{"id":45917,"date":"2022-01-05T07:00:07","date_gmt":"2022-01-05T13:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45917"},"modified":"2026-10-28T12:55:23","modified_gmt":"2026-10-28T18:55:23","slug":"la-llave-al-declinar-el-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45917","title":{"rendered":"La llave al declinar el d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Abarbanel, Far\u00edas o Pinedo,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>arrojados de Espa\u00f1a por imp\u00eda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>persecuci\u00f3n, conservan todav\u00eda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>la llave de una casa de Toledo. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Libres ahora de esperanza y miedo, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>miran la llave al declinar el d\u00eda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>en el bronce hay ayeres, lejan\u00eda,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>cansado brillo y sufrimiento quedo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jorge Luis Borges<\/p>\n<p>Isaac Abravanel, o Abarbanel que de ambas formas de su nombre se le conoce, a pesar de sus setenta y un a\u00f1os, y del sopor veraniego de la laguna, sigue acudiendo al Palacio Ducal Veneciano. Recorre el Gran Canal desde el <em>Ghetto Novissimo<\/em> al norte de la ciudad, donde fueron a residir los jud\u00edos que el Edito de Granada expuls\u00f3 de Espa\u00f1a en 1492, hasta el centro de Venecia, ah\u00ed est\u00e1 la plaza de San Marcos y al fondo la catedral dedicada al mismo santo. El quehacer de la corte no le es ajeno, ni desconocido, ha formado parte de las cortes de al menos cuatro reyes, los juegos de poder ha buen tiempo que dejaron de apasionarlo, salvo que le ata\u00f1an directamente a \u00e9l y a s los suyos. As\u00ed tuvo que dejar Portugal a la muerte de Alfonso V, sab\u00eda que no pod\u00eda esperar benevolencia del rey Juan II; as\u00ed lleg\u00f3 a Castilla, la tierra de sus ancestros y por su amistad con Abraham Seneor tambi\u00e9n entr\u00f3 a la corte, hasta que pas\u00f3 lo que pas\u00f3.<\/p>\n<p>Las discusiones en la corte no le interesan particularmente. Sabe que su encuentro con la muerte est\u00e1 cercano, que ese encuentro que intentamos aplazar lo m\u00e1s posible en su caso no se computa en a\u00f1os sino en meses, o incluso en semanas. Se lo dice el aire que se le acaba, el agotamiento cada vez mayor. Podr\u00eda aguardar en su casa que sus asuntos en la corte fueran resueltos por sus hijos, por sus socios, pero siente la obligaci\u00f3n de acudir, que en el momento en el que ceda ser\u00e1 el momento de su renuncia, de la aceptaci\u00f3n de la partida. Pero, y eso es lo cierto, la posibilidad de una guerra con el Santo Padre lo tiene sin cuidado; sabe que aquel asunto le ata\u00f1e porque, dada su fortuna, parte de los recursos para esa guerra habr\u00e1n de ser sufragados por \u00e9l y sus amigos. Pero en aquella rica ciudad ni \u00e9l ni sus correligionarios son los \u00fanicos banqueros, sin ir m\u00e1s lejos lo son la familia del Dogo, los Laterano.<\/p>\n<p>Su cercan\u00eda a las cortes se la debe a su fortuna, tanto a las arcas que hered\u00f3 \u2014su abuelo fue tesorero de los reyes castellanos Enrique II y Juan I\u2014 como a esa figura pagana con la que se quiere encarnar al azar. Ha sido esa segunda fortuna la que le ha permitido conservar sus caudales y a\u00fan multiplicarlos. No renegado nunca de su suerte, aunque no pocas veces ha estado tentado a hacerlo, sabe que el Alt\u00edsimo ha estado de su parte; de ah\u00ed que siempre que le ha sido posible ha ayudado a los suyos. Piensa en aquel aciago verano de 1492, los reyes, do\u00f1a Isabel y don Fernando, le permitieron salir de sus reinos con todo su oro, don que agradeci\u00f3 sobre manera, mientras que por su propia cuenta corri\u00f3 la ayuda para que los m\u00e1s pobres de entre su gente, que, como \u00e9l y su familia, hab\u00edan elegido el exilio.