{"id":47184,"date":"2022-10-12T07:00:01","date_gmt":"2022-10-12T12:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184"},"modified":"2026-10-27T12:51:06","modified_gmt":"2026-10-27T18:51:06","slug":"una-mirada-ecologica-sobre-la-colonizacion-de-lo-que-hoy-se-conoce-como-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184","title":{"rendered":"Una mirada ecol\u00f3gica sobre la colonizaci\u00f3n de lo que hoy se conoce como Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n del oficio de historiar yace una idea que suele aclarar la vista cuando nos enfrentamos a un fen\u00f3meno hist\u00f3rico. Una manera de formularla es la siguiente: investigar <em>lo<\/em> <em>que sucedi\u00f3, <\/em>no es un fin en s\u00ed mismo; la investigaci\u00f3n siempre tiene un motor y lo que <em>se hace <\/em>con el conocimiento hist\u00f3rico le brinda sentido al oficio de historiar. Lo que se <em>hace <\/em>con ese conocimiento no solamente es responsabilidad del investigador. Se da en la socializaci\u00f3n del conocimiento y tiene un car\u00e1cter pol\u00edtico. Es evidente que esto incluye a los espacios acad\u00e9micos m\u00e1s especializados pero, sobre todo, se prolifera en discursos p\u00fablicos y propagand\u00edsticos (muchas veces esa frontera es un artificio). El caso de lo que sucede con aquello que se conmemora el 12 de octubre bajo distintos nombres (Descubrimiento de Am\u00e9rica, D\u00eda de la Raza, D\u00eda de la Hispanidad, D\u00eda de la Resistencia Ind\u00edgena, <em>Columbus Day, <\/em>etc.) es paradigm\u00e1tico, en particular en el ambiente hisp\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cada a\u00f1o, en esa fecha despiertan bestias ind\u00f3mitas que parec\u00edan estar muertas desde hace d\u00e9cadas y comienzan a \u201cdebatir\u201d sobre las consecuencias de la colonizaci\u00f3n europea, reproduciendo discursos que nacieron al mismo tiempo que los viajes de los conquistadores. Por un lado, la m\u00e1s poderosa, se manifiesta en el hispanismo pro-colonialista que ha interpretado la colonizaci\u00f3n europea como un proceso civilizatorio en el que Europa llev\u00f3 los avances de su cultura y la fe cristiana a los indios atrasados, <em>liber\u00e1ndolos<\/em> de sus pr\u00e1cticas salvajes e instaurando la civilizaci\u00f3n en el Nuevo Mundo. Las manifestaciones p\u00fablicas del partido ultraderechista VOX son ejemplos\u00a0 perfectos<span id='easy-footnote-1-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-1-47184' title='https:\/\/twitter.com\/vox_es\/status\/1426121513112047619?lang=es'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>Su rival suele aparecer como un indigenismo esencialista que <em>defiende<\/em> al ind\u00edgena de la situaci\u00f3n colonial que se le impuso. Busca protegerlo, asumiendo en el fondo alg\u00fan tipo de inferioridad. Esta postura orbita en torno a un concepto colonial de caracter\u00edsticas monol\u00edticas:<em> lo ind\u00edgena, <\/em>con el que se engloba a una pluralidad de pueblos bajo un manto \u00fanico. Ser\u00eda irresponsable no reconocer que estas posturas son hist\u00f3ricas y el concepto de <em>civilizaci\u00f3n<\/em>, <em>indio<\/em>, <em>ind\u00edgena<\/em> y <em>conquista<\/em> han cambiado con el tiempo. Tal es el caso del indigenismo cuya historia fue disecada por el fil\u00f3sofo e historiador Luis Villoro.<span id='easy-footnote-2-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-2-47184' title='V\u00e9ase: Luis Villoro,\u00a0&lt;em&gt;Los grandes momentos del indigenismo en M\u00e9xico,\u00a0&lt;\/em&gt;3a edici\u00f3n, M\u00e9xico, FCE, 1986.