{"id":53244,"date":"2023-11-01T07:00:00","date_gmt":"2023-11-01T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=53244"},"modified":"2026-10-28T18:54:31","modified_gmt":"2026-10-29T00:54:31","slug":"como-pesa-el-silencio-de-los-muertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=53244","title":{"rendered":"C\u00f3mo pesa el silencio de los muertos"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>1<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda que conoc\u00ed a Horacio fue un d\u00eda perfecto. Num\u00e9ricamente hablando tambi\u00e9n lo fue, quiero decir, el d\u00eda que conoc\u00ed a Horacio fue un d\u00eda capic\u00faa. Esos d\u00edas que se pueden leer igual de atr\u00e1s para delante y es el mismo d\u00eda, la misma combinaci\u00f3n de dos y cero sin afectar el orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda pal\u00edndromo, como decir \u201creconocer\u201d o \u201csometamos o matemos\u201d, as\u00ed. Pero eso lo supe despu\u00e9s, por un recuerdo de Facebook. Ca\u00ed en cuenta de eso tres a\u00f1os despu\u00e9s del d\u00eda que lo conoc\u00ed y fue entonces que pens\u00e9 en los milagros, en las casualidades, en el destino, y no antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edan nombrado a Horacio Saavedra director de inteligencia del Departamento de Polic\u00eda de Cuernavaca dos meses antes. Su nombramiento estuvo cargado de pol\u00e9mica. Desat\u00f3 chistes crueles entre los reporteros de nota roja del <em>Hora21<\/em>, el periodiquillo morelense que me contrat\u00f3 luego de salir de la carrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9, otro recomendado que no tiene ni idea de lo que hace y llega al puesto por dedazo? \u2014le pregunt\u00e9 ese d\u00eda a Rebeca, la reportera de nota roja que se encarg\u00f3 de ponerme al tanto de su nombramiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, g\u00fcey, \u00e9ste est\u00e1 que te cagas. Lo mandaron de la procu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No respond\u00ed, le di otra calada al cigarro mentolado que compart\u00eda con ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No mames, c\u00f3mo te gusta fumar esta chingadera pa\u2019 viejas fresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sonre\u00ed. A Rebeca tambi\u00e9n le gustaban los cigarros mentolados, pero nunca los compraba. Eso hubiera amenazado la imagen de mujer autosuficiente que le gustaba proyectar. Rebeca pod\u00eda ver cad\u00e1veres o partes de cuerpos sin inmutarse, pero un abrazo la pon\u00eda inc\u00f3moda, un cumplido la dejaba sin saber qu\u00e9 decir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras otra calada, apagu\u00e9 el cigarro en la triste maceta que estaba afuera de la redacci\u00f3n y me met\u00ed a la oficina. A\u00f1or\u00e9 los tiempos en los que pod\u00eda fumar mientras trabajaba y nadie se quejaba; los d\u00edas en los que en la maceta que ahora hac\u00eda las veces de cenicero, rebosaba una palma. No hab\u00eda aire acondicionado ni cafetera fina, pero la comodidad de fumar en la privacidad de mi cub\u00edculo sin interrumpir el trabajo, lo val\u00eda. Aunque eso significara tomar caf\u00e9 soluble y que despu\u00e9s de un rato nos sudara el culo m\u00e1s que fisicoculturista entusiasta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edan pasado seis a\u00f1os y casi nada cambi\u00f3 en las oficinas del <em>Hora21<\/em>. Algunos aumentos de sueldo que llegaron cuando el viejo due\u00f1o del diario decidi\u00f3 jubilarse y cederle la direcci\u00f3n a su hijo menor, Sebasti\u00e1n. Un tipo cacarizo y palid\u00f3n que hab\u00eda estudiado comunicaci\u00f3n en una universidad patito de Puebla, que no solamente usaba los pantalones apretados, sino que tambi\u00e9n ten\u00eda ideas apretadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cVamos a llevar al <em>21<\/em> al 21, vamos a entrarle a la internet, equipo\u201d, sentenci\u00f3 apenas su padre dej\u00f3 el peri\u00f3dico. Todos nos