<\/p>\n<p>Diecis\u00e9is a\u00f1os ha, piensa, piensa en la gente, su gente, que cargaba con cuanto les fuera posible, en las familias apartadas, en los bienes malbaratados. Diecis\u00e9is a\u00f1os en los que no ha vuelto a pisar la pen\u00ednsula. Desde entonces ha recorrido el Mare Nostrum, con el prestigio de su nombre y de su fortuna. N\u00e1poles, Siracusa, Monopoli, Corf\u00fa, Venecia son s\u00f3lo algunos de los nombres de las ciudades donde sus pasos de exiliado lo han llevado. Y est\u00e1 ah\u00ed, en el palacio del Dogo, en esa ciudad en medio de la laguna que sabe ser\u00e1 la \u00faltima ciudad que lo acoger\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 son para un anciano los atabales de la guerra? Poca cosa, se dice, sin embargo, el Dogo tiene su misma edad y ese ritmo b\u00e9lico no le es indiferente. Pero, se dice, \u00e9l tiene una ciudad que defender, un pueblo por el que luchar. Yo tambi\u00e9n lo tengo, se dice. Y piensa en sus vecinos del <em>Ghetto Novissimo <\/em>a quienes los venecianos desprecian doblemente por ser jud\u00edos y espa\u00f1oles. \u00a0Recuerda aquellos infructuosos cabildeos que \u00e9l y su amigo Abraham Seneor hicieron con los reyes para que dieran marcha atr\u00e1s al edicto que signaba el fin del juda\u00edsmo en Sefarad, en Espa\u00f1a. Aquellas discusiones que se prolongaban por horas entre \u00e9l y su amigo para ver c\u00f3mo evitar ese edicto, c\u00f3mo resolver aquella cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquel amigo que pudo haber sido su padre para \u00e9l segu\u00eda siendo Abraham Seneor, aunque hubiese tomado el nombre de Herr\u00e1n N\u00fa\u00f1ez Coronel. Fue en aquellas discusiones en las que, mientras no encontraban una soluci\u00f3n que pudiese convencer a los reyes, que su amigo confes\u00f3 que elegir\u00eda la conversi\u00f3n. Pero \u00e9l no pod\u00eda elegir aquel camino, no sabiendo cu\u00e1ntos de los suyos prefer\u00edan el exilio. Adem\u00e1s, habiendo crecido bajo la sombra de las persecuciones de 1391, que obligaron a su familia a dejar Sevilla e instalarse en Lisboa, sab\u00eda que le aguardaba la persecuci\u00f3n por parte de la Inquisici\u00f3n, la hostigadora del Edicto de Granada.<\/p>\n<p>Aquel hombre que hab\u00eda ayudado a do\u00f1a Isabel a llegar al poder, que hab\u00eda financiado su guerra contra el \u00faltimo reino moro de la pen\u00ednsula \u2014ayuda en la que \u00e9l mismo tambi\u00e9n hab\u00eda colaborado\u2014, que, a su lado, hab\u00edan impulsado el proyecto del genov\u00e9s de cruzar la mar oc\u00e9ano hab\u00eda dejado este mundo hac\u00eda mucho tiempo; ni siquiera un a\u00f1o vivi\u00f3 como cristiano. Isaac piensa que \u00e9l pronto tambi\u00e9n dejar\u00e1 este mundo. La reina ha muerto y el infame inquisidor que propici\u00f3 su expulsi\u00f3n tambi\u00e9n. Don Fernando sigue reinando. Mientras los suyos, su gente que sigue la ley de Mois\u00e9s, ha sido desperdigada por todo el Mediterr\u00e1neo y los reinos vecinos de Espa\u00f1a. Muchos de ellos con la esperanza de volver.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>1492 es el a\u00f1o parteaguas en el reinado de Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Arag\u00f3n (1452-1516), que unos a\u00f1os despu\u00e9s recibir\u00e1n del papa Alejandro VI (1431-1503) el apelativo por el que son conocidos: cat\u00f3licos, justamente por los acontecimientos que tuvieron lugar en ese a\u00f1o. El 6 de enero recibieron las llaves de Granada y Boabdil dej\u00f3 la pen\u00ednsula terminando con ocho siglos de dominaci\u00f3n isl\u00e1mica. El 31 de marzo firmaron el Edicto de Granada en el que ordenaban la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos de sus reinos, terminando con la presencia de esta minor\u00eda religiosa de m\u00e1s de quince siglos. A principios de agosto salieron del puerto de Palos las carabelas que expandir\u00edan sus dominios; mientras los jud\u00edos expulsados se embarcaban fuera de sus reinos.