erotismo
Entre literatura erótica o feminista, elijo a Inés Arredondo
Francesca Dennstedt
Hace unos días, durante la presentación de un libro, alguien me contaba que en una librería —cuyo nombre he preferido omitir deliberadamente— la sección de literatura erótica había sido substituida por una de literatura feminista. Es fácil suponer que la decisión obedece a las leyes siempre volubles del mercado. Y, en cierto modo, cabría celebrar... Lee más
Poemas privados
Jesús de la Garza
PRIVADO #1 PRIMERA PUERTA. Bocacielo apenas. Encomienda. La serpentina de plata en la espalda es una ramificación de la columna. ¿Te gusta mi verga? Es tuya. Ditirambo. La posibilidad de embarazo es igual a cero. La guerra fría es un invento del hombre moderno para explicar su fijación fálica. El sexo anal terminó con la... Lee más
Sin decoro
Artemisa Téllez
Sobre de mí, sin decoro, el hambre de besos que ya no recuerdo un deseo de ti por años extinto palpitando como lava nueva. El deseo de verte y de ser vista con el ansia palpitante de quien cree la oportunidad estrecha de quien no siente la certeza de un mañana de quien se sabe... Lee más
Nancy Cárdenas: su poesía o su cosa privada
Anaclara Muro
―Quiero que quede muy claro.señor Juez,su delito no es bailar cha cha cha,sino el no haberlo bailado conmigo.(64) Nancy Cárdenas fue una mujer muy política, eso fue lo primero que supe de ella; los datos que me llegaban al azar eran como de personaje de fantasía, la activista lesbiana que marchó en el 68, que... Lee más
Imaginería cuir desde los bordes del convento
Juan Manuel Ramírez Velázquez (Juanma)
Entre los siete y trece años mis padres y yo solíamos visitar a mi tía que era monja en el convento de clausura de las Carmelitas Descalzas en mi pueblo. Cada vez que íbamos me sentía de la misma manera: helado e intrigado. Pese al frío que hacía siempre en la sala de visitas del... Lee más
Alabanza a la piyama
Laura Sofía Rivero
Para Sofía Ninguna sensación comparable a despojarnos de la ropa y disfrutar la comodidad de la holgada, casi maternal, piyama. Aun en el encierro, se siente como un llegar a casa. Si la corbata es símbolo del trabajo y el gorro frigio de la libertad, la piyama lo es de la flojera. Una piyama cabal... Lee más


