{"id":47052,"date":"2022-03-30T12:25:31","date_gmt":"2022-03-30T18:25:31","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052"},"modified":"2026-10-28T10:36:51","modified_gmt":"2026-10-28T16:36:51","slug":"el-rojo-silencio-de-la-flor-cantares-de-vela-de-dolores-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052","title":{"rendered":"El rojo silencio de la flor: Cantares de vela, de Dolores Castro"},"content":{"rendered":"<p class=\"Cuerpo\" style=\"text-align: justify; text-justify: inter-ideograph; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-family: 'Times New Roman',serif;\">En <span class=\"Ninguno\"><i>El libro del desasosiego<\/i><\/span>, Bernardo Soares escribi\u00f3: \u201cmi patria es la lengua\u201d. Y quiz\u00e1s esta aseveraci\u00f3n pueda ser, en ocasiones, inexacta. La lengua, s\u00ed, puede ser la patria, asaz el continente de lecturas y tradiciones po\u00e9ticas y escriturales, pero tambi\u00e9n puede ser una habitaci\u00f3n min\u00fascula, en donde el viaje alrededor de \u00e9sta sea un \u00edntimo recorrido por la propia piel y sus sensaciones; por el resabio en la boca de un \u00f3sculo impertinente que se qued\u00f3 para habitarla; por la mirada que fija se pierde y remonta el vuelo por los intersticios de la memoria; por el estruendo de palabras olvidadas que se enquistan en el o\u00eddo, o tal vez por el aroma del roc\u00edo que se posa en la hierba despu\u00e9s de haber abandonado el p\u00e9talo que la abrigara en primera instancia. La lengua se habita, se reconoce y se desnuda, y al hacerlo quedan sus resquicios expuestos: palabras que la conforman y la limitan, que la renuevan y la distienden y que quedan al cobijo de quien las enuncia para nombrarlo todo siempre por vez primera.<\/span><\/p>\n<p>En 1940, se funda la revista <em>Am\u00e9rica<\/em>, \u201cpor un grupo de j\u00f3venes mexicanos y espa\u00f1oles del exilio vinculados con las Juventudes Socialistas Unificadas de M\u00e9xico y de la Juventud Socialista Espa\u00f1ola\u201d.<span id='easy-footnote-1-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-1-47052' title='Samuel Gordon, \u201cCartas de Rosario Castellanos a Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez\u201d, en &lt;em&gt;Literatura mexicana&lt;\/em&gt;, M\u00e9xico: Centro de Estudios Literarios del iif, unam, N\u00fam. 1, Vol. 7, 1996, p. 182.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> Bajo la direcci\u00f3n inicial de los poetas Roberto Guzm\u00e1n Araujo y Manuel Ler\u00edn, reuni\u00f3 a escritores como Alfonso Reyes y Enrique Diez-Canedo. A partir de agosto de 1942, el poeta Marco Antonio Mill\u00e1n asume la direcci\u00f3n de la revista que tendr\u00eda, en sus dos d\u00e9cadas de vida, a colaboradores como Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez, Margarita Michelena, Al\u00ed Chumacero, Rosario Castellanos, Concha M\u00e9ndez y Xavier Villaurrutia, entre muchos otros. En 1948, la revista cambia el subt\u00edtulo de <em>Tribuna de la democracia<\/em>, por el de <em>Revista Antol\u00f3gica<\/em>, y desde su creaci\u00f3n se dio a la tarea de albergar, en parte gracias a los oficios e instinto de Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez, a j\u00f3venes escritores que comenzaban su carrera literaria. Adem\u00e1s, <em>Am\u00e9rica. Revista Antol\u00f3gica<\/em> public\u00f3, por mencionar algunos, <em>29 cuentistas mexicanos actuales<\/em>, de 1945, con notas de Marco Antonio Mill\u00e1n y Manuel Ler\u00edn, que antolog\u00f3 cuentos de Ermilo Abreu G\u00f3mez, Juan de la Cabada, Jorge Ferretis, Manuel Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez, Jes\u00fas R. Guerrero,\u00a0 Rafael F. Mu\u00f1oz, Jos\u00e9 Mart\u00ednez Sotomayor y Francisco L. Urquizo; tambi\u00e9n, <em>Presentaci\u00f3n al templo<\/em>, de 1952, de Rosario Castellanos y <em>La tristeza terrestre<\/em>, de 1954, de Margarita Michelena.