<\/p>\n<p>En 1492 la poblaci\u00f3n jud\u00eda de Castilla y Arag\u00f3n era a todas luces minoritaria \u2014de acuerdo con Joseph P\u00e9rez para ese momento representaba apenas el 2 % de la poblaci\u00f3n ambos reinos, si se acepta la estimaci\u00f3n de 200 mil personas; mientras que Henry Kamen es mucho m\u00e1s cauto en sus c\u00e1lculos estima que la poblaci\u00f3n conjunta no exced\u00eda las 80 mil personas; los autores coinciden en que la poblaci\u00f3n de jud\u00edos aragonesa es mucho menor a la castellana\u2014. La mitad de esa poblaci\u00f3n eligi\u00f3 el exilio antes que la conversi\u00f3n, entre 40 mil y 100 mil personas que segu\u00edan siendo jud\u00edos abandonaron los territorios de los Reyes Cat\u00f3licos. La religi\u00f3n jud\u00eda qued\u00f3 proscrita a partir de agosto de 1492; a\u00fan as\u00ed mucha gente eligi\u00f3 regresar y convertirse, sobre todo aquellos que emigraron a las costas norafricanas, debido a los malos tratos que recibieron.<\/p>\n<p>El juda\u00edsmo en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica hab\u00eda existido por lo menos desde el siglo I de nuestra era, sobre todo a partir de la destrucci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70. Fueron una minor\u00eda que empez\u00f3 a ser perseguida durante el reino visigodo, sobre todo a partir de la conversi\u00f3n al catolicismo del rey Recadero (559-601), que incluy\u00f3 algunos intentos de expulsi\u00f3n, hasta que en 711 comenz\u00f3 la dominaci\u00f3n musulmana de la pen\u00ednsula y el fin del reino visigodo. La poblaci\u00f3n jud\u00eda vio mejorada su situaci\u00f3n dado que se les consideraba, al igual que los cristianos, gente del libro; de ah\u00ed que se les permitiese profesar su religi\u00f3n a condici\u00f3n de pagar una serie de impuestos especiales por ello.<\/p>\n<p>A ese respecto Joseph P\u00e9rez, en Los jud\u00edos en Espa\u00f1a lo plantea en estos t\u00e9rminos \u2014contrarios a cierto mito con respecto a la tolerancia andaluza\u2014:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn relaci\u00f3n con las falsas religiones, los \u00e1rabes practicaron, en efecto, la tolerancia, pero\u00a0en el sentido que se le daba entonces a la palabra y que se le sigue dando hasta\u00a0una fecha muy reciente: no se respetaba a los jud\u00edos, ni se les reconoc\u00edan derechos: lo que se toleraba no era en ning\u00fan modo un derecho; simplemente, no se\u00a0les persegu\u00eda ni se les expulsaba porque se pensaba que su presencia pod\u00eda ser\u00a0\u00fatil; adem\u00e1s, los monarcas no se sent\u00edan todav\u00eda lo suficientemente fuertes como\u00a0para prohibir las falsas religiones.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>La situaci\u00f3n de la pen\u00ednsula, al interior del al-\u00c1ndalus y de los reinos cristianos que comenzaban a crecer, la tolerancia no era entendida como hoy la reconocemos, en su aspecto positivo, sino en el sentido negativo del t\u00e9rmino: se toleraba porque no quedaba de otra. Por su parte, en La inquisici\u00f3n espa\u00f1ola, Henry Kamen lo plantea as\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa pr\u00e1ctica de la \u00abtolerancia\u00bb en el sentido de permitir a la gente discrepar por supuesto que no exist\u00eda en ning\u00fan lugar de la Europa cristiana del siglo XVI, y no surgir\u00eda hasta varios siglos despu\u00e9s, cuando algunos estados concedieran derechos legales a las minor\u00edas religiosas. Pero las sociedades fronterizas en contacto con otras culturas, como suced\u00eda en el Mediterr\u00e1neo y en el este de Europa, pertenec\u00edan a una categor\u00eda especial. Como ellas, Espa\u00f1a fue una sociedad plural (y por lo tanto en cierto sentido indulgente) mucho antes de que la tolerancia se convirtiera en una cuesti\u00f3n filos\u00f3fica. [\u2026] La tolerancia era posible socialmente, aunque no fuera aceptable ideol\u00f3gicamente: era un rasgo que Espa\u00f1a compart\u00eda con otros estados europeos en los que hab\u00eda minor\u00edas culturales.