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>Estos pseudodebates se nutren de visiones maniqueas como la supuesta dualidad del Nuevo <em>versus <\/em>el Viejo mundo, de nociones sin sustento cient\u00edfico como la idea de raza (en muchos lugares a\u00fan se le llama <em>D\u00eda de la Raza<\/em>), u obsoletas miradas antropol\u00f3gicas como la superioridad o inferioridad de las culturas. Todas estas visiones son deudoras de un evolucionismo cultural unilineal y progresivo, que aunque ya fue superado en muchos \u00e1mbitos de las ciencias naturales y humanas, sigue siendo utilizado en muchos en los juicios realizados en torno a las diferencias entre grupos humanos. Los interlocutores (ya sean partidos pol\u00edticos, famosos historiadores o activistas sociales) no suelen interesarse en la complejidad del proceso, sus m\u00faltiples causas y consecuencias, ni en su car\u00e1cter diferenciado. Es poco com\u00fan encontrar espacios libres de anacronismos. Se suele asumir que la colonizaci\u00f3n fue un proceso terminado o bien que los pueblos que habitaban lo que hoy se conoce como Am\u00e9rica y los colonizadores del siglo XVI y sus valores corresponden de forma inequ\u00edvoca a los de los espa\u00f1oles de hoy en d\u00eda y a los pueblos que viven en este continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En contraste, conviene recordar la pol\u00e9mica entre los historiadores mexicanos Miguel Le\u00f3n Portilla y Edmundo O\u2019Gorman en la d\u00e9cada de los 80 y 90 del siglo pasado en el marco del V Centenario. Cuando el primero propuso que el <em>Encuentro de Dos Mundos<\/em> podr\u00eda sustituir al concepto de <em>Descubrimiento de Am\u00e9rica<\/em>, el segundo le cuestion\u00f3 las bases de su propuesta desde el mismo andamiaje filos\u00f3fico con el que estudi\u00f3 cr\u00edticamente el origen de la idea de que Am\u00e9rica fue <em>Descubierta, <\/em>en su obra m\u00e1xima <em>La invenci\u00f3n de Am\u00e9rica <\/em>de 1958.<span id='easy-footnote-3-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-3-47184' title='V\u00e9ase: Miguel Le\u00f3n Portilla \u201cEl Encuentro de Dos Mundos\u201d, Conferencia dictada en la Conferencia Internacional: Reescribiendo la Historia, San Antonio del Mar, Baja California, 8 de febrero de 1992.\u00a0 (Disponible en: &lt;a href=&quot;https:\/\/historicas.unam.mx\/publicaciones\/revistas\/nahuatl\/pdf\/ecn22\/379.pdf&quot;&gt;https:\/\/historicas.unam.mx\/publicaciones\/revistas\/nahuatl\/pdf\/ecn22\/379.pdf&lt;\/a&gt; ); y Edmundo O\u2019Gorman, \u201cLa falacia hist\u00f3rica de Miguel Le\u00f3n Portilla sobre el &amp;#8220;encuentro del Viejo y Nuevo Mundo\u201d, en &lt;em&gt;Quinto Centenario, &lt;\/em&gt;N. 12, 1987, pp. 17-32 (Disponible en:\u00a0 &lt;a href=&quot;https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=80390&amp;amp;orden=1&amp;amp;info=link&quot;&gt;https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=80390&amp;amp;orden=1&amp;amp;info=link&lt;\/a&gt;'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>\u00a0 Existe pues, una basta literatura que ha revisado este tema analizando hist\u00f3rica y filos\u00f3ficamente las causas y consecuencias del proceso colonizador, enfoc\u00e1ndose conceptos como el mestizaje, la identidad cultural, el sistema-mundo y la modernidad, en las obras de Zavala, Tzodorov, Subirats, Wallerstein y un largo etc\u00e9tera que incluye las refrescantes obras de Charles Mann.