{"id":54128,"date":"2023-12-27T07:00:00","date_gmt":"2023-12-27T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54128"},"modified":"2026-10-28T17:33:18","modified_gmt":"2026-10-28T23:33:18","slug":"el-estreno-de-el-exorcista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54128","title":{"rendered":"El estreno de El Exorcista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa pel\u00edcula m\u00e1s terror\u00edfica de la historia\u201d, \u201cuna par\u00e1bola de la eterna lucha entre el bien y el mal\u201d, es decir, <em>El Exorcista <\/em>como ep\u00edtome del g\u00e9nero de terror, y que al mismo tiempo \u201ctrasciende\u201d (signifique lo que esto signifique) el g\u00e9nero. La pel\u00edcula de William Friedkin es una de las m\u00e1s oscuras, geniales, brutales, y maravillosas (adem\u00e1s de terror\u00edficas) pel\u00edculas de la historia. Pero \u00bfEs cierto? Teniendo en cuenta nuestros par\u00e1metros hist\u00f3ricos, todo lo ocurrido despu\u00e9s del estreno de la pel\u00edcula en 1973, contando guerras, la ca\u00edda de la URSS, atentados terroristas, m\u00e1s guerras, una pandemia global, narcotr\u00e1fico, fosas comunes, desapariciones forzadas\u2026 \u00bfUna pel\u00edcula como <em>El Exorcista <\/em>a\u00fan puede asustar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta pregunta no es f\u00e1cil de contestar, pues el contexto hist\u00f3rico debe tomarse en cuenta para entender tanto a la obra analizada (o simplemente apreciada) como la recepci\u00f3n que \u00e9sta tuvo en su momento, atendiendo a la noci\u00f3n de que <em>El Exorcista <\/em>es una pel\u00edcula cl\u00e1sica, incluso de culto. No hay nada que rebatir a ello, sin embargo, lo que s\u00ed puede preguntarse uno como espectador, como entusiasta del cine de terror (o el cine en general), es el mensaje, los temas, lo que la pel\u00edcula sigue significando y mostrando hoy en d\u00eda. Y si a\u00fan, por supuesto, es capaz de asustar o de provocarnos alg\u00fan estremecimiento, incluso uno de tipo existencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El exorcismo y el diablo, \u00bfSiguen siendo relevantes para nuestra cultura actual, aficionada al cine de terror? Al menos en M\u00e9xico llama la atenci\u00f3n la infinidad de pel\u00edculas que llevan la palabra \u201cdiablo\u201d o \u201cexorcismo\u201d, para crear t\u00edtulos absurdos como <em>El Exorcismo de Dios, <\/em>cuyas implicaciones tanto teol\u00f3gicas como de puro sentido com\u00fan (si se acepta que existe un Dios omnipotente y omnisciente al estilo cristiano) son completamente il\u00f3gicas. Eso no quita que sigan gustando las palabras exorcismo y diablo. Un exorcismo es una serie de rituales que implican expulsar a un ente demon\u00edaco (un diablo, o un esbirro de El Diablo con may\u00fasculas) que ha tomado posesi\u00f3n de una persona (incluso una cosa o hasta un animal). Cuando ocurre la posesi\u00f3n, la entidad afectada deja de ser ella, es err\u00e1tica, violenta, se convierte en <em>otro, <\/em>en <em>otra, <\/em>cumpliendo con el efecto de lo siniestro: lo que no deber\u00eda ser, <em>es.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, aunque pueda parecer anacr\u00f3nico, el diablo, Sat\u00e1n y todo lo relacionado con lo luciferino y con el infierno, sigue siendo un elemento constitutivo de nuestra cultura popular, al menos dentro de las narrativas pertenecientes al terror. El diablo sigue estando entre nosotros, la dicotom\u00eda se mantiene a pesar de la modernidad: la lucha entre el bien y el mal, en un manique\u00edsmo tan simple pero efectivo que puede verse incluso en obras tan dis\u00edmiles como <em>Star Wars <\/em>o <em>True Detective, <\/em>se