<span id='easy-footnote-2-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-2-47052' title='Diana del \u00c1ngel, &lt;em&gt;Cuerpos centelleantes. La corporalidad en la obra po\u00e9tica de Rosario Castellanos, Margarita Michelena y Enriqueta Ochoa&lt;\/em&gt;, tesis para obtener el grado de Doctora en Letras, unam, 2019, p. 23.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a> Y en 1949, sale a la luz <em>El coraz\u00f3n transfigurado<\/em>, de Dolores Castro. El poemario ten\u00eda ilustraciones de Francisco Moreno Capdevila, un grabado del pintor Francisco Amighetti y una presentaci\u00f3n de Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez. Castro habla de su relaci\u00f3n con la revista:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La revista <em>Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica<\/em> llegaba en un momento en que terminaban una serie de capillas exclusivas, cerradas: <em>Letras de M<\/em><em>\u00e9<\/em><em>xico<\/em>, <em>El Hijo<\/em><em> Pr\u00f3digo<\/em>, en fin, cada quien ten\u00eda sus escritores. Entonces nosotros, al ver una revista con esa apertura . . . Ah\u00ed escribieron todos los que ahora seguimos escribiendo: Juan Jos\u00e9 Arreola, Mar\u00eda Elena Berm\u00fadez [\u2026] Sergio Galindo, Emma Godoy, Luisa Josefina Hern\u00e1ndez, Margarita Paz Paredes, [\u2026] Jaime Sabines, Rodolfo Usigli \u2014en su vertiente po\u00e9tica\u2014, por precisar algunos.<a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><span id='easy-footnote-3-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-3-47052' title='Samuel Gordon, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, p. 182.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1939, un a\u00f1o antes de su fundaci\u00f3n, los que formar\u00edan parte de la aventura editorial de <em>Am\u00e9rica<\/em> se reun\u00edan en un caf\u00e9 \u201ccerca del Cine Monumental, en la Avenida Hidalgo [\u2026] y trasladaron sus sesiones a un caf\u00e9 de chinos de las calles de Dolores. Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez invit\u00f3 a Rosario Castellanos y a Dolores Castro a sumarse a dichas reuniones\u201d.<span id='easy-footnote-4-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-4-47052' title='&lt;em&gt;Ibid.&lt;\/em&gt;, p.193.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a> Esta invitaci\u00f3n, debida en parte al poeta Ram\u00f3n G\u00e1lvez Monroy, ser\u00eda el punto de partida de una de las voces m\u00e1s vibrantes del medio siglo. Desde su primer libro, Dolores Castro mostr\u00f3 una voz que, si bien ten\u00eda como referencia una tradici\u00f3n, tambi\u00e9n comenzaba a romper con ella. <em>El coraz\u00f3n transfigurado<\/em> es un poema de largo aliento, una silva por sus versos endecas\u00edlabos y heptas\u00edlabos, que sigue las huellas del <em>Primero sue\u00f1o<\/em>, de Sor Juana. <em>El coraz\u00f3n<\/em>\u2026 inicia con el verso \u201cEs tiempo de las sombras\u201d, y termina con \u201ceste sue\u00f1o es la sombra que se muere\/ con la primera estrella matutina\u201d. Es el relato de una noche en la que se vislumbra el eco de la monja jer\u00f3nima, pero tambi\u00e9n de la generaci\u00f3n del 27, por ejemplo, de Pedro Salinas, por el uso del verso blanco. De su primer libro, Rosario Castellanos apunta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Es el amor, el amor m\u00e1s entra\u00f1able, el que rompe nuestra condici\u00f3n de isla y toma posesi\u00f3n del mundo, el que se ensancha en el tiempo, atr\u00e1s, hasta el m\u00e1s remoto ayer, cuando Dios estaba a\u00fan \u201chiriendo las entra\u00f1as del vac\u00edo [\u2026] Para elogiar a Dolores es suficiente se\u00f1alar su presencia. Es superfluo insistir en la novedad de su estilo, en su intenci\u00f3n de perdurabilidad, en el vigor o la delicadeza de su aliento. Quienes la lean encontrar\u00e1n, ineludiblemente, estas y otras cualidades, pues de todas est\u00e1 su poes\u00eda transida y resplandeciente\u201d.<span id='easy-footnote-5-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-5-47052' title='Rosario Castellanos, &lt;em&gt;Mujer de palabras. Art\u00edculos rescatados de Rosario Castellanos&lt;\/em&gt; (vol. 1), M\u00e9xico: Conaculta, 2004, p. 55.