{"id":43892,"date":"2021-03-24T09:00:00","date_gmt":"2021-03-24T15:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=43892"},"modified":"2026-10-30T12:10:27","modified_gmt":"2026-10-30T18:10:27","slug":"la-alucinante-historia-de-melody-nelson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=43892","title":{"rendered":"La alucinante historia de Melody Nelson"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Pueden confiar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Nabokov<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rolls Royce Phantom penetra en la noche como un cuchillo largo raspando el pavimento de la carretera desierta. Ella escucha vagamente la radio, \u00c9l acelera con direcci\u00f3n a la autopista perif\u00e9rica. Quieren ver el bosque de niebla, sentir su calma a esa hora muerta. Ella roza los quince a\u00f1os; su belleza de ni\u00f1a <em>gar\u00e7onne<\/em>, su delicadeza y un no-s\u00e9-qu\u00e9 de huerfanita la hermanan a Jean Seberg. \u00c9l es un hombre maduro y perturbado, un doliente artista de la vida que ama como Pigmali\u00f3n a Galatea, como Paris a Helena, como Humbert Humbert a Lolita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus caminos se cruzaron pocos d\u00edas antes, cuando \u00c9l erraba en su auto por las calles de Par\u00eds en busca de otro bar para consolar su sed et\u00edlica y Ella trataba de encontrar refugio al inminente aguacero en su bicicleta rosa. Quien los viera juntos dir\u00eda que tienen algo de la <em>Bella y la Bestia<\/em>, de <em>Caperucita roja y el Lobo feroz<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Serge Gainsbourg lo habitaban muchos personajes. Ginzburg, Gainsbourough, Gainsbarre. Un agraciado actor interpretando papeles distintos y a veces opuestos. Seductor, monstruo, artista frustrado y ni\u00f1o genio. En Francia hay una expresi\u00f3n coloquial acerca de la locura: el loco \u201cno est\u00e1 s\u00f3lo adentro de su cabeza\u201d porque es muchos a la vez, al igual que un esquizofr\u00e9nico. Esto era una verdad t\u00e1cita en \u00e9l. Sab\u00eda c\u00f3mo pocos que <em>Yo es otro<\/em>, que persona significa \u201cm\u00e1scara\u201d y la vida es como una obra de Moli\u00e8re donde dolor y j\u00fabilo fluct\u00faan en una sola danza palpitante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero antes que nada Gainsbourg era una sombra larga, un nost\u00e1lgico irreverente. Dandy genial con aire de s\u00e1tiro y fina silueta de vampiro en decadencia. Su incuestionable malditismo lo sit\u00faa en la estirpe de Rimbaud, l\u2019Enfant terrible; Fernando Pessoa, el mil-rostros; y Janis Joplin, la estrella de triste final. Su vida trajo alegr\u00eda a millones de desconocidos y emociones encontradas a sus allegados \u2013desde Brigitte Bardot, pasando por Jane Birkin o Bambou hasta llegar a sus hijos, la actriz y cantante Charlotte, y el actor Lucien\u2013 su m\u00fasica revolucion\u00f3 como ninguna la <em>chanson francaise<\/em>, sin hablar de la poes\u00eda y el cine de su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A treinta a\u00f1os de su muerte (y pese a la pandemia), miles de admiradores enmascarados le rindieron homenaje a Gainsbourg en el cementerio de Montparnasse en Par\u00eds, donde marc\u00f3 un hito. Hace meses le\u00eda que Maradona era \u201cun dios intoxicado\u201d. Pues bien, lo mismo puede decirse de \u00e9l. Sus diversas etapas de creaci\u00f3n escalan en su vida como las curiosidades de un ni\u00f1o y alimentan su imagen de camale\u00f3n art\u00edstico: adapt\u00f3 al ritmo de sus tiempos y al comp\u00e1s de su lengua g\u00e9neros como el Jazz, rock progresivo, samba, &nbsp;reggae, la canci\u00f3n de texto (que en M\u00e9xico llamar\u00edan trova en una simplificaci\u00f3n que no termino de entender). Sin embargo, la aparici\u00f3n de <em><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/track\/7d8YLIjpDnVXiJ26oCMbLZ?si=z2Mh79MPRtGVJ6dKbpvEZQ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La historia de Melody Nelson<\/a> <\/em>en 1971 revel\u00f3 al mundo un genio que apenas tras su fallecimiento empezamos a redescubrir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">**<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En mi vida el sol es escaso, como la felicidad<\/em>, confiesa \u00c9l a pocos minutos del alba. Afuera se estrellan dos noches, una negra y otra con el rostro lleno de moretones. <em>A la luz celeste de la madrugada mis amigas y yo la llamamos azul reproche<\/em>, repone Ella, sus cabellos rojos ondean. Se detienen en un aire de autopista, el ruido del Roll Royce despierta al joven tras el mostrador, que los atiende de mala gana. Compran cigarros para \u00e9l y chicles de ar\u00e1ndano para Ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino de vuelta es m\u00e1s corto porque, se sabe, el que va sube y el que vuelve baja, y uno siempre baja m\u00e1s r\u00e1pido de lo que subi\u00f3. El aspecto son\u00e1mbulo de la ciudad reconforta sus corazones; ya no son las largas paredes de un laberinto, ahora revelan cierta ternura, como el rostro de una mujer hermosa sin maquillarse.