{"id":45100,"date":"2021-08-16T08:30:56","date_gmt":"2021-08-16T13:30:56","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100"},"modified":"2026-10-29T13:25:33","modified_gmt":"2026-10-29T19:25:33","slug":"pablo-neruda-residente-en-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100","title":{"rendered":"Pablo Neruda: residente en la tierra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Cuando todo estaba ganado<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">se asociaron los escribientes<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">y acumularon firmadores\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pablo Neruda, <em>Fin de mundo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Conozco la obra de Pablo Neruda.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Bart Simpson<\/p>\n<p>Cuenta alg\u00fan memorioso de la Ciudad de M\u00e9xico, de aquellos que todav\u00eda caminan sin saberlo entre nosotros, vestido con el \u00faltimo anticuado traje que llev\u00f3 puesto y con un cigarrillo en los labios \u2014seguramente impelido por los anuncios del Buen Tono, aquella cigarrera que fundara Ernesto Pugibet\u2014, que existi\u00f3 alguna vez un establecimiento que llevaba por gracia \u201cLa flor castellana\u201d y que hab\u00eda nacido tres a\u00f1os antes de la muerte del Duque Job. Al principio, en el lugar se vend\u00edan v\u00edveres y bebestibles boticarios hasta que algunos lustros m\u00e1s tarde su oficio se decant\u00f3 por el santo aroma del licor: una sagrada cantina. El sitio se enquistaba en la esquina de Ram\u00f3n Guzm\u00e1n y Artes, en el centro de la Ciudad, calles que hoy en d\u00eda se reconocen como Insurgentes Centro y Antonio Caso, pero que llevaban esos otros nombres en los d\u00edas anteriores a estos en donde podemos ver \u201cc\u00f3mo [\u2026] se ha[n] llenado de bancos donde la aritm\u00e9tica s\u00f3lo sabe de n\u00fameros de usura, de plazas mercantiles enfrente de cuyos aparadores deslloran los tejados a contramano de Dios\u201d,<span id='easy-footnote-1-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-1-45100' title='Marco Antonio Campos, \u201cInsurgentes sur. (Carta a Efra\u00edn Huerta)\u201d, en &lt;a href=&quot;https:\/\/circulodepoesia.com\/2013\/07\/insurgentes-sur-carta-a-efrain-huerta-poema-de-marco-antonio-campos\/&quot;&gt;https:\/\/circulodepoesia.com\/2013\/07\/insurgentes-sur-carta-a-efrain-huerta-poema-de-marco-antonio-campos\/&lt;\/a&gt; [Consultado el 3 de agosto de 2021].'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> como escribiera Marco Antonio Campos, o como la llamaba el traductor Nacho Quirarte: \u201c<em>In-south-people<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Cuenta nuestro intruso, tambi\u00e9n, que el martes 29 de septiembre de 1942, dos poetas, uno chileno y el otro mexicano, se reunieron en ese mismo lugar \u2014ahora llamado solamente \u201cLa Castellana\u201d\u2014 para preparar una lectura en el Teatro del Sindicato Mexicano de Electricistas \u2014que estaba en Artes 45, ahora Maestro Antonio Caso 50\u2014 a manera de homenaje a los defensores de Stalingrado, con un costo de cincuenta centavos por persona para el fondo de ayuda de la URSS. El primero de ellos ley\u00f3 \u201cCanto de amor a Stalingrado\u201d; el segundo, \u201cStalingrado en pie\u201d. Algunas horas antes de la cita en el teatro \u2014que era a las ocho de la noche y que contaba entre sus oradores a Roberto Ocampo Gonz\u00e1lez, Juan Manuel Elizondo y Jos\u00e9 Mancisidor\u2014, al amparo de mesas y botellas, corrigieron los poemas.<\/p>\n<p>Cuenta, en fin, el indiscreto, que veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en esa misma mesa, dos j\u00f3venes poetas, estudiantes de la carrera de Lengua y Literaturas Hisp\u00e1nicas de la UNAM, se empe\u00f1aron en hablar con el due\u00f1o de la cantina para que les permitiera, en un acto de ebria justicia po\u00e9tica, colocar una placa que diera cuenta al \u201ccanto ronco de los hombres del vino\u201d del encuentro entre Pablo Neruda y Efra\u00edn Huerta. Como escribe la poeta Raquel Huerta-Nava:<a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Ese d\u00eda, [Efra\u00edn] Huerta coment\u00f3 en su columna de <em>El Popular<\/em>, el retiro de las librer\u00edas de la ciudad de M\u00e9xico de los ejemplares de <em>Mi lucha<\/em>, de Hitler impresos por los nazis en la Argentina, y el fallido intento del general Von Ribbentrop de minimizar la derrota nazi frente a Stalingrado, echando \u201cuna cortina de humo\u201d sobre el asunto.<span id='easy-footnote-2-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-2-45100' title='Raquel Huerta-Nava, \u201cPablo Neruda en la pluma de Efra\u00edn Huerta\u201d, en &lt;em&gt;Peri\u00f3dico de poes\u00eda&lt;\/em&gt;, n\u00famero 18, verano 1997, p. 14.