{"id":44390,"date":"2021-10-18T10:00:25","date_gmt":"2021-10-18T15:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390"},"modified":"2026-10-29T12:09:10","modified_gmt":"2026-10-29T18:09:10","slug":"luigi-pirandello-un-autor-en-busca-de-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390","title":{"rendered":"Luigi Pirandello: un autor en busca de la verdad"},"content":{"rendered":"<p>El Teatro Valle, en la ciudad italiana de Roma, fue uno de los teatros principales de la ciudad cuyo origen se remonta hasta el a\u00f1o de 1726 y alberg\u00f3 a las principales compa\u00f1\u00edas de teatro italianas, alcanzando su esplendor en la primera mitad del siglo diecinueve con la puesta en escena de \u00f3peras como <em>Demetrio y Polibio<\/em>, <em>Torvaldo y Dorliska<\/em> y <em>La Cenerentola<\/em>, de Gioachino Rossin de <em>L&#8217;ajo nell&#8217;imbarazzo<\/em>, <em>Don Pasquale<\/em> y <em>Torquato Tasso<\/em>, de Gaetano Donizzeti; conocido por acoger \u00f3peras bufas, principalmente, a mediados del XIX se aboc\u00f3 a presentar \u00fanicamente obras habladas. Con una historia de doscientos a\u00f1os a cuestas, el 9 de mayo de 1921, este recinto viv\u00eda el estreno de <em>Seis personajes en busca de autor<\/em>, de Luigi Pirandello, que hab\u00eda nacido en la tierra de Emp\u00e9docles, Agrigento, en Italia.<\/p>\n<p>Con la puesta en escena de la obra, Luigi Pirandello consolidaba el reconocimiento que hab\u00eda obtenido con su tercera novela, <em>El difunto Mat\u00edas Pascal<\/em>, escrita en 1901. As\u00ed, nacido en 1867, Luigi Pirandello se convertir\u00eda en un referente ineludible del arte esc\u00e9nico cuya obra, que incluye el ensayo can\u00f3nico <em>El humorismo<\/em> y las puestas en escena <em>Cada cual a su manera<\/em> y <em>Esta noche se improvisa la comedia<\/em>, entre muchas otras, repercutir\u00eda fuertemente en autores posteriores como Eugene Ionesco, Alfred Jarry o Samuel Beckett, representantes todos del Teatro del absurdo, o como una presencia constante en libros como <em>El teatro y su doble, <\/em>de Artaud; incluso, de manera palpable, influir\u00eda en la realidad nacional mexicana poco tiempo despu\u00e9s de que Pirandello recibiera el Premio Nobel en 1934, con<em> El Gesticulador<\/em>, de Rofolfo Usigli, publicada en 1938, en donde el tema de la identidad \u00a0es, al igual que en Pirandello, fundamental para entender su praxis escritural.<\/p>\n<p>Esta influencia seguir\u00eda deambulando por las artes esc\u00e9nicas nacionales junto a la de personajes como Seki Sano, japon\u00e9s exiliado en M\u00e9xico quien fuera considerado como el padre del teatro mexicano moderno, y personajes del exilio espa\u00f1ol como Jos\u00e9 Bergam\u00edn, Max Aub \u2014quien junto a Jes\u00fas Villase\u00f1or, mejor conocido en el cine mexicano como Pedro de Urdimalas escribir\u00eda los di\u00e1logos de <em>Los olvidados<\/em>, de Bu\u00f1uel\u2014 y Alejandro Casona, que pese a haberse establecido en Argentina estren\u00f3 en M\u00e9xico <em>Prohibido suicidarse en primavera<\/em>, por mencionar a s\u00f3lo unos cuantos.