<em> Lo importante no es la ca\u00edda, sino el aterrizaje<\/em>, aclara \u00c9l mientras se internan sigilosamente en la zona m\u00e1s lujosa del S\u00e9ptimo Distrito de Par\u00eds, hacia el Hotel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>No<\/em><em> es amor si no haces estupideces<\/em>, se burla Ella. Sus ojos de luna ambarina sonr\u00eden desafiantes<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando compuso su primer \u00e1lbum conceptual, Gainsbourg viv\u00eda con Jane Birkin en una casita en el centro de Chelsea. Su lectura de <em>Lolita<\/em> y de los versos heroicos de Jos\u00e9 Mar\u00eda de Heredia, que estaban en su diccionario de rimas <em>Albin Michel<\/em>, completaron un estado de fascinaci\u00f3n. Esto lo llevar\u00eda a conjurar dichas obsesiones en el entramado dram\u00e1tico de su nueva obra. Adem\u00e1s su reciente amistad con el compositor Jean Claude Vannier \u2013que acababa de firmar <em>Madame <\/em>con la gran Barbara\u2013 marc\u00f3 el estallido del proyecto: <em>La historia de Melody Nelson <\/em>ser\u00eda una \u00f3pera moderna con algo de comedia musical y vaudeville oscuro donde el vals, la m\u00fasica de c\u00e1mara, el pop y el rock progresivo pudieran confluir en algo que apenas hab\u00edan sugerido genios como el de Pink Floyd o The Beatles, pero nunca un solista (aunque los fans de Frank Sinatra le atribuyan el primer \u00e1lbum conceptual en el mundo de la m\u00fasica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la historia de su recepci\u00f3n es conocida: tras su estreno, hace 46 a\u00f1os, <em>La historia de Melody Nelson <\/em>tuvo un rotundo fracaso comercial y no fue sino doce a\u00f1os m\u00e1s tarde que recibi\u00f3 su disco de oro junto con el reconocimiento un\u00e1nime de la cr\u00edtica y la audiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un n\u00famero se cuela en la concepci\u00f3n del proyecto: el siete. S\u00f3lo la primera y la \u00faltima canci\u00f3n tienen poco m\u00e1s de siete minutos, y el avi\u00f3n que sella el destino de Melody es un Boeing 707. El resto de las canciones, exceptuando la m\u00e1s emblem\u00e1tica \u2013<em>L\u2019Hotel Particulier<\/em>\u2013 tienen menos o apenas dos minutos. La duraci\u00f3n total del \u00e1lbum es de 28 minutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los textos que Gainsbourg escribi\u00f3 en un desborde fren\u00e9tico de creatividad, alcohol y nervios fluct\u00faan entre el soneto cl\u00e1sico y el verso libre, expresi\u00f3n acorde a la m\u00fasica del \u00e1lbum, que se mueve entre ambos polos. &nbsp;La letra est\u00e1 adecuada al fino estilo de Serge: la declamaci\u00f3n po\u00e9tica con repentinos murmullos, el slam, y los eflujos altisonantes de su \u00e9poca como <em>Crooner <\/em>en los cabar\u00e9s de Par\u00eds en los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">**<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella entra primero al Hotel Particular, como si conociera ese paradis\u00edaco no-lugar camuflado en la esquina de un \u00e1ngulo muerto de la no-ciudad (escondido, como el Aleph). \u00c9l la sigue sin titubear, asombrado por el aspecto voluptuoso que ha tomado el cuerpo de Ella, cuyo contoneo sutil se observa a trav\u00e9s del umbral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un punto aparecen Los Anfitriones, dos negros en cadenas y semidesnudos, que los gu\u00edan por los laber\u00ednticos recovecos del Hotel y al acercar sus antorchas dejan ver las rec\u00e1maras exquisitamente decoradas con revestimientos que retratan escenas sublimes de la Comedia dantesca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El purgatorio, los nueve c\u00edrculos del infierno, habit\u00e1culos con perdidos fumadores de opio y al fin la rec\u00e1mara especial: Cleopatra. Una escultura de la semidiosa egipcia domina en el coito a Julio C\u00e9sar en la posici\u00f3n prohibida, esa que descubri\u00f3 Lilith al pernoctar con Luzbel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa ser\u00e1 la primera y \u00fanica vez que Ella, de nombre Melody Nelson, comparta el sue\u00f1o de Venus con alguien, con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La l\u00edrica de las pistas aborda un amor\u00edo con un tinte personal en la vida del artista, como ya hab\u00eda hecho en 1968 con <em>Bonnie and Clyde, <\/em>que escribe e interpreta con Brigitte Bardot. No obstante, los textos gozan de una discontinuidad, ritmo y un colorido propio de la poes\u00eda simbolista con ciertas pinceladas de surrealismo y una inevitable sensaci\u00f3n de prosa po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como Lorca en <em>Poeta en Nueva York<\/em> y Baudelaire en <em>El Spleen de