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>A pesar de lo cual las comunidades jud\u00edas pudieron prosperar y algunos de sus miembros alcanzar posiciones de importancia, sobre todo a partir del reinado de Abd al-Rahman III (912-961). Este monarca lleg\u00f3 a encomendar misiones diplom\u00e1ticas a uno de sus m\u00e9dicos jud\u00edos Hasday ibn Sharprut (915-975), as\u00ed como la traducci\u00f3n de un c\u00f3dice de la obra de Disc\u00f3rides que el emperador Cosntantino VII env\u00edo a Abd al-Rahman III \u2014con lo que inici\u00f3 el proceso de traducci\u00f3n, que tuvo unos siglos m\u00e1s tarde su c\u00faspide con la escuela de Toledo\u2014. A Hasday tambi\u00e9n se atribuye el propiciar la as\u00ed llamada era de oro del juda\u00edsmo en Espa\u00f1a \u2014en la cual las ciencias y artes hechas por jud\u00edos florecieron e incluy\u00f3 a un jud\u00edo, poeta y fil\u00f3sofo, fuera nombrado visir de Granada y gobernara de facto el califato: Semuel ibn Nagrella (993-1055). Temporada de florecimiento que termin\u00f3 cuando se dio la invasi\u00f3n almor\u00e1vide en 1086 de los reinos de los taifas, que orill\u00f3 a la poblaci\u00f3n jud\u00eda a emigrar al norte, a los reinos cristianos, donde vivieron una segunda edad de oro, o la edad de plata del juda\u00edsmo en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>As\u00ed figuras como los citados Hasday y Negrella destacaron con sus obras filos\u00f3ficas y po\u00e9ticas, a quienes se suman los poetas Dunash ben Labrat (920-990), Yehudah Halevi (1070-1141), Solom\u00f3n ibn Gabirol (1021-1058), quien fue conocido entre los cristianos Avicebr\u00f3n, Abraham ibn Ezra (1092-1167), Menahem ben Saruq (\u00bf910?-970), Moses ibn Ezra (\u00bf1055?-1138), entre otros; as\u00ed como de Mois\u00e9s ben Maim\u00f3n (1138-1204), m\u00e1s conocido como Maim\u00f3nides, se convirti\u00f3 en vida un referente en los estudios talm\u00fadicos y como cient\u00edfico y fil\u00f3sofo no s\u00f3lo en los \u00e1mbitos hebreos sino para cristianos y musulmanes.<\/p>\n<p>Algunos autores recomiendan prudencia al hablar de estos momentos de desarrollo como edades de oro. Joseph P\u00e9rez as\u00ed lo plantea: \u201cLa edad de oro del juda\u00edsmo espa\u00f1ol en al-Andalus pertenece, pues, a la leyenda, una leyenda forjada despu\u00e9s de que terminara la dominaci\u00f3n musulmana en la Pen\u00ednsula.\u201d Adem\u00e1s, este historiador llama a considerar que el desarrollo art\u00edstico, cient\u00edfico y cultural no se dio de manera aut\u00f3noma y no benefici\u00f3 al conjunto de la poblaci\u00f3n jud\u00eda:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa Espa\u00f1a medieval no conoci\u00f3 m\u00e1s que dos culturas dominantes y dominadoras, primero la musulmana, luego la cristiana; los jud\u00edos se incorporaron a la una y despu\u00e9s a la otra, pero cultura jud\u00eda como tal no la hubo, a no ser que se quiera nombrar as\u00ed, en un sentido restringido, el conjunto de normas religiosas y espirituales por las que se reg\u00edan las aljamas. Los jud\u00edos siguieron siendo jud\u00edos en al-\u00c1ndalus desde el punto de vista religioso, pero en todo lo dem\u00e1s adoptaron los modelos culturales dominantes; en primer lugar, la lengua \u00e1rabe que les permit\u00eda acceder a un caudal literario, filos\u00f3fico y cient\u00edfico de extraordinaria riqueza. Asimilaron perfectamente la cultura \u00e1rabe y en esto estriba su \u00e9xito y su prestigio en al-\u00c1ndalus, un prestigio intelectual que no coincide ni mucho menos con una mejora sustancial de las condiciones de vida de la masa del pueblo hebreo.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>El fin del califato de C\u00f3rdova y la invasi\u00f3n de los reinos de los Taifas signific\u00f3 la persecuci\u00f3n a los jud\u00edos en los territorios dominados por los musulmanes, debido al celo religioso de los almor\u00e1vides y los almohades. Aunque las poblaciones hebreas no desaparecieron por completo de al-\u00c1ndalus, su presencia fue m\u00ednima.