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La amistad entre El Gran Cocodrilo y Pablo Neruda data de mediados de 1940, cuando Neruda llega a M\u00e9xico con el cargo de C\u00f3nsul General de Chile. Huerta cuenta, en 1972, que \u201cel primer ensayo que le\u00ed sobre su obra apareci\u00f3 en [\u2026] <em>Revista Hisp\u00e1nica Moderna<\/em>, y lo firmaba Concha Mel\u00e9ndez\u201d.<span id='easy-footnote-3-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-3-45100' title='&lt;em&gt;\u00cdbid&lt;\/em&gt;, p. 11.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a> En dicho art\u00edculo, la poeta y cr\u00edtica puertorrique\u00f1a escribe, a prop\u00f3sito de <em>Residencia en la Tierra<\/em>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Es indudable que Neruda est\u00e1 en su extremo imperio de terrestre poes\u00eda; poes\u00eda de dos caras, dominadora del surrealismo y la infrarrealidad. Tiene treinta y dos a\u00f1os; a\u00fan le quedan posibles imperios de sus ansias. Nadie en Hispanoam\u00e9rica se expres\u00f3 antes con igual pasi\u00f3n, m\u00e1s heridamente [\u2026] Nadie mejor que Neruda [\u2026] podr\u00eda hacer suyas con m\u00e1s derecho las palabras de Apollinaire: \u201cPiedad para los que combatimos siempre en las fronteras de los ilimitado y del porvenir\u201d.<span id='easy-footnote-4-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-4-45100' title='&lt;em&gt;\u00cdd.&lt;\/em&gt;'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p>Con sus \u2014apenas\u2014 treinta y dos a\u00f1os a cuestas, Neruda era ya un poeta necesario en el imaginario art\u00edstico de Hispanoam\u00e9rica, en parte, por el periplo diplom\u00e1tico en el que se embarc\u00f3 desde muy joven y que influenciar\u00eda decididamente su poes\u00eda, en aquel viaje que inici\u00f3 en un d\u00eda de junio de 1927 en el que se embarc\u00f3 hacia Buenos Aires, para partir desde ah\u00ed hacia Rang\u00fan, en Birmania, y que lo llevar\u00eda a Ceil\u00e1n, Batavia, Singapur, Barcelona, Madrid, Par\u00eds y M\u00e9xico en tan s\u00f3lo dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Algunos a\u00f1os antes, sin embargo, un joven Pablo Neruda hizo el viaje \u00ad\u2014uno de los primeros de \u201cel viajero inm\u00f3vil\u201d, como lo llamara Emir Rodr\u00edguez Monegal\u2014 de su ciudad natal hacia Santiago para seguir con sus estudios \u201cprovisto de un ba\u00fal de hojalata, con el indispensable traje negro del poeta, delgad\u00edsimo y afilado como un cuchillo\u201d.<span id='easy-footnote-5-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-5-45100' title='Pablo Neruda, \u201cLas casas de pensi\u00f3n\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> Lleg\u00f3 a la calle Maruri, n\u00famero 513, del que dec\u00eda el poeta: \u201cno olvido este n\u00famero por ninguna raz\u00f3n. Olvido todas las fechas y hasta los a\u00f1os, pero ese n\u00famero [\u2026] se me qued\u00f3 galvanizado en la cabeza [\u2026] por temor de no llegar nunca a esa pensi\u00f3n y extraviarme en la capital grandiosa y desconocida [\u2026] Escrib\u00ed mucho m\u00e1s que hasta entonces, pero com\u00ed mucho menos\u201d.<span id='easy-footnote-6-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-6-45100' title='&lt;em&gt;Id.&lt;\/em&gt;'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p>Neruda, de apenas diecis\u00e9is a\u00f1os, llegaba a Santiago, la capital, desde Temuco, donde hab\u00eda sido corresponsal de la revista <em>Claridad<\/em>, \u00f3rgano de la Federaci\u00f3n de Estudiantes de la Universidad de Chile, y que contaba entre sus redactores a Alberto Rojas Jim\u00e9nez, poeta a quien Neruda dedica \u201cAlberto Rojas viene volando\u201d \u2014publicado en <em>Revista de Occidente <\/em>en la d<em>, <\/em>y a Juan Gandulfo, quien, en palabras de Neruda, \u201cgrab\u00f3 en madera la portada\u00a0 y todas las ilustraciones de <em>Crepusculario<\/em>, mi primer libro, grabados impresionantes hechos por un hombre que nadie relaciona nunca con la creaci\u00f3n art\u00edstica\u201d.<span id='easy-footnote-7-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-7-45100' title='Pablo Neruda, \u201cLa Federaci\u00f3n de Estudiantes\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.\u00a0 '><sup>7<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a> La postura pol\u00edtica que hab\u00eda comenzado en Temuco se hab\u00eda visto robustecida con el asalto, el 21 de julio de 1920, al local de la Federaci\u00f3n de Estudiantes, por parte de la \u201cjuventud dorada\u201d durante \u201cLa guerra de don Ladislao\u201d. A prop\u00f3sito, Neruda escribi\u00f3 que \u201cla justicia, que desde la colonia hasta el presente ha estado al servicio de los ricos, no encarcel\u00f3 a los asaltantes sino a los asaltados. Domingo G\u00f3mez Rojas, joven esperanza de la poes\u00eda chilena, enloqueci\u00f3 y muri\u00f3 torturado en un calabozo\u201d.<span id='easy-footnote-8-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-8-45100' title='&lt;em&gt;Id.