mantiene como una narrativa v\u00e1lida<em>. <\/em>El mal cobra sentidos diversos para convertirse tanto en met\u00e1fora como en objeto puro de la concepci\u00f3n de una manifestaci\u00f3n cultural: el mal incluye y es una narrativa que provee a los lectores o espectadores, por medio de los personajes, de un desarrollo, de di\u00e9gesis que avanza hacia un punto medular: el sentido de la existencia misma, adem\u00e1s de una explicaci\u00f3n de los \u201chorrores de este mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el famoso cuento de Arthur Machen, \u201cEl Gran Dios Pan\u201d, un doctor desea realizar una operaci\u00f3n en una chica que se ofrece voluntariamente (esto podr\u00eda estar a discusi\u00f3n) para \u201cabrir\u201d sus percepciones al mundo verdadero, la \u201crealidad tras el velo\u201d. La operaci\u00f3n sale mal, ya que la chica se convierte en una \u201cidiota\u201d, pero puede atisbar el verdadero horror: la presencia del Dios Pan, causa prima del \u201cp\u00e1nico\u201d, de donde proviene esta palabra. En el cuento, el narrador se cuestiona junto al doctor sobre la naturaleza del mal, y cree que nosotros, como sociedad occidental, no hemos comprendido ni atisbado realmente el mal. El mal no es la corrupci\u00f3n, la enfermedad, las desviaciones, los asesinatos, ni siquiera la tortura, que se podr\u00eda explicar bajo aspectos psicol\u00f3gicos, psiqui\u00e1tricos e incluso sociopol\u00edticos. El mal es mucho m\u00e1s profundo para Machen. Siguiendo este pensamiento, Hannah Arendt desarrolla la idea de la \u201cbanalidad del mal\u201d, cuyo significado se acerca a esta interpretaci\u00f3n de lo que no es realmente el mal. Arendt, quien asisti\u00f3 al juicio del criminal de guerra nazi, Adolf Eichmann, desarroll\u00f3 la idea de que el criminal no era un \u201cpozo de maldad\u201d, es decir, no era El Diablo, sino un bur\u00f3crata que segu\u00eda las reglas permitidas en esa sociedad. Matar es \u201cmalo\u201d, pero bajo ciertas circunstancias es \u201cloable\u201d o, incluso, es permisible y entendible. Para la maquinaria de pensamiento sociopol\u00edtica y cultural del Reich, Eichmann, aunque culpable (o responsable si se prefiere), no hab\u00eda actuado como un ser maligno, sino como alguien que sigue las reglas sin cuestionar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mal, entonces, deber\u00eda estar encarnado por la oscuridad misma, por una entidad sobrenatural que busca, insidiosamente, provocar da\u00f1o a la humanidad. En la narrativa cultural occidental yace con fuerza la religiosidad cristiana, espec\u00edficamente la cat\u00f3lica, donde esta manifestaci\u00f3n est\u00e1 encarnada en el \u00c1ngel Ca\u00eddo, Lucifer, Satan\u00e1s, el Diablo, que no es un dios del mal, sino una criatura rebelde de Dios, que ha decidido no seguir con los mandatos divinos, y que busca, celosa y envidiosa, hacer da\u00f1o en las criaturas preferidas de su padre: los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1949, un caso de exorcismo hizo revuelo en los medios estadounidenses. Un ni\u00f1o de 14 a\u00f1os fue exorcizado por un sacerdote jesuita en Cottage City, Maryland. Este caso lleg\u00f3 a las manos y ojos de un joven William Peter Blatty, que estudiaba en la Universidad de Georgetown. De alguna manera podr\u00eda decirse que lo posey\u00f3, nunca lo abandon\u00f3, pues, a pesar de que al terminar sus estudios se dedicara a la escritura de guiones de comedias, concibi\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s la novela <em>El Exorcista, <\/em>en la que se basa directamente el filme del&nbsp;mismo nombre, dirigido por William Friedkin y publicado un par de a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de