<\/p>\n<p>Sin embargo, en este texto interesa presentar perspectivas distintas de mayor amplitud, que prestan atenci\u00f3n en las cuestiones m\u00e1s b\u00e1sicas para comprender cabalmente el proceso que inici\u00f3 en 1492. Pretendemos estimular las lecturas de este evento hist\u00f3rico en dichos t\u00e9rminos. Si acudimos al punto vista del materialismo hist\u00f3rico podr\u00edamos reconocer que una causa del proceso colonial fue que el desarrollo de las fuerzas productivas fue mayor en Europa que en el resto del mundo y la configuraci\u00f3n de las etapas tempranas del capitalismo llev\u00f3 a ciertas din\u00e1micas econ\u00f3micas en distintos reinos europeos. Sin embargo, esto lleva a preguntar por las razones de ese desarrollo desigual de fuerzas productivas. Hist\u00f3ricamente algunas respuestas se han orientado a la superioridad cultural o incluso a la superioridad racial. Ambos argumentos son insuficientes. El primero por el halo idealista que evoca nociones abstractas y metaf\u00edsicas sobre las cualidades y valores del modo de vida europeo en relaci\u00f3n a otros, y el segundo porque las razas humanas simplemente no existen.<\/p>\n<p>Las propuestas que aqu\u00ed se presentan y los programas de investigaci\u00f3n que han inaugurado, integran elementos materiales, ecol\u00f3gicos y biol\u00f3gicos sin caer en el racismo al momento de explicar por qu\u00e9 los europeos fueron los conquistadores y que impacto global tuvo el proceso de colonizaci\u00f3n. Estas visiones comienzan a dar una interpretaci\u00f3n diferente de los procesos econ\u00f3micos, sociales pol\u00edticos y culturales. Reconocen la constante interacci\u00f3n din\u00e1mica del ser humano con el medio ambiente, as\u00ed como otros factores contingentes en t\u00e9rminos biogeogr\u00e1ficos que permitieron a los europeos tener ciertas condiciones materiales con las que pudieron emprender sus expediciones conquistadoras. Esto los aleja del determinismo geogr\u00e1fico pues se centra en las posibilidades que los humanos tuvieron para aprovechar y transformar los elementos de su entorno natural. Con estas bases los pueblos de distintos continentes configuraron formas de habitar, modos productivos, estructuras sociales y de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, as\u00ed como representaciones culturales que constituyeron al mundo colonial en el que distintos grupos humanos convivieron. No fue un proceso lineal y unidireccional, en el sentido en el que en algunas regiones hubo un reemplazo genocida de la poblaci\u00f3n ind\u00edgenas por colonias europeas, en otras convivencias (entre violencia y pac\u00edfica) entre nativos, europeos y esclavos provenientes de \u00c1frica, en otras zonas la fusi\u00f3n y mestizaje fueron m\u00e1s fuertes; el mosaico es tan grande como el continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>En 1972 el historiador Alfred Crosby public\u00f3 <em>The Columbian Exchange. Biological and Cultural Consequences of 1492<\/em><span id='easy-footnote-4-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-4-47184' title='Alfred Crosby, &lt;em&gt;The Columbian Exchange. Biological and Cultural Consequences of 1492, &lt;\/em&gt;3a ed., Londres, Preager, 2003'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>\u00a0<em>, <\/em>que ampli\u00f3 la frontera con la que se hab\u00eda interpretado la era de las exploraciones y en particular, los viajes y posterior colonizaci\u00f3n del continente hoy llamado Am\u00e9rica. Aunque en este libro estudi\u00f3 dicho continente, a\u00f1os despu\u00e9s en 1986 Crosby se enfoc\u00f3 en la influencia biol\u00f3gica y ecol\u00f3gica de Europa en \u00c1frica, Asia y Ocean\u00eda, analizando la capacidad de los europeos transformar paisajes, adaptar cultivos y contagiar enfermedades desconocidas a los locales, en un libro llamado <em>Ecological Imperialism. The biological expansion of Europe 900-1900<\/em>\u00a0<span id='easy-footnote-5-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-5-47184' title='Alfred Crosby, &lt;em&gt;Imperialismo Ecol\u00f3gico. La expansi\u00f3n biol\u00f3gica de Europa, 900-1900&lt;\/em&gt;, Barcelona, Cr\u00edtica, 1999. '><sup>5<\/sup><\/a><\/span>\u00a0<em>. <\/em><\/p>\n<p>En su introducci\u00f3n a <em>The Columbian Exchange<\/em>, Crosby declara que quiere evadir caminos ideol\u00f3gicos sobre la conquista