Virginia Woolf
Gainza, coleccionista de instantes
Alejandro Espinosa Fuentes
Podría decirse que alguna vez fui una coleccionista de subrayados. Muchos de ellos han terminado en este texto. María Gainza Un televisor de cincuenta pulgadas pegado a la pared y, alrededor, ocho cuadros al óleo custodian y confunden el lienzo de plasma enmarcado por la autoría de LG. Ordenado cuadrangularmente con los otros lienzos inmóviles... Lee más
Del cuarto/cuerpo (im)propio al escenario conectado
Francesca Dennstedt
En una de mis escenas favoritas de la literatura mexicana, dos mujeres —la falsa y la traicionada— se encierran en un cuarto impropio para inventar un lenguaje que termina por aterrorizar a un narrador poco fiable —el dueño de la casa— quien busca sentirse acompañado en la posible complicidad de un lector desprevenido y, así,... Lee más
Desde un lugar llamado siempre: el nombre propio del amor
Carlos Manuel Duque
Durante siglos las cartas han sido una llave para entrar a otros portales del universo subjetivo de un escritor, escritora, artista o personalidad influyente. Las cartas muestran otra manera de acercarse a la creación, con arcillas similares, pero al calor de una intimidad más profunda. Las cartas nos permiten conocer a un autor o autora... Lee más
Narrativas íntimas
Xóchitl Olivera Lagunes
Narrar no es lo mismo que narrarse. Aunque son acciones cuyo origen se encuentra en el mismo verbo, cada una conlleva intenciones distintas. Por tanto, el lugar desde el cual se observa o se siente, tampoco es el mismo. En 1929, Virginia Woolf publicó Una habitación propia. La premisa sobre la que se desarrolla este... Lee más
Una nota para Sylvia
Fabiola Eunice Camacho
Parece imposible, las señales siempre están presentes, tan minúsculas para contemplarse y, sin embargo, dan cuenta de la forma en la que terminaremos este camino. Cada mañana, al calentar la tetera y observar por la ventana cómo el alba anuncia otro día, entre respiraciones y sonidos marinos, resucitamos, programadxs con las mismas instrucciones, las mismas... Lee más
Ulysses: algunos pies de página
Leonardo Gutiérrez Arellano
A Selene, mi compañera de lectura El siglo pasado comenzó veintidós años tarde. James Joyce lo inauguró. Europa gestó su propia modernidad como una promesa de refundación. El Estado nacional, agente político predominante, había extendido sus dedos sobre todo medio de progreso. La expansión del poderío de las potencias se logró en detrimento de la... Lee más


