Bitter Lake
Nacimos asesinos
Patricia Martínez Pedreguera
Nunca se trató de amor. Se repetía Héctor. Nunca se trató de amor. La frase rebotaba dentro de su cerebro, como pelota de ping pong, como si se hubiera desencadenado un rebote de izquierda a derecha y ya no pudiera detenerse. “Nunca” toque cráneo lateral derecho, “se” rebote en mandíbula, “trató” toque cráneo lateral izquierdo,... Lee más


