{"id":44439,"date":"2021-06-04T09:00:54","date_gmt":"2021-06-04T14:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44439"},"modified":"2026-10-30T10:57:21","modified_gmt":"2026-10-30T16:57:21","slug":"los-espejismos-de-lukacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44439","title":{"rendered":"Los espejismos de Luk\u00e1cs"},"content":{"rendered":"<p>\u201cNovela: es un espejo que paseamos a lo largo de un camino\u201d, dice el ep\u00edgrafe que abre el decimotercer cap\u00edtulo de <em>Rojo y negro <\/em>de Stendhal, una de las primeras y m\u00e1s famosas novelas realistas del siglo xix. Stendhal le atribuye esta frase a un tal Saint-R\u00e9al, quien supuestamente es un historiador franc\u00e9s del siglo xvi. Pero a pesar de que los fil\u00f3logos se han cansado de buscar la frase, no aparece en ning\u00fan lado de la obra del autor. Stendhal probablemente se apropi\u00f3 del nombre del historiador para (des)colocar ir\u00f3nicamente la frase en el marco mim\u00e9tico que \u00e9l mismo estaba intentando elaborar (su novela), se\u00f1alando impl\u00edcitamente con la frase y su atribuci\u00f3n ilusoria el principio que fund\u00f3 la \u201csantidad\u201d del realismo ingenuo que se convertir\u00eda en el principal movimiento literario de fines del siglo xix. Con la parad\u00f3jica atribuci\u00f3n de esta frase a un historiador cuyo nombre significa \u201csanto real\u201d o el \u201cverdadero santo\u201d, Stendhal define la forma en que una obra de ficci\u00f3n simplemente refleja en el espejo el mundo externo a trav\u00e9s de sus personajes, trama y su pulsi\u00f3n interna. M\u00e1s adelante, el narrador de <em>Rojo y negro <\/em>regresa a la misma imagen para comentarla en un largo par\u00e9ntesis: \u201clas novelas son espejos que pasean por la v\u00eda p\u00fablica, que tan pronto reflejan el pur\u00edsimo azul del cielo, como el cieno de los lodazales de la calle. Y si as\u00ed es, \u00bfse atreven a acusar de inmoral al hombre que lleva el espejo en su canasto? \u00a1Porque la luna refleja el cieno, se revuelven contra el espejo!\u201d La frase se\u00f1ala claramente la forma en la cual el realismo hist\u00f3ricamente se concibe tanto como una t\u00e9cnica o forma que desmitifica el principio de una representaci\u00f3n intencional, simb\u00f3lica o aleg\u00f3rica (el espejo, es decir, la novela, puede \u201creflejar\u201d, sin distinci\u00f3n, el cielo o el lodazal, dado en un reflejo no hay jerarqu\u00edas) y como un movimiento que forma parte de la construcci\u00f3n burguesa de valores y de su ideolog\u00eda (a quien se le acusa de ser inmoral es al hombre que lleva el espejo en su canasto, es decir, al propio novelista que \u201cinocentemente\u201d se pasea, esgrimiendo su espejo).<\/p>\n<p>Pero Stendhal, como novelista plenamente realista, no quiere mostrarnos en su reflejo ciertos fragmentos de la realidad, los lodazales o el azul del cielo, sino m\u00e1s bien, quiere mostrar el camino o la v\u00eda narrativa que es cr\u00edtica de lo que est\u00e1 reflejando. En la cita tambi\u00e9n hay algo m\u00e1s que quiero resaltar: en la relaci\u00f3n entre el arte y la realidad, mediada por la ideolog\u00eda (en el arte mim\u00e9tico), el arte ser\u00eda tan solo un pobre espejo que se levanta ante el mundo para reflejarlo. La ecuaci\u00f3n de acuerdo con la cual el arte es un reflejo de la realidad es la base de la mayor\u00eda de las teor\u00edas que le atribuyen u cierta o potencial de cr\u00edtica pol\u00edtica al arte. El arte puede ser pol\u00edtico porque es capaz de ser un reflejo cr\u00edtico de la realidad. Pero el arte aqu\u00ed ser\u00eda solo un producto de manufactura que nos \u201crevela\u201d la realidad en el espejismo, el doble, la imagen invertida.<\/p>\n<p>Los pensadores marxistas del siglo xx frecuentemente abrazan esta teor\u00eda del arte seg\u00fan la cual la literatura ser\u00eda apenas un reflejo de la realidad, como la que Stendhal propone en <em>Blanco y negro.