&lt;\/em&gt;'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p>A partir de ese instante, la vida de Pablo Neruda correr\u00eda por dos r\u00edos paralelos que se entrecruzar\u00edan definitivamente en 1936 \u00ad\u2014a\u00f1o en que la guerra civil espa\u00f1ola hizo su funesta intromisi\u00f3n en el concierto mundial\u2014: la poes\u00eda y la pol\u00edtica, entendida \u00e9sta \u00faltima en su pr\u00edstino sentido aristot\u00e9lico. Antes, a los diecinueve a\u00f1os hab\u00eda publicado, con una edici\u00f3n pagada por \u00e9l, su primer libro, el citado <em>Crepusculario<\/em>, y al que Neruda consideraba un \u201clibro infantil\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Ya iba dejando atr\u00e1s <em>Crepusculario<\/em>. Tremendas inquietudes mov\u00edan mi poes\u00eda. En 1923 [\u2026] hab\u00eda vuelto a Temuco. Era m\u00e1s de medianoche [\u2026] El cielo me deslumbr\u00f3. Todo el cielo viv\u00eda poblado por una multitud pululante de estrellas. La noche estaba reci\u00e9n lavada [\u2026] Me embarg\u00f3 una embriaguez de estrellas, celeste, c\u00f3smica. Corr\u00ed a mi mesa y escrib\u00ed de manera delirante, como si recibiera un dictado, el primer poema de un libro que tendr\u00eda muchos nombres y que finalmente se llamar\u00eda <em>El hondero entusiasta.<\/em><span id='easy-footnote-9-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-9-45100' title='Pablo Neruda, \u201cMis primeros libros\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dicho libro terminar\u00eda con la mayor parte de sus poemas rasgados entre las manos del poeta que hab\u00eda visto en ellos una influencia demasiado perceptible del poeta uruguayo Carlos Sabat Ercasty. \u201cDeb\u00eda desconfiar de la inspiraci\u00f3n [\u2026] Ten\u00eda que aprender a ser modesto\u201d.<span id='easy-footnote-10-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-10-45100' title='&lt;em&gt;Id.&lt;\/em&gt;'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> Abandon\u00f3 ese poemario \u2014los poemas que sobrevivieron de esa \u00e9poca se publicar\u00edan, con el mismo t\u00edtulo, diez a\u00f1os despu\u00e9s\u2014y comenz\u00f3 la escritura de <em>Veinte poemas de amor y una canci\u00f3n desesperada<\/em>, que se edit\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s de <em>Crepusculario<\/em>, en 1924, en la editorial Nascimento, de Carlos George-Nascimento \u2014la misma que tambi\u00e9n hab\u00eda publicado en 1922 la edici\u00f3n chilena de <em>Desolaci\u00f3n<\/em>, de la egregia Gabriela Mistral\u2014. La naturaleza de Temuco, el amor febril de la primera juventud, la vida en la ciudad ajena, la universidad y la cofrad\u00eda c\u00f3mplice y noct\u00edvaga, la contemplaci\u00f3n del yo y la melancol\u00eda del Werther est\u00e1n en estos dos primeros libros, cuyos versos \u2014alguno\u2014 han sobrevivido cien a\u00f1os y todav\u00eda se repiten en escuelas y conversaciones. Baste recordar \u201c<em>Farewell<\/em>\u201d de <em>Crepusculario:<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Ya no se encantar\u00e1n mis ojos en tus ojos,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">ya no se endulzar\u00e1 junto a ti mi dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero hacia donde vaya llevar\u00e9 tu mirada<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y hacia donde camines llevar\u00e1s mi dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Fui tuyo, fuiste m\u00eda. Qu\u00e9 m\u00e1s? Juntos hicimos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">un recodo en la ruta donde el amor pas\u00f3.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Fui tuyo, fuiste m\u00eda. Tu ser\u00e1s del que te ame,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Vengo desde tus brazos. No s\u00e9 hacia d\u00f3nde voy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&#8230;Desde tu coraz\u00f3n me dice adi\u00f3s un ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Y yo le digo adi\u00f3s.<span id='easy-footnote-11-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-11-45100' title='Pablo Neruda, \u201cFarewell\u201d, en &lt;em&gt;Pablo Neruda. Antolog\u00eda po\u00e9tica&lt;\/em&gt; (ed. Rafael Alberti), Madrid: Espasa Calpe, 1985, p. 34.&lt;a href=&quot;\/#_ftn1&quot; name=&quot;_ftnref1&quot;&gt;&lt;\/a&gt;'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>O este fragmento del poema XVIII de los <em>Veinte poemas\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Aqu\u00ed te amo y en vano te oculta el horizonte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Te estoy amando a\u00fan entre estas fr\u00edas cosas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">A veces van mis besos en esos barcos graves,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">que corren por el mar hacia donde no llegan.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Son m\u00e1s tristes los muelles cuando atraca la tarde.