<\/p>\n<p>Para entender esta influencia, se pueden recordar, en M\u00e9xico, los estertores de la d\u00e9cada de los setenta, en los primeros meses de 1979, cuando el mundo se lamentaba de la muerte del egregio contrabajista Charles Mingus, de la insigne Victoria Ocampo y del pintor art\u00edfice del llamado \u201cRenacimiento de Harlem\u201d, Aaron Douglas. En esos d\u00edas, el Cruz Azul consegu\u00eda el bicampeonato de la mano de Nacho Trelles en la direcci\u00f3n t\u00e9cnica y del \u201cSuperman\u201d Mar\u00edn en la porter\u00eda, y se esperaba la primera visita de Karol Wojtyla enfundado en la envestidura papal y con ella la misa que Su Santidad ofrecer\u00eda en la Residencia Oficial de Los Pinos a la madre del presidente Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, para romper as\u00ed la laicidad del estado mexicano. \u00a0\u00a0\u00a0 En esos a\u00f1os, se padec\u00eda todav\u00eda la resaca de la violencia estatal de los periodos presidenciales de D\u00edaz Ordaz y Echeverr\u00eda \u00c1lvarez, y apenas comenzaba la cruda realidad de la crisis econ\u00f3mica, pero la vida cultural parec\u00eda estar en constante producci\u00f3n de discursos nov\u00edsimos. Como menciona Agust\u00edn Cadena:<\/p>\n<blockquote><p>Con frecuencia se ha cedido a una tentaci\u00f3n: la de limitar el concepto de Medio Siglo a un peque\u00f1o grupo de narradores, amigos entre s\u00ed, que adem\u00e1s de sus coincidencias sociales compartieron una actitud ante el quehacer literario. Sin embargo, en t\u00e9rminos estrictos, la generaci\u00f3n deber\u00eda incluir tambi\u00e9n a los otros escritores nacidos en el periodo de los quince a\u00f1os orteguianos. As\u00ed, nos encontramos con la necesidad de leer juntos a autores tan dis\u00edmiles como In\u00e9s Arredondo (1928) y Sergio Galindo (1926), o Guadalupe Due\u00f1as (1920) y Ricardo Garibay (1923). A estos nombres a\u00f1adimos los ya inseparables de la lista: Rosario Castellanos (1925), Emilio Carballido (1925). Amparo D\u00e1vila (1928), Salvador Elizondo (1932), Carlos Fuentes (1929), Elena Poniatowska (1932), Juan Garc\u00eda Ponde (1932), Juan Garc\u00eda Ponce (1932), Sergio Pitol (1933) y Jorge L\u00f3pez P\u00e1ez (1922).<span id='easy-footnote-1-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-1-44390' title=' Agust\u00edn Cadena, \u201cMedio siglo y los sesenta\u201d, en &lt;em&gt;Casa del tiempo&lt;\/em&gt; no. 79, \u00e9poca II, vol. XIV, septiembre 1998, p. 31.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Del mismo modo, encontramos que antes de la d\u00e9cada de los ochenta, y desde varios lustros antes, las propuestas est\u00e9ticas se hab\u00edan diseminado por los distintos caminos del arte y se transformaban en obras que distaban de ser un\u00edvocas y, al contrario, vislumbraban caminos distintos, contradictorios y hasta opuestos, pero que era una impronta de lo que el siglo XX mexicano hab\u00eda dejado en ellos: del muralismo a la Generaci\u00f3n de la Ruptura, de la Generaci\u00f3n de Medio Siglo a la generaci\u00f3n de los nacidos en los cuarenta, de la descendencia de los Contempor\u00e1neos y Estridentistas a vislumbrar a dos figuras tan distintas entre s\u00ed: Octavio Paz y Jos\u00e9 Revueltas. El arte no es est\u00e1tico, y el convulso siglo XX, en donde la modernizaci\u00f3n y la transici\u00f3n de la <em>pax <\/em>porfiriana a la Revoluci\u00f3n y de regreso a la <em>pax<\/em>, pero ahora de la mano del priato, lo har\u00eda a\u00fan m\u00e1s vertiginoso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del auge del g\u00e9nero ranchero en el cine mexicano, en donde actores de la llamada carpa y del cine mudo hab\u00edan hecho su transici\u00f3n al nuevo dispositivo cinematogr\u00e1fico \u2014Sara Garc\u00eda, el \u201cPanz\u00f3n\u201d Soto (padre del sensacional Mantequilla) y hasta Cantinflas\u2014, lleg\u00f3 la d\u00e9cada de los sesenta, en donde comenzaba la b\u00fasqueda de un lenguaje distinto. Con el cortometraje <em>El