejar esa vida de mujer casquivana y juntarse con un hombre honrado, chambeador, responsable y dispuesto a adorarla toda la vida. Con \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">\u00bfT\u00fa? Si ni tienes para mantenerte a ti. No, no Lolita, dame el beneficio de la duda. Deja que te demuestre que s\u00ed puedo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Los primeros meses, como son todos los primeros meses de los reci\u00e9n amancebados; puro gusto, dicha y pasi\u00f3n. Desfog\u00e1ndose en los rincones de la casa chica pero modesta de Goyo, que le heredaron sus pap\u00e1s al morir. Dejando la cama y las s\u00e1banas mojadas por el sudor de sus cuerpos reci\u00e9n descubiertos, novedosos y brillantes. Y luego Lola dici\u00e9ndole que se hab\u00eda embarazado, que qu\u00e9 iban a hacer ahora. D\u00e9jamelo a m\u00ed, yo puedo. Dame el beneficio de la duda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Lo peor de los medios tiempos son los comerciales que no dejan de pasar; uno tras otro, bofos e in\u00fatiles. Anunciando cosas que \u00e9l no iba a comprar. Ense\u00f1ando rebanadas de <em>Pizza Hut<\/em> que ni siquiera estaba seguro que vendieran en su ciudad. Hamburguesas \u00bc de libra, agua mineralizada <em>Perrier<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Los jugadores salen al campo. Los mismos veintid\u00f3s dan inicio al segundo tiempo. Su equipo est\u00e1 dispuesto a ganar; tiene que estarlo. S\u00f3lo es un gol. Ya no tendr\u00eda que estar contando peso tras peso, ahorrando cada centavo del vuelto para pagar un viaje a Ixtapa. Recuerda bien cuando le dijo a Lola que la llevar\u00eda de viaje, para que disfrutara unos d\u00edas del mar y del sol, luego de la p\u00e9rdida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Lola casi no hablaba, lo ve\u00eda con rencor, con coraje. Se subi\u00f3 a la <em>suburban<\/em> que los llevar\u00eda a la playa en un asiento solitario. \u00c9l, resignado, sentado al lado de un viejo que roncaba como perro catarriento. Mirando c\u00f3mo las casas y edificios de ventanas cuadradas y sin chiste iban quedando atr\u00e1s, para darle paso a la alfombra azul y espumosa del mar. A la arena de color gris, como el de las paredes que debe lijar hasta borrarle las asperezas. El cemento se pule mejor que los corazones cicatrizados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Vente Lolita, vamos por una palapa. Ya tengo hambre, \u00bft\u00fa no? Ven. Podemos pedir un pescado para los dos. O si quieres unos camarones. Traje un cart\u00f3n de cervezas <em>Pac\u00edfico<\/em> y una hielera del <em>Oxxo<\/em>. Ven, mi amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Lola, suspendida, lejana, ausente. Se acomodaron en la palapa. Goyo abri\u00f3 la primera lata de cerveza que le supo a agua fresca de manantial. Ella se quit\u00f3 el pareo, dejando ver un traje de ba\u00f1o de dos piezas. El top resbal\u00e1ndose de sus tetas redondas como dos soles al amanecer. Llenas de leche agria. El calz\u00f3n no le alcanzaba a tapar la cicatriz de la ces\u00e1rea. El vientre abultado todav\u00eda, conteniendo el fantasma del hijo. Alrededor, gente, la arena gris. El azul para\u00edso que vieron a lo lejos, desapareci\u00f3 de cerca. El agua revolcada, gris, con espuma nudosa. Arena gris, agua gris, solo azul sobre sus cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Muchachas de cuerpo de calendario de modelos de <em>Av\u00f3n<\/em>, con sombreros grandes de lunares, de colores fluorescentes; caminando con un bikini sin dejar mucho a la imaginaci\u00f3n. Ni\u00f1os aventando pelotas al agua, esperando impacientes a que las olas las dejaran de nuevo a sus pies. Un perro corriendo tras un palo y regresando al due\u00f1o, para volver a sacar la lengua, feliz. Caras sonrientes, alegres, despreocupadas. S\u00f3lo ella tan sola, mostrando sus cicatrices, su dolor mermado, su sufrimiento atorado en la garganta, incapaz de llorar, o de correr como el perro. Y para Goyo, nada