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Se fatiga mi vida in\u00fatilmente hambrienta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Amo lo que no tengo. Est\u00e1s t\u00fa tan distante.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Mi hast\u00edo forcejea con los lentos crep\u00fasculos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero la noche llega y comienza a cantarme.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La luna hace girar su rodaje de sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Me miran con tus ojos las estrellas m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Y como yo te amo, los pinos en el viento, quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.<span id='easy-footnote-12-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-12-45100' title='&lt;em&gt;Ibidem., &lt;\/em&gt;p. 44.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos versos de mel\u00edfera andadura podr\u00e1n ser le\u00eddos, en nuestro triste y fustigante siglo, bajo la piedad del contexto. No obstante, es ineludible que en su apuesta est\u00e9tica conviven estas l\u00edneas, todav\u00eda demasiado cercanas a un modernismo desfalleciente, con poemas que preludian la adjetivaci\u00f3n ins\u00f3lita y la profunda inquietud por el destino del ser:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Maestranzas de noche<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Fierro negro que duerme, fierro negro que gime<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">por cada poro un grito de desconsolaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Las cenizas ardidas sobre la tierra triste,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">los caldos en que el bronce derriti\u00f3 su dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Aves de qu\u00e9 lejano pa\u00eds desventurado<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">graznaron en la noche dolorosa y sin fin?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Y el grito se me crispa como un nervio enroscado<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">o como la cuerda rota de un viol\u00edn.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Cada m\u00e1quina tiene una pupila abierta<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">para mirarme a m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">En las paredes cuelgan las interrogaciones,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">florece en las bigornias el alma de los bronces<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y hay un temblor de pasos en los cuartos desiertos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Y entre la noche negra \u2014desesperadas\u2014 corren<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y sollozan las almas de los obreros muertos.<span id='easy-footnote-13-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-13-45100' title='Pablo Neruda, \u201cMaestranzas de noche\u201d, en &lt;em&gt;Antolog\u00eda general&lt;\/em&gt;, Espa\u00f1a: 2010, p. 8.'><sup>13<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda y la consciencia, la ardorosa construcci\u00f3n juvenil y la voz que madura \u2014quemadura, a la manera de Villaurrutia\u2014, la vida \u00edntima del poeta como creador pero tambi\u00e9n como sujeto hist\u00f3rico, el siglo que se despierta decimon\u00f3nico pero que en su infancia se torna moderno con los conflictos b\u00e9licos y la escisi\u00f3n del mundo: todo lo construye el poeta, y sus dos primeros libros \u2014escritos entre los catorce y los diecinueve a\u00f1os\u2014 son los primeros escarceos con universo que no dejar\u00e1 de conformarse.<a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>En la \u00e9poca en que estos libros se publicaron, el mundo, y la vida en Chile, cambiaban. Arturo Alessandri lleg\u00f3 a la presidencia con el apoyo del movimiento popular chileno, con una \u201coratoria flam\u00edgera y amenazante\u201d. Neruda, fiel a s\u00ed mismo, escribir\u00eda a prop\u00f3sito de Alessandri:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">A pesar de su extraordinaria personalidad, pronto, en el poder, se convirti\u00f3 en el cl\u00e1sico gobernante de nuestra Am\u00e9rica; el sector dominante de la oligarqu\u00eda, que \u00e9l combati\u00f3, abri\u00f3 las fauces y se trag\u00f3 sus discursos revolucionarios.<span id='easy-footnote-14-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-14-45100' title='Pablo Neruda, \u201cMis primeros libros\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>14<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pablo Neruda escrib\u00eda semanalmente en la revista <em>Claridad<\/em>, y los peri\u00f3dicos obreros, las organizaciones sindicales y los l\u00edderes populares se manifestaban y eran reprimidos constantemente. As\u00ed comenzaba el poeta a transitar entre dos aguas. \u201cNo era posible cerrar la puerta a la calle dentro de mis poemas, as\u00ed como no era posible tampoco cerrar la puerta al amor, a la vida, a la alegr\u00eda o a la tristeza en mi coraz\u00f3n de joven poeta\u201d.