volteamos a ver sin decir mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n, que sab\u00eda que yo hab\u00eda estudiado en una escuela privada de mucho reconocimiento en el periodismo, se dirigi\u00f3 a m\u00ed sin tener mucha idea de lo que hac\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014T\u00fa vas a llevarte el nuevo departamento de medios digitales, colega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Yo estoy bien en Cultura y Espect\u00e1culos, Sebas \u2014rezongu\u00e9 despu\u00e9s de que Rebeca soltara una risa de burla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se vienen cambios fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Guard\u00e9 silencio. Me molestaban su falso acento norte\u00f1o y sus frases sacadas de pel\u00edculas de narcos, pero me enojaba m\u00e1s que quisiera cambiarme de \u00e1rea nom\u00e1s porque los pantalones ajustados no le oxigenaban bien el cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Va, pues. A ver qu\u00e9 me invento \u2014balbuce\u00e9 sin muchas ganas de alegar. Despu\u00e9s de todo \u00bfqu\u00e9 dif\u00edcil puede ser moverle a las redes sociales?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entender el papel de Social Media<em>,<\/em> es decir, el puesto que Sebasti\u00e1n me hab\u00eda asignado, era dif\u00edcil e importante. S\u00ed, aunque en ese momento no lo supiera. Las redes sociales ten\u00edan su propia naturaleza. Eran algo m\u00e1s que horarios y m\u00e9tricas. Conocer su oscura materia era tambi\u00e9n detectar las pulsaciones ocultas puestas en <em>likes<\/em>, fotos compartidas, amigos en com\u00fan. Se pod\u00eda descifrar mucho de la psique humana observando el comportamiento de los individuos en la red y en sus interacciones. Dominar estos aparentes secretos, que con un poco de atenci\u00f3n estaban a la vista de todos, pod\u00eda ser una gran herramienta de la cual echar mano, como la vez que pudimos conseguir la entrevista con aquella soprano que result\u00f3 ser prima lejana de un amigo de la universidad. Curiosamente, saber c\u00f3mo se mueven las redes sociales y lo que comparte la gente ser\u00eda algo muy \u00fatil para salvarle el pellejo a Horacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la llegada del cacarizo Sebasti\u00e1n, mi sueldo apenas aument\u00f3 un par de miles de pesos. Ya no sal\u00eda a cubrir festivales musicales. Me dejaron de llegar boletos para conciertos de la Filarm\u00f3nica de Cuerna. No iba a los estrenos teatrales, ni entrevistaba a escritores. Mi trabajo era de oficina permanentemente. Desde hac\u00eda dos a\u00f1os, pasaba todo el tiempo contestando llamadas, transcribiendo los audios de los reporteros, programando publicaciones de Facebook<em>, <\/em>acomodando caracteres para hacerlos caber enTwitter, y sobre todo, correteando al dise\u00f1ador gr\u00e1fico que siempre parec\u00eda tener la cabeza en otra parte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda d\u00edas en que yo tambi\u00e9n ten\u00eda la cabeza en otra parte. Esos d\u00edas cuando miraba con nostalgia todos esos libros regalados que segu\u00edan apilados en el cub\u00edculo de mi escritorio. Como un recordatorio de lo que no pude hacer y me qued\u00f3 contemplar. Novelas, poemarios, libros de ensayo, cr\u00f3nicas, compilaciones de cuentos publicados por otros que s\u00ed se animaron. Hubiera querido ser escritora y no pasar catorce horas en la sala de redacci\u00f3n de un peri\u00f3dico local dirigido con un mirrey que se cre\u00eda mucho por hacer las compras en los <em>outlets <\/em>de Las Vegas una o dos veces al a\u00f1o. Hubiera querido seguir haciendo los versitos cursis que escrib\u00eda en las \u00faltimas hojas de los cuadernos de la universidad. Ser yo la rese\u00f1ada, la entrevistada, la que publicaba. Ser la estrella y firmar mis propios libros. Ya ni las notas del <em>21<\/em> llevaban mi nombre. <em>Redacci\u00f3n<\/em> pas\u00f3 a ser la firma de las cosas que escrib\u00eda siempre a prisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esas nostalgias remilgadas e in\u00fatiles andaba cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono. En la oficina apenas la contadora y yo hab\u00edamos llegado. Era Rebeca. \u201cNecesito que me tires un paro, cabrona\u201d, \u201cNo tengo dinero, Bequito\u201d, respond\u00ed cari\u00f1osamente sabiendo que casi siempre era yo la que le ped\u00eda prestado. \u201cNo seas pendeja, no es eso. Necesito que me cubras hoy en la conferencia del Sabroso Saavedra. Ni de pedo llego al auditorio, g\u00fcey. Se me atraves\u00f3 un Q8\u201d, \u201c\u00bfOtra vez?\u201d, \u201cYa sabes c\u00f3mo son las redadas en la sonaja. Una se le hace agua la boca con tanta agua de almeja\u201d, \u201cVa, pues, pero te va a costar\u201d, \u201cYa sabes que s\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oficina segu\u00eda vac\u00eda. Apenas hab\u00eda sacado de la bolsa mi tel\u00e9fono, mi agenda y dos plumas para comenzar el d\u00eda. Encend\u00eda mi computadora. Pensaba en prepararme un caf\u00e9 o salir a comprar un latte cuando me marc\u00f3 Rebeca. Y ahora ten\u00eda que atravesar la ciudad, sin cafe\u00edna para salvarle el pellejo a mi amiga. Le mand\u00e9 un mensaje al cacarizo Sebasti\u00e1n para decirle que yo cubrir\u00eda la conferencia de Saavedra. M\u00e1s tard\u00e9 en enviarlo, que \u00e9l en llamarme. Sol\u00eda hacer eso cuando le daba flojera escribir, es decir, todo el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfExtra\u00f1as jugarle a la reportera?\u201d, \u201cNo, le estoy haciendo un favor a una amiga. Rebeca est\u00e1 indispuesta y no podr\u00e1 llegar\u201d, \u201cSe volvi\u00f3 a ir de putas\u2026\u201d, \u201cEst\u00e1 indispuesta\u201d, \u201cO hasta la madre de peda, bueno, aseg\u00farate de grabar todo para que al rato que reviva la gorda pueda redactar algo decente. En una de esas ya se te olvid\u00f3 c\u00f3mo usar la grabadora\u201d, \u201cAs\u00ed ser\u00e1\u201d. Colgamos sin mayor alharaca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaba acostumbrada a darle poca importancia a sus comentarios provocadores disfrazados de bromas inocentes. Sebasti\u00e1n era un simpl\u00f3n hasta cierto punto inofensivo al que s\u00f3lo le interesaban los cocteles y las fiestas con pol\u00edticos y uno que otro empresario de poca monta a los que les vend\u00eda publicidad para el peri\u00f3dico a cambio de hablar bien de ellos. No ten\u00eda ese esp\u00edritu combativo de los periodistas de la vieja guardia. Si se llegaba a publicar alguna noticia importante y real en el diario era porque sus amiguchos le hab\u00edan dado el pitazo. Era conveniente, monetariamente jugoso. El resto era pura pantomima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sensaci\u00f3n de que Horacio hab\u00eda llegado a mi vida para cambiarla fue lo primero que tuve de \u00e9l. Evitaba verlo a la cara las dos primeras veces que hablamos. Prefer\u00eda fijar mi atenci\u00f3n en el segundo bot\u00f3n de su camisa y no en sus ojos verdes, penetrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prefer\u00eda adivinar las formas de los tatuajes de sus dedos, mientras mov\u00eda las manos al hablar antes que fijar mi mirada en sus labios, antes de siquiera tener el atrevimiento de permitirme pensar si besaba bien o era de los que daban besos por compromiso. Besos de tr\u00e1mite fiscal. Ver sus botones o sus manos me mantuvo a salvo moment\u00e1neamente. Luego, como esos que saben que la voluntad sobre su destino ya no les pertenece, la ca\u00edda fue irremediable. Porque estar con aquel hombre que en ese momento rozaba los cuarenta, era caer. Ceder, saber que ya es del otro el suceder de los d\u00edas. Lo que viniera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aunque lo parezca, ceder no es una cosa simple.