meseta
Crueldad del macá
Martín Bericat
Al principio no había nada. Apenas una espuma de material genético. Arcilla, polvo o quizás gases. Todo nuevo, crudo, en permanente caos molecular. Hasta que en algún momento hay una luz, un rayo diminuto. Ácido ribonucleico se fusiona con proteínas y redacta un mensaje —una partitura— que se escribe y después desaparece. Hay algo que... Lee más