<span id='easy-footnote-15-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-15-45100' title='Pablo Neruda, \u201cDesventurada familia humana\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>15<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> Un premio literario estudiantil, una cierta popularidad de sus libros y su capa lo llevaron a Rang\u00fan, como diplom\u00e1tico; en el viaje a aquella ignota tierra, comenzar\u00eda a perge\u00f1ar los versos de <em>Residencia en la tierra<\/em>; sin embargo, antes de su publicaci\u00f3n, cabe se\u00f1alar tres libros que se editaron entre 1926 y 1933, a\u00f1o de publicaci\u00f3n del citado poemario: <em>Tentativa del hombre infinito<\/em>, <em>El habitante y su esperanza<\/em> y <em>El hondero entusiasta. <\/em>De su labor diplom\u00e1tica habr\u00eda mucho que escribir y est\u00e1 documentado profusamente en <em>Confieso que he vivido<\/em> y <em>Para nacer he nacido<\/em>, por ejemplo. En ambos libros, Neruda reniega de la supuesta influencia que su estad\u00eda en Extremo Oriente tuvo en <em>Residencia en la tierra. <\/em>\u201cNo creo, pues, que mi poes\u00eda de entonces haya reflejado otra cosa que la soledad de un forastero trasplantado a un mundo violento y extra\u00f1o\u201d.<span id='easy-footnote-16-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-16-45100' title='&lt;em&gt;Id.&lt;\/em&gt;'><sup>16<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a> En el barrio de Wellawatta, en Colombo, ciudad de la antes llamada Ceil\u00e1n, ahora Sri Lanka, Neruda termina de escribir el poemario que se\u00f1alar\u00eda una nueva posibilidad l\u00e9xica de construcci\u00f3n, sin dejar la febril vena de sus versos. En \u201cTango del viudo\u201d, escrito en Calcuta, en noviembre de 1928, escribe a prop\u00f3sito de su rompimiento con Josie Bliss, quien \u201cme perdi\u00f3 porque en su sangre crepitaba sin descanso el volc\u00e1n de la c\u00f3lera\u201d:<span id='easy-footnote-17-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-17-45100' title='Pablo Neruda, \u201cTango del viudo\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>17<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Tango del viudo (fragmento)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Maligna, la verdad, qu\u00e9 noche tan grande, qu\u00e9 tierra tan sola!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">a almorzar en los restaurantes comida fr\u00eda, y otra vez<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">tiro al suelo los pantalones y las camisas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">no hay perchas en mi habitaci\u00f3n, ni retratos de nadie en las paredes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Cu\u00e1nta sombra de la que hay en mi alma dar\u00eda por recobrarte,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y qu\u00e9 amenazadores me parecen los nombres de los meses,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y la palabra invierno qu\u00e9 sonido de tambor l\u00fagubre tiene.<span id='easy-footnote-18-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-18-45100' title='Pablo Neruda, \u201cMaestranzas de noche\u201d, en &lt;em&gt;Antolog\u00eda general&lt;\/em&gt;, Espa\u00f1a: 2010, p. 104.'><sup>18<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La voz po\u00e9tica decantada canta de nuevo a la soledad, pero vestida con un tamiz obtenido por el viaje y la incomunicaci\u00f3n que mantuvo durante esos a\u00f1os por las limitaciones obvias, por las carencias y el mundo colonizado que se le present\u00f3 ante sus ojos. Despu\u00e9s de la larga andadura por el ajeno Oriente regresa a Chile en 1932, para volver a partir, esta vez, hacia Buenos Aires. En la capital argentina, conoci\u00f3 a Federico Garc\u00eda Lorca, en quien encontr\u00f3 un talante af\u00edn al suyo y a quien admir\u00f3 sinceramente. El 20 de noviembre de 1933, en un banquete que se les ofrec\u00eda en el PEN Club, ambos poetas esgrimieron un discurso al alim\u00f3n, en palabras de Lorca:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Dos toreros pueden torear al mismo tiempo el mismo toro y con un \u00fanico capote. \u00c9sta es una de las pruebas m\u00e1s peligrosas del arte taurino. Por eso se ve muy pocas veces. No m\u00e1s de dos o tres veces en un siglo y s\u00f3lo pueden hacerlo dos toreros que sean hermanos o que, por lo menos, tengan sangre com\u00fan. Esto es lo que se llama torear al alim\u00f3n. Y esto es lo que haremos en un discurso.