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El oficio po\u00e9tico de Dolores Castro encontrar\u00eda un cauce en la <em>Antolog\u00eda de los 50 poetas contempor\u00e1neos en M\u00e9xico, <\/em>de Jes\u00fas Arellano, quien recoge sus textos junto a los de Margarita Michelena, Emma Godoy, Margarita Paz Paredes, Concha Urquiza, Guadalupe Amor, Rosario Castellanos y Enriqueta Ochoa. Para Diana del \u00c1ngel:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">En el libro se incluye [\u2026] a un total de ocho mujeres frente a cuarenta y dos hombres. A pesar de la simetr\u00eda num\u00e9rica, cabe destacar la opini\u00f3n de Arellano sobre la importancia que desde 1950 ten\u00edan las mujeres dentro de la poes\u00eda mexicana.<span id='easy-footnote-6-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-6-47052' title='Diana del \u00c1ngel, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 25 y 26.\u00a0'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1955, Alfonso M\u00e9ndez Plancarte publica <em>Ocho poetas mexicanos<\/em>, que re\u00fane, adem\u00e1s de a Dolores Castro, a Alejandro Avil\u00e9s, Roberto Cabral del Hoyo, Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez, Honorato Ignacio Margaloni, Octavio Novaro y Javier Pe\u00f1alosa. A este grupo de poetas se le conocer\u00eda como el grupo de \u201clos ocho de <em>\u00c1bside<\/em>\u201d, por ser todos colaboradores de <em>\u00c1bside. Revista de cultura mexicana. <\/em>La investigadora Alessandra Luiselli consigna que \u201cel lema de la generaci\u00f3n po\u00e9tica de \u2018los ocho de <em>\u00c1bside<\/em>\u2019, ideado por Dolores Castro, se\u00f1alaba: \u2018Cada uno su lengua, todos en una llama\u2019\u201d.<span id='easy-footnote-7-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-7-47052' title='Alessandra Luiselli, \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, en Dolores Castro, &lt;em&gt;El coraz\u00f3n transfigurado \/ The Transfigured Heart &lt;\/em&gt;(edici\u00f3n biling\u00fce. Tr. Francisco Mac\u00edas Vald\u00e9s), Estados Unidos: Libros Medio Siglo, 2013, p. 16.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a> A esta antolog\u00eda seguir\u00eda la publicaci\u00f3n de los libros <em>Siete poemas<\/em>, de 1952, y <em>La tierra est\u00e1 sonando<\/em>, editado por la Imprenta universitaria en 1959. En estos tres primeros libros, puede reconocerse lo que Benjam\u00edn Barajas, profundo conocedor de la obra de Castro, afirma en su tesis para obtener el grado de maestro en Literatura Mexicana:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La contemplaci\u00f3n como principio sobre el cual se funda su po\u00e9tica. [\u2026] La poeta se sit\u00faa en un \u00e1ngulo de privilegio desde donde escucha, palpa, ve siente el transcurrir del mundo, sus fen\u00f3menos y sus criaturas.<span id='easy-footnote-8-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-8-47052' title='Benjam\u00edn Barajas, &lt;em&gt;La po\u00e9tica de Dolores Castro&lt;\/em&gt;, tesis para obtener el grado de Maestro en Literatura Iberoamericana, M\u00e9xico: unam, 2001, p. 66.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que en <em>El coraz\u00f3n transfigurado <\/em>era el sue\u00f1o, en los dos libros siguientes ser\u00e1 el reconocimiento del cuerpo y la alegor\u00eda de \u00e9ste con la naturaleza: el fruto y el vientre, el hijo que no se tiene y el \u201cdulce dolor de estar viviendo\u201d. La poes\u00eda de Castro es inmisericorde en el instante, en el aguafuerte en donde la voz po\u00e9tica confiesa imp\u00fadica: \u201cLa tierra est\u00e1 sonando\/ y yo estoy desolada,\/ hueca por dentro, triste\u201d. En contrapunto de la mirada que se posa en los peque\u00f1os milagros cotidianos como el viento, la flor o las hormigas, est\u00e1 lo que \u00e9sta provoca al posarse en ellos: un breve instante en donde el mundo se aclara y la poeta puede verse \u201cfiel