despojo<\/em>, de 1960, de Antonio Reynoso, Rafael Corkidi y Juan Rulfo, se inauguraba el cine experimental; con obras como <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, de Rub\u00e9n G\u00e1mez, de 1965, y <em>Tajimara<\/em>, de Juan Jos\u00e9 Gurrola y Juan Garc\u00eda Ponce, y otras m\u00e1s conocidas como <em>El \u00e1ngel exterminador<\/em>, de Luis Bu\u00f1uel, o <em>Fando y Lis<\/em>, de Jodorowsky, la experimentaci\u00f3n se daba de manera constante por el cruce de disciplinas: la literatura, el cine y el teatro marcaron esta forma inusitada de concebir el mundo alejada de los estereotipos del cine de oro y antes de la creaci\u00f3n de el Instituto Mexicano de Cinematograf\u00eda (IMCINE) y de la hegemon\u00eda de las pel\u00edculas de los ochenta. Este espacio de experimentaci\u00f3n comenz\u00f3, quiz\u00e1s y am\u00e9n de los escarceos literarios, en el teatro. Como escribe H\u00e9ctor Azar:<\/p>\n<blockquote><p>En los sesenta, el teatro universitario hab\u00eda alcanzado leg\u00edtima hegemon\u00eda, liderazgo no s\u00f3lo en los \u00e1mbitos universitarios del pa\u00eds sino tambi\u00e9n en el espacio generalizado del teatro de b\u00fasqueda. Toda esa estatura y respetabilidad que le dieron los teatristas j\u00f3venes de ese tiempo, Jos\u00e9 Luis Iba\u00f1ez, Juan Jos\u00e9 Gurrola, Juan Iba\u00f1ez, Benjam\u00edn Villanueva, Miguel Sabido, Eduardo Garc\u00eda Maynez, Abraham Oceranski, Jos\u00e9 Estrada, Jorge Fons, Arturo Ripstein y, desde luego, H\u00e9ctor Mendoza.<span id='easy-footnote-2-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-2-44390' title='\u00a0H\u00e9ctor Azar, \u201cVeinticino a\u00f1os de historia teatral\u201d, en &lt;em&gt;Casa del tiempo&lt;\/em&gt; no. 9, \u00e9poca III, vol. II, octubre 1998, p. 52.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Si el autor de <em>El difunto Mat\u00edas Pascal<\/em> hab\u00eda fundado el Teatro d\u2019Arte di Roma en 1924 hab\u00eda sido un intento de establecer un teatro nacional italiano, autores como el mismo H\u00e9ctor Azar y el mencionado H\u00e9ctor Mendoza quisieron hacer lo propio con el Centro de Arte Dram\u00e1tico, A.C. (CADAC), uno, y con el Teatro Universitario, al poniente de la ciudad, el otro. En palabras de Jennifer Lorch:<\/p>\n<blockquote><p>Pirandello made clear that his challenge was to mainstream theatre, his audience the well-heeled members of the bourgeoisie. Pirandello\u2019s productions for the Teatro d\u2019Arte, wichi included the 1925 <em>Six characters<\/em>, and his ambition to establish an Italian national theatre, confirm that his aim was to set \u201cgood theatre\u201d at the centre of Italian cultural life.<span id='easy-footnote-3-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-3-44390' title=' Jennifer Lorch, &lt;em&gt;Six Characters in Search of an autor&lt;\/em&gt;, Inglaterra: Cambridge, 2005, p. 199.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>De manera similar, con el cobijo de la Universidad y el Seguro Social, que en ese entonces ten\u00edan teatros abiertos para la comunidad universitaria, H\u00e9ctor Mendoza, nacido en 1932, en Guanajuato, pudo ejercer las artes esc\u00e9nicas como un autor prol\u00edfico, maestro y director de escena que encontr\u00f3 en la experimentaci\u00f3n el camino para pensar la modernidad y pensarse a s\u00ed mismo. Con obras como <em>Ahogados<\/em>, <em>Las cosas simples<\/em>, <em>Salp\u00edcame de amor<\/em>, <em>Los asesinos ciegos<\/em> o <em>Noche decisiva en la vida sentimental de Eva Iriarte<\/em>, Mendoza