{"id":44333,"date":"2021-05-26T09:00:16","date_gmt":"2021-05-26T14:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333"},"modified":"2026-10-30T11:03:28","modified_gmt":"2026-10-30T17:03:28","slug":"memorias-de-ensonacion-gigantas-y-cornetas-acusticas-a-diez-anos-de-la-muerte-de-leonora-carrington","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333","title":{"rendered":"Memorias de enso\u00f1aci\u00f3n, gigantas y cornetas ac\u00fasticas: a diez a\u00f1os de la muerte de Leonora Carrington"},"content":{"rendered":"<p>Una ni\u00f1a sue\u00f1a con caballos; sobre su agreste lomo cabalga mundos distantes. Afuera, la guerra sit\u00faa el c\u00f3mo, durante el resto del siglo XX, habr\u00e1 de comprenderse el hecho de que el proyecto humanista es una promesa incumplida. Mientras Leonora Carrington juega con T\u00e1rtaro, su intr\u00e9pido corcel de madera, urde una serie de ideas y conjuros que la llevar\u00e1n a atravesar tierras lejanas donde lo normal es comerse la representaci\u00f3n de tu alma confeccionada en az\u00facar. El aspecto de occidente va deline\u00e1ndose como una imagen de violencia cuyo programa pol\u00edtico no es otra cosa que la manipulaci\u00f3n de los cuerpos en torno al capital y los reg\u00edmenes genocidas. La ni\u00f1a se vuelve caballo, su energ\u00eda rebota entre los cristales de roca. La luz entra e ilumina el cabello, ella todav\u00eda no comprende, pero intuye que deber\u00e1 descender hasta que todos comprendamos su forma; hasta quedar invadidos por la luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Carrington, el arte funcion\u00f3 como una liberaci\u00f3n absoluta de los lazos que la ataban a una vida privada de deseos e impulsos, igualmente logr\u00f3 construirse un lugar seguro mediante el conocimiento, as\u00ed como las proyecciones \u2014que hoy leer\u00edamos como feministas\u2014 sobre su conciencia pol\u00edtica en torno a la rasgadura necesaria con la cultura heteropatriarcal, as\u00ed como el constante llamado hacia el cuidado de s\u00ed, la creaci\u00f3n de comunidades de mujeres e incluso la preservaci\u00f3n de la ecolog\u00eda. Sus padres, Harold Carrington y Maurie Moorhead, deseaban que Leonora pudiera casarse con un joven de buena familia para seguir con una vida de lujos que el negocio textil en medio de la Primera Guerra Mundial les hab\u00eda permitido. Aunque ten\u00edan recursos econ\u00f3micos importantes, no eran considerados por la aristocracia. Hecho que, como relata Joanna Moorhead en la biograf\u00eda <em>Leonora Carrington. Una vida surrealista: <\/em>\u201cla hizo sentir humillada, la hizo sentir deprimida. Pero tambi\u00e9n la inspir\u00f3. La ayud\u00f3 a darse cuenta de que ser una reci\u00e9n llegada ten\u00eda ventajas, atractivos incluso\u201d.<span id='easy-footnote-1-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-1-44333' title=' Moorhead, Joanna, &lt;em&gt;Leonora Carrington. Una vida surrealista, &lt;\/em&gt;Turner, Madrid, 2017, p. 38'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 esa sensaci\u00f3n de vac\u00edo ante la constante opresi\u00f3n que sent\u00eda fuera el elemento que le permitir\u00eda no solamente el deseo de irse de casa, sino el ver al arte como una forma de conocimiento y como una fuente constante de libertad. En 1935, y despu\u00e9s de haber sido debutante en aquella gala en el Palacio de Buckingham \u2014hecho biogr\u00e1fico que expone en uno de sus cuentos m\u00e1s celebrados, \u201cLa debutante\u201d\u2014, Leonora se ir\u00eda para siempre a encontrar su camino dentro del arte, primero en Florencia y despu\u00e9s en la academia de arte de Am\u00e9d\u00e9e Ozenfant en Londres. \u00c9ste ser\u00eda el punto determinante para que la ex-debutante se convirtiera en la mujer surrealista. Conoci\u00f3 a Max Ernst y junto con su amado Loplop comenz\u00f3 la traves\u00eda hacia su propio centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El descenso<\/strong><\/p>\n<p>En el surrealismo ejercido por mujeres artistas vemos contempor\u00e1neamente una funci\u00f3n libertaria mediante el desdoblamiento