de Am\u00e9rica y prefiere centrarse en lo que \u00e9l considera es lo m\u00e1s fundamental en la experiencia humana: la vida y la muerte; su investigaci\u00f3n gira en torno a la pregunta \u00bfc\u00f3mo es que algunos se mantienen vivos y otros no?, contextualizada en la conquista de Am\u00e9rica. Con una eficaz pero imperfecta met\u00e1fora econ\u00f3mica Crosby sintetiza la idea del <em>intercambio colombino <\/em>(tambi\u00e9n traducido como <em>interoce\u00e1nico<\/em>) en el que fluyeron de forma bidireccional, m\u00faltiples especies de vegetales, animales, hongos, bacterias, tipos de virus, as\u00ed como grupos humanos junto con sus formas culturales y tecnolog\u00edas. Fue el m\u00e1s grande <em>intercambio <\/em>en la historia de la humanidad. Crosby comienza por distinguir las variaciones ambientales entre Eurasia y Am\u00e9rica, as\u00ed como las diferencias culturales y f\u00edsicas entre los grupos humanos de ambos espacios. Sobre ello volveremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Con un uso importante de tecnolog\u00edas como la p\u00f3lvora, el astrolabio, la br\u00fajula (que eran relativamente nuevas para los europeos, no as\u00ed para los Chinos); del conocimiento de la cosmolog\u00eda, la cartograf\u00eda, las t\u00e9cnicas de navegaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de barcos, los imperios comenzaron a instrumentalizar dichos saberes para sus fines econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Motivados por la explotaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de riquezas, los asombrosos barcos transportaron humanos y otras especies a trav\u00e9s del oc\u00e9ano, pero los marineros y sus acompa\u00f1antes animales tambi\u00e9n transportaron virus y bacterias. El relativo aislamiento de las poblaciones \u201camericanas\u201d con respecto a las poblaciones euroasi\u00e1ticas priv\u00f3 a los sistemas inmunol\u00f3gicos de convivir con m\u00faltiples agentes pat\u00f3genos que causan enfermedades infecciosas. La lista de enfermedades es impresionante: tuberculosis, sarampi\u00f3n, varicela, viruela, paperas, hepatitis, influenza, tifus, tos ferina, gripe com\u00fan, peste negra, c\u00f3lera, difteria, disenter\u00eda, neumon\u00eda, meningitis, fiebre escarlata, malaria, fiebre amarilla, etc. Una enfermedad que posiblemente viaj\u00f3 en la direcci\u00f3n contraria fue la s\u00edfilis que brot\u00f3 en Europa a\u00f1os despu\u00e9s de los primeros viajes de Col\u00f3n. La consecuencia fue realmente devastadora y en varios estudios se estima que en algunas zonas del continente la poblaci\u00f3n nativa baj\u00f3 entre un 50 y un 90% entre 1492 y 1680. Adem\u00e1s de la violencia y las armas, fue la \u201cbiota port\u00e1til\u201d de los viajeros la dio el tiro de gracia a los nativos y puso en crisis las formas de organizaci\u00f3n locales, propiciando su conquista.<\/p>\n<p>La crisis demogr\u00e1fica desatada por las mort\u00edferas enfermedades convivi\u00f3 con un importante episodio de movimiento y adaptaci\u00f3n de cultivos. De Eurasia llegaron trigo, arroz, avena, cebada, caf\u00e9, ca\u00f1a de az\u00facar, c\u00edtricos, manzanas, duraznos, uvas, ajo, cebolla y especias. Del continente Americano se export\u00f3 ma\u00edz, cacao, tabaco, frijoles, vainilla, calabaza, tomate, quinua, man\u00ed, pi\u00f1a, yuca, papas, vainilla, camote, pimientos y aguacate. Las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas y la econom\u00eda de los suelos cambiaron. Los h\u00e1bitos alimenticios se transformaron profundamente en todo el planeta. Es importante recordar que un elemento distintivo de la especie humana es que muchas funciones y necesidades fisiol\u00f3gicas son resueltas mediadas por la cultura: nacer, comer, orinar, defecar y morir. En el caso de la