a su espejo diario\u201d, como escribiera L\u00f3pez Velarde. En el mirar est\u00e1 el ser, en conocer los m\u00ednimos universos que se gestan debajo de los pasos de la poeta para pensar sus propias huellas. Cuenta Dolores Castro:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Para m\u00ed, la principal maravilla fue que pudiera escribir poes\u00eda. Fui una ni\u00f1a muy inquieta, pero quer\u00eda saber. Me pon\u00eda a ver c\u00f3mo eran las hormigas, c\u00f3mo iban todas. Me quedaba pensando, como me hab\u00edan dicho en la escuela, que los insectos no ven como nosotros. Y si a \u00e9stos les dijeran \u201caqu\u00ed hay una ni\u00f1a que las est\u00e1 viendo\u201d. Como ellos tienen esa manera de ver, que no es directa, dir\u00edan \u201cme est\u00e1n enga\u00f1ando. No existe esa ni\u00f1a\u201d. Y yo dec\u00eda, \u201cDios, a lo mejor lo estamos viendo como si fu\u00e9ramos hormigas. \u00bfPor qu\u00e9 no creer en \u00e9l? Y creo que desde entonces, sin ser santurrona, he cre\u00eddo en Dios.<span id='easy-footnote-9-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-9-47052' title='Dolores Castro, conversaci\u00f3n in\u00e9dita con Jes\u00fas Francisco Conde de Arriaga.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese pensarse como objeto de la contemplaci\u00f3n divina marcar\u00e1 la poes\u00eda de Castro. En ella, en su poes\u00eda, se cumple lo que escribiera Vicente Huidobro: \u201cPor qu\u00e9 cant\u00e1is la rosa, \u00a1oh Poetas!\/ hacedla florecer en el poema;\/ s\u00f3lo para nosotros\/ viven todas las cosas bajo el sol\u201d. Y las rosas de Castro florecen al nombrarlas. En palabras del poeta Jos\u00e9 Francisco Conde:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">[Dolores Castro] afina el o\u00eddo para conocer la premura del agua, que puede ser lluvia o llovizna, o tormenta o r\u00edo, aun diluvio. De todas formas, lo primero que se divierte es un sonido que puede anunciarlo todo. Es un espejo sonoro que ofrece la quietud, el remanso o los signos luminosos de la cat\u00e1strofe; o el delicado pu\u00f1al del recuerdo y el olvido.<span id='easy-footnote-10-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-10-47052' title='Jos\u00e9 Francisco Conde Ortega, \u201cDolores Castro: la certeza en la flor\u201d, en &lt;em&gt;Casa del tiempo&lt;\/em&gt;, vol. 1, \u00e9poca V, n\u00fam. 13, febrero 2015, p. 15.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es tambi\u00e9n el enunciar de Castro un modo de quebrar el viento y la soledumbre de la existencia. <span data-ogsc=\"rgb(34, 34, 34)\" data-ogsb=\"white\">El primer poema de\u00a0<\/span><i><span data-ogsc=\"rgb(34, 34, 34)\">Cantares de vela<\/span><\/i><span data-ogsc=\"rgb(34, 34, 34)\" data-ogsb=\"white\">\u00a0comienza: \u201cA cabezadas rompo este silencio\u201d.<\/span>\u00a0Y es una declaraci\u00f3n de fe, un <em>ars poetica<\/em> que, a la manera del autor de <em>Altazor,<\/em> quiere declarar una verdad, la de la poeta que sabe que escribir poes\u00eda es escribir con ella, sin artificios m\u00e1s all\u00e1 de los que el mismo lenguaje pueda darle. En <em>Cantares de vela<\/em> los sustantivos que se repiten son \u201ctinieblas\u201d, \u201cmuerte\u201d, \u201cnoche\u201d, \u201csequ\u00eda\u201d, \u201crota\u201d: que significan un modo de ver el mundo, de estar en \u00e9l y cuestionarse a s\u00ed misma. La poes\u00eda de Dolores Castro es breve, contenida y, a la vez, feraz. El poemario, dividido en siete secciones \u2014\u201cCantar\u201d, \u201cViento quebrado\u201d, \u201cViene vibrando como un bosque sombr\u00edo\u201d, \u201cAndar\u201d, \u201cDonde crece mi vida\u201d, \u201cEclipse\u201d, \u201cDe la sombra y el fruto\u201d, adem\u00e1s del \u201cEp\u00edlogo\u201d de Alfredo Cardona Pe\u00f1a\u2014 dar\u00eda paso a un silencio de m\u00e1s de diecisiete a\u00f1os, hasta la publicaci\u00f3n de <em>Soles<\/em>, en 1977, en donde la experiencia da paso a un humor de hechura fina, como en el poema \u201cIntelectuales, S.A.