de su historia. Las pr\u00e1cticas inusuales les permit\u00eda romper con los roles impuestos por sus familias, las religiones y desde luego el contexto b\u00e9lico de Europa, pero esto no ocurri\u00f3 sino hasta a\u00f1os despu\u00e9s. En un principio, el movimiento iniciado por Andr\u00e9 Bret\u00f3n no solo no consideraba a las mujeres artistas como iguales, sino que las convert\u00eda en musas constantemente sexualizadas, como lo reconocen Irene Susan Fort y Tere Arcq:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>La mujer como musa y amante fue un tropo esencial para el surrealismo. Aunque los surrealistas ensalzaban a la <em>femme-enfant<\/em> la mujer-ni\u00f1a que, a trav\u00e9s de su pureza e inocencia ten\u00eda acceso directo al inconsciente, por lo general tanto en su vida cotidiana como en su obra, los hombres imaginaban a la mujer a partir de un cuerpo femenino sexualizado, objeto de su deseo f\u00edsico. Bret\u00f3n, que en 1937 escribi\u00f3 <em>L\u00b4amour<\/em> <em>fou<\/em> (El amor loco) como respuesta a la pasi\u00f3n que sent\u00eda por Jacqueline Lamba, identific\u00f3 la idea masculina del amor con el erotismo, que considera fuente de \u201cbelleza convulsiva\u201d. La mujer se convert\u00eda as\u00ed en el agente que permit\u00eda que los hombres surrealistas crearan. Aunque su ideolog\u00eda era revolucionaria en cuanto a su desaf\u00edo a instituciones sociales como la iglesia, el matrimonio y la familia, los hombres del surrealismo pueden considerarse mis\u00f3ginos ya que negaban a las mujeres la capacidad de producir arte. No fue sino hasta la segunda generaci\u00f3n del movimiento, a finales de la d\u00e9cada de 1930, que las mujeres surrealistas empezaron a poner de manifiesto su capacidad intelectual y art\u00edstica.<span id='easy-footnote-2-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-2-44333' title='Arq, Tere, et. al., In wonderland, &lt;em&gt;Las aventuras surrealistas de mujeres artistas en M\u00e9xico y los Estados Unidos&lt;\/em&gt;, Museo de Arte Moderno, CONACULTA, Prestel Publishing, M\u00e9xico, 2013. p. 19.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya en Par\u00eds, estando con Ernst, Leonora reconoci\u00f3 la misoginia que exist\u00eda dentro del grupo surrealista, hecho por el que no les permiti\u00f3 que la tomaran como musa, sino como una artista que produc\u00eda para s\u00ed. Para ella, el arte constitu\u00eda incluso un espacio mediante el cual pod\u00eda transformar la realidad y a s\u00ed misma. Desde sus inicios en la academia de arte hab\u00eda sentido gran inclinaci\u00f3n por la b\u00fasqueda de textos alqu\u00edmicos, as\u00ed como por tratados de magia, constitu\u00edan saberes que le permit\u00edan incluso salvar el mundo. En las pr\u00e1cticas wiccas, as\u00ed como en diversos textos antiguos descubri\u00f3 que, al menos para ella, era posible llegar al punto de la transmutaci\u00f3n. No es dif\u00edcil comprender que ante un mundo donde la guerra y la persecuci\u00f3n eran los escenarios comunes, las mentes brillantes de esa generaci\u00f3n buscaran formas de supresi\u00f3n, incluso de una terap\u00e9utica. El surrealismo como experiencia vital lo permit\u00eda, hasta como mecanismo de sustituci\u00f3n. Es ah\u00ed donde Leonora crea sus propias herramientas, no solamente mediante el trabajo on\u00edrico, sino mediante un estado constante de introspecci\u00f3n; para ella, de acuerdo con Moorhead \u201cEl surrealismo era un estado de esp\u00edritu y nada m\u00e1s, un estado que no puede explicarse\u201d<span id='easy-footnote-3-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-3-44333' title='&lt;em&gt;Ibid.\u00a0&lt;\/em&gt;Moorhead, Op. Cit. p. 45.