<span id='easy-footnote-19-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-19-45100' title='Pablo Neruda, \u201cC\u00f3mo era Federico\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>19<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la conocida alocuci\u00f3n, Neruda y Lorca preconizan a Rub\u00e9n Dar\u00edo, que en esa \u00e9poca hab\u00eda sido un tanto olvidado por los vanguardistas, nombr\u00e1ndolo el \u201cgran poeta de nicarag\u00fcense, chileno, argentino y espa\u00f1ol\u201d.<span id='easy-footnote-20-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-20-45100' title='Pablo Neruda, \u201cLorca y Neruda: discurso al alim\u00f3n sobre Rub\u00e9n Dar\u00edo\u201d, en &lt;em&gt;Antolog\u00eda general&lt;\/em&gt;, Espa\u00f1a: 2010, p. 134.'><sup>20<\/sup><\/a><\/span> Esa ser\u00eda una de tantas complicidades entre los dos poetas. En otra ocasi\u00f3n, Lorca escribe junto a Pablo Neruda <em>Paloma por dentro o sea la mano de vidrio<\/em>, \u201cejemplar \u00fanico hecho en honor de Do\u00f1a Sara Torn\u00fa de Rojas Paz\u201d,<span id='easy-footnote-21-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-21-45100' title='Pablo Neruda, &lt;em&gt;Paloma por dentro o sea la mano de vidrio&lt;\/em&gt; (con ilustraciones de Federico Garc\u00eda Lorca), 1934.'><sup>21<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a> que se compone de siete poemas de Neruda ilustrados por Lorca. El \u00faltimo dibujo lleva un l\u00fagubre pie: \u201cCabezas cortadas de Federico Garc\u00eda Lorca y Pablo Neruda autores de este libro de poemas\u201d<span id='easy-footnote-22-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-22-45100' title='&lt;em&gt;Id.&lt;\/em&gt;'><sup>22<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a> De esta aventura bonaerense, adem\u00e1s de la complicidad de Garc\u00eda Lorca y de Neruda, resalta la publicaci\u00f3n, en la revista <em>Poes\u00eda<\/em>, de poemas que son parte de libros fundacionales de la literatura hispanoamericana: <em>Residencia en la tierra<\/em> y <em>Poeta en Nueva York<\/em>. Poco despu\u00e9s, en 1934, Neruda fue trasladado a Barcelona, bajo el mando de Tulio Maqueira, el c\u00f3nsul general, quien lo envi\u00f3 a Madrid, para cumplir con su encomienda diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p>En la capital espa\u00f1ola, Neruda vivir\u00eda intensamente tanto en la poes\u00eda como en la Pol\u00edtica. Sus relaciones con Lorca, Rafael Alberti, Miguel Hern\u00e1ndez, Manuel Altolaguirre, Jos\u00e9 Bergam\u00edn, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre, entre muchos otros, quedaron registradas en, por ejemplo, <em>Caballo verde<\/em>. El cari\u00f1o o ternura que le provocaba el autor de <em>El rayo que no cesa<\/em> hizo que Neruda escribiera a prop\u00f3sito de \u00e9l: \u201cSu rostro era el rostro de Espa\u00f1a. Cortado por la luz, arrugado como una sementera, con algo rotundo de pan y tierra. Sus ojos quemantes, ardiendo dentro de esa superficie quemada y endurecida al viento, eran dos rayos de fuerza y de ternura\u201d.<span id='easy-footnote-23-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-23-45100' title='Pablo Neruda, \u201cMiguel Hern\u00e1ndez\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>23<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>Rafael Alberti, por su parte, recordar\u00eda c\u00f3mo, despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <em>Residencia en la tierra<\/em>, de <em>Cantos materiales<\/em> y de \u201ctanto lirismo delirante de hombre solo y atormentado [\u2026] me trajiste tu primer poema desgarrado, y ya \u2018comprometido hasta la m\u00e9dula\u2019, para aquella terrible guerra que t\u00fa ya estabas viviendo. Era el \u2018Canto a las madres de los milicianos muertos\u2019, que Louis Aragon saludar\u00eda en Francia \u2018como la introducci\u00f3n m\u00e1s gigantesca a la literatura moderna de nuestro tiempo\u201d:<span id='easy-footnote-24-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-24-45100' title='Rafael Alberti, \u201cAlgunas im\u00e1genes de Pablo Neruda\u201d, en &lt;em&gt;Pablo Neruda. Antolog\u00eda General&lt;\/em&gt;, Madrid: Espasa Calpe, 1985.'><sup>24<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Canto a las madres de los milicianos muertos (fragmento)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">m\u00e1s que la maldici\u00f3n a las hienas sedientas, al estertor<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 bestial<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">que a\u00falla desde el \u00c1frica sus patentes inmundas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">m\u00e1s que la c\u00f3lera, m\u00e1s que el desprecio, m\u00e1s que el llanto,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">madres atravesadas por la angustia y la muerte,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">mirad el coraz\u00f3n del noble d\u00eda que nace,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y sabed que vuestros muertos sonr\u00eden desde la tierra<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">levantando los pu\u00f1os sobre el trigo.