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda llegado a la conferencia casi con el tiempo justo para registrarme y que me pasaran b\u00e1scula los perros de la Fiscal\u00eda: Ten\u00edan registrado el nombre de Rebeca como quien ir\u00eda de <em>Hora21<\/em> a cubrir la conferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Soy Viridiana Carrillo, la jefa de Medios Digitales de <em>Hora21<\/em>. Rebeca Robles, mi compa\u00f1era, no pudo venir y yo la estoy cubriendo \u2014asegur\u00e9, mientras les mostraba mi credencial del diario y mi ine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que llegara yo les hab\u00eda quebrado el sistema infalible, a pensar de ellos, del control de los reporteros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero no tenemos su nombre registrado&#8230; \u00bfC\u00f3mo sabemos que es usted?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Soy yo. Ve mi foto. Ac\u00e1 est\u00e1 mi acreditaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A querer y no, me dejaron pasar no sin despegarme la mirada mientras met\u00eda de nuevo mis cosas en la bolsa. Mi apariencia de muchacha de buena familia y mi su\u00e9ter de flores seguramente les inspiraba confianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No se vaya a perder, \u00bfeh? Es a la izquierda y luego todo derechito. Ah\u00ed va a ver unas sillas en la explanada. Es ah\u00ed \u2014me advirti\u00f3 el guardia peor encarado mostrando desconfianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era la primera vez que iba a la Fiscal\u00eda a cubrir algo, pero no era primeriza en los rituales de las conferencias de prensa. Todas eran lo mismo: pasar la revisi\u00f3n de la vigilancia, a veces anotar tu nombre, tel\u00e9fono, la fecha y hora en una hoja de registro. Otras no. En las de la fuente cultural nada m\u00e1s era necesario mostrar una identificaci\u00f3n. Algunos vigilantes de Casa Borda ya me conoc\u00edan y hasta me saludaban por mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entend\u00ed la exigencia con las acreditaciones y el registro de los reporteros que cubrir\u00edan la primera conferencia que daba Horacio. Era nuevo, ten\u00edan que poner cuidado en quienes estar\u00edan ah\u00ed, y quiz\u00e1s hasta lo que le preguntar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguramente estaban instruidos en no dejar pasar a los reporteros de <em>La Voz del Pueblo<\/em>, conocidos por no medirse en sus preguntas, meter calumnias e incluso provocar funcionarios con tal de publicar notas amarillistas o incendiarias que hicieran quedar mal a la nueva autoridad en el cargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por fortuna, el <em>Hora21<\/em> no era conocido por ser un peri\u00f3dico de tendencias golpistas o contestatario. Podr\u00eda decirse que la gran mayor\u00eda de sus p\u00e1ginas estaban dedicadas a la prensa del coraz\u00f3n y notas de <em>socialit\u00e9<\/em> desde que Sebasti\u00e1n hab\u00eda asumido la direcci\u00f3n. Mi presencia ah\u00ed no representaba ning\u00fan peligro para el nuevo director de inteligencia del Departamento de Polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Horacio Saavedra lleg\u00f3 puntual. Ni un segundo despu\u00e9s de las 10:00. Temprano, muy temprano. Mucho m\u00e1s de lo que acostumbraban las autoridades de Cuernavaca que siempre derrapaban al cinco para la hora. Yo todav\u00eda no agarraba lugar. Serv\u00eda en una taza muy blanca y bien lavada un caf\u00e9 cargado, que de tan oscuro no se ve\u00eda el fondo. Parec\u00eda caf\u00e9 de los restaurantes italianos del Centro. Nada que ver con el agua de calcet\u00edn a la que nos ten\u00edan acostumbrados. Los otros reporteros cuchicheaban mientras revolv\u00edan su caf\u00e9 con cucharas de metal y no de pl\u00e1stico, como tambi\u00e9n sol\u00eda ser:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se nota que este pendejo quiere caernos bien \u2014brome\u00f3 un flacucho de lentes a su camar\u00f3grafo que tambi\u00e9n agarraba galletas de la charola decorosamente dispuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, a huevo. Hasta se trajo el juego de