<\/em> Este tipo de lectura encuentra su base y fundamento en la famosa met\u00e1fora de Marx de la base-superestructura, incluida en el prefacio de <em>Una contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. <\/em>La hip\u00f3tesis propone que el arte, como cualquier otro elemento en la superestructura, refleja las alienaciones m\u00e1s fundamentales de las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n. M\u00e1s adelante, Lenin y otros pensadores elaboraron esta teor\u00eda del arte como el famoso \u201creflejo de la realidad\u201d (<em>Widerspiegelung<\/em>). De ah\u00ed naci\u00f3 el realismo socialista y por ello gran parte de los te\u00f3ricos del arte marxistas del siglo pasado todav\u00eda cargan en su canasta un espejo que piensan que es la condici\u00f3n de posibilidad de toda est\u00e9tica, de todo arte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a la obra de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs (1885-1971), fil\u00f3sofo marxista y cr\u00edtico literario h\u00fangaro, por casualidad. Aunque reconoc\u00eda su nombre, nunca, en ninguna de mis clases de literatura o de filosof\u00eda, incluyendo una serie de seminarios sobre el marxismo y la est\u00e9tica, le\u00edmos textos de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs. En esos a\u00f1os yo estaba intentando desentra\u00f1ar el problema del realismo porque quer\u00eda pensar el gran rev\u00e9s del realismo que signific\u00f3 la \u201cprimera novela buena\u201d de Macedonio Fern\u00e1ndez, su <em>Museo de la novela de la eterna<\/em> en donde abiertamente desaf\u00eda a la \u201cverosimilitud, al deforme intruso del Arte, la autenticidad\u201d. En uno de los mejores pasajes de la novela, el narrador argumenta lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>O el Arte est\u00e1 de m\u00e1s, o nada tiene que ver con la Realidad; solo as\u00ed es \u00e9l real, as\u00ed como los elementos de la Realidad no son copias unos de otros. Todo el realismo en arte parece nacido de la casualidad de que en el mundo hay materias espejeantes; entonces a los dependientes de tiendas se les ocurri\u00f3 la Literatura, es decir confeccionar copias. Y lo que se llama arte parece la obra de un vendedor de espejos llegado a la obsesi\u00f3n, que se introduce en las casas presionando a todos para que pongan su misi\u00f3n en espejos, no en cosas. En cu\u00e1ntos momentos de nuestra vida hay escenas, tramas, caracteres; la obra de arte-espejo se dice realista e intercepta nuestra mirada a la realidad interponiendo una copia.<\/p><\/blockquote>\n<p>Macedonio diagnostica el problema de la enfermedad del realismo y de la teor\u00eda del reflejo en donde el arte se concibe como una mera copia o artificio instrumental para apuntalar su cr\u00edtica. En vez de \u00e9l mismo afiliarse al sindicato de vendedores de espejos, el autor argentino propone una acci\u00f3n m\u00e1s directa con los espejos mismos en la realidad, una suerte de presi\u00f3n que desquicie la brecha entre la ficci\u00f3n y la realidad. Para Macedonio, se trata de la autonom\u00eda de la obra de arte, de la novela \u201csalida a la calle\u201d en donde el p\u00fablico ver\u00eda las escenas de la novela ejecut\u00e1ndose en las calles. Este ser\u00eda el reverso de lo que Stendhal propone con su novela como espejo que paseamos a lo largo de un camino. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si las im\u00e1genes en el espejo salieran a la calle y pudi\u00e9ramos interactuar con las ficciones?