<span id='easy-footnote-25-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-25-45100' title='Pablo Neruda, \u201cCanto a las madres de los milicianos muertos\u201d, en &lt;em&gt;Antolog\u00eda general&lt;\/em&gt;, Espa\u00f1a: 2010, p. 153.'><sup>25<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La guerra civil espa\u00f1ola dejar\u00eda a Neruda sin Garc\u00eda Lorca y sin Miguel Hern\u00e1ndez, y con \u201cun mill\u00f3n de muertos [e] incontables y oscuras prisiones\u201d. Por su participaci\u00f3n en la defensa de la Rep\u00fablica, el gobierno chileno destituy\u00f3 a Neruda del cargo consular, por lo que se traslad\u00f3 a Par\u00eds, en donde organiz\u00f3 congresos en contra del fascismo, trabaj\u00f3 en una asociaci\u00f3n de defensa de la cultura y organiz\u00f3, despu\u00e9s de acabada la guerra y de un furtivo regreso a su tierra, un viaje en el barco <em>Winnipeg<\/em>, que trasladar\u00eda a tres mil espa\u00f1oles exiliados en Par\u00eds hacia Chile, puesto que la segunda guerra mundial era inminente, comisionado, nuevamente, por el gobierno chileno, que hab\u00eda cambiado y ahora, 1939, era dirigido por el Frente Popular de Chile.<\/p>\n<p>La vida accidentada lo llev\u00f3 durante la guerra de Europa hacia Am\u00e9rica, cumpli\u00f3 con su encargo de ofrecer su patria como exilio y en 1940 lo enviaron a M\u00e9xico, \u201ccon su nopal y su serpiente; M\u00e9xico florido y espinudo, seco y huracanado, violento de dibujo y de color, violento de erupci\u00f3n y creaci\u00f3n\u201d. <span id='easy-footnote-26-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-26-45100' title='Pablo Neruda, \u201cM\u00e9xico florido y espinudo\u201d, en &lt;em&gt;Confieso que he vivido&lt;\/em&gt;. Edici\u00f3n digital.'><sup>26<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a> Efra\u00edn Huerta escribe:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Una noche de verano de 1940, Octavio Paz me llam\u00f3 por tel\u00e9fono: \u201cEstamos con Pablo Neruda en el bar Alfonso, en Motolin\u00eda y Cinco de Mayo. Te esperamos\u201d. Despu\u00e9s, otros bares y m\u00e1s poetas. Nos reg\u00edamos, naturalmente, por el <em>Estatuto del vino<\/em>. Y hac\u00edamos la revista <em>Taller<\/em>. Despu\u00e9s no hicimos nada, como no fuera entregarnos en cuerpo y alma a la causa de las naciones libres. <span id='easy-footnote-27-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-27-45100' title='Efra\u00edn Huerta en Raquel Huerta-Nava, \u201cPablo Neruda en la pluma de Efra\u00edn Huerta\u201d, &lt;em&gt;Peri\u00f3dico de poes\u00eda&lt;\/em&gt;, n\u00famero 18, verano 1997, p. 12.'><sup>27<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esa reuni\u00f3n estuvieron, adem\u00e1s de Huerta y Neruda, Carlos Pellicer, Paz, Andr\u00e9s Henestrosa y Silvestre Revueltas, quien morir\u00eda pocos d\u00edas despu\u00e9s de su encuentro. La devoci\u00f3n que los artistas mexicanos le profesaban a Neruda era por su poes\u00eda, s\u00ed, pero tambi\u00e9n por su activismo. Y era rec\u00edproca, la amistad que lo uni\u00f3 a la familia Revueltas, la admiraci\u00f3n por Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde y la calidez de la despedida del pa\u00eds en 1943 son testigos de ello. En el pante\u00f3n franc\u00e9s, Neruda ley\u00f3 su \u201cOratorio menor a la muerte de Silvestre Revueltas\u201d:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Tu coraz\u00f3n de catedral nos cubre en este instante, como el firmamento<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y tu canto grande y grandioso, tu ternura volc\u00e1nica,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">llena toda la altura como una estatua ardiendo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00bfPor qu\u00e9 has derramado la vida? \u00bfPor qu\u00e9 has vertido<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">en cada copa tu sangre?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00bfPor qu\u00e9 has buscado como un \u00e1ngel ciego,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">golpe\u00e1ndose contra las puertas oscuras?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Ah, pero de tu nombre sale m\u00fasica<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y de tu m\u00fasica, como de un mercado,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">salen coronas de laurel fragante<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y manzanas de olor y simetr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">En este d\u00eda solemne de despedida eres t\u00fa el despedido,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">pero t\u00fa ya no oyes,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">tu noble frente falta y es como si faltara<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">un gran \u00e1rbol en medio de la casa del hombre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero la luz que vemos es otra luz desde hoy,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">la calle que doblamos es una nueva calle,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">la mano que tocamos desde hoy tiene tu fuerza,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">todas las cosas toman vigor en tu descanso<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">y tu pureza subir\u00e1 desde las piedras<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">a mostrarnos la claridad de la esperanza.