{"id":46509,"date":"2022-03-29T07:30:36","date_gmt":"2022-03-29T13:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=46509"},"modified":"2026-10-28T10:41:45","modified_gmt":"2026-10-28T16:41:45","slug":"las-palabras-y-las-cosas-de-michel-foucault","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=46509","title":{"rendered":"Las palabras y las cosas de Michel Foucault"},"content":{"rendered":"<p>Mi proyecto de lectura del corto mes de febrero fue releer <em>Las palabras y las cosas <\/em>de Michel Foucault. No fue un proyecto sencillo. El libro de casi cuatrocientas p\u00e1ginas es una exposici\u00f3n sumamente compleja, escrita en un lenguaje tanto t\u00e9cnico como po\u00e9tico, cuyo argumento se va desarrollando lentamente. Foucault no revela con claridad cu\u00e1l es su argumento desde un inicio. Hay que encontrarlo entrelazando las escenas que va dibujando, pincelada a pincelada. Tuve que forzarme a leer como le\u00eda antes: por placer, con el gusto de descubrir en cada p\u00e1gina algo nuevo, sin buscar el coraz\u00f3n de la proposici\u00f3n te\u00f3rica para digerirlo r\u00e1pidamente. <em>Las palabras y las cosas <\/em>se lee como una novela policiaca en la que poco a poco se va aclarando el misterio que se presenta al inicio del texto: \u00bfpor qu\u00e9 la risa sacudi\u00f3 a Foucault cuando ley\u00f3 \u201cEl idioma anal\u00edtico de John Wilkins\u201d en donde Borges habla de la enciclopedia china que divide a los animales y enlista las extra\u00f1as categor\u00edas de forma alfab\u00e9tica?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Leo a Foucault en medio de la invasi\u00f3n de Rusia a Ucrania. He tenido pesadillas recurrentes y no dejo de actualizar la p\u00e1gina de las noticias. \u00bfC\u00f3mo un hecho tan lejano afect\u00f3 tanto mi precario balance? Hab\u00eda enterrado en la memoria las otras im\u00e1genes de la primera guerra televisada que presenci\u00e9, la invasi\u00f3n de los Estados Unidos a Afganist\u00e1n. Los bombardeos, los reportajes, verlo todo en la televisi\u00f3n. Y siempre la fuerza del imperio. Y ahora, se supone que debemos de seguir con la vida, sin m\u00e1s, solo preocup\u00e1ndonos de que pagaremos m\u00e1s por la gasolina. Mis pesadillas se van pintando de guerras con pasajes de los sistemas clasificatorios de las ciencias humanas y con mi empecinado intento de aprehender c\u00f3mo es que la modernidad lleg\u00f3 a desmentir de forma tan radical las verdades ideol\u00f3gicas de las epistemes anteriores. En mis sue\u00f1os, aparecen las enciclopedias chinas al lado de tanques de guerra y hombres bailando en el Kremlin junto a la Justine de Sade. La escritura es tanto testimonio como terca resistencia ante los acontecimientos que modifican de forma abrupta el orden de las cosas. Escribo para conjeturar, para procesar, para sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>El t\u00edtulo original del libro que Foucault public\u00f3 en 1966 era<em> El orden de las cosas <\/em>(mismo que se mantuvo en ediciones en otros idiomas), que el autor tuvo que modificar por cuestiones editoriales. <em>Las palabras y las cosas<\/em> tiene como subt\u00edtulo el tema del libro: <em>una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas<\/em>. Cuando Foucault habla de una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas no debemos imaginar una excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica que va \u201cdesvelando\u201d los misterios de las civilizaciones extintas, mientras un arque\u00f3logo con gorro, chaleco beige y guantes desempolva artefactos y huesos bajo el inclemente sol. No es una arqueolog\u00eda que busque el <em>arch\u00e9<\/em>, el origen de las cosas. La arqueolog\u00eda de Foucault es un intento de separarse de la manera de historiar de la modernidad. Le interesa localizar y analizar no las figuras excepcionales, no los autores, no los eventos y a\u00f1os clave, sino las formaciones discursivas, en un estudio y descripci\u00f3n sistem\u00e1tica del discurso y de sus objetos. El suelo que excava Foucault no es la tierra, sino el suelo del pensamiento, la arena que va configurando la forma en que ordenamos, la rejilla a trav\u00e9s de la cual vemos las cosas. Foucault es un arque\u00f3logo de todo lo que damos por sentado, de lo que pensamos que es obvio y cierto. Con pico y pala, en cada l\u00ednea, va revelando los huesos del pensamiento, documentos de las formas de pensar.