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span>. Si para ella era en s\u00ed una condici\u00f3n espiritual, no solamente apoya la manera en que trabajaba sus im\u00e1genes \u2014es decir no desde el sue\u00f1o, sino desde la representaci\u00f3n de entes cuyo poder pod\u00edan cambiar a quien los pintaba\u2014 pero tambi\u00e9n a quien observa, operaci\u00f3n que se repite en su trabajo narrativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Simone Weill estaba consciente de la operaci\u00f3n que la gravedad produc\u00eda en las vidas humanas, tales como la opresi\u00f3n, as\u00ed como la incapacidad de tener mejores condiciones para el futuro. Insist\u00eda en la presencia de elementos sobrenaturales, mismos que pod\u00edan dar origen a la gracia, ya que en un mundo donde la guerra igualmente constitu\u00eda una pol\u00edtica econ\u00f3mica: \u201csiempre hab\u00eda que esperar que las cosas sucedan conforme a la gravedad, salvo que intervenga lo sobrenatural\u201d.<span id='easy-footnote-4-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-4-44333' title='Weill, Simone, &lt;em&gt;La gravedad y la gracia, &lt;\/em&gt;Ed. Trota, Madrid, 1994, p.33.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span>\u00a0En este punto la operaci\u00f3n del surrealismo sostiene ser una fuerza capaz de transformarlo todo, incluido el sufrimiento. La aparici\u00f3n de deidades como la diosa blanca en su pintura: <em>Entonces vimos a la hija del Minotauro, <\/em>act\u00faa como esa fuerza lum\u00ednica que puede cambiar mediante la alquimia el inconsciente, cuya condici\u00f3n colectiva se observaba como m\u00e1quinas de aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o que m\u00e1s all\u00e1 de las formas en que sus compa\u00f1eros surrealistas trabajaran \u2014como la libre asociaci\u00f3n de ideas, t\u00e9cnicas experimentales e incluso juegos como el cad\u00e1ver exquisito\u2014 Leonora partiera de un imaginario que en realidad le pertenec\u00eda por herencia materna. La relaci\u00f3n con su madre, Maurie, si bien es compleja como todas las relaciones madre e hija, igualmente se convert\u00eda en enriquecedora, en contraposici\u00f3n con Harold. Su herencia irlandesa, as\u00ed como una l\u00ednea de mujeres dedicadas al trabajo intelectual como Maria Edgeworth (quien fuera llamada como la Jane Austen de Irlanda),<span id='easy-footnote-5-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-5-44333' title='&lt;em&gt;Ibid.\u00a0&lt;\/em&gt;Moorhead, p. 62.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span>\u00a0la alentaron a seguir tanto en su trabajo art\u00edstico como en la relaci\u00f3n con Ernst. En el verano de 1938 publica <em>La casa del miedo<\/em> en forma de folleto. A partir de ese momento, la Novia del viento trabajar\u00eda en su narrativa con la misma fuerza que en su pintura, al mismo tiempo que retrabajaba escenas de su vida, as\u00ed como su propia mirada frente a lo que en esos momentos experimentaba, como se observa en el siguiente fragmento:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>De regreso a casa, se me ocurri\u00f3 que deb\u00ed haber invitado al caballo a cenar. Ya ni modo, conclu\u00ed. Compr\u00e9 lechuga y unas papas para la cena y al llegar a casa encend\u00ed el fuego para preparar la comida. Me tom\u00e9 una taza de t\u00e9, pens\u00e9 en lo que hab\u00eda sucedido ese d\u00eda y, sobre todo, en el caballo, a quien ya consideraba mi amigo, pese a que llevaba tan poco tiempo de conocerlo. Tengo pocas amistades y me da gusto contar al caballo entre ellas. Despu\u00e9s de comer me fum\u00e9 un cigarro y medit\u00e9 sobre el lujo que ser\u00eda salir esa noche, en vez de hablar conmigo misma y morir de aburrimiento con las mismas historias a pesar mi enorme inteligencia y apariencia distinguida, y nadie lo sabe mejor que yo. Con frecuencia me digo que, si tuviera la oportunidad, podr\u00eda convertirme en el epicentro de la intelectualidad, aunque a fuerza de charlas conmigo misma tiendo a repetir las mismas cosas todo el tiempo. Pero \u00bfqu\u00e9 se puede esperar? Soy una reclusa.