se convirti\u00f3 en un referente teatral caracterizado por la puesta en escena alejada de las convenciones. En <em>In memoriam<\/em>, basada en textos sobre Manuel Acu\u00f1a, la primera acotaci\u00f3n es una muestra clara de ello:<\/p>\n<blockquote><p><em>Una luz agresiva, de cabaret, ilumina a cuatro parejas de baile inm\u00f3viles que miran al p\u00fablico. Se oye la m\u00fasica de un Danz\u00f3n y las cuatro parejas bailan y cantan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>Pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>Pues bien, yo necesito \u2014decirte que te adoro,<\/em><\/p>\n<p><em>decirte que te quiero \u2014con todo el coraz\u00f3n;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014con todo el coraz\u00f3n;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>Pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014 pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues bien\u2014<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues bien, que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro,<\/em><\/p>\n<p><em>que ya no puedo tanto, y al grito que te imploro, <\/em><\/p>\n<p><em>te imploro y te hablo en nombre de mi \u00faltima ilusi\u00f3n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u2014de mi \u00faltima ilusi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Se repite la letra. Se termina la m\u00fasica y salen de escena todos los actores.<\/em><span id='easy-footnote-4-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-4-44390' title='H\u00e9ctor Mendoza, &lt;em&gt;Obras completas&lt;\/em&gt;, tomo 1, M\u00e9xico: Ediciones La Rana \/ Arte y escena Ediciones, 2010, p. 379.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>La repetici\u00f3n, el uso de una puntuaci\u00f3n arbitraria que da cuenta de una intenci\u00f3n \u2014\u00bfcu\u00e1l ser\u00eda \u00e9sta? \u2014 y el danz\u00f3n y el cabar\u00e9 con su \u201cluz agresiva\u201d son elementos que alejaban la propuesta de H\u00e9ctor Mendoza de la tradici\u00f3n establecida. Y no es dif\u00edcil encontrar el s\u00edmil de la acotaci\u00f3n inicial de <em>In memoriam <\/em>con la de <em>Seis personajes en busca de autor<\/em>:<\/p>\n<blockquote><p><em>La comedia no tiene actos ni escena. La representaci\u00f3n ser\u00e1 interrumpida por primera vez, sin bajar el tel\u00f3n, cuando el Director y el primer personaje se retiren para discutir el guion y los actores desaparezcan del escenario; la segunda vez, cuando el maquinista, por error, deja caer el tel\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Al entrar en la sala del teatro, los espectadores encontrar\u00e1n el tel\u00f3n levantado y el escenario tal como est\u00e1 de d\u00eda, sin bastidores ni decorados, casi a oscuras, vac\u00edo, para que tengan desde el principio la impresi\u00f3n de un espect\u00e1culo no preparado de antemano.<\/em><\/p>\n<p><em>Dos escalerillas, una a la derecha y otra a la izquierda, comunicar\u00e1n el escenario con la sala. Sobre el escenario, la concha del apuntador estar\u00e1 junto al foso. Al otro lado, cerca del proscenio, una mesita y un sill\u00f3n de espaldas al p\u00fablico, para el Director.<\/em><\/p>\n<p><em>Otras dos mesitas, una m\u00e1s grande, una m\u00e1s peque\u00f1a, con muchas sillas alrededor, colocadas para tenerlas a mano, si hubiera necesidad, en el ensayo. Otras sillas, aqu\u00ed y all\u00e1, a derecha e izquierda, para los actores, y un piano, en el fondo, a un costado, casi oculto.<\/em><\/p>\n<p><em>Apagadas las luces de la sala, se ver\u00e1 entrar por la puerta del traspunte<\/em>.