<\/p>\n<p>Mientras que los reinos cristianos se expand\u00edan, por una parte, ten\u00edan que aceptar a los jud\u00edos que habitaban en los territorios conquistados y por otra, a los que dejaron al-\u00c1ndalus. Los jud\u00edos fueron considerados propiedad del rey, lo fueron hasta el momento de la expulsi\u00f3n y gozaron de un trato relativamente benigno por parte de las autoridades. En La historia de los jud\u00edos en Espa\u00f1a se anota:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl hito m\u00e1s importante y significativo en ese sentido es la <em>Carta inter Christianos et Judaeos<\/em> promulgada por el rey de Castilla Alfonso VI en 1090. En este documento se promet\u00eda dar un trato similar a cristianos y jud\u00edos; adem\u00e1s, se declaraba que los jueces jud\u00edos gozar\u00edan de los mismos derechos que los cristianos. La Carta viene a ser, pues, como un fuero espec\u00edfico que se otorgaba a los jud\u00edos; como tal, es un documento original que no tiene equivalentes en el resto de la Europa cristiana.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, el rey Fernando III \u201cel Santo\u201d (1199-1252), al conquistar Sevilla se proclamaba emperador de las tres religiones. Su hijo Alfonso X \u201cel Sabio\u201d (1221-1284) promovi\u00f3 la Escuela de Traductores de Toledo, en la que sabios hebreos colaboraban con cristianos y musulmanes en labores de traducci\u00f3n, labores que segu\u00edan vigentes cuatro siglos despu\u00e9s, como atestigua Cervantes en el cap\u00edtulo IX de la primera parte del Quijote, donde se\u00f1ala que en Toledo encontr\u00f3 quien le tradujese la historia del \u00e1rabe al castellano, \u201c[\u2026] pues aunque le buscare de otra mejor y m\u00e1s antigua lengua le hallara\u201d, en referencia al hebreo.<\/p>\n<p>Al respecto Henry Kamen apunta:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn Espa\u00f1a, como en otras civilizaciones mediterr\u00e1neas, y a unos niveles raramente alcanzados en la Europa septentrional, se har\u00eda inevitable la filtraci\u00f3n de las distintas formas de pensar y de comportarse de otras gentes.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, el historiador hispanista apunta que estas relaciones se dieron cifradas por el conflicto, las minor\u00edas religiosas sab\u00edan que su situaci\u00f3n frente a comunidades m\u00e1s numerosas de una religi\u00f3n que no era la suya era precaria y pod\u00eda cambiar en cualquier momento:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa capacidad de las minor\u00edas de aguantar siglos y siglos de represi\u00f3n espor\u00e1dica y de sobrevivir hasta comienzos de la modernidad en condiciones de enorme desigualdad se basar\u00eda en un largo aprendizaje.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>En el caso de la poblaci\u00f3n hebrea en los reinos cristianos se trata de un antijuda\u00edsmo que, siguiendo a Joseph P\u00e9rez, era ense\u00f1ado desde los p\u00falpitos, siguiendo a Jules Isaac y su \u00abpedagog\u00eda del desprecio\u00bb. P\u00e9rez insiste que se tiene que no es posible hablar de discriminaci\u00f3n racial para la Espa\u00f1a tardomedieval porque la idea de raza no nace sino hasta el siglo XVIII, \u00e9l se\u00f1ala que lo que hay es una discriminaci\u00f3n religiosa, contra los jud\u00edos por profesar una religi\u00f3n que no era el cristianismo, a lo que se sumaron toda una serie de prejuicios:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLo que hubo en la Edad Media, en Espa\u00f1a como en toda la cristiandad, no fue\u00a0antisemitismo, sino antijuda\u00edsmo; un antijuda\u00edsmo constantemente reivindicado\u00a0por la Iglesia cat\u00f3lica desde los or\u00edgenes del cristianismo.