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera persona no s\u00f3lo nos hace sentir esa cercan\u00eda, sino la complicidad tan bien lograda entre quien ha cumplido con el sagrado pacto de verosimilitud y quien desea presenciar un caballo que habla porque ya se sabe que es real un caballo con modales. El humor se envuelve con escenas que van de la vida cotidiana hasta desplazarnos a un horizonte fant\u00e1stico en el cual todo tiene sentido. Las criaturas equinas ser\u00e1n el puente desde su infancia hasta cada una de sus etapas dentro de la experiencia como mujer. Los entes femeninos y la animalia representada en diversos cuadros exponen su mirada hacia ellos como criaturas poderosas capaces de cambiar al mundo, as\u00ed como a la mirada patriarcal gustosa de infantilizarles hasta la violencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cartograf\u00eda para entender su manera de mirar el mundo la extiendo desde sus pinturas hasta los relatos. Elementos como las hienas, la alquimia y toda clase de criaturas nos conducen a mirar su experiencia como mujer lejos de los roles pasivos, sexualizados o de \u201cbelleza normada\u201d. Pero no es as\u00ed, sino que la construye desde su propio deseo, incluso desde la apropiaci\u00f3n de su psique, alterada de acuerdo con su relato en la novela corta <em>Memorias de abajo. <\/em>Tras la detenci\u00f3n de Ernst, por ser jud\u00edo alem\u00e1n, Leonora no solamente se queda sola, sino queda absolutamente atemorizada; elementos que ayudaron a llevarla a una profunda crisis que termin\u00f3 al llegar a Espa\u00f1a, un pa\u00eds ya trastocado por la violencia y la aniquilaci\u00f3n sostenida luego de la Guerra civil y la llegada del aterrador franquismo. Carrington lleg\u00f3 a pensar que ella podr\u00eda salvar al mundo, que en ella se situaban las fuerzas necesarias para salvar a Espa\u00f1a y Europa de otro ba\u00f1o de sangre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estaba convencida de que hab\u00eda sido escogida para un papel crucial en los problemas de Europa, y de que Espa\u00f1a era lugar donde lo desempe\u00f1ar\u00eda. \u201cMe convenc\u00ed de que Madrid era el est\u00f3mago del mundo y que hab\u00eda sido elegido para la tara de devolver la salud a este \u00f3rgano digestivo. Cre\u00eda que toda la angustia se hab\u00eda acumulado en m\u00ed terminar\u00eda por disolverse, y eso explica la intensidad de mis emociones. Me cre\u00eda capaz de soportar aquella terrible carga y de sacar de ella una soluci\u00f3n para el mundo.\u201d<span id='easy-footnote-6-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-6-44333' title='&lt;em&gt;Ibid.\u00a0&lt;\/em&gt;Moorhead, p. 136.'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El recorrido que hace en <em>Memorias de abajo <\/em>plantea un conocimiento no solo de s\u00ed, sino de los hechos, al pasarlo al relato, que logra desbloquear y escribir tres a\u00f1os despu\u00e9s de su internamiento en el hospital psiqui\u00e1trico de Santander. La conciencia incluso de los s\u00edntomas experimentados con el Cardiazol suministrado por el Dr. Morales, y cuyos efectos son iguales a los de los electroshocks, lo vuelven un texto poderoso cercano a los testimonios, ensayos y autoficci\u00f3n de las plumas militantes del feminismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Levitar.<\/strong><\/p>\n<p>En general, esa liberaci\u00f3n que logra decantar en una prosa que lleva a producirnos un v\u00e9rtigo, incluso enfermedad, por la cercan\u00eda del yo narrado funciona por la toda la traves\u00eda que termina hasta su escape. Despu\u00e9s de este episodio, y tras la absoluta ruptura con Ernst, Leonora encuentra el inicio de lo que ser\u00e1 su propio programa pol\u00edtico y filos\u00f3fico, la b\u00fasqueda de un conocimiento capaz de sepultar el odio y la violencia que observ\u00f3 en la Segunda Guerra Mundial, como ella misma lo menciona:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>Antes de abordar los hechos concretos de mi experiencia, quiero decir que la sentencia que la sociedad pronunci\u00f3 sobre m\u00ed en esa \u00e9poca particular fue probablemente, e incluso con seguridad, una bendici\u00f3n del cielo; porque yo no ten\u00eda idea de la importancia de la salud, o sea de la absoluta necesidad de contar con un cuerpo sano, para evitar el desastre en la liberaci\u00f3n de la mente. Y lo que es m\u00e1s importante, de la necesidad de tener a otros conmigo, a fin de podernos alimentar mutuamente con nuestros conocimientos y constituir as\u00ed un Todo. Yo no ten\u00eda en esa \u00e9poca suficiente conciencia de su filosof\u00eda para comprender. No me hab\u00eda llegado el momento de comprender. Lo que voy a tratar de exponer aqu\u00ed con la mayor fidelidad no es sino un embri\u00f3n de saber.