<span id='easy-footnote-5-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-5-44390' title='Luigi Pirandello, \u201cPrefacio\u201d, &lt;em&gt;Seis personajes en busca de autor&lt;\/em&gt;, en &lt;em&gt;Obras completas&lt;\/em&gt;. [Edici\u00f3n digital].'><sup>5<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Podr\u00eda pensarse, tambi\u00e9n, que, en el a\u00f1o de 1979, H\u00e9ctor Mendoza convoca a Fiona Alexander, Flora Dant\u00fas, Arturo Berist\u00e1in, Humberto Zurita, H\u00e9ctor Mendoza y a Alejandro Luna para hacer la obra <em>Y con Nausistrata, \u00bfqu\u00e9?<\/em>, cuya hechura recuerda a la obra de Terencio y cuya acotaci\u00f3n tiene, tambi\u00e9n, resabios pirandellianos:<\/p>\n<blockquote><p><em>Algunas sillas, pocas, en el escenario frontal, que se encuentra desnudo. Luz de ensayo. (En el escenario lateral se encuentran, sentados en butacas, los maniqu\u00edes de Fiona Alexander, Alejandro Luna y H\u00e9ctor Mendoza que, naturalmente inm\u00f3viles, miran atentamente el escenario frontal). Humberto Zurita aparece sentqado en una de las sillas, abatido. Pausa. Entra Arturo Berist\u00e1in. Se miran, tratando de suponer por la expresi\u00f3n del otro lo que cada uno piensa en la habitaci\u00f3n. Arturo se encoge de hombros, queriendo expresar: \u201c\u00bfQu\u00e9 se la va a hacer?\u201d.<\/em><span id='easy-footnote-6-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-6-44390' title=' H\u00e9ctor Mendoza, &lt;em&gt;Y con Nausistrata, \u00bfqu\u00e9?&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, p. 667.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>No sorprende encontrar a Alexander y a Luna, puesto que eran personajes ineludibles en el teatro de esos a\u00f1os, tampoco a Arturo Berist\u00e1in, quien desde joven demostr\u00f3 una genialidad esc\u00e9nica que podemos constatar hasta nuestros d\u00edas, quiz\u00e1s un poco el ver el nombre de Humberto Zurita, un poco m\u00e1s conocido \u2014\u00bflo ser\u00e1 todav\u00eda para las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes? \u2014 por telenovelas, aunque ha trabajado bajo la direcci\u00f3n de Felipe Cazal. En el peri\u00f3dico <em>El D\u00eda<\/em>, del 31 de enero de 1979, la cr\u00edtica teatral Malkah Rabell escrib\u00eda a prop\u00f3sito de <em>Y con Nausistrata, \u00bfqu\u00e9?<\/em>:<\/p>\n<blockquote><p>[\u2026] en la persona de Humberto Zurita tenemos un incre\u00edble actor de comedia musical, un actor completo: c\u00f3mico, dram\u00e1tico, cantante y bailar\u00edn. Tambi\u00e9n Arturo Berist\u00e1in es un actor joven de muchas posibilidades, tanto dram\u00e1ticas como c\u00f3micas. \u00a1Una admirable pareja! En cuanto a los dem\u00e1s, de plano los prefiero en sus respectivos campos productivos: Alejandro Luna, en la escenograf\u00eda; Fiona Alexander preparando el vestuario; y Flora Dantus, ayudando en la direcci\u00f3n. Y en cuanto a H\u00e9ctor Mendoza, bueno, siempre todos los dones para ser un joven gal\u00e1n.<span id='easy-footnote-7-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-7-44390' title=' Malkah Rabell, \u201c&lt;em&gt;Y con Nausistrata \u00bfqu\u00e9?\u201d&lt;\/em&gt;, en El D\u00eda, 31 enero 1979, p. 21.