t\u00e9 de su abuelita, pinche mam\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pude evitar sonre\u00edr. Incluso para m\u00ed que estaba familiarizada con el servicio de caf\u00e9, los canap\u00e9s o el vino de cortes\u00eda de los museos y las galer\u00edas cuernavaquenses, las tazas y los utensilios de metal de la conferencia de la fiscal\u00eda me parec\u00edan un exceso. Tambi\u00e9n me parec\u00eda un exceso la gabardina azul marino y los mocasines del nuevo director de inteligencia. Imagin\u00e9 que a Rebeca le dar\u00eda un ataque de tos de tanto re\u00edrse del atuendo del Sabroso, como le dec\u00edan. Apodo que ya desde ese primer momento, no me parec\u00eda tan apartado de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Horacio lo ten\u00eda bien ganado, aunque mis razones para nombrarlo sabroso no fueran las mismas por las que lo bautizaron. Ese hombre se sab\u00eda vestir. Se antojaba como un apetitoso bocado de ojo en medio de ese bufete de tacos placeros e ins\u00edpidos que eran los reporteros de la fuente policiaca. Ojerosos, panzones, con camisas mal planchadas que de lejos incluso parec\u00edan no haberse cambiado en varios d\u00edas y a\u00fan con saliva seca en las comisuras de sus bocas. De verlos, una consideraba seriamente el celibato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Horacio hab\u00eda dejado de pasearse con la elegancia de un tigre por la parte de atr\u00e1s del estrado para ocupar su lugar en el atril. No tra\u00eda un discurso ni hojas para leer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una voz en <em>off<\/em> nos dio la bienvenida, \u201cPreside esta conferencia el licenciado Horacio Saavedra, director de inteligencia del Departamento de Polic\u00eda de Cuernavaca\u2026<em>\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Seg\u00fan la instrucci\u00f3n que he recibido de la alcaldesa Rosales les comunico que\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pronto el sonido del micr\u00f3fono disminuy\u00f3 e interrumpi\u00f3 a Saavedra. Los parlantes comenzaron a emitir un zumbido que nos aturdi\u00f3 ligeramente, varios reporteros nos llevamos las manos a los o\u00eddos, Horacio ni se inmut\u00f3. Permaneci\u00f3 tranquilo para todo el peso y la responsabilidad que carga sobre su cabeza. Debi\u00f3 estar muy bien entrenado para no mostrar nervios, para presentarse y presentar a sus colaboradores tranquilamente y darnos los nombres de las personas que desde ese momento estaban \u201cpara vigilar y cuidar el sue\u00f1o de los cuernavaquenses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habl\u00f3 brevemente de las t\u00e9cnicas y mecanismos tecnol\u00f3gicos y digitales que implementar\u00eda \u201cpara estar al pendiente las 24 horas de cada movimiento en las calles y, sobre todo, en las zonas de conflicto de la ciudad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Toda la zona de La Barona y de Santa Elena de la Cruz ser\u00e1n una prioridad para nuestro plan de trabajo. Los nuevos sistemas ya se encuentran en la etapa de instalaci\u00f3n y cableado. Los ingenieros est\u00e1n trabajando para tenerlos listos a la brevedad. Mantendremos la atenci\u00f3n en iluminar el per\u00edmetro de las c\u00e1maras, y los nuevos sistemas de vigilancia tendr\u00e1n un bot\u00f3n de p\u00e1nico que enlazar\u00e1 inmediatamente la alerta al C4 para dar atenci\u00f3n inmediata a la emergencia, como sucede en las grandes capitales del mundo. Infraestructura de primer nivel. No nos cabe la menor duda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablaba con la soltura de un locutor de noticias y un pol\u00edtico corrupto que a\u00fan no se sabe corrupto. A lo mejor con una seguridad que rozaba en el cinismo, eso aparentaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reporteros ignoraron sus ejes de trabajo y sus planes de implementar nuevos dispositivos a la hora de hacerle las preguntas cuando se dispuso a abrir el micr\u00f3fono. Se enfocaron en cuestionarlo