<span id='easy-footnote-7-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-7-44333' title='Carrington, Leonora, &lt;em&gt;La casa del miedo. Memorias de abajo, &lt;\/em&gt;Ed. Siglo XXI, M\u00e9xico,1992, p. 155.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La idea del cuidado del cuerpo y la creaci\u00f3n de c\u00edrculos de conocimiento resultaba totalmente novedosa, vale la pena pensar en la prosa de Carrington como los inicios de los diversos feminismos contempor\u00e1neos, as\u00ed como los productos culturales y obras que sostienen dentro de un r\u00e9gimen est\u00e9tico dicho programa pol\u00edtico. Cuando Leonora llega a M\u00e9xico y se divorcia de Renato Leduc, esta libertad la vuelve parte indisoluble de s\u00ed misma, como artista, pero tambi\u00e9n como madre. Dentro de las artistas de la \u00e9poca, incluyendo a Rosario Castellanos, Prim, como tambi\u00e9n la llamaban en su lejana casa de Lancashire, configuraba una maternidad absolutamente disidente. Son muy comunes las fotograf\u00edas de su estudio en la casa de la calle de Chihuahua donde sus hijos Pablo y Gabriel Weisz se encuentran jugando o en el piso mientras ella pintaba. La creaci\u00f3n en conjunto con la maternidad eran los hilos conductores para ese mundo de inspiraci\u00f3n celta que poco a poco fue adapt\u00e1ndose a las propias deidades y mitos de la cultura de su segundo pa\u00eds, como lo observamos en <em>Un cuento de hadas mexicano. <\/em>Junto con Remedios Varo pudo crear un mundo en el que ambas dise\u00f1aban sus l\u00edmites, sus sabores, su color, ambas asist\u00edan a grupos de estudios sobre pr\u00e1cticas wiccas, y compart\u00edan lecturas como <em>Witchcraft Today, <\/em>de Gerald B. Gardenia, as\u00ed como el <em>Popol Vuh<\/em> o diversos t\u00edtulos de Aldous Huxley. Como lo indica Susan L. Albert, \u201cEn la d\u00e9cada de los cincuenta, el trabajo de Carrington tom\u00f3 un giro profundamente herm\u00e9tico con un enfoque en los procesos de destilaci\u00f3n\u201d.[\/efn_note]Aberth, Susan, \u201cThe alchemical kitchen: At home with Leonora Carrington\u201d en Nierika, Revista de estudios de arte, Universidad Iberoamericana, n\u00famero 1, a\u00f1o 1, M\u00e9xico 2007, p. 11.[\/efn_note]\u00a0\u00a0La relaci\u00f3n de amistad con Varo, su incesante producci\u00f3n pict\u00f3rica y los experimentos que se daban en su cocina \u2014se sabe de su gusto no solamente por la cocina, sino por la confecci\u00f3n de alimentos cuya presentaci\u00f3n fuera distinta de los que realmente serv\u00eda, por ejemplo caviar que en realidad era tapioca te\u00f1ida con tinta de calamar, y por supuesto, pociones y ung\u00fcentos para el mal de ojo, el mal de amores, como en su pieza\u00a0 <em>La cocina arom\u00e1tica de la abuela Moorhead<\/em> de 1975\u2014 son pr\u00e1cticas muy cercanas a las que m\u00e1s de tres d\u00e9cadas despu\u00e9s M\u00f3nica Mayer y Maris Bustamante har\u00edan mediante su grupo de arte feminista Polvo de Gallina Negra y otras correspondencias con el arte feminista de esta \u00e9poca, incluido el performance.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su novela <em>La trompetilla ac\u00fastica (1974) <\/em>no solo es un homenaje a Remedios Varo, quien muri\u00f3 en 1963, sino a la conexi\u00f3n que exist\u00eda entre ellas y a la forma en que el envejecimiento se vuelve un camino hacia la sabidur\u00eda, as\u00ed como la conexi\u00f3n entre objetos sagrados, como el Grial, para la salvaci\u00f3n del mundo y el regreso de la Gran Diosa para la prevalencia del amor y la bondad. La prosa cada vez m\u00e1s pulida da forma a un relato donde las protagonistas, Marion \u2014ella misma\u2014 y Carmela \u2014Remedios Varo\u2014 se conducen nuevamente hacia una aventura