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>P\u00e9rez va m\u00e1s all\u00e1:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c[\u2026] hay que abandonar la idea de que el viejo usurero del gueto haya sido un precursor del capitalismo y que la incomprensi\u00f3n del catolicismo ante los asuntos econ\u00f3micos y la expulsi\u00f3n y persecuci\u00f3n de los jud\u00edos a partir de ciertas fechas hayan sido la causa de la decadencia de Espa\u00f1a. Es excesivo e inexacto pretender que la historia de Espa\u00f1a se ha alzado sobre la base de una econom\u00eda judaica. Los trabajos m\u00e1s recientes sobre la historia de Castilla durante la Edad Media y principios de la Moderna demuestran todo lo contrario.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>La \u00e9lite jud\u00eda era la que prestaba dinero y la que lleg\u00f3 a ocupar algunas posiciones en la recaudaci\u00f3n, adem\u00e1s, como las aljamas depend\u00edan directamente del rey en los conflictos se aliaban a \u00e9ste. La primera situaci\u00f3n fue utilizada por los nobles que no quer\u00edan un poder real m\u00e1s centralizado y por los frailes mendicantes para azuzar el antijuda\u00edsmo que estall\u00f3 en 1391 y ocasion\u00f3 asaltos y miles de muertes de jud\u00edos tanto en Castilla como en Arag\u00f3n, donde la presencia jud\u00eda casi desapareci\u00f3. As\u00ed mismo provoc\u00f3 que miles de personas se convirtieran al cristianismo por temor a ser agredidos. Joseph P\u00e9rez apunta que pudieron ser hasta 100 mil las personas que se convirtieron.<\/p>\n<p>Los conversos trajeron nuevos problemas, mientras que a los jud\u00edos se les prohib\u00eda el acceso a ciertos puestos, para los conversos, en tanto que como cristianos estaban en igualdad que el resto de los cristianos, ese veto desaparec\u00eda y pasaban a ocupar lugares prominentes de la sociedad, tanto en la administraci\u00f3n de las ciudades, real, como al interior de la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica. Lo que ocasionaba desconfianza entre los cristianos viejos; esta desconfianza fue explotada por Enrique de Trast\u00e1mara (1334-1379) como arma pol\u00edtica contra su hermano, Pedro I (1334-1369), durante la guerra civil que lo llev\u00f3 al poder. A lo anterior se sumaba que muchos de ellos s\u00f3lo hab\u00edan aceptado la conversi\u00f3n en raz\u00f3n del peligro que sus personas y bienes corrieron por las revueltas de 1391 y el movimiento antijud\u00edo que se mantuvo hasta 1415, \u00e9ste encabezado sobre todo por Vicente Ferrer (1350-1419).<\/p>\n<p>Durante el siglo XV el antijuda\u00edsmo sigui\u00f3 siendo alimentado y era un motivo que las guerras civiles se utilizaba contra los oponentes, amigos de jud\u00edos.<\/p>\n<p>En 1469 Isabel de Castilla se cas\u00f3 con el heredero de la corona de Arag\u00f3n, Fernando. En 1474 fueron jurados reyes de Castilla y en 1479 Fernando accedi\u00f3 al trono de Arag\u00f3n, del cual ella permaneci\u00f3 como consorte. A ambos les interesaba centralizar el poder real, asentar sobre cualquier otra autoridad \u2014ya fuese la de las cortes, eclesi\u00e1stica o cualquier se\u00f1or\u2014. Se trata de la materializaci\u00f3n de uno de los primeros estados modernos.<\/p>\n<p>En ese ambiente es que se crea la Inquisici\u00f3n Espa\u00f1ola, instituci\u00f3n creada para mantener la ortodoxia en materia de religi\u00f3n, pero que los reyes cat\u00f3licos lograron hacer, merced a su destacado papel diplom\u00e1tico en Roma, para centralizar el poder eclesi\u00e1stico en torno a la figura real. El inquisidor ser\u00eda nombrado por los reyes y ning\u00fan obispo tendr\u00e1 autoridad sobre \u00e9l. En 1478 el dominico Tom\u00e1s de Torquemada (1420-1498), en la visita que la reina realiz\u00f3 a Sevilla, la convenci\u00f3 de la necesidad de implantar la inquisici\u00f3n para perseguir a los conversos judaizantes \u2014marranos, como se les llama, t\u00e9rmino que parece proceder de marrar, volver al error\u2014. As\u00ed se consigui\u00f3 la bula que permiti\u00f3 operar a la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola, que en un primer momento s\u00f3lo lo hizo en la regi\u00f3n de Sevilla, para extenderse a toda Castilla en 1480 y que una nueva bula papal permiti\u00f3 crear la inquisici\u00f3n en los reinos aragoneses. En 1483 Torquemada fue nombrado inquisidor general, posici\u00f3n que mantuvo hasta su muerte y desde la que sent\u00f3 las bases del quehacer inquisitorial.