al respecto de la tragedia sucedida dos meses antes de su nombramiento. Es decir, la verdadera raz\u00f3n de que \u00e9l estuviera ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos meses antes, Cuernavaca fue un verdadero polvor\u00edn, durante una noche vivi\u00f3 todo el terror que encierra el infierno. Nadie o casi nadie durmi\u00f3 en paz o siquiera concili\u00f3 el sue\u00f1o. Explotaron casas, coches, volaron cad\u00e1veres y fragmentos de cuerpos por todos lados. Los corazones de todos en m\u00e1s de un sentido quedaron hechos a\u00f1icos. No es que pudi\u00e9ramos decir que era algo que no se ve\u00eda venir, pero bien se sabe que hab\u00eda condiciones para que sucediera. Que todo estaba puesto para explotar. A lo mejor alguno ya lo hab\u00eda mirado doblar la esquina, pero en todo caso, todos los dem\u00e1s \u00e9ramos demasiado ingenuos o tercos para reconocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia sostenida era algo de los otros. Una realidad que siempre vimos lejana. Nos cegaba la certeza falsa de ser solamente otra ciudad m\u00e1s de M\u00e9xico. Viv\u00edamos en la burbuja de estar cerca de Ciudad de M\u00e9xico, \u00e9ramos el vecino buena onda con balnearios, jardines para bodas, aguas termales e invernaderos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche del 14 de abril todo ardi\u00f3 y las flamas siguieron ardiendo durante la madrugada siguiente. Cuernavaca fue un verdadero campo de batalla. Un infierno que no le dio tregua ni al m\u00e1s inocente de sus santos. Pasamos horas que parecieron a\u00f1os con el coraz\u00f3n pegado a la garganta. El destino de toda una ciudad estuvo en manos de unos cuantos que hab\u00edan decidido no dejar piedra sobre piedra, o no al menos antes de que quedara claro el mensaje: un nuevo jefe estaba en el pueblo dispuesto a dejarnos ver su poder a base de terror y masacre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 El d\u00eda que conoc\u00ed a Horacio fue un d\u00eda perfecto. Num\u00e9ricamente hablando tambi\u00e9n lo fue, quiero decir, el d\u00eda que conoc\u00ed a Horacio fue un d\u00eda capic\u00faa. Esos d\u00edas que se pueden leer igual de atr\u00e1s para delante y es el mismo d\u00eda, la misma combinaci\u00f3n de dos y cero sin afectar el orden. &#8230; <a title=\"C\u00f3mo pesa el silencio de los muertos\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=53244\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre C\u00f3mo pesa el silencio de los muertos\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60553,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[282,2771],"tags":[4904,4905,4906,4907,4908,1422,4237,2641,2190,4909],"ppma_author":[2977],"class_list":["post-53244","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto","category-novela","tag-conferencia-de-prensa","tag-cuernavaca","tag-hora21","tag-horacio-saavedra","tag-medios-digitales","tag-novela-policiaca","tag-periodico","tag-periodista","tag-policia","tag-viridiana-carrillo","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2977,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"zel-cabrera","display_name":"Zel Cabrera","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Zel","last_name":"Cabrera","user_url":"","job_title":"","description":"(Guerrero, 1988), poeta. 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Ganadora del Premio Nacional de Poes\u00eda \n Tijuana 2018, es autora de los libros <em>Una jacaranda en medio del patio<\/em> (2018), <em>Cosas comunes<\/em> (2019) y <em>La arista que no se toca<\/em> (2019)."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53244"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63586,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53244\/revisions\/63586"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/60553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53244"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=53244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}