Par\u00eds<\/em>, Gainsbourg esboza someramente una arquitectura dram\u00e1tica: dibuja una geograf\u00eda sentimental, describe la atm\u00f3sfera y los personajes arquet\u00edpicos, pero la riqueza de la lectura est\u00e1 en la apropiaci\u00f3n y experiencia lectora (de alguna manera todos hemos vivido la historia de M\u00e9lody), que es tambi\u00e9n la de un oyente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jane Birkin pone el punto final al proceso de escritura cuando, mientras ti\u00f1e sus cabellos de rojo ante Serge, encuentra el nombre indicado para la ciudad de origen de Melody: \u201cSunderland\u201d, la tierra desgarrada. Menos de dos intensas semanas de grabaci\u00f3n bastan para dan a luz la obra maestra. Et voil\u00e0!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cereza del pastel es la car\u00e1tula del \u00e1lbum, una hipnotizante imagen de fondo azul turquesa con la silueta de Jane Birkin semidesnuda encarnando a Melody. El bot\u00f3n de sus blue jeans est\u00e1 desabrochado no por un glamur sensual sino porque Jane tiene varios meses de embarazo; espera a Charlotte.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MelodyComment.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64308\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MelodyComment.jpg 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MelodyComment-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen tomada de wikimedia<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">**<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vuelo del avi\u00f3n 707 que viaja de Par\u00eds a Londres es m\u00e1s turbulento de lo normal. Melody sabe que el mal tiempo es algo natural en Inglaterra, pero esta vez parece asustada porque, a diferencia de siempre, tiene algo que perder. En sus manos aprieta un viejo libro de lomo ajado que \u00c9l le regal\u00f3 para que la acompa\u00f1ara mientras estaban separados. <em>De alguna manera esta es tambi\u00e9n nuestra historia, <\/em>le hab\u00eda dicho. Ella trata de calmarse, de habitar otra piel a trav\u00e9s de la lectura: \u201cLolita, luz de mi vida, fuego de mis entra\u00f1as. Pecado m\u00edo, alma m\u00eda. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Melody no terminar\u00e1 el libro ni volver\u00e1 a ver La Tierra Desgarrada. Tras una maniobra desafortunada el avi\u00f3n cae en un pique vertiginoso y libre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para suerte de los mel\u00f3manos en diciembre de 1971 el director de televisi\u00f3n Jean-Cristophe Averty not\u00f3 las virtudes del malogrado \u00e1lbum y su potencial como pel\u00edcula o microfilm. En menos de diez d\u00edas realiz\u00f3 el clip <em>Melody<\/em>, donde retoma las pistas como cap\u00edtulos o episodios de una comedia musical y le agrega un tel\u00f3n de fondo psicod\u00e9lico con piezas maestras de la pintura on\u00edrica de Paul Delvaux, Salvador Dal\u00ed, y Ren\u00e9 Magritte. Un deleite para los ojos y los o\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al a\u00f1o siguiente el clip se difundi\u00f3 ampliamente entre el p\u00fablico franc\u00f3fono, en Estados Unidos y el Reino Unido. La suerte estaba echada. Una obra maestra hab\u00eda florecido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pueden confiar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante. Nabokov El Rolls Royce Phantom penetra en la noche como un cuchillo largo raspando el pavimento de la carretera desierta. Ella escucha vagamente la radio, \u00c9l acelera con direcci\u00f3n a la autopista perif\u00e9rica. Quieren ver el bosque de niebla, sentir su calma a &#8230; <a title=\"La alucinante historia de Melody Nelson\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=43892\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La alucinante historia de Melody Nelson\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64306,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[6593,6594,6595],"ppma_author":[3108],"class_list":["post-43892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-gainsbourg","tag-melody-nelson","tag-rimbaud","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3108,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"camilo-rodriguez","display_name":"Camilo Rodr\u00edguez","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Camilo","last_name":"Rodr\u00edguez","user_url":"","job_title":"","description":"Lector. Escritor. Traductor de literatura franc\u00f3fona.\n\nTwitter: @Cajme"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43892"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64309,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43892\/revisions\/64309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/64306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43892"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=43892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}