<\/p>\n<p>La arqueolog\u00eda de Foucault se aproxima a la historia del pensamiento lejos del esp\u00edritu de Marx o de Hegel, en donde la historia ser\u00eda una suerte de proceso colectivo y de acumulaci\u00f3n. Foucault se aproxima al pasado como si tuviera en sus manos un caleidoscopio que contiene fragmentos discretos. En cada vuelta, los cristales se reacomodan y van revelando un patr\u00f3n, establecido por el azar. Cada episteme o forma de ordenar los saberes es un giro del caleidoscopio que crea un nuevo patr\u00f3n. No hay una l\u00f3gica interna ni una norma universal y por lo tanto no hay un prop\u00f3sito ulterior o \u201cprogreso\u201d lineal. Cada episteme autoriza \u201cla nueva relaci\u00f3n que a trav\u00e9s de ella se establece entre las palabras, las cosas y su orden\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>\u00bfNos ser\u00e1 posible ser menos ciegos ante nuestro propio caleidoscopio? \u00bfC\u00f3mo analizar los \u00f3rdenes que han surgido ya cincuenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s del libro de Foucault? El orden mundial r\u00e1pidamente cambiante, una pandemia, guerras continuas y crisis de refugiados, la voracidad de la tecnolog\u00eda y las promesas del capital. \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre las palabras, las cosas y su orden, hoy? Nos hace falta la lucidez de Foucault para acallar las interminables opiniones y explicaciones hoy ubicuas por la democratizaci\u00f3n de los medios, por las redes. Nos hace falta alguien que se eche un clavado en el archivo y que duerma en la biblioteca para poder desenterrar el orden que no vemos en nuestro caleidoscopio, ciegos como estamos de tan acostumbrados a ver las mismas figuras, desde la misma perspectiva. Nos hace falta tiempo para poder en retrospectiva pensar, no ya en la voracidad del instante fugaz, el impulso hacia el consumo y la producci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p><em>Las palabras y las cosas <\/em>se public\u00f3 en 1966 y el libro fue un sorpresivo <em>bestseller<\/em> en Francia. La primera edici\u00f3n se agot\u00f3 r\u00e1pidamente. Desde entonces el libro se ha traducido y editado en decenas de idiomas y se sigue reimprimiendo en todos ellos. Ya en 1961 Foucault hab\u00eda publicado el libro que lo dio a conocer, la <em>Historia de la locura en la \u00e9poca cl\u00e1sica<\/em>, pero no fue sino hasta la publicaci\u00f3n de <em>Las palabras y las cosas <\/em>que Foucault consolid\u00f3 su m\u00e9todo, que despu\u00e9s ser\u00eda objeto de su libro m\u00e1s te\u00f3rico, <em>La arqueolog\u00eda del saber <\/em>(1969).<\/p>\n<p>En <em>Las palabras y las cosas <\/em>Foucault traza tres epistemes y describe las formas de ordenar las palabras y las cosas en tres momentos hist\u00f3ricos. La invenci\u00f3n del hombre como objeto del saber humano es lo que busca desempolvar de los archivos. La b\u00fasqueda comienza por el siglo XVI, la episteme del renacimiento, en donde el lenguaje se rige por un sistema de semejanzas. En esta episteme se privilegia el m\u00e9todo de los comentarios e interpretaciones, pues se trata de buscar las similitudes: \u201cConocer las cosas es revelar el sistema de semejanzas que las hace ser pr\u00f3ximas y solidarias unas con otras\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Pero hay un quiebre en el orden de las semejanzas. Foucault llama a estos quiebres o discontinuidades \u201cacontecimientos\u201d que se reparten \u201csobre toda la superficie visible del saber y cuyos signos, sacudidas y efectos pueden seguirse paso a paso\u201d. La tarea del arque\u00f3logo es recorrer el acontecimiento seg\u00fan se va disponiendo y manifestando, pues en ese recorrido quedar\u00e1 claro \u201cc\u00f3mo las configuraciones propias de cada positividad se modifican\u201d. Esto nos dice m\u00e1s sobre la tarea del arque\u00f3logo foucaultiano: busca esos momentos no en donde todo funciona y opera sin dificultades, sino esos momentos o acontecimientos en donde las configuraciones se modifican, los roles cambian, las formas de pensar dejan de ser evidentes. Es un detective de los archivos que busca los signos y huellas de los acontecimientos en textos y documentos. Busca las borraduras, lo que deja de funcionar, las nuevas positividades. Lo que est\u00e1 a plena vista pero nadie se detiene a analizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>En el siglo XVII y XVIII el racionalismo altera la forma de conocer de la semejanza y modifica la episteme de la cultura occidental