<\/p>\n<p>A su vez, Macedonio piensa a la novela como el \u201chogar de la no-existencia\u201d porque, si el objetivo del arte ya no es reflejar, entonces en su n\u00facleo no queda nada m\u00e1s que un artificio, el \u201chogar\u201d, el museo como testimonio de su desaparici\u00f3n. Entonces, lo que me llev\u00f3 a ser una lectora apasionada de Luk\u00e1cs fue su <em>Teor\u00eda de la novela<\/em>, a la que llegu\u00e9 luego de una simple b\u00fasqueda de las palabras \u201cnovela\u201d y \u201chogar\u201d. El fil\u00f3sofo h\u00fangaro define la forma de la novela precisamente como una expresi\u00f3n del \u201cdesamparo trascendental\u201d, particularmente despu\u00e9s del romanticismo. Para Luk\u00e1cs, los problemas de la forma de la novela son el \u201creflejo de un mundo que se ha desintegrado\u201d y en donde la \u201cprosa\u201d de la vida es solo un s\u00edntoma, entre muchos otros, de que la realidad ya no es un suelo favorable para el arte y por lo tanto el arte debe abandonar las formas cerradas que nacen de una totalidad completa. Es decir, la b\u00fasqueda de un arte que \u201cya nada tenga que ver con un mundo de las formas inmanentemente completo en s\u00ed mismo\u201d. Ese lodazal y cielo azul que reflejaba el espejo de Stendhal no es ya un material propicio para el arte, y habr\u00eda que ser macedonianos y jugar con el reverso de la novela-espejo que confecciona copias de la totalidad, rota.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Aunque Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs es mucho m\u00e1s conocido por sus contribuciones al desarrollo de la teor\u00eda marxista, sus intuiciones m\u00e1s l\u00facidas est\u00e1n en la que fue su primera pasi\u00f3n, la literatura y la est\u00e9tica. Luk\u00e1cs naci\u00f3 en Budapest en 1885, en el seno de una familia jud\u00eda rica y desde muy joven se interes\u00f3 por el teatro. Estudi\u00f3 filosof\u00eda en Berl\u00edn y en Heidelberg en donde ley\u00f3 a Simmel, Weber y Dilthey, quienes influyeron en su forma de entender la racionalidad moderna. M\u00e1s adelante Kierkegaard, Marx y Hegel se sumaron a sus referentes fundamentales. Sus primeras publicaciones en h\u00fangaro fueron de cr\u00edtica literaria y acerca de la evoluci\u00f3n de la forma dram\u00e1tica. <em>El alma y las formas<\/em>, su primera colecci\u00f3n de ensayos en alem\u00e1n publicada en 1911 estableci\u00f3 la divisi\u00f3n que persistir\u00eda en toda su obra (entre \u201cvida\u201d y \u201cforma\u201d), aunque despu\u00e9s tendr\u00eda otros nombres. De influjo claramente hegeliano, esta colecci\u00f3n trata la relaci\u00f3n entre el alma humana y lo absoluto, as\u00ed como las formas que expresan las diversas modalidades privilegiadas de tal relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre 1914 y 1915, Luk\u00e1cs escribi\u00f3 <em>Teor\u00eda de la novela<\/em>, una reflexi\u00f3n fundamental sobre el g\u00e9nero literario y su relaci\u00f3n con la \u00e9pica, cuyo principal inter\u00e9s es trazar el contexto del surgimiento de la forma de la novela y su condicionamiento hist\u00f3rico-filos\u00f3fico, as\u00ed como una tipolog\u00eda de las formas novel\u00edsticas. Luk\u00e1cs se acerc\u00f3 al marxismo a ra\u00edz de la Primera Guerra Mundial que signific\u00f3 una profunda crisis ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, y se afili\u00f3 al partido comunista h\u00fangaro, detentando diferentes cargos pol\u00edticos. En la d\u00e9cada de 1920, durante su exilio en Viena, public\u00f3 una gran cantidad de obras te\u00f3ricas y pol\u00edticas como <em>La cosificaci\u00f3n y la conciencia del proletariado <\/em>(1923)<em>, <\/em>estudios sobre Lenin y sobre Moses Hess, entre otros. En su concepci\u00f3n marxista de la dial\u00e9ctica, Luk\u00e1cs tendi\u00f3 un puente entre Marx y Hegel, entre la filosof\u00eda y la sociedad, entre la teor\u00eda y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Posiblemente la obra m\u00e1s le\u00edda de Luk\u00e1cs sea <em>Historia y conciencia de clase <\/em>(1923) que marca su primer acercamiento sistem\u00e1tico al marxismo en donde despliega una cr\u00edtica del fen\u00f3meno de la reificaci\u00f3n en el capitalismo y formula una visi\u00f3n del marxismo como transformaci\u00f3n consciente de la sociedad (la influencia de Hegel es indudable). La Internacional Comunista conden\u00f3 el libro por idealista y revisionista