fiesta
Noche uroboro
Israel Nicasio
Mar que arrastra despojos silenciosos, olvidos olvidados y deseos, sílabas de recuerdos y rencores. Xavier Villaurrutia Tomé la carretera para ir a mi pueblo. El cielo parecía contener el pelaje de muchos borregos juntos. El calor del día empezaba a cansarme y los reclamos de Marcela, mi hermana, no dejaban de hacer ruido en mi... Lee más
Te convertirás en un viajero de cantinas
Ricardo Lugo Viñas
A Ximena Y Z A mediados de la primera década del siglo XXI, mis amigos y yo nos convertimos en apasionados buscadores de cantinas y abrevaderos. Todos los viernes del señor, al salir de clases de la universidad (estudiábamos en Ciudad Universitaria), emprendíamos la odisea en Metro: nos alejábamos 20 kilómetros hacia el norte de... Lee más
Sumergirse en el barro
Zauriel
El pollo Kentuchy es decadente y depravado porque elimina la división entre sujeto y objeto, ficción y no ficción, porque incita a caerse por el hueco de un ascensor y aterrizar en una piscina de sirenas que anuncian: lo importante no es la carrera —de hecho Thompson no la veía— sino la fiesta, el surrealismo... Lee más
La fiesta del jardín
Ana de Anda
1. Leí un libro de cuentos con títulos muy elocuentes. En uno de ellos, “El último de los grandes mamíferos terrestres”, junto a una pareja en crisis aparecen los bisontes americanos, una de las especies gigantes que pobló América del Norte y sobrevivió la última glaciación. Aunque no viene al caso con la anécdota del... Lee más
El béisbol en el Pacifico: fiesta, banda y bubas
Hiram de la Peña Celaya
Crecí a pocas cuadras de un estadio de béisbol. Era el único estadio con capacidad suficiente para albergar torneos internacionales en la ciudad de Mexicali. Junto a mis padres veía los partidos por Canal 66 y los batazos de hit o de jonrón los escuchábamos en la sala unos segundos antes que en la televisión.... Lee más