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>En la obra de Pirandello, los seis personajes cuentan, cada uno desde su perspectiva, su drama, la historia de una familia que por diversas circunstancias termina con un suicidio y que necesitan que un <em>autor, <\/em>casi como figura mitol\u00f3gica, cuente su historia; en la obra de Mendoza los actores reflexionan a partir de la incapacidad del director de encontrar a una nueva Nusistrata, despu\u00e9s de que la actriz principal renunciara al papel quince d\u00edas antes del estreno. En una y otra, la metaficci\u00f3n es la que construye el di\u00e1logo y la obra misma, puesto que en la del italiano los personajes interrumpen el montaje de <em>El juego de los papeles<\/em>, del mismo Pirandello, para contar su historia, y en la del mexicano, los actores hablan de su propio montaje. De H\u00e9ctor Mendoza, Luz Mar\u00eda Aguilar Zinzer escribe:<\/p>\n<blockquote><p>En la dramaturgia de Mendoza se desarrolla el continuo di\u00e1logo entre el esc\u00e9ptico innovador y el m\u00edstico, hombre de fe, que desde ni\u00f1o cuestiona al dios, los dogmas y a los sacerdotes de su comunidad, y a lo largo de su vida, movido por el anhelo del conocimiento, la humildad y el asombro, regresa una y otra vez al insondable fondo de saber de los m\u00e1s sabios, antepasados y de su tiempo.\u00a0<span id='easy-footnote-8-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-8-44390' title='Luz Mar\u00eda Aguilar Zinzer, \u201cPresentaci\u00f3n\u201d, en H\u00e9ctor Mendoza, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, p. 10.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Y en el prefacio a <em>Seis personajes en busca de autor<\/em>, Pirandello anota:<\/p>\n<blockquote><p>Hace muchos a\u00f1os que est\u00e1 al servicio de mi arte \u2014pero como si fuera ayer\u2014 una doncella esbelt\u00edsima, pero no por eso nueva en el oficio.<\/p>\n<p>Se llama Fantas\u00eda [\u2026] hace ya muchos a\u00f1os, tuvo la mala inspiraci\u00f3n y el malhadado capricho de traerme a casa a toda una familia, que no s\u00e9 d\u00f3nde ni cu\u00e1ndo habr\u00eda pescado, pero de la cual \u2014si hemos de creerla\u2014 habr\u00eda podido yo sacar el argumento para una magn\u00edfica novela.<\/p>\n<p>Me encontr\u00e9 ante un hombre de unos cincuenta a\u00f1os, con chaqueta negra y pantal\u00f3n claro, que frunc\u00eda el ce\u00f1o, con ojos huidizos, por mortificaci\u00f3n; una pobre mujer enlutada, viuda reciente, que tra\u00eda de la mano a una ni\u00f1a de cuatro a\u00f1os, a un lado, y a un muchacho de poco m\u00e1s de diez, al otro; una jovencita descocada y procaz, vestida tambi\u00e9n de negro, pero con un lujo equ\u00edvoco y descarado, llena de alegre y mordaz desprecio contra aquel viejo mortificado y contra un joven de unos veinte a\u00f1os, que estaba all\u00ed retra\u00eddo y encerrado en s\u00ed mismo, como rencoroso con todos.<\/p>\n<p>En una palabra: los seis personajes, tal y como se los ve ahora en el escenario, al principio de la comedia. Y tan pronto uno como otro, incluso a veces quit\u00e1ndose la palabra, se pon\u00edan a contarme sus tristes casos, a gritarme cada uno sus propias razones, a exhibir ante mis barbas sus desatadas pasiones, poco m\u00e1s o menos, como lo hacen en la comedia al desventurado director.<span id='easy-footnote-9-44390' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390#easy-footnote-bottom-9-44390' title='Luigi Pirandello, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt; [Edici\u00f3n digital].'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Y aqu\u00ed el desventurado director pareciera ser el mismo de ambas obras, como la persona que carga con las culpas del texto y de los autores, con la imposibilidad de llevar a buen puerto la encomienda de traducir una historia del papel a las tablas, de interpretar, conocer y reconocer a sus personajes como entes aut\u00f3nomos de la ficci\u00f3n, como entes independientes de su autor.