la d\u00e9cada de los 70 ya hab\u00edan sido publicadas novelas de terror cuyo tema principal era el diablo, siendo dos las que tomaron mayor relevancia <em>Juicio a Sat\u00e1n <\/em>(1962) de Ray Russelly, <em>El beb\u00e9 de Rosemary <\/em>(1967) de Ira Levin. Con la novela de Russell, lo demon\u00edaco volvi\u00f3 a salir a la luz ante un p\u00fablico que hab\u00eda perdido el inter\u00e9s en un tema que parec\u00eda ya superado, casi medieval, lo que puede verse en la incredulidad del padre Karras en la posterior <em>El Exorcista.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el boom verdadero de lo diab\u00f3lico no surgi\u00f3 hasta el estreno de la pel\u00edcula de Roman Polanski, <em>El beb\u00e9 de Rosemary, <\/em>en 1968. Como tal, ni la novela ni la pel\u00edcula retratan una posesi\u00f3n en s\u00ed, sino la concepci\u00f3n del hijo de Sat\u00e1n, un anticristo que provocar\u00e1 el nacimiento de una nueva era. Stephen King cree, en <em>Danza Macabra, <\/em>que estas novelas surgieron a trav\u00e9s de la paranoia que ya exist\u00eda en los a\u00f1os 50 por la \u201cposible infiltraci\u00f3n\u201d de agentes comunistas en la sociedad norteamericana, espec\u00edficamente auspiciada por la URSS. Esta paranoia puede verse en la Rosemary de Ira Levin, quien comienza a dudar de las intenciones de sus vecinos, del doctor, de todo su c\u00edrculo social, quienes, al parecer, forman parte de una secta que busca la concepci\u00f3n y el nacimiento del hijo de Satan\u00e1s. La cuesti\u00f3n de mayor inter\u00e9s en esta obra yace en el \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si no estoy en un error?\u201d, \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si lo que creo, por m\u00e1s improbable que sea, es verdad?\u201d. La conspiraci\u00f3n no es una fantas\u00eda, sino una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando William Peter Blatty escribe la novela, exist\u00edan ciertas dudas al respecto de parte de sus editores, a quienes convenci\u00f3 a pesar de ser un escritor dedicado a la comedia. \u201cNo quer\u00edan una nueva <em>El beb\u00e9 de Rosemary\u201d. <\/em>La obra deb\u00eda ser distinta, y lo era, porque a pesar de mantenerse esta duda y esta paranoia, se conceb\u00eda bajo la posesi\u00f3n y, principalmente, con la presentaci\u00f3n del ritual: el exorcismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la pel\u00edcula de William Friedkin puede observarse a\u00fan esa duda en el padre Karras, pues, a pesar de la apariencia de Regan, a pesar de los fen\u00f3menos claramente sobrenaturales que ocurren en la casa de los McNeill, subyace esa pregunta que es m\u00e1s clara en la novela: \u00bfRealmente la chica, Regan, est\u00e1 pose\u00edda por un demonio? Y, no s\u00f3lo por uno, sino por El Diablo, como lo menciona Karras cuando investiga el caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Karras es un sacerdote que ha estudiado psiquiatr\u00eda en universidades de la Ivy League, de semblante melanc\u00f3lico, sufre por la decadencia y posterior muerte de su madre mientras mantiene dudas sobre su propia fe. No es el mejor sacerdote para responsabilizarse por el caso de Regan, la hija de la famosa actriz MacNeil, a pesar de conocer del tema e incluso de estudiarlo de manera cient\u00edfica. Sin embargo, es el elegido para la tarea, aunque al final sea asistido por el padre Merrin, un exorcista experimentado, misionero y arque\u00f3logo que ha visto ya a Pazuzu mientras lideraba excavaciones en Irak. Pazuzu, la verdadera identidad del demonio que posee a Regan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dudamos con Karras en la novela y asistimos a