alimentaci\u00f3n, gracias al <em>intercambio colombino, <\/em>la alimentaci\u00f3n y su cultura se fusionaron en varias latitudes. Platillos y bebidas europeas ser\u00edan nada sin la papa andina a la que fueron adictas sociedades enteras como la irlandesa. Muchos adobos y salsas latinoamericanas est\u00e1n hermanadas con el curry gracias a las especias viajeras. El <em>pomodoro<\/em> italiano es en realidad el <em>xictomatl <\/em>cultivado en mesoam\u00e9rica adaptado a los suelos volc\u00e1nicos de Italia. Los refinados chocolate suizos ser\u00edan imposible sin el sagrado <em>xocolatl<\/em> producto del cacao fermentado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el ganado tuvo un impacto amplio. La llegada de cerdos, vacas, caballos, cabras y ovejas implic\u00f3 una fuerte demanda de espacio, suelos y alimento. Este fen\u00f3meno, de hecho, fue el tema de uno de los libros cl\u00e1sicos de la historia ambiental:<em> A Plague of Sheep. Environmental Consequences of the Conquest of Mexico, <\/em>de Elinor Melville, en el que se narra la forma en la que la poca competencia de otros animales dom\u00e9sticos y la forma en la que se adaptaron a las especies vegetales nativas, algunas especies animales como las ovejas, tuvieron un crecimiento poblacional que se sali\u00f3 de control en regiones semi\u00e1ridas como el Valle del Mezquital en el centro de M\u00e9xico. Como se mencion\u00f3 previamente, el problema de la domesticaci\u00f3n animal (y vegetal) nos obliga a mirar a la biogeograf\u00eda y a la distribuci\u00f3n de la biodiversidad en los distintos continentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>El historiador Crosby se enfoc\u00f3 en las diferencias entre la flora y la fauna de los continentes que interactuaron desde 1492. Los contrastes entre la cantidad de animales domesticados, en la forma y contenido nutricional de los cultivos y en la variedad de vegetales disponibles para el consumo humano en ambos lados del Atl\u00e1ntico fueron integrados al an\u00e1lisis hist\u00f3rico de la conquista. En el camino inaugurado por Crosby, el bi\u00f3logo y ge\u00f3grafo Jared Diamond, profundiz\u00f3 en dichas diferencias, as\u00ed como su relaci\u00f3n con desarrollo diferenciado de los europeos y otros pueblos del mundo, as\u00ed como las bases biol\u00f3gicas de dichos procesos en su libro <em>Guns, Germs, and Steel. The Fate of Human Societies<\/em><span id='easy-footnote-6-47184' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184#easy-footnote-bottom-6-47184' title='Jared Diamond, &lt;em&gt;Guns, Germs, and Steel. The Fate of Human Societies&lt;\/em&gt;, Nueva York, Norton, 2003.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span>\u00a0<em>, <\/em>publicado originalmente en 1997 y galardonado con un Pulitzer. De esa forma, ofrece una respuesta de por qu\u00e9 fueron los europeos quienes terminaron por conquistar espacios de tan variadas latitudes, sin te\u00f1irla de racismo (la insistencia en este punto es necesaria en tanto la superioridad de la \u201craza\u201d europea sigue siendo un factor pseudo explicativo de muchas diferencias culturales, sociales y pol\u00edticas en el mundo actual).<\/p>\n<p>En primera instancia, la incorporaci\u00f3n de los animales a las comunidades humanas v\u00eda la domesticaci\u00f3n no fue igual en cada continente. Eso conlleva reflexionar en el proceso de domesticar a un animal para que pueda ser parte de las fuerzas productivas (arado, transporte, fuente de alimento y productos, por ejemplo, textiles). Para ello es necesario controlar la reproducci\u00f3n de los individuos de manera sostenida a lo largo de generaciones y los animales, pero \u00e9stos deben de cumplir con ciertas caracter\u00edsticas. No deben ser territoriales, deben ser \u201csociables\u201d, no ser muy