<\/p>\n<p>Ni la reina Isabel, ni el rey Fernando eran antijud\u00edos, ten\u00edan entre sus colaboradores jud\u00edos, como a Abraham Seneor o Isaac Abravanel \u2014sin contar a los colabores conversos\u2014, la expedici\u00f3n colombina se realiz\u00f3 gracias en parte a las inversiones jud\u00edas. P\u00e9rez dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo anda descaminado Luis Su\u00e1rez Fern\u00e1ndez al escribir que, si Fernando e Isabel hubieran muerto en 1491, la fama que a\u00fan les rodea en las juder\u00edas del mundo entero ser\u00eda completamente distinta.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero la labor inquisitorial hab\u00eda comenzado. La inquisici\u00f3n se\u00f1alaba que los conversos tend\u00edan a judaizar por la cercan\u00eda con los jud\u00edos, de ah\u00ed que a partir de 1480 se empiezan a aplicar leyes para garantizar una segregaci\u00f3n. Los barrios jud\u00edos en Espa\u00f1a nunca hab\u00edan estado divididos por muros y se pod\u00eda circular libremente dentro y fuera de ellos, no pocos cristianos habitaban en su interior, al igual que hab\u00eda muchos jud\u00edos que no los habitaban. La aljama no era un espacio f\u00edsico, sino una instituci\u00f3n, un gobierno paralelo al cristiano para los jud\u00edos, con sus propias autoridades, sinagogas y escuelas. Lo cual cambi\u00f3 con las disposiciones reales de 1480 que ordenaron construir muros que separaran las juder\u00edas del resto de la poblaci\u00f3n, encaminados a crear lo que en Italia fueron los guetos. Los conflictos que ocasionaron esas disposiciones todav\u00eda se segu\u00edan dirimiendo en el momento de la expulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n de la inquisici\u00f3n, as\u00ed como el inter\u00e9s por mantener la unidad, una sola religi\u00f3n, un solo pr\u00edncipe fueron lo que llev\u00f3, en 1492, una vez que dominaron el reino de Granada a los Reyes Cat\u00f3licos a declarar la expulsi\u00f3n. La intenci\u00f3n era orillar a que la poblaci\u00f3n jud\u00eda de sus reinos abrazara el cristianismo, sin embargo, s\u00f3lo la mitad de los jud\u00edos lo hizo, el resto prefiri\u00f3 el exilio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>En la actualidad el judeoespa\u00f1ol es hablado por aproximadamente 150 mil personas, la mayor\u00eda de ellas radicadas en Israel \u2014el segundo pa\u00eds con mayor n\u00famero de hablantes es Turqu\u00eda con 15 mil\u2014. Aunque esas cifras podr\u00edan llevar a creer que el n\u00famero de sefarditas se ha mantenido m\u00e1s o menos constante, pasan por alto la aculturaci\u00f3n que muchas comunidades sefarditas sufrieron en el siglo XIX y XX, as\u00ed como la violencia de la Segunda Guerra Mundial que acab\u00f3 con la vida de miles de sefarditas.<\/p>\n<p>La imagen de los exiliados que conservan una llave de una casa ancestral es un t\u00f3pico que Joseph P\u00e9rez despacha por carecer de un sustento, su fuerza (y persistencia) radica en el simbolismo que implica \u2014como en el poema de Borges\u2014. En 1492 miles de jud\u00edos abandonaron Espa\u00f1a con la esperanza de volver, muchos lo hicieron y aceptaron convertirse \u2014la inquisici\u00f3n se encarg\u00f3 de erradicar en ellos las pr\u00e1cticas judaizantes, sobre todo en los primeros treinta a\u00f1os posteriores a la expulsi\u00f3n y en las primeras d\u00e9cadas del siglo XVII\u2014. Muchos emigraron a Portugal donde en 1498 se les oblig\u00f3 a convertirse, a diferencia de en Espa\u00f1a ah\u00ed pudieron mantener una vida de criptojuda\u00edsmo sin la persecuci\u00f3n