<span id='easy-footnote-28-45100' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100#easy-footnote-bottom-28-45100' title='&lt;em&gt;Ibid.&lt;\/em&gt;, p. 13.'><sup>28<\/sup><\/a><\/span><a href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La vida le deparar\u00eda todav\u00eda dos d\u00e9cadas de funambulismo al poeta Neruda, cientos de p\u00e1ginas que se publicaron copiosamente y que hacen casi inabarcable su conocimiento y varias luchas que terminar\u00edan en Isla Negra en 1973, algunos d\u00edas despu\u00e9s del asesinato del presidente Salvador Allende por la oligarqu\u00eda y que instaurar\u00eda un r\u00e9gimen militar de angustiantes a\u00f1os. Es, quiz\u00e1s por esos d\u00edas, que los dos j\u00f3venes poetas, embargados por la tristeza del golpe militar y la muerte de Neruda y arrastrados por el \u201cpotro del alcohol\u201d, quisieron convencer al propietario de aquel brev\u00edsimo homenaje a ambos escritores. Evidentemente, fueron rechazados, y dirigieron sus ansias et\u00edlicas hacia Nonoalco, en donde declararon su odio a la ciudad hasta que el sue\u00f1o los venci\u00f3 y quedaron al amparo del puente que se ergu\u00eda sobre ellos. En sus sue\u00f1os, quiz\u00e1s, dos poetas oficiaban nuevamente el amoroso rito de escribir juntos \u2014frente a un par de botellas, en la cantina La Castellana, en la esquina de Ram\u00f3n Guzm\u00e1n y Artes, a prop\u00f3sito de Stalingrado\u2014: San Efra\u00edn Aseteado y Pablo Neruda, residente en la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Tlalpan, agosto 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando todo estaba ganado se asociaron los escribientes y acumularon firmadores\u2026 Pablo Neruda, Fin de mundo. \u00a0 Conozco la obra de Pablo Neruda. Bart Simpson Cuenta alg\u00fan memorioso de la Ciudad de M\u00e9xico, de aquellos que todav\u00eda caminan sin saberlo entre nosotros, vestido con el \u00faltimo anticuado traje que llev\u00f3 puesto y con un cigarrillo &#8230; <a title=\"Pablo Neruda: residente en la tierra\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=45100\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Pablo Neruda: residente en la tierra\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63932,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[625],"tags":[6981,5368,412,483,6982,5501],"ppma_author":[3176],"class_list":["post-45100","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas","tag-bart-simpson","tag-carlos-pellicer","tag-pablo-neruda","tag-premio-nobel","tag-silvestre-revueltas","tag-xavier-villaurrutia","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3176,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"jesus-francisco-conde-de-arriaga","display_name":"Jes\u00fas Francisco Conde de Arriaga","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Jes\u00fas Francisco","last_name":"Conde de Arriaga","user_url":"","job_title":"","description":"Estudi\u00f3 la licenciatura en Lengua y Literaturas Hisp\u00e1nicas en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la\u00a0UNAM. Fue becario de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas en el \u00e1rea de  Narrativa en las generaciones 2009 - 2010 y 2010 - 2011, y dos veces becario del programa J\u00f3venes Creadores del Fonca en los periodos 2014 - 2015 y  2017 - 2018, ambos en la especialidad de cuento. Ha publicado cuento, ensayo, rese\u00f1a y cr\u00edtica literaria en Laberinto, Confabulario, Este pa\u00eds, Molino de letras, Siembra y Tinta Seca, entre otros. Aparece en las antolog\u00edas Cofrad\u00eda de coyotes (La Coyotera Ediciones, 2007); Fantasiofrenia II. Antolog\u00eda del cuento da\u00f1ado (Ediciones Libera, 2007); Ardiente coyotera (La Coyotera Ediciones, 2008) y Bragas de la noche (Colectivo Entr\u00f3pico, 2008). Es autor del libro de cuentos Campanario de luz, (UAM, 2013), y de La espantosa y maravillosa vida de Roberto el Diablo (UAM, 2019). Es editor de la revista Casa del Tiempo de la UAM. "}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45100"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63933,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45100\/revisions\/63933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/63932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45100"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=45100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}