cuando comienza a privilegiar un an\u00e1lisis que remite toda medida (toda igualdad o desigualdad) a una puesta en serie que hace aparecer las diferencias como grados de complejidad. Para poder analizar el cambio, Foucault decide centrarse en tres \u00e1reas del conocimiento en donde se evidencia el cambio: la teor\u00eda del lenguaje, de la clasificaci\u00f3n y de la moneda. Es decir, se centra, para traer a la luz la ruptura y el cambio, en el estudio de la gram\u00e1tica general, de la taxonom\u00eda de los seres vivos (la historia natural) y el an\u00e1lisis de las riquezas. Estas tres formas de ordenar los saberes son los precursores de lo que ahora conocemos como la filolog\u00eda, la biolog\u00eda y la econom\u00eda pol\u00edtica. En esta episteme cl\u00e1sica se analizaba y establec\u00edan sistemas de signos y un cuadro de identidades y de diferencias cuyo centro era la nomenclatura y la taxonom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>La figura que rompe con la episteme del renacimiento es el Quijote y la figura que rompe con la episteme cl\u00e1sica del racionalismo son las libertinas de Sade. Quiz\u00e1s sea la enciclopedia china de Borges la que rompe con la episteme cl\u00e1sica y hace visible la episteme moderna. Llevan hasta sus \u00faltimas consecuencias sus sistemas de ordenar y clasificar las palabras y las cosas. Las figuras literarias son el testimonio m\u00e1s visible de los cambios. Esta hip\u00f3tesis no es inocente: la literatura es uno de los campos en donde las palabras pueden ser las cosas, en donde el orden se modifica con consecuencias diferentes a las que habr\u00eda en otros saberes. Necesitamos las representaciones para poder reconfigurar los saberes. La imaginaci\u00f3n reconfigura los discursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>A finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX hay una discontinuidad que irrumpe en el cuadro de las identidades y que modifica una vez m\u00e1s el panorama. Surge la analog\u00eda y la sucesi\u00f3n que relacionan organizaciones distintas y la Historia impone sus leyes al an\u00e1lisis de la producci\u00f3n, de los seres organizados y de los grupos ling\u00fc\u00edsticos. Esta es la positividad en la que, seg\u00fan Foucault, todav\u00eda nos encontramos hoy en d\u00eda. A partir del siglo XIX se definen los saberes que nos son contempor\u00e1neos, la episteme moderna, que define las llamadas \u201cciencias humanas\u201d que tambi\u00e9n vienen acompa\u00f1adas del nacimiento de otros saberes y \u00f3rdenes como la literatura, la historia, la psicolog\u00eda, la etnolog\u00eda, el psicoan\u00e1lisis, entre otros. En esta episteme cada positividad tiene la \u201cfilosof\u00eda\u201d que le conviene: \u201cla econom\u00eda la de un trabajo marcado por el signo de la necesidad, pero prometido finalmente a la gran recompensa del tiempo; la biolog\u00eda, la de una vida marcada por esa continuidad que solo forma los seres para desatarlos y que se encuentra liberada por ello mismo de todos los l\u00edmites de la Historia; y las ciencias del lenguaje, una filosof\u00eda de las culturas, de su relatividad y poder singular de manifestaci\u00f3n\u201d. Las dos grandes formas de an\u00e1lisis de nuestra era son interpretar y formalizar. Seg\u00fan Foucault, interpretamos los hechos y gran parte de las ciencias. Usa la formalizaci\u00f3n para deducir y elaborar sobre cierto n\u00famero de datos, en complejos sistemas axiom\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Es en esta episteme en la que el hombre se vuelve por primera vez pensable. El humanismo del renacimiento, el racionalismo de los cl\u00e1sicos, pudieron muy bien dar un lugar de privilegio a los humanos en el orden del mundo, pero no hab\u00edan podido pensar al hombre. Y no es coincidencia, entonces, que en la modernidad y en el siglo XX hayan surgido tantas teor\u00edas que piensan la finitud y manifiestan el fin de la metaf\u00edsica. En los a\u00f1os sesenta en que Foucault escrib\u00eda, se proclamaba a diestra y siniestra el fin de la metaf\u00edsica y el peor insulto para un pensador era llamarlo \u201cmetaf\u00edsico\u201d. Lo que Foucault traza es una genealog\u00eda mucho m\u00e1s larga de esta tendencia, lo cual revela que el hombre como objeto del pensamiento se ha vuelto recientemente pensable y es un suceso discursivo que autoriza la episteme moderna. Es decir, el hombre aparece en las ciencias humanas (que para Foucault no son