y el autor tuvo que retirarlo de circulaci\u00f3n. En 1928 elabor\u00f3 sus famosas tesis pol\u00edticas con el t\u00edtulo de <em>Tesis de Blum <\/em>y esta vez el gobierno de B\u00e9la Kun lo acus\u00f3 por desviacionismo de derecha, tras lo cual lo expulsaron del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista H\u00fangaro. En la d\u00e9cada de los treinta vivi\u00f3 por un tiempo en Berl\u00edn y despu\u00e9s regres\u00f3 a Mosc\u00fa, donde permaneci\u00f3 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, en el Instituto de Filosof\u00eda de la Academia de Ciencias. En estos a\u00f1os publica una gran cantidad de libros, entre los que destacan <em>La novela hist\u00f3rica <\/em>(1938), <em>El joven Hegel <\/em>(1948), <em>Ensayos sobre el realismo <\/em>(1948) y otra serie de libros sobre marxismo, realismo, Thomas Mann, Balzac y Goethe. Luk\u00e1cs regres\u00f3 a Hungr\u00eda y aunque durante algunos a\u00f1os se retir\u00f3 de la vida pol\u00edtica, despu\u00e9s tuvo diversos cargos p\u00fablicos y no fue sino hasta 1957 que se retir\u00f3 totalmente a la vida privada y escribi\u00f3 sus \u00faltimos libros, muy poco estudiados: los dos vol\u00famenes de su <em>Est\u00e9tica <\/em>(1963) y la <em>Ontolog\u00eda del ser social <\/em>(1971)<em>. <\/em>Luk\u00e1cs muri\u00f3 el 4 de julio de 1971. Hoy lo recordamos, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El primer borrador de <em>Teor\u00eda de la novela <\/em>que Luk\u00e1cs estaba escrito en forma de una serie de conversaciones entre un grupo de j\u00f3venes que intentan alejarse de la psicosis de guerra que los rodeaba, era una suerte de relatos de grupos de hombres y mujeres aislados que narraban historias e intentaban comprender su entorno a trav\u00e9s de las historias que contaban. No ser\u00eda algo muy alejado del <em>Museo de la novela de la eterna<\/em> que Macedonio Fern\u00e1ndez escribir\u00eda apenas unos a\u00f1os despu\u00e9s, en donde los personajes gen\u00e9ricos se re\u00fanen en una \u201cestanzuela vieja\u201d y en sus cincuenta y seis pr\u00f3logos posponen la escritura de una novela sin trama. Luk\u00e1cs eventualmente abandon\u00f3 su plan de escritura polif\u00f3nico y estructur\u00f3 su <em>Teor\u00eda de la novela<\/em> (que originalmente iba a titularse <em>La filosof\u00eda de la novela<\/em>) m\u00e1s como una exposici\u00f3n hist\u00f3rica y filos\u00f3fica de una serie de problemas est\u00e9ticos. En los intersticios, sin embargo, queda a\u00fan la narratividad que enhebra el coraz\u00f3n de su teor\u00eda de la novela.<\/p>\n<p><em>Teor\u00eda de la novela <\/em>sigue el \u201cm\u00e9todo de s\u00edntesis abstracta\u201d de Simmel y Weber, pensadores de la escuela de las \u201cciencias del esp\u00edritu\u201d que despu\u00e9s el propio Luk\u00e1cs criticar\u00eda: \u201cla nueva moda consist\u00eda en elaborar generalizaciones a partir de unas pocas caracter\u00edsticas\u2014en la mayor\u00eda de los casos detectadas intuitivamente\u2014de una escuela, un periodo, etc. y luego proceder por deducci\u00f3n al an\u00e1lisis del fen\u00f3meno individual; de esa manera arrib\u00e1bamos a lo que cre\u00edamos era una comprensi\u00f3n general del asunto\u201d. Pero a diferencia de la escuela de las \u201cciencias del esp\u00edritu\u201d que segu\u00eda principios kantianos y no estaba muy lejos todav\u00eda del positivismo, Luk\u00e1cs comenz\u00f3 a apalancar ciertas nociones de la filosof\u00eda hegeliana para tratar temas puramente est\u00e9ticos. En <em>Teor\u00eda de la novela, <\/em>el legado de Hegel es la historizaci\u00f3n de categor\u00edas est\u00e9ticas, la b\u00fasqueda de una \u201cdial\u00e9ctica general de los g\u00e9neros literarios que se basaba en la naturaleza esencial de categor\u00edas est\u00e9ticas y formas literarias, y aspiraba a establecer una conexi\u00f3n m\u00e1s \u00edntima entre categor\u00eda e historia\u201d para \u201calcanzar la comprensi\u00f3n intelectual de permanencia dentro del cambio y de cambio interior dentro de la validez duradera de la esencia\u201d. Por eso Luk\u00e1cs puede llegar a afirmar algo tan radical como lo siguiente: \u201cToda forma art\u00edstica se define por su disonancia metaf\u00edsica con la vida que acepta y organiza como fundamento de una totalidad perfecta en s\u00ed misma\u201d. Es decir, las formas art\u00edsticas se con-forman siempre en el reflejo de la realidad y en c\u00f3mo organizan la totalidad de la vida en su interior.