Sócrates

Quino, el hombre que vivía entre viñetas

Camilo Rodríguez

Ayer estuve viendo tu último libro y me dije: “le tengo que escribir a este monstruo. No sé bien qué decirte, pero si sirve de respetuoso índice, te digo que cada vez que pasaba una página de tu libro decía: ¡Qué hijo de puta! Y esa, creo, es la máxima expresión admirativa que pueda arrancarse... Lee más

Se regalan abrazos

Laura Sofía Rivero

Supongo que nadie imaginó que, de un día para otro, el abrazo cambiaría tan repentinamente de categoría: pasó de ser un gesto de afecto a un foco de alerta. ¿Alguien puede seguir viéndolo simplemente como una inocua muestra de cariño y no como un perfecto transmisor de gérmenes? Hace poco leí un nuevo manual de... Lee más