ciencias) como un objeto solo en la modernidad, en donde se disputan los avances metaf\u00edsicos y manifiestan el fin de la metaf\u00edsica, que es producto del propio pensamiento occidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Uno de los libros m\u00e1s claros y \u00fatiles (aunque es sumamente parcial) sobre Foucault es el <em>Foucault <\/em>de Gilles Deleuze. A diferencia de las pol\u00e9micas abiertas que entablaron Jacques Derrida (quien deconstruy\u00f3 por completo la base de <em>Historia de la locura en la \u00e9poca cl\u00e1sica <\/em>en su ensayo \u201cCogito y la historia de la locura\u201d) y Jean Baudrillard (que critic\u00f3 a Foucault en su libro titulado <em>Olvidar a Foucault<\/em>), Deleuze ofrece, antes que nada, una lectura general de la obra de Foucault. Una de las afirmaciones que m\u00e1s me gustan, aunque puede ser le\u00edda como una provocaci\u00f3n, es la siguiente: \u201cQuiz\u00e1s el efecto de ese positivismo rarificado, a su vez po\u00e9tico, sea reactivar en la diseminaci\u00f3n de las formaciones discursivas o de los enunciados una experiencia general que siempre es la de la locura, y en la variedad de las posiciones en el seno de esas formaciones, un emplazamiento m\u00f3vil que siempre es el de un m\u00e9dico, el de un cl\u00ednico, el de un diagnosticador, el de un sintomatologista de las civilizaciones\u201d. La afirmaci\u00f3n de Deleuze me permite proponer que Foucault es un pensador po\u00e9tico cuya labor es leer los s\u00edntomas del discurso occidental, siempre en movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Escribo en el \u00faltimo d\u00eda de Febrero de 2022. Sigue la guerra en otro continente y las matanzas en mi pa\u00eds. La incertidumbre es la misma. Mis pesadillas se amueblan con nuevos seres y situaciones cada vez m\u00e1s monstruosas. Ayer acab\u00e9 finalmente <em>Las palabras y las cosas. <\/em>El libro concluye con una angustiante imagen po\u00e9tica: \u201cEl hombre es una invenci\u00f3n cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueolog\u00eda de nuestro pensamiento. Y quiz\u00e1 tambi\u00e9n su pr\u00f3ximo fin\u2026 podr\u00e1 apostarse a que el hombre se borrar\u00eda, como en los l\u00edmites del mar un rostro de arena\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi proyecto de lectura del corto mes de febrero fue releer Las palabras y las cosas de Michel Foucault. No fue un proyecto sencillo. El libro de casi cuatrocientas p\u00e1ginas es una exposici\u00f3n sumamente compleja, escrita en un lenguaje tanto t\u00e9cnico como po\u00e9tico, cuyo argumento se va desarrollando lentamente. Foucault no revela con claridad cu\u00e1l &#8230; <a title=\"Las palabras y las cosas de Michel Foucault\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=46509\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Las palabras y las cosas de Michel Foucault\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":62820,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[1347,5464,5465,5466,5467,5468,5469,5470],"ppma_author":[2797],"class_list":["post-46509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-borges","tag-cogito-y-la-historia-de-la-locura","tag-gilles-deleuze","tag-historia-de-la-locura-en-la-epoca-clasica","tag-jacques-derrida","tag-jean-baudrillard","tag-john-wilkins","tag-olvidar-a-foucault","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2797,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"cristina-soto-van-der-plas","display_name":"Christina Soto van der Plas","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Christina","last_name":"Soto Van der Plas","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1989), doctora en literatura latinoamericana por Cornell University. Psicoanalista en formaci\u00f3n. Ha publicado m\u00faltiples textos acad\u00e9micos y cr\u00f3nicas en revistas nacionales e internacionales. Su libro <em>Cura\u00e7ao: costa de cemento pueblo de prisi\u00f3n<\/em> (FETA: 2019) fue ganador del Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay 2019. "}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46509"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62256,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46509\/revisions\/62256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/62820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46509"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=46509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}