violentos y tener ciclos de crecimiento relativamente cortos. As\u00ed, no se trata de que de aquel lado del Atl\u00e1ntico los humanos fuesen mejores domesticadores, sino que simplemente hab\u00eda m\u00e1s animales candidatos que cumplieran con las caracter\u00edsticas mencionadas. Diamond nos recuerda que Europa y Asia en realidad no son dos continentes, es una gran masa continental (Eurasia) con mayor extensi\u00f3n por lo que dentro de su diversidad animal, exist\u00edan m\u00e1s animales domesticables. En Am\u00e9rica y Australia los hubo, pero se extinguieron a finales del Pleistoceno, justo al arribo de los grupos humanos. La consecuencia fue que en este lado del oc\u00e9ano, los animales domesticados eran principalmente guajolotes en el norte del continente y en el sur, las llamas y alpacas. Los osos, lobos, venados, alces y pumas no cumpl\u00edan con los requisitos mencionados. En cambio en Eurasia los humanos integraron ovejas, cabras, vacas, caballos, burros, camellos, gusanos de seda, ceb\u00faes, gatos, gallinas, yaks, palomas, gansos, patos y caballos a sus fuerzas productivas. La presencia de estos animales durante el desarrollo de la agricultura fue una ventaja importante para los grupos humanos de esa regi\u00f3n del planeta.<\/p>\n<p>En el caso de las especies vegetales cultivables y su domesticaci\u00f3n, tambi\u00e9n fue un proceso diferenciado. El origen de la agricultura fue muy distinto en este continente que en el resto del mundo. La diferencia radic\u00f3 en el cultivo de granos, cuyo contenido proteico y energ\u00e9tico debe ser alto y sus ciclos de cultivo r\u00e1pidos, para poder ser aprovechados por los humanos de manera eficiente. En el caso del trigo, es importante mencionar que la variedad silvestre es muy similar a la variedad domesticada. Por su parte, el ma\u00edz pas\u00f3 por un proceso milenario de selecci\u00f3n artificial que nos brind\u00f3 una planta muy distinta al <em>teocintle <\/em>silvestre. La consecuencia en t\u00e9rminos temporales es realmente impresionante. La agricultura en Eurasia surgi\u00f3 hace once mil a\u00f1os aproximadamente, pero en Am\u00e9rica hace seis mil; cinco mil a\u00f1os de diferencia. Cuando el ma\u00edz ya comenz\u00f3 a ser una base para el sustento de las sociedades, en Eurasia estaba terminando la llamada \u201cedad de bronce\u201d. El uso de dos variedades de trigo y mijo, la cebada, el centeno, la avena y el arroz como granos b\u00e1sicos contrast\u00f3 con el del ma\u00edz, la quinoa y el amaranto en la actual Am\u00e9rica. Adem\u00e1s, el ma\u00edz dom\u00e9stico tard\u00f3 a\u00f1os en llegar al sur del continente por sus caracter\u00edsticas geogr\u00e1ficas. Es m\u00e1s f\u00e1cil el tr\u00e1nsito y la comunicaci\u00f3n de las culturas por Eurasia y llegar a todos los rincones de una masa continental que se extiende de Este a Oeste; Am\u00e9rica est\u00e1 dividida en dos y su disposici\u00f3n \u201cvertical\u201d hace que los climas cambien en regiones relativamente peque\u00f1as. Basta con observar la diferencia entre los ecosistemas del norte, centro y sur de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n de estos factores gener\u00f3 grupos humanos diversos con herramientas, saberes y pr\u00e1cticas que les permiti\u00f3 relacionarse con la naturaleza de distinta manera. Para el siglo XV, los humanos que hab\u00edan comenzado a construir sus formas de vida con un sinf\u00edn de ventajas materiales y cuyo proceso desarrollo comenz\u00f3 cinco mil a\u00f1os antes, pudieron conquistar otras partes del planeta y a sus habitantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Con esta reflexi\u00f3n no se trata de evadir mirar el horror genocida ni la destrucci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, cultural y ecol\u00f3gica (pues muchas