que no desciende, como en <em>Memorias de abajo<\/em>\u2026, sino que se presenta m\u00e1s luminosa pues est\u00e1n a punto de ser testigos de la ca\u00edda del mundo tal y como lo conocemos, la mayor\u00eda de las veces hostil y violento, para el nacimiento de una nueva era donde las mujeres, mujeres sabias, encontrar\u00e1n una nueva forma de vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se cumple una d\u00e9cada desde la disoluci\u00f3n del cuerpo f\u00edsico de Leonora Carrington, su obra completa es un ciclo que nos cuenta un relato sumamente revolucionario y absolutamente liberador. El comprender que es posible romper con el sufrimiento y las pr\u00e1cticas de violencia, mediante el amor, el trabajo constante, el arte, la amistad, el cuidado del medio ambiente y sobre todo el cuidado de s\u00ed. Si atendemos a su novela, es posible que podamos pensarla como un esp\u00edritu cuya renovaci\u00f3n ocurre en cada lectura, en cada visita, en cada ni\u00f1a que habla con caballos mientras su cabello flota sobre el viento suspendido, su producci\u00f3n da cuenta de ello:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no puede esperarse que la gente entiendo que uno obtiene mucho m\u00e1s placer estando solo y trabajando seg\u00fan su propia inspiraci\u00f3n, que corriendo de aqu\u00ed para all\u00e1 para llevar a cabo tareas de toda clase que, en realidad son las tareas de los dem\u00e1s.<span id='easy-footnote-8-44333' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333#easy-footnote-bottom-8-44333' title='Carrington, Leonora, &lt;em&gt;La trompetilla ac\u00fastica, &lt;\/em&gt;FCE, M\u00e9xico, 2017, p. 143.'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La novia del viento levita, sus manos concretan esa luz eterna que no proyecta otra cosa que la fuerza y la magia de su conciencia art\u00edstica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ni\u00f1a sue\u00f1a con caballos; sobre su agreste lomo cabalga mundos distantes. Afuera, la guerra sit\u00faa el c\u00f3mo, durante el resto del siglo XX, habr\u00e1 de comprenderse el hecho de que el proyecto humanista es una promesa incumplida. Mientras Leonora Carrington juega con T\u00e1rtaro, su intr\u00e9pido corcel de madera, urde una serie de ideas y &#8230; <a title=\"Memorias de enso\u00f1aci\u00f3n, gigantas y cornetas ac\u00fasticas: a diez a\u00f1os de la muerte de Leonora Carrington\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=44333\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Memorias de enso\u00f1aci\u00f3n, gigantas y cornetas ac\u00fasticas: a diez a\u00f1os de la muerte de Leonora Carrington\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64156,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[245,897,5583,6723,346,180,6083,6724,425],"ppma_author":[3180],"class_list":["post-44333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-cuerpo","tag-feminismo","tag-leonora-carrington","tag-max-ernst","tag-mujer","tag-novela","tag-remedios-varo","tag-sexualizado","tag-surrealismo","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3180,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"fabiola-eunice-camacho","display_name":"Fabiola Eunice Camacho","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Fabiola Eunice","last_name":"Camacho","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1984) Investigadora, docente, escritora y\ncr\u00edtica. Es maestra en Estudios Latinoamericanos por la Facultad\nde Filosof\u00eda y Letras de la UNAM y Doctora en Sociolog\u00eda por la\nUniversidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Azcapotzalco. Realiz\u00f3 una\nestancia de investigaci\u00f3n en la Universidad de Buenos Aires y ha\npublicado art\u00edculos y rese\u00f1as en revistas como Este Pa\u00eds, Pliego\n16, Fundaci\u00f3n, Casa del Tiempo, Revista de la Universidad,\n\u00c9cfrasis, Tierra Adentro. En 2011-2013 fue Becaria de la\nFundaci\u00f3n de Letras Mexicanas en el \u00e1rea de ensayo y en 2019\nfue Becaria Fonca en el \u00e1rea de ensayo. 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