<\/p>\n<p>La dicotom\u00eda entre existencia y realidad es una constante de Pirandello, ya se hab\u00eda mencionado a Mat\u00edas Pascal, quien vive tres \u201cmuertes\u201d, y sigue existiendo, o a Manuel Acu\u00f1a, quien se suicida, pero \u201cvive\u201d eternamente en la citada <em>In memoriam<\/em>, de Mendoza, o Nausistrata, que sin estar en la obra es la constante que desencadena la acci\u00f3n. El ser y estar pirandelliano se trasluce en la experimentaci\u00f3n de H\u00e9ctor Mendoza y en la de sus contempor\u00e1neos, desde el cine hasta el teatro. Escribir\u00eda Pirandello \u201c[en] el arte simb\u00f3lico, la representaci\u00f3n pierde todo movimiento espont\u00e1neo para convertirse en m\u00e1quina, en alegor\u00eda; esfuerzo vano y equivocado [\u2026] que por s\u00ed misma no tiene la menor verdad\u201d. Y sea esa verdad la b\u00fasqueda de la experimentaci\u00f3n, del arte y de la vida misma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Teatro Valle, en la ciudad italiana de Roma, fue uno de los teatros principales de la ciudad cuyo origen se remonta hasta el a\u00f1o de 1726 y alberg\u00f3 a las principales compa\u00f1\u00edas de teatro italianas, alcanzando su esplendor en la primera mitad del siglo diecinueve con la puesta en escena de \u00f3peras como Demetrio &#8230; <a title=\"Luigi Pirandello: un autor en busca de la verdad\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44390\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Luigi Pirandello: un autor en busca de la verdad\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63766,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[7140,7141,2423,7142,7143,7144],"ppma_author":[3176],"class_list":["post-44390","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-cada-cual-a-su-manera-y-esta-noche-se-improvisa-la-comedia","tag-el-teatro-y-su-doble","tag-los-olvidados","tag-luigi-pirandello","tag-prohibido-suicidarse-en-primavera","tag-rofolfo-usigli","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3176,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"jesus-francisco-conde-de-arriaga","display_name":"Jes\u00fas Francisco Conde de Arriaga","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Jes\u00fas Francisco","last_name":"Conde de Arriaga","user_url":"","job_title":"","description":"Estudi\u00f3 la licenciatura en Lengua y Literaturas Hisp\u00e1nicas en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la\u00a0UNAM. Fue becario de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas en el \u00e1rea de  Narrativa en las generaciones 2009 - 2010 y 2010 - 2011, y dos veces becario del programa J\u00f3venes Creadores del Fonca en los periodos 2014 - 2015 y  2017 - 2018, ambos en la especialidad de cuento. Ha publicado cuento, ensayo, rese\u00f1a y cr\u00edtica literaria en Laberinto, Confabulario, Este pa\u00eds, Molino de letras, Siembra y Tinta Seca, entre otros. Aparece en las antolog\u00edas Cofrad\u00eda de coyotes (La Coyotera Ediciones, 2007); Fantasiofrenia II. Antolog\u00eda del cuento da\u00f1ado (Ediciones Libera, 2007); Ardiente coyotera (La Coyotera Ediciones, 2008) y Bragas de la noche (Colectivo Entr\u00f3pico, 2008). Es autor del libro de cuentos Campanario de luz, (UAM, 2013), y de La espantosa y maravillosa vida de Roberto el Diablo (UAM, 2019). Es editor de la revista Casa del Tiempo de la UAM. 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