\u201d: \u201cMientras t\u00fa trabajas\/ yo pienso por ti\u201d;<span id='easy-footnote-11-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-11-47052' title='Dolores Castro, &lt;em&gt;Soles&lt;\/em&gt;, M\u00e9xico: Jus, 1977, p. 43.'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a> pero siempre con la consciencia del oficio de entretejer un modo personal\u00edsimo de mirar la vida.<a href=\"\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a><\/p>\n<p>Dolores Castro, desde entonces, ha publicado, entre otros, la novela <em>La ciudad y el viento <\/em>(1962), y <em>Qu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>es lo vivido <\/em>(1980)<em>, Las palabras<\/em> (1990), <em>Poemas in<\/em><em>\u00e9<\/em><em>ditos<\/em> (1990), <em>No es el amor el vuelo<\/em> (1992), <em>Tornasol<\/em> (1997), <em>Sonar en el silencio<\/em> (2000), <em>Oleaje<\/em>, (2003), <em>\u00cdntimos hu<\/em><em>\u00e9<\/em><em>spedes<\/em> (2004), <em>Algo le duele al aire<\/em> (2011), <em>Sombra domesticada<\/em> (2013), adem\u00e1s de su reconocido ensayo <em>Dimensi<\/em><em>\u00f3n de la lengua en su funci\u00f3n creativa, emotiva y esencial<\/em> (1989). Su obra se ha erigido entre el rigor y la generosidad, entre el amoroso \u201crito cotidiano\u201d y el tr\u00e1fago vital. En las palabras que ha construido con paciencia y lucidez se abriga una parte fundamental de la historia de la poes\u00eda mexicana, esas palabras suyas que \u201cruedan por esa cuesta\/ y tratan de ver el sol\/ con sus ojos de piedra\/ pulimentada\u201d.<span id='easy-footnote-12-47052' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052#easy-footnote-bottom-12-47052' title='&lt;em&gt;Ibid.&lt;\/em&gt;, p. 39.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El libro del desasosiego, Bernardo Soares escribi\u00f3: \u201cmi patria es la lengua\u201d. Y quiz\u00e1s esta aseveraci\u00f3n pueda ser, en ocasiones, inexacta. La lengua, s\u00ed, puede ser la patria, asaz el continente de lecturas y tradiciones po\u00e9ticas y escriturales, pero tambi\u00e9n puede ser una habitaci\u00f3n min\u00fascula, en donde el viaje alrededor de \u00e9sta sea un &#8230; <a title=\"El rojo silencio de la flor: Cantares de vela, de Dolores Castro\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=47052\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El rojo silencio de la flor: Cantares de vela, de Dolores Castro\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":62812,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[],"ppma_author":[3176],"class_list":["post-47052","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3176,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"jesus-francisco-conde-de-arriaga","display_name":"Jes\u00fas Francisco Conde de Arriaga","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Jes\u00fas Francisco","last_name":"Conde de Arriaga","user_url":"","job_title":"","description":"Estudi\u00f3 la licenciatura en Lengua y Literaturas Hisp\u00e1nicas en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la\u00a0UNAM. Fue becario de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas en el \u00e1rea de  Narrativa en las generaciones 2009 - 2010 y 2010 - 2011, y dos veces becario del programa J\u00f3venes Creadores del Fonca en los periodos 2014 - 2015 y  2017 - 2018, ambos en la especialidad de cuento. Ha publicado cuento, ensayo, rese\u00f1a y cr\u00edtica literaria en Laberinto, Confabulario, Este pa\u00eds, Molino de letras, Siembra y Tinta Seca, entre otros. Aparece en las antolog\u00edas Cofrad\u00eda de coyotes (La Coyotera Ediciones, 2007); Fantasiofrenia II. Antolog\u00eda del cuento da\u00f1ado (Ediciones Libera, 2007); Ardiente coyotera (La Coyotera Ediciones, 2008) y Bragas de la noche (Colectivo Entr\u00f3pico, 2008). Es autor del libro de cuentos Campanario de luz, (UAM, 2013), y de La espantosa y maravillosa vida de Roberto el Diablo (UAM, 2019). Es editor de la revista Casa del Tiempo de la UAM. 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