inquisitorial, lo que hizo que, para 1580 cuando se unen las coronas portuguesa y espa\u00f1ola, muchos de ellos volvieran a la tierra de sus ancestros \u2014siguiendo el camino que un siglo antes hab\u00eda llevado Isaac Abravanel\u2014, ellos fueron quienes propiciaron que muchos de los descendientes de conversos judaizaran. Muchos de los portugueses emigraron al norte, sobre todo a los Pa\u00edses Bajos, donde en \u00c1msterdam floreci\u00f3 la comunidad jud\u00eda hasta el grado de llamarla a principios del siglo XVII la Nueva Jerusal\u00e9n. Ah\u00ed naci\u00f3 y desarroll\u00f3 su labor el fil\u00f3sofo Baruch Spinoza (1632-1677), quien, para Joseph P\u00e9rez, no es improbable que sea heredero de cierto pensamiento esc\u00e9ptico que surgi\u00f3 entre las \u00e9lites jud\u00edas (y cristianas) en el siglo XV de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Fue el Imperio Otomano el que m\u00e1s jud\u00edos recibi\u00f3, muchos de los que emigraron al norte africano y la convulsa Italia terminaron como s\u00fabditos del gran sult\u00e1n. Uno de los casos m\u00e1s destacados, y quien propici\u00f3 el desarrollo de las comunidades sefarditas en el Imperio Otomano y en especial en el Levante fue Gracia Naci (1510-1569), hija de un rico banquero de origen castellano, se cas\u00f3 joven con otro banquero Diego Mendes, quien pronto la dej\u00f3 viuda. Con su fortuna ayud\u00f3 a las redes de marranos dentro y fuera de Portugal y cuando la inquisici\u00f3n puso sus ojos sobre ella fue recibida por el sult\u00e1n. Su yerno, Juan Minques, lleg\u00f3 a ser uno de los hombres de confianza del sult\u00e1n, quien lo nombr\u00f3 duque de Naxos. Las comunidades sefarditas mantuvieron la religi\u00f3n de sus padres, lazos de ayuda entre ellos y la lengua y cultura de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Fueron una de las primeras v\u00edctimas de un proyecto de naci\u00f3n, que buscaba la uniformidad de sus miembros \u2014lejos estaban los Reyes Cat\u00f3licos al declinar el siglo XV de la idea de ciudadanos\u2014. Proceso que ha costado tantas vidas a lo largo de los \u00faltimos cinco siglos y que, espero, sea cosa del pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Sam Aronow, YouTube: <em>The Sephardic Golden Age (756-1066)<\/em>, 8 de enero de 2021, <a href=\"https:\/\/youtu.be\/CHj4g0SEVDA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/youtu.be\/CHj4g0SEVDA<\/a><\/p>\n<p>Sam Aronow, YouTube<em>: Maimonides, the Great Eagle (1138-1204)<\/em>, 5 de marzo de 2021, <a href=\"https:\/\/youtu.be\/0ZKk81bts88\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/youtu.be\/0ZKk81bts88<\/a><\/p>\n<p>Sam Aronow, YouTube: <em>The Sephardic Silver Age (1204-1391)<\/em>, 7 de mayo de 2021, <a href=\"https:\/\/youtu.be\/gcrDfFe7tUY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/youtu.be\/gcrDfFe7tUY<\/a><\/p>\n<p>Sam Aronow, YouTube: <em>The Alhambra Decree (1391-1492)<\/em>, 21 de mayo de 2021, <a href=\"https:\/\/youtu.be\/PxGtD_SqLwo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/youtu.be\/PxGtD_SqLwo<\/a><\/p>\n<p>Henry Kamen, <em>La inquisici\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>, Cr\u00edtica, Barcelona, 2013<\/p>\n<p>Vernice Grajeda, <em>Nacionalismo y la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos de Espa\u00f1a en 1492<\/em>, Palibrio, EUA, 2011<\/p>\n<p>Juan Carlos Lara Olmo, <em>Historia de los jud\u00edos en Europa<\/em>, Ra\u00edces, Madrid, 2013<\/p>\n<p>Joseph P\u00e9rez, <em>Los Jud\u00edos en Espa\u00f1a<\/em>, Marcial Pons, Espa\u00f1a, 2005<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abarbanel, Far\u00edas o Pinedo, arrojados de Espa\u00f1a por imp\u00eda persecuci\u00f3n, conservan todav\u00eda la llave de una casa de Toledo. \u00a0 Libres ahora de esperanza y miedo, miran la llave al declinar el d\u00eda en el bronce hay ayeres, lejan\u00eda, cansado brillo y sufrimiento quedo. 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