avioneta
El cordero
Miguel Aguirre
Era blanco, blanco, blanco, como una nube que balara o una mota de algodón. Era la inocencia, era la ternura, era la suavidad encarnada en pelambrera, era el perdón acordonado en rizos. Lo recibí hoy por la mañana, de manos del mismísimo sacerdote ungido. No, miento, no lo recibí de sus manos consagradas. Habrá sido... Lee más