de las especies ex\u00f3ticas desequilibraron los ecosistemas como los pastos que han invadido los suelos de todos los continentes) que se dio por el proceso colonial, ante lo que la met\u00e1fora del <em>intercambio<\/em> es bastante incorrecta. Al contrario, se trata de reconocer que el motor de este proceso no fueron las m\u00edticas causas como la habilidad absoluta ni la superioridad racial o intelectual intr\u00ednseca a los \u201cvalientes\u201d conquistadores, sino la diferencia en las condiciones materiales y comprender bajo esa mirada las causas y consecuencias que siguen sucediendo con la interacci\u00f3n entre distintos pueblos y culturas.<\/p>\n<p>El proceso que comenz\u00f3 en 1492 cambi\u00f3 al mundo y eso no est\u00e1 en duda. Los sistemas de conocimiento y el entendimiento del mundo y de la vida entraron en crisis. La cosmolog\u00eda, por ejemplo, pues ver el cielo desde la Patagonia cambi\u00f3 la forma de comprender el orden celeste. Por otra parte, las preguntas en torno al origen del humano y sus distintos grupos \u00e9tnicos (antes conceptualizados como \u201crazas\u201d), pues en los textos b\u00edblicos nunca mencionaron los territorios que ahora eran parte fundamental del sistema. El estudio de este proceso desde la \u00f3ptica ecol\u00f3gica y materialista no solo abre los debates a la complejizaci\u00f3n de la reflexi\u00f3n hist\u00f3rica, sino que tiende lazos entre distintos campos del saber. Crosby y Diamond no s\u00f3lo pertenec\u00edan a distintos dominios de las ciencias, sino que siempre reconocieron que el trabajo de bi\u00f3logos, ec\u00f3logos, antrop\u00f3logos, ge\u00f3grafos y ge\u00f3logos, fue fundamental para escribir sus historias.\u00a0 Sirva este texto como un exhorto a buscar por estos caminos, emplazados en plena crisis ecol\u00f3gica y planetaria, distintas aproximaciones explicativas de fen\u00f3menos hist\u00f3ricos. Con nuevas historias, podr\u00edamos hallar nuevas rutas navegables que han ignorado los supremacistas, hispanistas e indigenistas que contin\u00faan en su constante y violenta manipulaci\u00f3n discursiva, que excluye -ante todo- a los distintos pueblos del mundo, menospreciando sus maneras de habitarlo.<\/p>\n<p><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I En el coraz\u00f3n del oficio de historiar yace una idea que suele aclarar la vista cuando nos enfrentamos a un fen\u00f3meno hist\u00f3rico. Una manera de formularla es la siguiente: investigar lo que sucedi\u00f3, no es un fin en s\u00ed mismo; la investigaci\u00f3n siempre tiene un motor y lo que se hace con el conocimiento &#8230; <a title=\"Una mirada ecol\u00f3gica sobre la colonizaci\u00f3n de lo que hoy se conoce como Am\u00e9rica\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47184\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Una mirada ecol\u00f3gica sobre la colonizaci\u00f3n de lo que hoy se conoce como Am\u00e9rica\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61340,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[625],"tags":[4841,3851,6020,1530,6021,6022,6023,1505],"ppma_author":[2834],"class_list":["post-47184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas","tag-12-de-octubre","tag-america","tag-colon","tag-colonizacion","tag-decolonizacion","tag-ecologia","tag-europeo","tag-genocidio","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2834,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"ayamel-fernandez-garcia","display_name":"Ayamel Fern\u00e1ndez Garc\u00eda","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Ayamel","last_name":"Fern\u00e1ndez Garc\u00eda","user_url":"","job_title":"","description":"Ayamel Fern\u00e1ndez Garc\u00eda (Ciudad de M\u00e9xico, 1996) Historiador egresado de la UNAM. 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