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la teor\u00eda de la novela de Luk\u00e1cs est\u00e1 la presuposici\u00f3n de que lo est\u00e9tico <em>refleja<\/em> la realidad objetiva. Pero a diferencia del espejo realista de Stendhal, para el joven Luk\u00e1cs se trata de captar desde el interior de la identidad (entre lo est\u00e9tico y la realidad) la especificidad y peculiaridad del reflejo. Es decir, lo que importa es la forma en que ese espejo se modifica hist\u00f3ricamente dependiendo del tipo de camino que est\u00e9 reflejando. Si el mundo en la modernidad \u201cse ha desintegrado\u201d, entonces la forma de la novela est\u00e1 en graves problemas, pues busca siempre esa totalidad perdida que no puede alcanzar ya sino en su af\u00e1n narrativo en busca de un reflejo completo del cielo, el lodo, el camino y el movimiento de quien lo sostiene.<\/p>\n<p>Si el mundo de la \u00e9pica griega respond\u00eda a la pregunta, \u201c\u00bfC\u00f3mo puede la vida volverse esencial?, la tragedia configura la respuesta a la pregunta: \u00bfc\u00f3mo puede hacerse viva la esencia? Luk\u00e1cs traza una \u201ctopograf\u00eda trascendental del esp\u00edritu\u201d de las formas de arte (el \u201chogar\u201d de cada g\u00e9nero) para llegar hasta la modernidad, en donde hay una profunda y dolorosa escisi\u00f3n entre esencia y sustancia, entre el yo y el mundo. La novela es la imagen literaria t\u00edpica de esa condici\u00f3n de alienaci\u00f3n moderna, es la epopeya de una \u00e9poca para la cual la vasta totalidad de la vida ya no est\u00e1 dada sensiblemente, para la cual la inmanencia del sentido es muy problem\u00e1tica y que sin embargo aspira todav\u00eda a la totalidad en su descubrimiento y reconstrucci\u00f3n de la oculta totalidad de la vida.<\/p>\n<p>La novela es el g\u00e9nero del siglo xx precisamente porque, como dice Luk\u00e1cs, \u201ca diferencia de otros g\u00e9neros cuya existencia reside en las formas finales, aparece como un devenir\u2026una forma art\u00edstica incompleta\u201d, pero cuyo arte \u201cincompleto\u201d, reflejo parcial de la realidad, establece leyes a\u00fan m\u00e1s estrictas e inviolables que las formas art\u00edsticas \u201ccerradas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El arte, para Luk\u00e1cs, es partidista: siempre toma una posici\u00f3n. Pero no se trata de que quien carga el espejo en su canasto, el novelista, por ejemplo, tenga una tesis sobre su realidad y entonces se la superpone. M\u00e1s bien, la toma de postura es resultado del propio reflejo est\u00e9tico de la realidad si logra captar las tendencias de desarrollo y la estructura esencial de la realidad hist\u00f3rica. La realidad que el arte refleja y plasma, si se toma en conjunto, implica desde un principio una decisi\u00f3n frente a las luchas hist\u00f3ricas en que vive el artista. Como dir\u00e1 despu\u00e9s en sus <em>Proleg\u00f3menos a una est\u00e9tica marxista<\/em>, la representaci\u00f3n que nos muestra el artista no es meramente un reflejo en el espejo, una imitaci\u00f3n, sino una representaci\u00f3n dial\u00e9ctica que capta las contradicciones m\u00e1s significativas y profundas que caracterizan la \u00e9poca. La realidad, dice Luk\u00e1cs, tiene diversos grados: est\u00e1 la realidad fugaz de la superficie, del instante que no se repite jam\u00e1s, y est\u00e1n los elementos y tendencias m\u00e1s profundos de la realidad, que se repiten seg\u00fan leyes determinadas. El