exist\u00eda fuera de Lola. Lola y el mar. Lola y el cielo. Lola abri\u00e9ndose camino entre la gente como la Venus de Sandro. Como Eva reci\u00e9n salida de la costilla, todav\u00eda manchada de la tierra que somos todos. La primera y \u00fanica mujer del mundo, dejando al descubierto su rosa llena de espinas, la rajadura que separaba sus tetas redondas en las que le gustaba hundirse todas las noches. Y \u00e9l tan insignificante, sinti\u00e9ndose chiquito, un remedo, un in\u00fatil; incapaz de ser buen padre y marido. Mirando c\u00f3mo se le escurr\u00eda de las manos inevitablemente el amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El delantero corre. Otro error imperdonable de la defensa. Corre libre, solo, como conejo en la pradera. S\u00f3lo \u00e9l y el portero, un mano a mano. Se puede, no falles, no metas la pata, cabr\u00f3n; p\u00e9gale, p\u00e9gale; tira ya, hijo de putaaaaaaa. El estadio se queda en silencio. Alientos suspendidos, caras desfiguradas, bocas torcidas. Mala barrida del defensa. Golpe al tobillo en el \u00e1rea. El \u00e1rbitro no lo duda. Roja directa y penaaaaal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Las l\u00e1grimas brotan de emoci\u00f3n. Aires de cambio, vuelta de tuerca, fortuna al alcance de la mano. Si tan s\u00f3lo Lola estuviera conmigo, si me diera otra oportunidad, si no me hubiera dejado, gritando a los cuatro vientos que soy una mierda. Una basura, que deja morir al hijo por falta de pesos. Que los pa\u00f1ales y la ropita eran muy caros, que se pon\u00eda el beb\u00e9 morado en la noche, que no pod\u00eda respirar, que le pegara en la espalda, que: \u201cas\u00ed no, bruto\u201d; que cuidado, que vamos al hospital, que: \u201csi tuvieras seguro, no habr\u00edamos esperado toda la noche y el ni\u00f1o todav\u00eda estar\u00eda vivo.\u201d Te fuiste y dejaste la casa sola, la cama vac\u00eda. Me quitaste el alma, mi amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Goooooooooooool. Cobro perfecto, imposible de atajar. El \u00e1rbitro marca el final del partido. Gan\u00f3 su equipo. El papel arrugado de los diez partidos, todos palomeados, ganador de millones, sabedor de dolencias. Las l\u00e1grimas humedecen el papel, la cara y la sonrisa de dientes picados, chuecos; feliz. Brinca, aprieta los pu\u00f1os, se siente una vez m\u00e1s en la playa. Solo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Corre por la calle, saludando al que se encuentre, sintiendo el aire azul terciopelo, aire brillantina que entra e hincha los pulmones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aire suave terciopelo. Aire salpicado de brillantina del roc\u00edo ma\u00f1anero. El aire que respiran los dioses de Olimpia. Aire ligero que llega hasta los o\u00eddos del Dios de los Justos para llevarle las \u00faltimas plegarias de los moribundos. Limpio, fresco, reci\u00e9n nacido y listo para respirarse. 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Algunos de sus cuentos se han publicado en medios como la revista Pez Banana, Revista Sputnik, Neotraba, Revista Estr\u00e9pito, Monolito, La Factor\u00eda, Tintero Blanco y en el peri\u00f3dico oaxaque\u00f1o El Imparcial. Su cuento \u201cLuz\u201d se tradujo al ingl\u00e9s y se public\u00f3 en la revista Asymptote. Sus poemas han aparecido en plataformas como Low Fi Ardent\u00eda y Revista 3 pies. Se han incluido textos suyos en antolog\u00edas como La Ciudad de los Ahorcados y Letrinas del Cosm\u00f3dromo, bajo el sello editorial Agujero de Gusano. En la actualidad promueve su primer libro de cuentos Amorfismos, publicado por la editorial independiente La Tinta del Silencio."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57003,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54521\/revisions\/57003"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/57002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54521"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=54521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}