su sorpresa en la pel\u00edcula. Y justo eso, la duda y la posibilidad de volver a creer en lo imposible, aunque esta imposibilidad abarque lo maligno, es lo que sigue vivo en nuestro imaginario. Prueba de ello es la secuela de 2023, <em>The Exorcist: Believer. <\/em>No porque el diablo sea realmente uno de los motivos que siga asust\u00e1ndonos como sociedad occidental (o latinoamericana si se quiere), sino por las implicaciones tras ello: sobre la maldad y sobre la posibilidad de que exista justo su contrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez esto parezca demasiado simplista, la dicotom\u00eda entre la bondad y la maldad, y la posibilidad de la reafirmaci\u00f3n de la fe, pero m\u00e1s all\u00e1 de los temas religiosos, obvios, por supuesto, en <em>El Exorcista, <\/em>los temas sobre la creencia, sobre la maravilla de una realidad traspasada, y lo incre\u00edble de esa posibilidad, siguen manifest\u00e1ndose en los intereses de los lectores y de los espectadores y aficionados al cine de terror. No porque el Demonio sea una de las amenazas que m\u00e1s aterroricen a nuestra sociedad, sino por la posibilidad de que exista un n\u00facleo, una realidad-otra que le d\u00e9 un sentido m\u00e1s profundo a nuestra realidad. Y justo por eso podemos seguir celebrando <em>El Exorcista <\/em>y las obras (la mayor\u00eda de calidad cuestionable)<span id='easy-footnote-1-54128' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=54128#easy-footnote-bottom-1-54128' title='Sugiero, m\u00e1s que el visionado de las secuelas posteriores, a excepci\u00f3n de &lt;em&gt;El Exorcista III, &lt;\/em&gt;revisitar la serie &lt;em&gt;The Exorcist &lt;\/em&gt;del 2016, estrenada en FX, y que todav\u00eda puede verse en algunas p\u00e1ginas de streaming, principalmente la primera temporada, donde los personajes no se enfrentan solamente a una posesi\u00f3n, sino a un ej\u00e9rcito de posesos cuyo objetivo es del todo apocal\u00edptico.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> inspiradas o subsecuentes de este universo donde un demonio puede poseer a un inocente y, al mismo tiempo, donde un hombre de a pie, cualquiera de nosotros, puede alejar incluso a la misma encarnaci\u00f3n de la maldad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa pel\u00edcula m\u00e1s terror\u00edfica de la historia\u201d, \u201cuna par\u00e1bola de la eterna lucha entre el bien y el mal\u201d, es decir, El Exorcista como ep\u00edtome del g\u00e9nero de terror, y que al mismo tiempo \u201ctrasciende\u201d (signifique lo que esto signifique) el g\u00e9nero. 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Ha colaborado en medios f\u00edsicos y digitales como <em>\u00c1gora<\/em>, <em>Letrarte<\/em> y <em>Momento<\/em>. Parte de su obra se incluye en las antolog\u00edas <em>Seamos Insolentes<\/em> (2011) y Sampler (2014). Ha sido becario del Programa de Est\u00edmulo a la Creaci\u00f3n y Desarrollo Art\u00edstico (PECDA; 2013, 2018), del Fondo para la Cultura y las Artes (Fonca, 2016) y de Interfaz (2018). Asimismo, obtuvo el Premio Estatal Dolores Castro de Poes\u00eda 2016, el Premio Tlaxcala de Narrativa 2017 y una menci\u00f3n honor\u00edfica en el XXXIV Premio Nacional de Cuento Fant\u00e1stico y de Ciencia Ficci\u00f3n (2018)."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54128"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63282,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54128\/revisions\/63282"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/60481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54128"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=54128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}