arte aspira a captar la realidad en su dial\u00e9ctica compleja, en su totalidad, en los momentos esenciales detr\u00e1s de la superficie, la continua transformaci\u00f3n, el movimiento. Por eso el modelo del realismo para Luk\u00e1cs no es el espejo de Stendhal, sino el \u201ctipo\u201d, lo \u201ct\u00edpico\u201d, que contrapone con el concepto de la \u201cmedia\u201d que retoma el naturalismo. En vez de representar al hombre \u201cmedio\u201d (o incluso, mediocre) como los naturalistas, el novelista realista hace que en un \u201ctipo\u201d de personaje converjan los rasgos principales de una sociedad. Entonces la literatura ser\u00eda el reflejo de las contradicciones sociales, morales, y psicol\u00f3gicas de una \u00e9poca. Y sin embargo, para Luk\u00e1cs como buen marxista, la novela sigue siendo un reflejo de la realidad y el arte no es aut\u00f3nomo, las novelas no han salido a la calle.<\/p>\n<p>Lo que es resulta completamente imprescindible en la obra de Luk\u00e1cs, sin embargo, no son sus premisas en torno al arte que hoy pueden parecer limitadas o demasiado ortodoxas, sino su enorme capacidad de sintetizar y abstraer cualidades formales de g\u00e9neros literarios, de propuestas te\u00f3ricas, de la modernidad y del capitalismo. En sus distinciones, por ejemplo, de su imprescindible \u201c\u00bfNarrar o describir?\u201d y en su an\u00e1lisis espec\u00edfico de las cualidades de la novela como el \u201chogar\u201d del \u201cdesamparo trascendental\u201d de la modernidad hay intuiciones que son todav\u00eda hoy sumamente pertinentes para pensar los dispositivos literarios y su relaci\u00f3n con nuestra realidad. Lo cierto es que son mucho m\u00e1s que los espejismos que a veces suponemos que son. La ficci\u00f3n muchas veces es m\u00e1s real que la realidad y las estructuras s\u00ed salieron a la calle.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNovela: es un espejo que paseamos a lo largo de un camino\u201d, dice el ep\u00edgrafe que abre el decimotercer cap\u00edtulo de Rojo y negro de Stendhal, una de las primeras y m\u00e1s famosas novelas realistas del siglo xix. Stendhal le atribuye esta frase a un tal Saint-R\u00e9al, quien supuestamente es un historiador franc\u00e9s del siglo &#8230; <a title=\"Los espejismos de Luk\u00e1cs\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44439\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Los espejismos de Luk\u00e1cs\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64147,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[6753,2417,166,6754,6755,405,6756,1947,180,6757],"ppma_author":[2797],"class_list":["post-44439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-espejismo","tag-ficcion","tag-filosofia","tag-hegel","tag-kierkegaard","tag-literatura","tag-lukacs","tag-marx","tag-novela","tag-stendhal","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2797,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"cristina-soto-van-der-plas","display_name":"Christina Soto van der Plas","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Christina","last_name":"Soto Van der Plas","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1989), doctora en literatura latinoamericana por Cornell University. Psicoanalista en formaci\u00f3n. Ha publicado m\u00faltiples textos acad\u00e9micos y cr\u00f3nicas en revistas nacionales e internacionales. Su libro <em>Cura\u00e7ao: costa de cemento pueblo de prisi\u00f3n<\/em> (FETA: 2019) fue ganador del Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay 2019. "}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44439"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62271,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44439\/revisions\/62271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/64147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44439"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=44439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}